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viernes, 21 de febrero de 2014

Resumen de febrero

-Voy a hacer un resumen con las escasas observaciones que llevo en febrero sin publicar, todas centradas en la provincia de Salamanca, concretamente en la Armuña y en Salamanca capital:

El día 1, un día ventoso, lluvioso y muy frío, estuve mirando algunos puntos húmedos de la comarca de la Armuña, donde no encontré nada reseñable:


Bisbita Pratense (Anthus pratensis).


Estorninos Pintos (Sturnus vulgaris).


Cigüeña Blanca (Ciconia ciconia).


Faisán Vulgar (Phasianus colchicus) macho.

Como curiosidad, entre las espadañas asomó este macho de Faisán. Seguramente escapó del halcón de algún cetrero...




Escribanos Palustres (Emberiza schoeniclus).


Al final de la tarde se formó un dormidero mixto, formado en su mayoría por Trigueros, pero también por algún Gorrión Chillón y algún Escribano Palustre:


Trigueros (Emberiza calandra).

Gorriones Chillones (Petronia petronia) entre Trigueros (Emberiza calandra).


Como rálidos, únicamente Gallinetas y Fochas...

Gallineta Común (Gallinula chloropus).


En las tierras de labor, lo más destacable fue un bando de unos 70 Chorlitos Dorados, que formaban bando con Avefrías:


Chorlitos Dorados (Pluvialis apricaria).


Por último comentar, que las Perdices ya han comenzado a emparejarse. El ejemplar de la foto tenía a su compañero en la cuneta, y por eso no se ve:

Perdiz Roja (Alcetoris rufa).



Catorce días después, pude ver mi primera Calandria del invierno en la comarca:

Calandria (Melanocorypha calandra).

Resulta curioso ver cómo esta especie se deja ver fácilmente durante el invierno por otras zonas de la provincia, pero no aquí. Es escasa; de hecho, este ejemplar es hasta ahora, el único que he anotado desde que se marcharon las últimas en septiembre-octubre.

Otro invernante escaso es el Esmerejón. El día 15 pude ver un par. Uno de ellos es el de las fotos:


Esmerejón (Falco columbarius) hembra/joven.


El domingo 16, estuve una media hora por el Parque de los Jesuitas.
El Picogordo apareció, como es normal, y también todos los pajarillos comunes que pueblan el parque:


Picogordo (Coccothraustes coccothraustes) macho.


Carbonero Garrapinos (Parus ater). Estaba tan concentrado en su captura, que no se dio cuenta o no quiso darse cuenta de mi presencia.


Jilguero (Carduelis carduelis).




Mirlo Común (Turdus merula) macho.

Volví a ver al mismo Mirlo con leucismo parcial del mes pasado...


En los aligustres que tengo debajo de casa, observo todos los días una Curruca Capirotada (aunque hay varias más repartidas por todo el barrio) que se alimenta de sus bayas:

Curruca Capirotada (Sylvia atricapilla) hembra/macho joven.

Siempre es agradable oír su típico "tac-tac" entre los aligustres y localizarla después dentro de ellos; suele dejarse ver a un metro de distancia si se va con cuidado...


Mis otros vecinos alados:



Grajillas (Corvus monedula).

Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus) hembra.


Y para acabar, un Estornino Negro, llamado vulgarmente tordo:

Estornino Negro (Sturnus unicolor).

UN Saludo.

viernes, 26 de julio de 2013

Un cántabro pajareando por Salamanca (III)

-El domingo 7, sin madrugar demasiado, fuimos a buscar Picos Menores a la zona de Topas. No confiaba demasiado en verlos, pero al menos había que intentarlo.

Comenzamos viendo Ocelados, como siempre:

Lagarto Ocelado (Timon lepidus).

Alcaudones Comunes por doquier, Currucas Carrasqueñas, Mirlonas, jóvenes Totovías, Arrendajos, Gorriones Chillones...pero ni rastro del Pico Menor, hasta que al final de la mañana, cuando el calor ya empezaba a apretar, oí un leve repiqueteo contra un roble que rápidamente hizo saltar mis alarmas: ¡Pico Menor! ¡Por allí!
Anduvimos un poco, paramos a escuchar y al rato aparecieron los pícidos. Una familia de Picos Menores revoloteaba entre unos robles, reclamándose de vez en cuando, mientras nosotros los observábamos a placer desde la sombra de una gran encina:


Picos Menores (Dendrocopos minor).

Con el objetivo ya cumplido, seguimos buscando pájaros por el monte, viendo como más destacable varios Picogordos, pero en vuelo y mal.

En un charca ganadera, aparte de la ya habitual Gallineta, vimos un Andarríos Grande y un poco más adelante una preciosa Culebrera adulta que voló del suelo, pero sin trofeo:

Andarríos Grande (Tringa ochropus) con un Gorrión Común (Passer domesticus) hembra.


Águila Culebrera (Circaetus gallicus).

Por algo es mi rapaz favorita...


Media tarde la dedicamos a descansar y la otra media, a pajarear; fuimos hasta Tímulos, en Toro para ver Martinetes. No tardaron en aparecer. Primero un adulto, luego un joven y después más adultos:

Joven.






Este pescó un pez que no tardó en engullir...


Martinetes (Nyctycorax nyctycorax) adultos.


También vimos bastantes Garcillas Bueyeras, varias Garzas Reales y tres Imperiales:

Garza Real (Areda cinerea) joven.

Garza Imperial (Ardea purpurea) adulta.



Para acabar la tarde, fuimos otra vez a buscar los Sisones, pero tampoco hubo suerte. Las únicas que se dejaron ver fueron las Avutardas:


Avutardas (Otis tarda) machos.


Por la noche, según regresábamos a Salamanca, nos cruzamos con otro Erizo:

Erizo Europeo (Erinaceus europaeus).


El lunes fuimos por penúltima vez a Ledesma. Hicimos un recorrido pasando por el Puente Mocho, pero diferente al del viernes:

Rivera de Cañedo.

Tampoco se dio demasiado bien el día: Vimos un par de garzas "raras" en esta época, como son la Garceta Común y la Garceta Grande, bandos notables de Azulones (en conjunto 250 ind.), Cormoranes Grandes, un Alcaudón Real, Zarceros, Totovías...

Azulones (Anas platyrynchos).


Como reptiles, encontramos una pequeña Culebra Viperina (31 cm) bajo un tronco al lado de la rivera:



Culebra Viperina (Natrix maura).


Al llegar a la villa, como el calor era insoportable, nos dedicamos a intentar pillar posados a los Vencejos que crían en la muralla, bajo la sombra de un Plátano, eso sí:

La muralla.



La Lavandera Blanca (Motacilla alba) se quedó un rato mirando las idas y venidas de los Vencejos.


Vencejos Comunes (Apus apus).


Para acabar bajamos al río, donde una vez más pudimos ver fugazmente al Avetorillo, ¡y también al Pico Menor! ¡Tres encuentros en dos días!

También oímos reclamar desde un nido de Pico Picapinos varios pollos de Estornino Negro. Después de hacer una pequeña espera, llegó su progenitor y los cebó:


Reclamando.

Con ceba.

Estornino Negro (Sturnus unicolor).


Y el martes, el último día, para variar un poco, Ledesma, y para variar más todavía, el Puente Mocho:

Puente Mocho.

Alberto pudo bimbar otra especie, nada fácil de ver...

Comenzamos oyendo Currucas Mirlonas y Carrasqueñas, Golondrinas Dáuricas...

Y después de un rato andando sin encontrar nada, ¡aterrizó sobre una peña al otro lado de la rivera un Buitre Negro!
Bien es cierto que todos los años suelo ver varios sobrevolando la zona, pero hasta ahora nunca los había visto posarse, y además de cerca. La verdad es que impresionan...




Como se puede ver en las fotos, es un ejemplar joven, al tener el cuello negro y no pálido como los adultos.




Al rato voló y se asoció con un Buitre Leonado que pasaba por allí. Los dos ciclearon durante unos cinco minutos y después se largaron:

Buitre Leonado (Gyps fulvus).

Buitre Negro (Aegypius monachus).

Tambien pasó volando una pareja de Milanos Reales y poco más:

Milano Real (Milvus milvus).


Pero la sorpresa de verdad llegó cuando, después de levantar como unas quince piedras, apareció una Culebrilla Ciega bajo una de ellas. También es verdad que ya la veníamos buscando (hace tres años ya cogí dos ejemplares en la misma zona).

Éste es sin duda, uno de los reptiles más difíciles de observar en la Península, y nosotros tuvimos la suerte de verlo:

Medía 18 cm de longitud, por lo que aún no era adulta.



Culebrilla Ciega (Blanus cinereus).


Para acabar el viaje ornitológico, fuimos hasta el Puerto de la Molinera, en Arribes, a volver a intentar la Perdicera y los Picogordos (verlos en condiciones).

Ni uno ni otro sacamos, y además nos fuimos calentitos a casa, con no menos de 42º-43º. Ni siquiera los galápagos se atrevían a salir a solearse:


Galápagos Leprosos (Mauremys leprosa).

Los Picogordos los pudimos ver, y además unos cuántos, pero nunca llegaron a posarse al descubierto. También anotamos una pareja de Alimoches y una Curruca Cabecinegra que estaba reclamando desde la espesura...y poco, muy poco más.


Así que bueno, aquí acabó Alberto su estancia en tierras salmantinas. Bimbó bastantes especies, tanto de reptiles y anfibios como de aves y mamíferos, así que yo creo que se fue contento de aquí.

Pero aquí no acabó todo; al día siguiente, pusimos rumbo a Santander, y por supuesto, una vez que llegamos allí no nos tomamos ni un día de descanso; todos los pasamos pajareando...pero eso ya lo dejo para la siguiente entrada.

UN Saludo.