Mostrando entradas con la etiqueta avión común. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta avión común. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de noviembre de 2011

Las 5 especies de golondrinas españolas

En primer lugar, agradeceros a vosotros los seguidores, las visitas y comentarios hacia este blog.


En esta entrada voy a hablar un poco sobre las golondrinas, unas aves insectívoras muy buenas arquitectas.
En España, las especies que crían son cinco: la Golondrina Común, la Golondrina Dáurica, el Avión Común, el Avión zapador, y el Avión Roquero. Todas estas especies excepto el avión roquero son estivales. Esto quiere decir que llegan en primavera y se van a finales de verano. ¿De dónde vienen y a dónde van? Pues a África.


En Salamanca no hace falta ir muy lejos para ver a estas cinco especies. En la misma villa de Ledesma es posible contemplarlas a todas ellas.



La golondrina común: Es el más común de los hirundos. Se la puede ver en casi cualquier pueblo o ciudad de Salamanca y España. Siempre cría en construcciones humanas (casas, establos, garajes...)


Sus rasgos más característicos son: la garganta roja, el pecho blanco, el capirote negro-azulado y la cola larga.

Golondrina Común (Hirundo rustica).


En el nido.
 

Huevo de golondrina Común.
 

Golondrina Común (Hirundo rustica).
 

 

Grupo al lado del río. Están preparadas para lanzarse sobre los insectos que vuelan por la superficie del agua.

 
Golondrina Dáurica: Esta golondrina africana se ha ido expandiendo desde el sur hacia el norte, y aunque no está presente en parte de Galicia, Cantabria, Asturias, País Vasco, cada vez se la ve mas por estas latitudes. En los años 30 se vio la primera en España, y desde entonces no ha parado de extenderse.
Su observación es posible en pueblos, pero es más de campo.
En Salamanca, y especialmente en Ledesma, es un hirundo muy frecuente. Nidifica bajo puentes, roquedos e incluso casas y establos.
Tienen una bonita coloración, con un capirote negro-azulado y el resto de la cabeza naranja, el obispilloanaranjado tam´bién y el dorso color negro-azulado. Pero como dice el refrán: "Una imagen vale más que mil palabras".
 

En vuelo.

Junto con una golondrina común (a la izquierda).

Junto con 2 Aviones Zapadores. Se observa el gran tamaño de la Golondrina Dáurica en comparación con los Aviones Zapadores.


Con un Avión Zapador (Riparia riparia).

La dáurica enseñando su capirote negro-azulado.

Acicalándose el ala izquierda.

Acicalándose el ala derecha.

Primer plano.


Golondrina Dáurica (Hirundo daurica) con barro en el pico para el nido.


Nido en construcción.

Nido una semana después ya terminado.


Avión común: Es posiblemente el segundo hirundo más frecuente. Tiene hábitos muy parecidos a los de la golondrina común. Cría en colonias, la mayoría de las veces en construcciones humanas, aunque también pueden criar en roquedos.
 
Se diferencia de otras golondrinas por su dorso color negro-azulado. En vuelo destaca mucho el obispillo blanco.

 
Adulto construyendo el nido.

Adulto en el nido.

Pollo en el nido
 

A finales de septiembre se reúnen en grupos de cientos.

Para hacer estos viajes migratorios se mezclan con alguna  Golondrina Dáurica.


Colonia en Cáceres.


Avión Zapador: Es una especie que cría siempre en colonias, y de forma muy diferente a las otras golondrinas. Hace túneles en los taludes, como los Abejarucos y los Martines Pescadores.
Son pardos, y tienen el capirote marrón, con una franja pectoral oscura, que destaca mucho con el pecho blanquecino, pero como ya he dicho antes, una imagen vale más que mil palabras.



Junto con golondrina común (la cuarta empezando por la izquierda)

Primer plano.

Avión Zapador (Riparia riparia).

Diferentes ejemplares.



Colonia en Santa Marta de Tormes, donde han criado esta primavera.


Avión roquero: Esta golondrina es bastante frecuente, sobre todo en cortados, riscos y en general zonas con una altitud determinada. En Arribes del Duero es muy frecuente verlo volando mezclado con Golondrinas Daúricas. Suelen cirar en roquedos, cosa que es cierta, aunque también es posible verlo criando en construcciones humanas. Por ejemplo, en Candelario los vi criando en el verano de 2011 en un corral. Los nidos son muy similares a los de la Golondrina Común, por lo que para saber si son o no de Aviones Roqueros, hay que ver a sus propietarios.
 
Es similar al Avión Zapador, pero éste posee una franja pectoral muy marcada, a diferencia del Roquero. En vuelo destaca la zona anal oscura del Roquero frente a la clara del Zapador. En general, el Avión Roquero es de un color gris, y el Zapador de un color pardo.
En cualquier caso, son especies que no suelen compartir hábitat, por lo que no suele haber problemas de identificación.

 
Pareja de Aviones Roqueros (Ptyonoprogne rupestris).


Nido de Avión Roquero situado en un corral de Candelario (Salamanca).

En vuelo mientras evacúa.


 

Y estas son las cinco golondrinas nidificantes en la Península, todas ellas muy beneficiosas para la agricultura, al basarse su alimentación en insectos.
 
Así que ya sabes: Si un día ves un nido en tu pared, piensa antes de tirarlo.
 
UN Saludo.
 
Miguel

miércoles, 20 de julio de 2011

Una mañana por Ledesma

Ledesma es una zona que transito con frecuencia. El río que pasa por allí es el Tormes, una buena zona para la observación de aves.

Puente Nuevo visto desde el Puente Viejo.



Cerca del río, en unas casas viejas, conozco el territorio de una pareja de Colirrojos Tizones. Este año han sacado adelante cuatro pollos:



Pollo.



Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros).


El macho.

La hembra.


Algunas especies de golondrinas que ocupan Ledesma en la época estival son el Avión Zapador y el Avión Común:


Avión Zapador (Riparia riparia).

Avión Común (Delichon urbica).



Una especie fácil de ver (relativamente) allí es el Gorrión Moruno:


Gorrión Moruno (Passer hispaniolensis) macho.


Unos que nunca falla son los Verdecillos, los Pardillos, los Jilgueros, los Verderones, los Pinzones Vulgares y los Escribanos Soteños. En las inmediaciones de la muralla crían varias parejas:


Escribano Soteño (Emberiza cirlus) hembra.


Verdecillo (Serinus serinus) juvenil.


Pardillo Común (Carduelis cannabina) hembra.


Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs) hembra.


Verderón Común (Carduelis chloris) macho.

Verderón Común (Carduelis chloris)  hembra.


Jilguero (Caduelis carduelis) joven.


Para ver aláudidos hay que desplazarse un poco hacia el encinar. Los más frecuentes y comunes allí son la Totovía y la Cogujada Montesina:


Totovía (Lululla arborea).


También habitan aquí las dos especies de cigüeñas: la negra y la blanca. Por supuesto, la blanca es mil veces más común que su prima la negra:


Cigüeña Blanca (Ciconia ciconia).


Las Oropéndolas allí no resultan nada infrecuentes, y su canto se puede oír en cualquier chopo. Ésta hembra/joven reclamaba de una manera muy extraña, imitando al Azor:




Oropéndola (Oriolua oriolus) hembra/joven.


Vídeo del canto.


Otra que imposible de no ver es la gran Garza Real:


Garzas Reales (Areda cinerea).



También es bastante fácil de ver y oír al Martín Pescador, con sus idas y venidas del nido:


Martín Pescador (Alcedo atthis).


Las rapaces más comunes en verano son el Milano Negro y el Águila Calzada:


Milano Negro (Milvus migrans).


Águila Calzada (Aquila pennata) de fase oscura.



Éstas son algunas de las aves que pueblan Ledesma, pero no es ni la cuarta parte. En próximas entradas iré presentando a otros habitantes de este mágico lugar que es Ledesma.


UN Saludo y gracias por seguir mi blog.

Miguel.