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22 de julio de 2014

LOS HALCONES Y ESPARTA

Hola amigos/as!!

Los nidos de Halcón peregrino ya han quedando vacíos de nuevo, atrás han quedado semanas de constante actividad y ruido en los acantilados tanto de las montañas como de nuestras costas, ya se han terminado las idas y venidas constantes durante la primavera de los adultos al nido, la hembra echada durante días incubando en silencio, los huevos han dado paso a los pollos emplumados del níveo blanco y éstos a su vez se han convertido ,en tan sólo unas pocas semanas, en unos preciosos y pardos juveniles halcones, siendo constantemente vigilados y alimentados por sus entregados padres.
Normalmente, pese a todo este esfuerzo y dedicación, no todos los huevos de la puesta llegan a eclosionar, de los pollos que logran nacer siempre quedará alguno por el camino (por otro lado algo habitual en aves de presa) y los restantes, pasarán las semanas en el nido peleando por la comida entre sus hermanos y acechados por otros peligros propios de la naturaleza. Finalmente ya emplumados de pardo tendrán que abandonar el nido con un primer vuelo un tanto accidentado, pues evidentemente lanzarse por primera vez desde las alturas desde un acantilado ,y sin antes haber volado nunca, no suele tener un fín nada halagüeño...
Después de esta dura criba y de lograr salir del nido exitosamente, no penseís por verlo volar que el joven halcón ya superado todas las dificultades del mundo y que ahora simplemente le quede por perfeccionar su característico vuelo, aprender a cazar, esquivar peligros etc.  Equivocados estareís, pues al cabo del primer año de vida de la joven veloz rapaz, solamente 3 de cada 10 halcones lograrán sobrevivir a ese primer año, el resto irán desapareciendo por diferentes causas y motivos varios.  
Esta terrible selección natural a la que se ven sometidos hace que ,al igual que en Esparta, solamente los sanos y los más fuertes sobrevivan, el resto: los más débiles, raquíticos (o los que no han tenido fortuna) son descartados uno a uno durante todas estas pruebas a los que se ven sometidos, y finalmente serán arrojados al barranco de "Apóthetas".
Observando estos últimos años estas diferentes etapas de mi especie favorita, comprendo que la vida del Halcón peregrino ciertamente es similar a la de un espartano de la Antigüedad clásica, a pesar de la fama y de las películas, la infancia del niño espartano transcurre feliz para ambos sexos, que viven medio asalvajaos en pelotas haciendo prácticamente lo que les viene en gana, al igual que las primeras semanas de vida de los pollos de halcón. Básicamente transcurren comiendo rica y fresca carne de paloma sin moverse del sitio, cagar y dormir acurrucado entre el plumón suave y caliente de tus hermanos (o bajo el protector ala de tus padres) todo ello bajo el resguardo de la seguridad del nido y siempre bajo la atenta mirada vigilante de uno de los adultos de la pareja.
Los padres de unos y otros ciertamente no se prodigan en cariños y mimos, pues son conscientes de que pronto ellos mismos serán los encargados de echarlos primero de casa y de seguido de su territorio, tras unas semanas de aprendizaje junto a ellos. Además tampoco conviene que el paladar de niño y halcón se vuelvan "delicado" y el estómago grande, dándoles de comer "lo que hubiera" en ese momento y siempre en la cantidad justa, cuando la palabra justa en este sentido no quiere decir adecuada, sino escasa.
Los jóvenes halcones a las semanas de aprender a volar y los espartanos a los siete años de edad son repentinamente separados de su compañeros de infancia, se entregarán a la naturaleza y al Estado respectivamente, e iniciarán un solitario y duro camino de aprendizaje basado en la pelea entre sus semejantes cómo forma de entrenamiento, el hambre cómo mejor acicate para el aprendizaje y finalmente la guerra o la caza como simple supervivencia diaria.
Una vez perdido el blanco plumón y ya con el plumaje pardo deberán de esmerarse diariamente en cuidar cada una de sus plumas, pues gracias a ellas podrán volar más rápido que ninguna otra especie y por tanto podrán alimentarse. Al joven espartano solamente cumplidos los doce años se le daba su primer "himatión", una especie de manto de una sola pieza que deberá de cuidar como el peregrino sus plumas, pues será su única protección frente a la adversa climatología.
Me gusta ver a los halcones cerca del nido pero ya fuera de él, cuando aún no han sido expulsados del territorio, "engarrándose" entre ellos en el aire cuando ya ni tan siquiera las astutas gaviotas (o incluso otras rapaces) los soportan en su juegos, persecuciones y entrenamientos. No debe de ser muy de buen gusto sentirte perseguido por uno de éstos, por muy jóven o por mucho que se esté entrenando en perseguir cualquier objeto móvil en el aire.
Los jóvenes espartanos se entretenían durante su juventud básicamente robando y quitándose comida para comer, si bien cuando eran pillados eran castigados no por el robo en sí, sino por ser torpemente descubiertos en ellos, podían también pasar las horas matando leones a cuchillo como mero entretenimiento, o al menos hacer lo propio con un "ilota" (esclavo espartano muy  fuerte y habilidoso en la guerra) esto simplemente para poder ser aceptado como adulto en la sociedad. En cierta manera dentro de esta eugenesia, matar es básico o bien el halcón para comer, o bien el lacedonio para poder sobrevivir y ser aceptado entre tus iguales.
Puede ser que fruto del hambre a la que someten los padres intencionadamente a los jóvenes antes de abandonar el nido, los pollos ya emplumados inician su primer vuelo desde el nido en la búsqueda de alimento, a veces es un modesto salto seguido de un planeo, a veces estos primeros vuelos son torpes, pues domar al viento no debe de ser fácil.
Peregrinos y espartanos se basaban por tanto primeramente en una cruel selección natural, seguida esta criba de una juventud basada en la disciplina, el hambre y el entrenamiento físico entre sus iguales, pues finallmente en la edad adulta, los ejemplares que queden de unos y otros serán los más temidos por el resto de aves y humanos y matar será su pan de cada día (nunca mejor dicho...). 
Desde luego la vida de un ave no es envidiable, pero hasta los cansinos y ruidosos volantones de Carbonero persiguen a sus padres piando y persiguiéndoles incesantemente desde que sale el sol hasta que se pone durante semanas hasta que consiguen la comida fácil de pico a pico. Otras aves también siguen cebando constantemente a los pollos que ya crecidos han abandonado el nido, e incluso cuando su tamaño es muy superior al de sus padres... Pero por el contrario el halcón se limita a ir regulando la comida y ésta cada vez llega al nido más escasa y menos continua,  incentivando con ello el aprendizaje del joven, alejándole el trozo de carne y que se moleste en ir a buscarlo cada vez más lejos del nido. "El hambre agudiza el ingenio". 
Puede parecernos bajo nuestro prisma protector del siglo XXI una táctica un tanto cruel, a nadie se le ocurriría dejar por ejemplo la comida al final del pasillo y que nuestro bebé fuera gateando a buscarla para poder alimentarse, pero lejos de nuestras reglas y bajo la mirada del animal que simplemente sobrevive en un medio hostil, seguro que ese niño cuando creciera sería mucho más espabila do, autosuficiente y más fuerte que sus semejantes.
No penséis que los halcones son malos progenitores, todo lo contrario, si la comida abunda en el territorio por inanición pocos morirán, pero el peregrino sabe que si regula el alimento, sus descendientes aprenderán primero a espabilar y moverse tras estos despojos, agudizar los sentidos, ejercitarse, y finalmente a sobrevivir cómo el joven espartano, la comida sabrá mejor si es lograda a la fuerza entre sus propios hermanos. 
El halcón sabe que dejando a sus jóvenes descendientes a merced de los peligros proporcionados por gaviotas, urracas y otros vecinos molestos, adquirirán la agresividad y el verdadero carácter de ave de presa, todo ello observado desde la tranquilidad y la confianza de saber que muy pronto serán ellas las víctimas de los ahora jóvenes indefensos que chillan lastimeramente mientras los hostigan. Todo ellos bastante similar a las peleas y los apaleamientos diarios a los que eran sometidos los jóvenes espartanos.
Por desgracia la vida de las aves debe de ir un poco más deprisa que la de estos jóvenes, pero a ambos les esperan largas temporadas en solitario, permaneciendo ocultos inmóviles en los posaderos del cantil pétreo, confiados en su quietud y su camuflaje, hasta que el hambre los vuelve activos, y claro está que entre sus quehaceres diarios está la de al menos matar a otras mismas aves para poder sobrevivir.
Al igual que las elegias de Tirteo que entonaban a voz viva por los espartanos antes de ir a la guerra, intimidando así a sus rivales (olvidaros del televisivo ¡¡auuu auuu auuuu!!) los halcones suelen permanecer posados en silencio durante horas hasta que cualquier peligro o un posible rival en su territorio les hace chillar de esa manera característica que seguramente produzca escalofríos entre el resto de aves, anunciando en el acantilado y con eco que el ave de presa más completa y mejor dotada para dar muerte está allí cerca, activa y despierta (y seguramente con hambre..).
Sea la fecha que sea, a cada poco tiempo paso a observar a los halcones de las zonas cercanas en las que vivo. Sea cual sea el plan ,o cuando simplemente no hay plan, muchas veces siempre termino allá observándolos, sin intención ninguna de ver algo en concreto o con las manos en el bolso sin intentar fotografiarlos. No será la especie más fotografíada por mí, pero desde luego que echando cuentas puede que sea la que más horas he invertido en observar.
Este año la pareja tradicional de Gijón ha decidido felizmente volver a anidar en un lugar visible que por algún motivo habían abandonado el año anterior, con el resultado de que han criado a tres hermosos pollos, pero por causas que desconozco en el último momento y cuando ya estaban todos bien emplumados, han volado solamente dos de ellos.
 Seguramente la puesta haya sido de cuatro huevos, de los cuales han eclosionado tres huevos, de los cuáles solamente han volado dos... Cómo veís la selección natural "espartana" se cumple y seguramente uno o ninguno de ellos logre pasar el primer y crucial año de vida.
Este año sorprende por un lado el buen tamaño de los "pajarracos" y lo rápido que han crecido, admiro también su destreza ya adquirida en el difícil arte de volar entre las siempre dificiles y cambiantes corrientes de aire marinas, y más cuando tan sólo unas semanas atrás estaban aún con restos de plumón suplicando comida en el nido o saltando torpemente en el mismo posadero. 
 Por último estos "jóvenes espartanos" destacan sobremanera por su gran agresividad con todo bicho que vuele a su alrededor. Mientras adquieren los hábitos que les harán sobrevivir en su difícil independencia, no dejan tranquila a ninguna de las gaviotas que anidan por los alrededores, y cuando ya ni siquiera las agresivas y astutas gaviotas pueden con ellos, se dedican a perseguirse entre ellos...
En segundo lugar, la sorpresa este año es que además este año felizmente se puede afirmar que la pareja que intentó el año pasado criar en un edificio en plena ciudad, este año finalmente lo han logrado, pese al fracaso del año anterior. 
Ciertamente todo era cautela y hasta cierto pesimismo cuando este año en fechas tempranas la pareja "urbanita" de halcones volvía a repetir el mismo comportamiento que el año pasado, mostrando claros indicios de que lo volverían a intentar este año y además en el mismo lugar. El problema de que quizás era una pareja inexperta que ya había fracasado en su primer intento, se le añadía el hecho de que el lugar elegido para anidar era la accesible jardinera de un edificio, con los riesgos humanoides que ello supone...
Para la pareja inexperta de halcones seguramente no habría lugar mejor que ese "acantilado" vertical de ladrillo con extraños habitantes dentro, agujeros acristalados y ruidos desconocidos, pero lo cierto es que yo temblaba cuando aparecía algún humano por las ventanas y terrazas aledañas, especialmente cuando más ruidosos se mostraban los bichos (ajenos lógicamente a todos estos peligros) y llamaban con ello la atención hasta del más ignorante en pájaros que paseara abajo por la acera en esos momentos. 
Por suerte (o casualidad) la gente que conocía este nido actuó sin levantar muchas sospechas (salvo excepciones...) y nadie los echó o los molestó de aquella jardinera, nadie usurpó los huevos o pollos, nadie tiró este años cohetes y petardos celebrando éxitos deportivos en el bar de abajo del nido y felizmente el amigo Santiago un día (cuando he de reconocer que yo ya tiraba la toalla) nos enseñó por el telescopio a lo lejos un hermoso y blanco pollo asomando la cabeza por aquella jardinera para ser convenientemente cebado. Aquí abajo deambolando por la cornisa os lo presento en sociedad:
Sólo un pollo (y ciertamamente el más apijotado que he visto en mi vida) pero ciertamente el bicho consiguió salir adelante y ser cebado por sus progenitores hasta que un día Pablo, el gran Albalá logró inmortalizar su primer vuelo.
un-dia-decisivo
Esto tiene su importancia pues puede ser el primer halcón peregrino nacido en la ciudad o al menos que se tenga constancia y se documente, y esperemos que visto lo ocurrido estos últimos dos años, se repita a cada nuevo año.
Finalmente otro amigo, Iván, gran conocedor y orgulloso del concejo en el que nació y en el que vive descubre esta primavera otro territorio de peregrino que al menos a mi me había pasado totalmente inadvertido en el concejo. No solamente observa a otra pareja  de halcones diferente a la tradicional, sino que además en el momento de la observación le acompañan dos hermosos y jóvenes halcones:
Blog Iván
Por lo que la temporada "halconil peregrinil" en Gijón puede finalizar con un mínimo de tres parejas seguras y cinco pollos que han logrado volar, lo cuál no está nada mal si hablamos solamente del entorno de la ciudad (y no del amplio concejo) por lo que las expectativas pueden ser aún mayores en otras zonas menos visitadas del concejo.  
En otros lugares y épocas del año han quedado observaciones puntuales de halcones en Gijón este año, hasta por encima de mi tejado de cuando en cuando dan pasadas a las palomas del tejado de enfrente, o escuchas a los cernícalos residentes chillar y echar al intruso peregrino una vez que lo localizan en su territorio urbano. 
 Estas observaciones yo no las puedo adjudicar a algún mienbro de las parejas conocidas (por otro lado están bastante lejos de mi casa) ya que se pueden tratar o bien de aves solitarias sin pareja, ejemplares en paso/divagantes/invernantes, o quizás algún ejemplar de una pareja diferente a las ya conocidas.
Bueno amig@s del blog, espero que os haya gustado la entrada de hoy, gracias por los comentarios y visitas; espero que me perdoneís lo que estoy tardando en actualizar el blog pero entre el trabajo y las salidas cuando tengo tiempo libre, me impiden actualizar el chisme este todo lo que yo quisiera.

18 de marzo de 2013

VARIEDAD

Hola amig@s!!
Siento la tardanza en actualizar esto, pero he estado "liadillo" en otros menesteres.
Os dejo un breve resumen de lo acontecido en estas dos semanas:
Aprovechando los días de temporal y nieve he salido a conocer algunos nuevos emplazamientos en la denominada Montaña central asturiana.
Si bien no observé gran cosa por allá arriba, al menos me sirvió para conocer nuevos horizontes y sacar alguna foto de paisajes y estampas varias.
Para "paisaje verde" el que también tuve oportunidad de observar unos días en los que decidimos darnos un respiro y probar nuevos aire y observar otras "especies"... jejeje
Otro día lo dedicamos en Piloña a buscar en los alrededores del río las típicas especies de este hábitat, si bien otras especies me vuelve a dar esquinazo una vez más... 
Tuve suerte con un grupo de Luganos (Carduelis spinus) ave característica "tuerce-vértebras" de fotógrafos, pues en acrobáticas posturas e incansablemente de árbol en árbol, buscan las semillas que ya comienzan a escasear, por lo que no les queda más remedio que bajar a por las que quedan en las ramas más bajas del árbol.
Hay que aprovechar este golpe de suerte y exprimir el obturador de la cámara, pues también nos dejarán en pocas semanas.
Además, dentro del pequeño grupo de Luganos los había de diferentes edades; con ejemplares adultos, machos de fuertes colores, hembras de colores más apagados y juveniles con la panza casi blanca. 
Después se fueron de árbol en árbol, "limpiando" todas las semillas que quedaban.
Así que tocaba bajar al río, con algo de fortuna (todo hay que decirlo: tuve un buen día) de que una elegante Lavandera cascadeña (Motacilla cinereatípica del medio acuático, decidiera no salir volando cómo bien hacen normalmente, y en cambio quedarse a mi lado.
A esta ave le tengo preparado un monográfico en el futuro, pues es un ave bastante esquiva que no deja acercarse, pero no por ello la hace menos preciosa y elegante.
Allí la dejé alimentándose sin parar de pequeños invertebrados que encuentra en la orilla del rico río.
Ya que el canto incesante de los Mirlos acuáticos (Cinclus cinclus) llaman mi atención. 
Si no me equivoco es ya momento de adecentar el nido, defender el territorio y dentro de poco de esa ansiada puesta. Así que tampoco insistí mucho con ellos por miedo a asustarlos (de esto ya se encargarán desgraciadamente bien algunos pescadores que comienzan ahora la temporada de río...).
Días después había que cambiar de horizontes y pasar unos días por las posesiones del Oriente asturiano, para revisar la casa, la finca etc. y solucionar otras historias.
Así que hubo tiempo para ver el estado de las caja-nido instaladas, no porque ya estuvieran ocupadas por los pájaros, sino por ver cómo habían pasado las mismas los temporales de viento, agua etc. Asimismo tocaba limpiar y rellenar el comedero instalado y ver cómo las aves siguen utilizándolo a toda máquina.
En otro de los rincones, apareció un simpático Carbonero garrapinos (Parus ater) el más pequeño e inquieto de los páridos:
Es un pajarín que me gusta siempre verlo, no para quieto, en continuo movimiento y realizando posturas casi imposibles; cómo ese giro casi completo de cuello, pues al ser un párido forestal sabe que en cualquier momento el peligro le viene por encima de su cabeza a modo de Gavilán, Azor etc.
No tuve mucho más tiempo para sacar el "catalejo" de la mochila, pero sí un par de horas para subir a mi mirador particular en el Pico Los Resquilones.
Sinceramente mientras subía contaba con encontrarme más "movimiento" de aves ya por estas fechas y con nieve en las cumbres más altas, pero ni rastro por ejemplo de alguno de los Alimoches que ya comienzan a llegar a otras zonas etc. 
Eso sí, me llevé una grata sorpresa de encontrarme fugazmente con el primer Gavilán (Accipiter nisus)  que veo allí desde que comencé a subir a esta montaña hace un par de años. No es una observación de un Aguila Real, pero algo es algo...
Hablando de Gavilanes, en dos semanas he visto más que en dos años, pues días antes tuve la oportunidad de observar otro bonito ejemplar en Gijón.
La pena fue la luz de primeras horas de la mañana que fastidió la foto, pues el ave permaneció posada en el cable sin inquietarle mi presencia, ya que me dejó aparcar el coche, bajarme, ir al maletero, sacar la mochila y tirarle unas fotos mientras él clavaba la mirada en el arcén, en busca de algún infortunado Gorrión, Lavandera o Bisbita.
Cerca de la rasa costera, los Acentores comunes (Prunella modularis) por el momento son los que ponen el sonido y se dejan fotografiar a placer:
Siguiendo con las rapaces, no me ha costado mucho ver los juegos y cópulas (por segundo año) de la pareja de Cernícalos comunes (Falco tinnunculus) que "pululan" por el barrio en el que vivo y que observo con frecuencia desde la ventana. Parece que estos ya se han puesto manos a la obra enseguida.
Ha habido tiempo también para echar un ojo a la mar, para ver si entre las idas y venidas de los diferentes temporales había "caido" algo interesante por nuestras costas...
Por ejemplo en la Playa de Bañugues, entre el grupo de gaviotas sombrías y patiamarillas que invernan allí, tuve la suerte de observar una Gaviota polar o Groenlandesa de la subespecie kumlieni (Larus glaucoides). 
No soy muy entendido en aves y menos aún en gaviotas, pero al parecer no hay muchos individuos así por nuestras costas cantábricas.
Aquí en esta playa me entró una buena mala hostia, pues mientras observaba al grupo de gaviotas, llegó un coche, entró en el arenal y literalmente se dirigió allí a espantarlas intencionadamente. En fin, si no teníamos poco con los perritos... 
Os dejo unas fotos por si algún día os los encontráis y sois más rápidos que yo llamando a la ley...
Por la Playa del Arbeyal (Gijón) pocas novedades también, me parece que un año más se me escapa el Zampullín Cuellirrojo, en cambio los "primos" Zampullines cuellinegros (Podiceps nigricollis) andan por allí y de vez en cuando se arriman lo suficiente para poder tirarle alguna foto:
Una fría mañana en el Puerto del Musel, junto al amigo Pablo , también pudimos observar a la otra Gaviota polar que lleva tiempo aquí.
De momento parece que no tiene pinta de irse, así que podemos aprovechar la ocasión de ver cómo va cambiando los colores del plumaje en estos meses que lleva con nosotros.
Por lo pronto (y sin ser yo muy entendido) nada más verla a simple vista ya destaca, comparándola con meses atrás, por el dorso más gris y las patas rosa chicle.
Siguiendo con las gaviotas y la ciudad de Gijón, en el Parque Isabel la Católica, pude observar al final de la tarde de un día lluvioso (diría los mejores momentos para ir a dicho parque) unos bonitos tres ejemplares de Gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus) con la muda nupcial ya completa o casi, lástima de luz y de día...
Son gaviotas por el momento más escasas y esquivas que las G. reidoras "come- gusanitos" del parque aunque cada año se ven más, y para mí un autentico lujo poder "mal fotografiarlas" con la capucha enteramente negra, pues a su menor número y su carácter más desconfiado, se le suma a que en estas fechas muchas de ellas ya se están marchando hacia su cuarteles de cría orientales. 
Otro ejemplar al que le faltaban solamente un par de días para tener la cabeza enteramente negra:
No volví a verlas más que esa tarde, así que me imagino que ya estarán por sus territorios, bien engalanadas para dedicarse a las artes del amor.
Ya hablando de Gaviotas reidoras (Larus ridibundus), también muchas de las que invernan entre nosotros ya muestran la caperuza color chocolate.
Comparándolas con este plumaje a poca distancia, ahora sí que se diferencian bien ambas especies. Se ve bien color y limite de la caperuza, color de patas y pico, anchura del mismo, plumas, tamaño etc.
Finalmente, hasta tres ejemplares diferentes de Gaviota de Delaware (Larus delawarensis) de primer año se han visto por el parque, yo solamente he podido ver dos y por separado; pero de momento (hasta ayer mismo) permanecía allí una de ellas.
En uno de los rincones discretos del parque y aprovechando algunas ramas cercanas al agua estancada reside un pequeño grupo de Mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita) junto con algunas Currucas capirotadas (Sylvia atricapilla). 
Por lo que también es momento de perder el tiempo en intentar inmortalizarlos, tarea ardua y complicada pues son aves inquietas que ciertamente no ponen mucho de su parte ni ellas ni el propio medio con reflejos en el agua, cañas y ramas etc.
Algunos de los Mosquiteros o de las C. capirotadas me llamaron la atención por tener la base del pico como "engominada".
Primero pensé en una malformación o herida, pero al ver que eran varios los ejemplares con este aspecto y de diferentes especies, ya me dio por pensar a que puede que sea debido a que uno de sus posaderos habituales es una higuera, la cual está empezando a brotarle las hojas, es decir ya fluye de nuevo su pegajosa sabia y quizás los insectos vayan allí y detrás de ellos las aves insectívoras, tales como los propios Mosquiteros.
Por eso también puede que este pequeño lugar del parque sea el sitio en dónde más ejemplares de Mosquitero podemos encontrarnos actualmente.
De esto también parece que ha reparado en ello, el amigo Iván, que no se le escapa una...
el-rincon-de-los-mosquiteros
Siguiendo con el Parque, al que suelo ser asiduo desde que habito en la ciudad, es momento para ver algunas de las escasas anátidas que se han dejado ver por aquí este invierno, números muy pobres en Porrones comunes, moñudos, Patos cucharas, Ánades frisos.
Además en los últimos días a los del ayuntamiento de la ciudad les ha dado por desbrozar, talar y "limpiar" las islas de los estanques, con el consiguiente revuelo entre los alados que utilizan el estanque cómo lugar de descanso, higiene, alimentación o seguridad.
Los últimos Porrones moñudos (Aythya fuligula) que he visto han sido estas 3 parejas la semana pasada:
Con lo cual, entre unos que ya se van y otros que los espantan, solamente llegaron o se quedaron estos días 5 machos y 3 hembras de Pato cuchara (Anas clypeata).
A primera hora de la mañana, antes que comenzara el ruido de segadoras, desbrozadoras y motosierras era buen momento para fotografiar a los Cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo) también utilizan este espacio estratégico, por su bien lejos del plomo con el que mi Gobierno los recibe  "amistosamente" en otras partes de nuestro mal llamado "Paraíso Natural".
Además aquí podemos verlos en estas fechas en el dormidero del parque con su precioso plumaje nupcial.
A sus escasos y más pequeños primos, los Cormoranes moñudos (Phalacrocorax aristotelis) he tenido tiempo para verlos a lo lejos en pleno cortejo, o quizás ocupando y adecentando ya el futuro nido en el acantilado de la costa asturiana. 
Espero que les vaya bien en la procreación, pues es una especie que parece estar en clara regresión.
Cambiando de tercio, ha sido momento también para poder ver a nuestro viejo amigo "Alfredo" (o llamado también "Cuco"). 
Si bien es verdad que el ave ya debe de estar hasta el moño de nosotros, aprovechamos su confianza para poder hacerle unas fotos diferentes, utilizando hasta el objetivo macro y grabando unos vídeos, aprovechando los escasos momentos de buena luz solar. 
No en vano, no siempre se puede fotografiar así a un esquivo y forestal Arrendajo.
Sigo recelando bastante de la situación del bicho, pero de momento parece que la gente se está portando y vienen con buenas intenciones hacia él.
Aún me ha quedado tiempo para visitar las cercanas charcas de la Aliseda pantanosa, pertenecientes al llamado Parque Fluvial de El Piles; que pese a vivir a 5 minutos de allí reconozco que no las frecuento lo que debería, pues a veces tienen alguna grata sorpresa.
En este caso había unos Ánades rabudos (Anas acuta), especie no muy abundante en esta región y que cuando suelo observarla, es de forma bastante lejana y circunstancial.
Es un pato que visto de cerca me parece precioso en cuanto a morfología y colores de su plumaje, además de su elegancia y esbeltez.
Mis compañeros Miguel o Yoli y Laure también los han podido observar por allí con anterioridad a mi visita.
Los tres ejemplares macho de la especie se desplazaban de charca grande a la pequeña y viceversa, junto con un grupillo de no menos bellos Pato Cucharas.
En la foto de más abajo se "mal-observa" a los tres rabudos a la cabeza del grupo de cucharas, cómo veís la silueta de alas, cuello y cola es más estilizada que los cucharas:
Finalmente, la mayoría del tiempo reservado "a ver bichos" se lo he dedicado a una especie que me fascina y que precisamente hace poco hablé de ella por aquí aquí.
Fui un par de veces a observar cómo se estaban tomando la primavera, la tradicional pareja de Halcones peregrinos (Falco peregrinus) que muchos de vosotros ya conoceréis.
Si bien me llevé una inicial decepción, parece que ya se están poniendo las pilas e incluso pude sacar un par de fotos decentes de uno de los ejemplares, alimentándose y realizando acrobáticos vuelos, quizás defendiendo o intentando atraer a la hembra.
Éstas fascinantes rapaces enseguida se ponen "manos a la obra" antes que otras aves, pues así entre otras estrategias consiguen que cuando los pollos nacidos necesiten alimento a discreción, sea justo el momento en el que esas otras avecillas llegan aquí o comiencen a criar, incautas ellas.
Pero la sorpresa ha sido localizar en plena ciudad asturiana otra pareja diferente, para mí ha sido una mezcla instantánea de alegría y de temor (creo que a partes iguales) pues esta pareja parece que ha decidido instalar el nido en una jardinera de un edificio.
Me he recordado de una situación parecida del amigo Alberto
pajareandoporcantabria
Y ya sabéis que yo todo lo que huela a humano cerca me da auténtico pánico, y más aún con este tipo de aves.
Así que medio escondido del mundo, aprovechando a veces la oscuridad y desconfiando de todo sapiens cercano, he estado estos días siguiendo sus vuelos, llamadas chillonas, cópulas y hasta la expulsión de otro halcón de su territorio formado por frías azoteas, tejados, chimeneas y antenas.
Es curioso cómo esta especie se ha adaptado a este tipo de lugares urbanos para criar, pero creo que no hay que dejar de pensar que un edificio con terrazas, jardineras etc. en definitiva no deja de ser para los ojos de un halcón un lugar práctico y bonito "acantilado rocoso" en el que criar...jejeje.
Foto de abajo: aún con los restos de la "merienda" en el pico:
Evidentemente, dado la especie y el momento en el que se encuentran por estas fechas, he omitido y borrado todo dato que pueda identificar el lugar concreto en el que se encuentran; pues viendo la degeneración humana a la que nos encontramos sometidos, si ya ando acojonado por alguna especie más común y abundante, ni que decir con una pareja de peregrinos criando en un edificio, y a la vista de todo el mundo...
Espero que logren primeramente lograr la puesta, y seguidamente sacar unos buenos y rollizos pollos; de todo ello os iré informando puntualmente, así cómo también he avisado a la propia COA (Coordinadora ecologista Asturiana) y a algunas personas de ética y conocimientos muy superiores a los míos, pues con más ojos (y mejor experimentados) se podrá seguir y disfrutar mejor de todo el proceso de cría (si es que esto finalmente sucede) pues tampoco vivo cerca del lugar, ni podré seguirlos a diario. Tampoco quiero hacer exclusivo y mío un hecho tan singular.
Como veis para no haber hecho nada especial estos días, no ha estado nada mal la variedad de especies, salidas y hábitats por los que me he movido estos días. verdad?.
Espero poder volver a ponerme al día con éste y con vuestros blogs.
Os dejo para finalizar unos vídeos relacionados con todo lo visto anteriormente:
- Gaviota cabecinegra:
- Gaviota reidora:
- Lugano:
- Cormorán grande:
- Mosquitero común:
Halcón peregrino (lo de la música "cutre" en los vídeos es para despistar jajaja) :
Un saludo y gracias por las visitas/comentarios!!