TOMAS TRANSTRÖMER
(Estocolmo, Suecia, 1931-id., 2015)
MEDITACIÓN AGITADA
Una tormenta hace girar las aspas del molino
que salvajemente, en la oscuridad de la noche, muele la nada.
Las mismas leyes te mantienen despierto.
La panza del tiburón gris es tu débil lámpara.
Recuerdos difusos se hunden en la profundidad del mar
y allí se petrifican junto a extrañas columnas. Verde
de algas está tu muleta. Quien
se va hacia la mar regresa rígido.
***
CARA A CARA
En febrero lo vivo estaba inmóvil.
Los pájaros preferían no volar y el alma
roía en el paisaje como un barco
roza en el muelle al cual está amarrado.
Los árboles nos daban la espalda.
La altura de la nieve se medía con juncos.
Envejecían las huellas de pasos sobre el hielo.
Se derretía el lenguaje bajo un toldo.
Algo llegó hasta la ventana un día.
Se detuvo el trabajo, yo levanté la vista.
Los colores ardían. Todo se dio la vuelta.
El mundo y yo dimos un salto el uno hacia el otro.
***
MÁS ADENTRO
En la gran entrada a la ciudad
cuando el sol está bajo.
El tráfico se hace denso, repta.
Es un pesado dragón reluciente.
Soy una de las escamas del dragón.
De pronto está el sol rojo
frente al parabrisas
e inunda el coche.
¡Estoy iluminado
y una escritura se hace visible
dentro de mí,
palabras con tinta invisible
que aparecen
cuando el papel se acerca al fuego!
Sé que debo ir lejos,
atravesar la ciudad y luego
más allá, hasta que sea hora de ir
a caminar largamente por el bosque.
A seguir las huellas del tejón.
Se oscurece, se dificulta la visión.
Allí, en el musgo, hay piedras.
Una de esas piedras es valiosa.
Ella puede transformarlo todo,
puede hacer brillar la oscuridad.
Es un interruptor para todo el país.
Todo depende de ella.
Verla, tocarla.
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miércoles, 7 de marzo de 2018
lunes, 29 de enero de 2018
Huyo hacia los mismos lugares y palabras
Tomas Tranströmer
(Estocolmo, Suecia, 1931-Ibídem, 26 de marzo de 2015)
Alcaico
Un bosque de mayo. Toda mi vida trasguea aquí:
....la invisible mudanza. Un canto de pájaro.
...........En silenciosos charcos, signos de preguntas
.................furiosos danzan: larvas de mosquitos.
Huyo hacia los mismos lugares y palabras.
..........Brisa fría del mar, lame el dragón de hielo
...................mi nuca duerme mientras el sol quema.
.......................Con llamas tibias arden los enseres.
Traducción de Roberto Mascaró.
**
(Estocolmo, Suecia, 1931-Ibídem, 26 de marzo de 2015)
Alcaico
Un bosque de mayo. Toda mi vida trasguea aquí:
....la invisible mudanza. Un canto de pájaro.
...........En silenciosos charcos, signos de preguntas
.................furiosos danzan: larvas de mosquitos.
Huyo hacia los mismos lugares y palabras.
..........Brisa fría del mar, lame el dragón de hielo
...................mi nuca duerme mientras el sol quema.
.......................Con llamas tibias arden los enseres.
Traducción de Roberto Mascaró.
**
MADRIGAL
Heredé un bosque sombrío donde rara vez voy. Mas llegará un día en que los muertos y los vivos cambien de lugar. Entonces, el bosque se pondrá en movimiento. No estamos sin esperanzas. Los crímenes más difíciles continúan sin aclarar a pesar de los esfuerzos de muchos policías. Del mismo modo, hay en nuestra vida un gran amor sin aclarar. Heredé un bosque sombrío pero hoy yo camino en otro bosque, el luminoso. ¡Todas las criaturas que cantan, serpentean, mueven la cola y se arrastran! Es primavera y el aire es muy fuerte. Tengo un diploma de la universidad del olvido y estoy tan vacío como la camisa que se seca en el cordel.
Versión de Omar Pérez Santiago
domingo, 9 de junio de 2013
Tú nunca estarás completo, y así es como debe ser
TOMAS TRANSTRÖMER
(Estocolmo, Suecia, 1931)
CAE NIEVE
Los entierros llegan
más y más apretados
como los carteles de autopista
cuando nos acercamos a una ciudad.
Miles de personas miran
hacia el país de las sombras largas.
Un puente es construido
lentamente,
derecho hacia el espacio.
***
APUNTES DE FUEGO
Durante los meses tristes, centelleó mi vida sólo cuando hice el amor contigo.
Como la luciérnaga se enciende y se apaga, se enciende y se apaga- a medias puede uno seguir su camino
en la noche oscura del olivar.
Durante los meses tristes, estaba el alma desesperada y sin vida
pero el cuerpo caminó directo hacia ti.
El cielo de la noche rugió.
Sigilosamente ordeñábamos cosmos y sobrevivimos.
***
ARCOS ROMANOS
En la grandiosa iglesia romana se aprietan los turistas
En la penumbra.
Cúpula abierta tras cúpula y sin panorámica.
Algunas llamas de cirios titilan.
Un ángel sin semblante me envolvió
Y me susurró a través de todo el cuerpo:
“No te avergüences de ser persona, ¡sé orgulloso!
Dentro de ti se abre cúpula tras cúpula infinitamente
Tú nunca estarás completo, y así es como debe ser.”
Yo estaba ciego de lágrimas
Y fui empujado a la soleada piazza
Junto a Mr y Mrs Jones, Herr Tanaka y
Signora Sabatini
Y dentro de todos ellos se abrió cúpula tras cúpula infinitamente.
***
Schubertiana. V
Nos apretamos frente al piano y tocamos a cuatro manos en
Fa menor; dos cocheros en el mismo carruaje, resulta un
poco ridículo.
Las manos parecen cambiar de sitio objetos tintineantes de acá
para allá, como si tocásemos los contrapesos,
en un intento de afectar el terrible equilibrio de la balanza:
alegría y sufrimiento pesan exactamente igual.
Annie dijo: «esta música es tan heroica», y es verdad.
Pero el que navega envidiando a los hombres de acción, esos
que en el fondo se desprecian a sí mismos porque no son
asesinos,
ellos no se reconocen aquí.
Y los tantos que compran y venden personas y creen que todos
son comparables, ellos no se reconocen aquí.
No es su música. La larga melodía que es ella misma en todas
las transformaciones, por momentos brillante y débil, por
momentos opaca y fuerte, huella de caracol y cable de acero.
El terco canturreo que nos acompaña hasta aquí
saliendo
de las profundidades.
De Deshielo a mediodía. Tomas Tranströmer. Nórdica libros. Colección Letras Nördicas. Traducción de Roberto Mascaró. 2011. Salamanca.
(Estocolmo, Suecia, 1931)
CAE NIEVE
Los entierros llegan
más y más apretados
como los carteles de autopista
cuando nos acercamos a una ciudad.
Miles de personas miran
hacia el país de las sombras largas.
Un puente es construido
lentamente,
derecho hacia el espacio.
***
APUNTES DE FUEGO
Durante los meses tristes, centelleó mi vida sólo cuando hice el amor contigo.
Como la luciérnaga se enciende y se apaga, se enciende y se apaga- a medias puede uno seguir su camino
en la noche oscura del olivar.
Durante los meses tristes, estaba el alma desesperada y sin vida
pero el cuerpo caminó directo hacia ti.
El cielo de la noche rugió.
Sigilosamente ordeñábamos cosmos y sobrevivimos.
***
ARCOS ROMANOS
En la grandiosa iglesia romana se aprietan los turistas
En la penumbra.
Cúpula abierta tras cúpula y sin panorámica.
Algunas llamas de cirios titilan.
Un ángel sin semblante me envolvió
Y me susurró a través de todo el cuerpo:
“No te avergüences de ser persona, ¡sé orgulloso!
Dentro de ti se abre cúpula tras cúpula infinitamente
Tú nunca estarás completo, y así es como debe ser.”
Yo estaba ciego de lágrimas
Y fui empujado a la soleada piazza
Junto a Mr y Mrs Jones, Herr Tanaka y
Signora Sabatini
Y dentro de todos ellos se abrió cúpula tras cúpula infinitamente.
***
Schubertiana. V
Nos apretamos frente al piano y tocamos a cuatro manos en
Fa menor; dos cocheros en el mismo carruaje, resulta un
poco ridículo.
Las manos parecen cambiar de sitio objetos tintineantes de acá
para allá, como si tocásemos los contrapesos,
en un intento de afectar el terrible equilibrio de la balanza:
alegría y sufrimiento pesan exactamente igual.
Annie dijo: «esta música es tan heroica», y es verdad.
Pero el que navega envidiando a los hombres de acción, esos
que en el fondo se desprecian a sí mismos porque no son
asesinos,
ellos no se reconocen aquí.
Y los tantos que compran y venden personas y creen que todos
son comparables, ellos no se reconocen aquí.
No es su música. La larga melodía que es ella misma en todas
las transformaciones, por momentos brillante y débil, por
momentos opaca y fuerte, huella de caracol y cable de acero.
El terco canturreo que nos acompaña hasta aquí
saliendo
de las profundidades.
De Deshielo a mediodía. Tomas Tranströmer. Nórdica libros. Colección Letras Nördicas. Traducción de Roberto Mascaró. 2011. Salamanca.
sábado, 22 de diciembre de 2012
Ellos están despiertos, desean beber
Otros poemas de TOMAS TRANSTRÖMER
(Estocolmo, Suecia, 1931)
HISTORIA DE MARINOS
Hay días de invierno sin nieve en que el mar es pariente
de zonas montañosas, agazapado en plumaje gris,
azul apenas un minuto, largas horas con olas como pálidos
linces, buscando en vano apoyo en las piedras de la orilla.
Un día como estos salen del mar restos de naufragio en busca
de sus propietarios, sentados en el bullicio de la ciudad, y
ahogadas
tripulaciones van hacia tierra, más tenues que humo de pipa.
(En el Norte andan los verdaderos linces, con garras afiladas
y ojos soñadores. En el Norte, donde el día
vive todo el tiempo en una mina.
Allí donde el único sobreviviente puede estar
junto al horno de la Aurora Boreal escuchado
la música de los muertos por frío.)
***
NOCTURNO
Por un pueblo conduzco de noche, las casas aparecen
En el resplandor de mis luces –ellos están despiertos, desean beber.
Casas, galpones, letreros, vehículos abandonados –es ahora
Se visten ellos mismos en vida. La gente duerme:
Algunos pueden dormir en paz, otros con semblantes tensos
Como si estuviesen estrenando para la eternidad
No osan soltarse completos a pesar que su sueños son pesados.
Descansan como barreras caídas cuando cruza el misterio.
Afuera del pueblo el camino se alarga entre los árboles del bosque
Y los árboles los árboles en silencio entre ellos
Tienen el color teatral que tiene el brillo del fuego
¡Qué claras son sus hojas! Me persiguen hasta mi hogar.
Me acuesto a dormir, veo imágenes desconocidas
Y signos suben solos detrás de las pupilas
En la oscuridad de la muralla. En la rendija entre en vela y el sueño
una gran carta intenta colarse en vano.
(Estocolmo, Suecia, 1931)
HISTORIA DE MARINOS
Hay días de invierno sin nieve en que el mar es pariente
de zonas montañosas, agazapado en plumaje gris,
azul apenas un minuto, largas horas con olas como pálidos
linces, buscando en vano apoyo en las piedras de la orilla.
Un día como estos salen del mar restos de naufragio en busca
de sus propietarios, sentados en el bullicio de la ciudad, y
ahogadas
tripulaciones van hacia tierra, más tenues que humo de pipa.
(En el Norte andan los verdaderos linces, con garras afiladas
y ojos soñadores. En el Norte, donde el día
vive todo el tiempo en una mina.
Allí donde el único sobreviviente puede estar
junto al horno de la Aurora Boreal escuchado
la música de los muertos por frío.)
***
NOCTURNO
Por un pueblo conduzco de noche, las casas aparecen
En el resplandor de mis luces –ellos están despiertos, desean beber.
Casas, galpones, letreros, vehículos abandonados –es ahora
Se visten ellos mismos en vida. La gente duerme:
Algunos pueden dormir en paz, otros con semblantes tensos
Como si estuviesen estrenando para la eternidad
No osan soltarse completos a pesar que su sueños son pesados.
Descansan como barreras caídas cuando cruza el misterio.
Afuera del pueblo el camino se alarga entre los árboles del bosque
Y los árboles los árboles en silencio entre ellos
Tienen el color teatral que tiene el brillo del fuego
¡Qué claras son sus hojas! Me persiguen hasta mi hogar.
Me acuesto a dormir, veo imágenes desconocidas
Y signos suben solos detrás de las pupilas
En la oscuridad de la muralla. En la rendija entre en vela y el sueño
una gran carta intenta colarse en vano.
sábado, 31 de marzo de 2012
Pintores por poetas
| Paul Cézanne: Les Grandes Baigneuses. Tomada de wikipedia. |
En primer plano, vemos Tiempo y Vida
precipitados en su carrera
hacia la izquierda del cuadro,
donde la orilla se encuentra con la orilla.
Pero ese lugar de encuentro
no está pintado;
no figura en el lienzo.
Porque el otro lado de la bahía
es el cielo y la eternidad,
con una lívida bruma blanca sobre sus montañas.
Y el agua inmensa de L'Estaque es un intermediario
para los diminutos botes de remos.
***
VERMEER (de Tomas Tranströmer)
No un mundo protegido… Justo tras la pared comienza el estrépito
comienza la posada
con risas y rabietas, dentaduras, tañido de campanas
y el cuñado demente, donador de la muerte ante el cual todos deben temblar.
La gran explosión y los pasos tardíos del salvamento,
los barcos que se pavonean el la rada. El dinero que se desliza en el bolsillo equivocado,
exigencias que se amontonan sobre exigencias,
rojos cálices abiertos que sudan presentimientos de guerra.
Desde allí y atravesando la pared entra al luminosos estudio
entra en el instante que vivirá siglos.
Cuadros que se llaman “La lección de música”
o “Mujer de azul que lee una carta”:
embarazada, en el octavo mes, dos corazones golpean dentro de ella.
Detrás de la pared, cuelga un mapa arrugado de la “Terra Incógnita”.
Respirar en calma… Una desconocida materia azul está clavada en las sillas.
Los remaches de oro entraron volando a increíble velocidad
y se detuvieron en seco
como si no hubiesen sido nunca más que quietud.
Zumban los oídos, ya sea por la profundidad o por la altura.
Es la presión del otro lado de la pared.
Hace que cada hecho levite
y afirma el pincel.
Duele atravesar paredes, uno se pone enfermo de eso
pero es imprescindible.
El mundo es uno. Pero las paredes…
Y la pared es parte de ti mismo:
uno lo sabe o no lo sabe, pero así es para todos
salvo para los niños. Para ellos no hay pared.
El cielo claro se ha apoyado en la pared.
Es como una oración al vacío.
Y lo vacío vuelve su rostro hacia nosotros
y susurra
“Yo no estoy vacío, sino abierto”.
***
UCELLO (de Gregory Corso)
Ellos nunca morirán en ese campo de batalla
ni las sombras de los lobos reclutarán sus tesoros como
novias del trigo en todos los horizontes esperando allí
para consumir el fin de la batalla
no habrá ningún muerto que ponga tensos sus vientres
flojos ningún montón de tiesos caballos en los que
enrojecer sus ojos brillantes o aumentar su comida de muertos.
Antes vagarían enfurecidos y hambrientos con lenguas
dementes que creer que en ese campo ningún hombre pudo morir.
Nunca morirán aquellos que luchan tan abrazados
aliento con aliento, el ojo reconociendo al ojo, imposible
morir o moverse, ninguna luz se filtra, ningún brazo con maza,
nada más que un caballo resoplando contra otro, escudo
brillante sobre escudo, todos iluminados
por el afilado rayo de un ojo bajo un yelmo.
¡Y aquellos pendones! Lo bastante airados para echar a volar
sus insignias de una parte a otra del cielo que han borrado.
Podría imaginarse que pintó sus ejércitos junto a los ríos
más fríos que tenías filas de calaveras de acero brillando en la oscuridad.
Pensarías que es imposible que un hombre muera
la boca de cada combatiente es un castillo de canción
cada puño de acero un gong soñador, golpe resonante,
golpe como gritos de oro.
¡Cómo desearía participar en tal batalla!
Un hombre plateado en un caballo negro con un estandarte rojo
y una lanza listada, nunca morir sino ser eterno
un príncipe dorado de una guerra pictórica.
**
Fuente: UT PICTURA POESIS
http://poesia-pintura.blogspot.com.ar/
jueves, 13 de octubre de 2011
Lenguaje, pero no palabras
Dos poemas de Tomas Tranströmer
(Estocolmo, Suecia, 1931)
DE MARZO DEL 79’ (1983)
Cansado de todos los que llegan con palabras, palabras, pero no lenguaje
parto hacia la isla cubierta de nieve.
Lo salvaje no tiene palabras.
¡Las páginas no escritas se ensanchan en todas direcciones!
Me encuentro con huellas de pezuñas de corzo en la nieve.
Lenguaje, pero no palabras.
***
De LOS CUATRO TEMPERAMENTOS (1958)
Desperté con los tacones de la amiga golpeteando en el sueño
y, afuera, dos montones de nieve, como olvidados guantes del invierno,
mientras octavillas del sol se desplomaban sobre la ciudad.
El camino nunca tiene fin. El horizonte se apura hacia adelante.
Los pájaros sacuden el árbol. El polvo se marea en torno a las ruedas.
¡Todas las rodantes ruedas que contradicen la muerte!
(Estocolmo, Suecia, 1931)
DE MARZO DEL 79’ (1983)
Cansado de todos los que llegan con palabras, palabras, pero no lenguaje
parto hacia la isla cubierta de nieve.
Lo salvaje no tiene palabras.
¡Las páginas no escritas se ensanchan en todas direcciones!
Me encuentro con huellas de pezuñas de corzo en la nieve.
Lenguaje, pero no palabras.
***
De LOS CUATRO TEMPERAMENTOS (1958)
Desperté con los tacones de la amiga golpeteando en el sueño
y, afuera, dos montones de nieve, como olvidados guantes del invierno,
mientras octavillas del sol se desplomaban sobre la ciudad.
El camino nunca tiene fin. El horizonte se apura hacia adelante.
Los pájaros sacuden el árbol. El polvo se marea en torno a las ruedas.
¡Todas las rodantes ruedas que contradicen la muerte!
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Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char
No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char
René Char
No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char