Paul Celan
(Chernivtsi, Rumanía; 1920-París, Francia; 1970)
Dos versiones
de
Habla tú también
Habla tú también,
habla como el último,
di tu palabra.
Habla
No separes el No del Sí.
Da a tu palabra también el sentido:
dale las sombras.
Dale bastantes sombras,
dale tantas
como sepas repartirlas en torno a ti entre
medianoche y mediodía y medianoche.
Mira alrededor:
ve, cómo lo viviente deviene entorno.
¡Con la muerte! ¡Lo viviente!
Verdad habla quien sombras habla.
Pero ahora se contrae el lugar donde estás.
¿Adónde ahora, despojado de sombras, adónde?
Sube. Tantea en lo alto.
¡Delgado te vuelves, desconocido, fino!
Fino: un hilo,
del cual quiere descender la estrella:
para nadar debajo, debajo,
donde ella se ve nadar: en el oleaje
de errantes palabras.
De De umbral en umbral, extractado de Paul Celan: Muerte en fuga y otros poemas, Ed. Último Reino, 1989.
Traducción: Rogelio Bazán.
**
Habla también tú,
habla el último,
di tu sentencia.
Habla
Pero no separes el No del Sí.
Dale a tu sentencia también el sentido:
dale la sombra.
Dale sombra suficiente,
dale tanta
como sepas repartida en torno a ti entre
medianoche y mediodía y medianoche.
Mira en torno:
ve cuánta vida hay en derredor
¡Cuando la muerte! ¡Vida!
Verdad habla quien habla sombra.
Pero ahora se atrofia el lugar donde estás:
¿Adónde ahora, el más desnudo de sombra, adónde?
Escala. Palpa hacia arriba.
¡Más delgado te haces, más inconocible, más tenue!
Más tenue: un hilo,
por donde quiere descender, la estrella:
para nadar abajo, abajo,
donde ella se ve brillar: en la resaca
de palabras errantes.
Versión de Pablo Oyarzún.
Mostrando entradas con la etiqueta Rumania. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rumania. Mostrar todas las entradas
martes, 20 de marzo de 2018
miércoles, 26 de julio de 2017
La ciudad está impregnada de vacío
Herta Müller
(Niţchidorf, Timiş, Rumania, 1953)
Después de perder el tren de la noche le dije al
jefe de la estación voy a recostarme un rato
sobre el banco dijo bueno
e inspeccionó las partes lubricadas de la barrera
sus muñecas parecían las patas delanteras
de perros grandes los que giran por las torres de agua
porque les da miedo la sombra
quiso saber si YO pensaba en el hermano en la cárcel
le pregunté lo conoces dijo
casualmente
no estaba previsto
Traducción de Geraldine Gutiérrez-Wienken
**
2
uno de los vecinos murió dos veces en la cama en enero
el mismo día incluso en este y en el siguiente
año el otro estaba sentado con su tablero de ajedrez
delante de la casa se quitó la gorra de borla y el tiempo
grande fuera rió desconcertado para que la atmósfera se pusiera
mejor yo por mi parte no me preocupé mucho casi menos
que vosotros de mí así de joven sólo tiró de la
cortina y corrió a través de la ventana al entierro
como música de acompañamiento tuve que llorar al
sochantre goteó mi nariz en el zapato hasta
que le pareció demasiado y entonces desgarró uno de sus cantos fúnebres
de su cuaderno musical me lo dio como pañuelo
y dijo cuando se seque me lo quedo de nuevo
está claro?
De Los pálidos señores con las tazas de moca. E.D.A. (Ediciones de aquí) Libros, 2010.
Traducción de José Luis Reina Palazón
**
LOS BARRENDEROS
La ciudad está impregnada de vacío.
Un coche me atropella los ojos con sus faros.
El conductor maldice porque no se me ve en la oscuridad.
Los barrenderos están de servicio.
Barren las bombillas, barren las calles fuera de las ciudades, barren el vivir de las viviendas, me barren las ideas de la cabeza, me barren de una pierna a otra, me barren los pasos al andar.
Los barrenderos me envían luego sus escobas, sus magras escobas saltarinas. Los zapatos se me alejan taconeando.
Y camino detrás de mí, caigo fuera de mí, por sobre el borde de mis pensamientos.
A mi lado ladra el parque. Las lechuzas se comen los besos que han quedado en los bancos. Las lechuzas ni me miran. En la maleza se acurrucan los sueños cansados, hartos de trajinar.
Las escobas me barren la espalda porque me apoyo demasiado contra la noche.
Los barrenderos hacen un montón con las estrellas, las barren en sus palas y las vacían en el canal.
Un barrendero le dice algo a otro barrendero, que se lo dice a otro y éste también a otro.
De pronto los barrenderos de todas las calles hablan a la vez. Yo paso por entre sus gritos, por entre la espuma de sus voces, me quiebro, me precipito al abismo de los significados.
Camino a grandes pasos. Me quedo sin piernas al caminar.
El camino ha sido barrido.
Las escobas me caen encima.
Todo da un vuelco.
La ciudad va por el campo a la deriva, hacia algún punto.
(Niţchidorf, Timiş, Rumania, 1953)
Después de perder el tren de la noche le dije al
jefe de la estación voy a recostarme un rato
sobre el banco dijo bueno
e inspeccionó las partes lubricadas de la barrera
sus muñecas parecían las patas delanteras
de perros grandes los que giran por las torres de agua
porque les da miedo la sombra
quiso saber si YO pensaba en el hermano en la cárcel
le pregunté lo conoces dijo
casualmente
no estaba previsto
Traducción de Geraldine Gutiérrez-Wienken
**
2
uno de los vecinos murió dos veces en la cama en enero
el mismo día incluso en este y en el siguiente
año el otro estaba sentado con su tablero de ajedrez
delante de la casa se quitó la gorra de borla y el tiempo
grande fuera rió desconcertado para que la atmósfera se pusiera
mejor yo por mi parte no me preocupé mucho casi menos
que vosotros de mí así de joven sólo tiró de la
cortina y corrió a través de la ventana al entierro
como música de acompañamiento tuve que llorar al
sochantre goteó mi nariz en el zapato hasta
que le pareció demasiado y entonces desgarró uno de sus cantos fúnebres
de su cuaderno musical me lo dio como pañuelo
y dijo cuando se seque me lo quedo de nuevo
está claro?
De Los pálidos señores con las tazas de moca. E.D.A. (Ediciones de aquí) Libros, 2010.
Traducción de José Luis Reina Palazón
**
LOS BARRENDEROS
La ciudad está impregnada de vacío.
Un coche me atropella los ojos con sus faros.
El conductor maldice porque no se me ve en la oscuridad.
Los barrenderos están de servicio.
Barren las bombillas, barren las calles fuera de las ciudades, barren el vivir de las viviendas, me barren las ideas de la cabeza, me barren de una pierna a otra, me barren los pasos al andar.
Los barrenderos me envían luego sus escobas, sus magras escobas saltarinas. Los zapatos se me alejan taconeando.
Y camino detrás de mí, caigo fuera de mí, por sobre el borde de mis pensamientos.
A mi lado ladra el parque. Las lechuzas se comen los besos que han quedado en los bancos. Las lechuzas ni me miran. En la maleza se acurrucan los sueños cansados, hartos de trajinar.
Las escobas me barren la espalda porque me apoyo demasiado contra la noche.
Los barrenderos hacen un montón con las estrellas, las barren en sus palas y las vacían en el canal.
Un barrendero le dice algo a otro barrendero, que se lo dice a otro y éste también a otro.
De pronto los barrenderos de todas las calles hablan a la vez. Yo paso por entre sus gritos, por entre la espuma de sus voces, me quiebro, me precipito al abismo de los significados.
Camino a grandes pasos. Me quedo sin piernas al caminar.
El camino ha sido barrido.
Las escobas me caen encima.
Todo da un vuelco.
La ciudad va por el campo a la deriva, hacia algún punto.
martes, 19 de abril de 2016
Le pregunté por qué precisamente tú
Herta Müller
(Niţchidorf, Timiş, Rumania, 1953)
LA CIUDAD DEL PUERTO TIENE LA BARRIGA DE AGUA ESPUMOSA
La ciudad del puerto tiene la barriga de agua espumosa
el cielo de carne de sandía el camino rural
para el apartadero una garita de señales y ninguna vía paralela
una boca llena de viento una joroba maíz
apretado muy espetado verde
le pregunté por qué precisamente tú
tienes que marcharte con esas gaviotas de tiza y le miré
de lado mientras hacía las maletas
**
5
Conozco el fresno ese el
borde del día y la cesta con dos
ruedas conozco también
en mirada redonda el
cuadrado de residencia cuando nadie
mira entonces cambiamos atolondrada
mente la piel.
Traducción de José Luis Reina Palazón.
**
A nosotros
nos pertenece
el miedo
de la
ternura
(Niţchidorf, Timiş, Rumania, 1953)
LA CIUDAD DEL PUERTO TIENE LA BARRIGA DE AGUA ESPUMOSA
La ciudad del puerto tiene la barriga de agua espumosa
el cielo de carne de sandía el camino rural
para el apartadero una garita de señales y ninguna vía paralela
una boca llena de viento una joroba maíz
apretado muy espetado verde
le pregunté por qué precisamente tú
tienes que marcharte con esas gaviotas de tiza y le miré
de lado mientras hacía las maletas
**
5
Conozco el fresno ese el
borde del día y la cesta con dos
ruedas conozco también
en mirada redonda el
cuadrado de residencia cuando nadie
mira entonces cambiamos atolondrada
mente la piel.
Traducción de José Luis Reina Palazón.
**
A nosotros
nos pertenece
el miedo
de la
ternura
sábado, 20 de junio de 2015
Un obseso sin convicciones...
EMILE CIORAN
(Răşinari, Rumania, 1911-París, Francia, 1995)
De sus Cuadernos 1957-1972
(Fragmentos)
Cada vez que leo las traducciones de mis textos, comidas por la inteligibilidad, degradadas por el uso común, me sumo en la desolación y la duda. ¿Todo lo que escribí no contenía más que palabras? Lo brillante no puede traducirse a otra lengua; pasa lo mismo que con la poesía. ¡Qué lección de modestia y desaliento leerse en un estilo procesal, después de haberme afligido durante horas para encontrar cada vocablo! No quiero que se me traduzca más, que se me deshonre ante mis propios ojos.
(Răşinari, Rumania, 1911-París, Francia, 1995)
De sus Cuadernos 1957-1972
(Fragmentos)
Cada vez que leo las traducciones de mis textos, comidas por la inteligibilidad, degradadas por el uso común, me sumo en la desolación y la duda. ¿Todo lo que escribí no contenía más que palabras? Lo brillante no puede traducirse a otra lengua; pasa lo mismo que con la poesía. ¡Qué lección de modestia y desaliento leerse en un estilo procesal, después de haberme afligido durante horas para encontrar cada vocablo! No quiero que se me traduzca más, que se me deshonre ante mis propios ojos.
**
Después de una buena disputa, nos sentimos más ligeros y
generosos que antes.
**
El punto débil, el defecto de la coraza de cada uno de
nosotros es lo que nos oculta. Nuestro secreto atormenta a los demás, y no
podemos escamoteárselo por mucho tiempo. Cuanto más interés ponemos en ello,
más se torna objeto de discusión y, finalmente, de escándalo. Por otro lado,
nada más enriquecedor que someterse a una infamia (o lo que el mundo considera
tal), pues entonces posiblemente no existiremos realmente más que por aquello
que nos esforzamos en disimular. El secreto de cada uno de nosotros es su
tesoro. Son dignos de lástima quienes no tienen revelaciones que temer.
**
Hace dos meses que no escribo una palabra. Mi vieja pereza
ataca de nuevo. No tengo otra ocupación que la nostalgia y el remordimiento.
Cada día que pasa me hundo un poco más en el desprecio hacia mí mismo. Ideas
que se deshilachan, proyectos que abandono apenas iniciados, sueños pisoteados
con saña, sistemáticamente... Y sin embargo, no dejo de pensar en el trabajo,
que es lo único que me reporta algo de salud. Si no logro rehabilitarme a mis
propios ojos, estoy perdido sin remedio. He visto a mí alrededor los
suficientes fracasados como para no temer que me convierta en uno. Aunque es
posible que ya lo sea...
**
Esos griegos, todos sofistas, qué abogados profundos.
**
Un obseso sin convicciones...
**
Spinoza tiene razón al sostener que la alegría es un paso
hacia una perfección mayor. Porque es un triunfo sobre las fuerzas del mundo,
sobre el destino..., un golpe a lo irreparable.
**
Hace veintitrés años (en 1937) escribí todo un libro acerca
de las lágrimas. Y después, sin derramar una sola, no he dejado de llorar.
**
La verdadera poesía comienza más allá de la poesía; así como también de la filosofía, y de todo.
**
Dios, “our old neighbour”, como le llama Emily Dickinson.
**
De Cuadernos 1957-1972. Barcelona: Tusquets, 2004.
**
De Cuadernos 1957-1972. Barcelona: Tusquets, 2004.
martes, 26 de mayo de 2015
Con labios de juncos resecos, Petrarca
PAUL CELAN
(Rumania, 1920-Francia, 1970)
UNA MANO
(Otra versión)
La mesa, de madera de horas, con
el plato de arroz y el vino.
Se
calla, se come, se bebe.
Una mano que besé
hace luz para las bocas.
Traducción de Arnau Pons
**
Ciégate para siempre...
Ciégate para siempre:
también la eternidad está llena de ojos-
allí
se ahoga lo que hizo caminar a las imágenes
al término en que han aparecido,
allí
se extingue lo que del lenguaje
también te ha retirado con un gesto,
lo que dejabas iniciarse como
la danza de dos palabras sólo hechas
de otoño y seda y nada.
Versión de José Ángel Valente
De Cambio de aliento, 1967
**
Ilegibilidad
Ilegibilidad del
mundo, de éste. Todo doble.
Afónicos,
los relojes fuertes
dan la hora hendida.
los relojes fuertes
dan la hora hendida.
Atascado en tus tuétanos,
te remontas de ti
para siempre.
te remontas de ti
para siempre.
Traducción de Felipe Boso
Estar
Estar a la sombra
de la llaga en el aire.
No-estar-por-nadie-ni-por-nada.
Incógnito,
solamente
por ti.
Con todo lo que cabe dentro,
sin lenguaje
también.
Traducción de Felipe Boso
**
Empapado por nombres
de cada exilio,
por nombres y semen,
con nombres, sumergido
en todos
los cálices, colmados con tu
sangre real, Hombre –en todos
los cálices de la gran
Rosa del Ghetto, desde
la que nos miras, inmortal de tantas
muertes apagadas en los caminos del alba.
(Y cantamos la Varsoviana. Con labios de juncos resecos, Petrarca.
A los oídos de la Tundra, Petrarca.)
Y se eleva una tierra, la nuestra,
ésta.
Y no enviamos
a ninguno de los nuestros abajo
hacia ti,
Babel.
Paul Celan, de “En uno” (La rosa de nadie,
1962)
lunes, 9 de junio de 2014
El flaco ladrido de los perros
| Tomada de who-by-fire.tumblr.com |
(Rumania, 1953)
«La poesía la veo como una oración para personas no creyentes como yo. Cuando iba a los interrogatorios de la policía, recitaba interiormente poemas. Me daban fuerzas. Fíjese que cuando hay dictaduras, la gente lee mucha poesía. E igual en los campos de concentración, en las cárceles. Uno no pierde la fantasía porque tiene miedo a morir. La poesía no sirve para embellecer la realidad, sino para transformarla, para hacer justicia. Yo al principio no leía literatura, me basaba en las experiencias de la vida, pero no encontré las respuestas a mis preguntas en la vida, las encontré en la literatura.»
Herta Müller. La Vanguardia.***
II
Entonces vino un hombre con un diente
de oro me preguntó qué es un
paralelogramo entonces dije yo pues no
lo sé entonces dijo no importa madame
conozco a dos que lo llevan como baratija
consigo pero también como plantilla del calzado en
días especialmente fríos entonces dije yo si
así lo dice conozco también a uno
personalmente
al otro
de oídas
eso me alcanza ya
bien ordenadamente
para este malestar
**
3
Madre se convirtió en una ortiga
Padre se convirtió en un álamo
en lugar de esto me dijo uno
durante la cena
todo amor se nos convierte en lampazo
yo sé en lo que él se convirtió
y cómo yo me empaqueto
pero me gustaría ser la espuma
en la boquilla del clarinete
el penumbroso dinero de los ladrones
o el flaco ladrido de los perros
contra la marca de las costillas de una chaqueta.
**
6
Y nada acaba
en el alfabeto de la angustia
tan cabezacaninamente pesado
y a la vez lagartijamente delicado
como el presente.
Traducción de José Luis Reina Palazón
De Los pálidos señores con las tazas de moca. E.D.A. (Ediciones de aquí) Libros, 2010.
viernes, 25 de octubre de 2013
No sabes lo que es verdad, lo que no lo es
TRISTÁN TZARA
(Rumania,1896-Francia, 1963)
AMIGA
Amiga Mamie, no comprenderás pero escucha
el dolor no me lo puedo llorar en un pañuelo
Las palabras son graves como una procesión de reyes
para tu alma con lagos secos y tristes.
Te he llamado con mucho amor
tus senos son flores sin tiestos
y punzan frambuesas con sabor de leche
la almohada nube traspasada por la noche
En tu cabello hay cáscaras de naranja,
en el deseo manada de caballos
En tus ojos hay sol, en los labios ganas de comer
La carne huele a hierba después de llover
durazno maduro, miel de mayo y frescura
Te compraré sin falta pendientes
de los joyeros judíos
Te daré semillas de flores raras
para enriquecer tus gatos literarios
¿Quieres? Acaríciame, arrúllame
se me ha muerto la novia
Pregúntame quién era
y dime cuándo te vas
Mamie, no comprenderás
pero es cosa bella estar en un poema
Has entrado como un insecto florido en
mi cuerpo con moho y aperos de fragua.
***
DUDAS
He sacado el antiguo sueño de la caja
como sacas tú el sombrero
cuando te pones el traje de muchos botones
cuando agarras el conejo por las orejas
cuando regresas de cacería
como eliges la flor de la maleza
y al amigo entre los cortesanos.
Mira lo que me pasó
cuando llegó la noche lentamente como una cucaracha
buena para muchos como remedio,
cuando enciendo
en el alma el fuego de los versos
me acosté. El sueño es el jardín
preparado para las dudas
no sabes lo que es verdad, lo que no lo es
te parece que es un ladrón y lo fusilas
y después te comunican que ha sido un soldado
así ocurrió conmigo exactamente
por eso te llamé para decirme -sin error
lo que es verdad- lo que no lo es.-
Versión de Fernando Millán
(Rumania,1896-Francia, 1963)
AMIGA
Amiga Mamie, no comprenderás pero escucha
el dolor no me lo puedo llorar en un pañuelo
Las palabras son graves como una procesión de reyes
para tu alma con lagos secos y tristes.
Te he llamado con mucho amor
tus senos son flores sin tiestos
y punzan frambuesas con sabor de leche
la almohada nube traspasada por la noche
En tu cabello hay cáscaras de naranja,
en el deseo manada de caballos
En tus ojos hay sol, en los labios ganas de comer
La carne huele a hierba después de llover
durazno maduro, miel de mayo y frescura
Te compraré sin falta pendientes
de los joyeros judíos
Te daré semillas de flores raras
para enriquecer tus gatos literarios
¿Quieres? Acaríciame, arrúllame
se me ha muerto la novia
Pregúntame quién era
y dime cuándo te vas
Mamie, no comprenderás
pero es cosa bella estar en un poema
Has entrado como un insecto florido en
mi cuerpo con moho y aperos de fragua.
***
DUDAS
He sacado el antiguo sueño de la caja
como sacas tú el sombrero
cuando te pones el traje de muchos botones
cuando agarras el conejo por las orejas
cuando regresas de cacería
como eliges la flor de la maleza
y al amigo entre los cortesanos.
Mira lo que me pasó
cuando llegó la noche lentamente como una cucaracha
buena para muchos como remedio,
cuando enciendo
en el alma el fuego de los versos
me acosté. El sueño es el jardín
preparado para las dudas
no sabes lo que es verdad, lo que no lo es
te parece que es un ladrón y lo fusilas
y después te comunican que ha sido un soldado
así ocurrió conmigo exactamente
por eso te llamé para decirme -sin error
lo que es verdad- lo que no lo es.-
Versión de Fernando Millán
sábado, 19 de octubre de 2013
Una nada fuimos, somos, seremos
PAUL CELAN
(Rumanía, 1920-Francia, 1970)
Salmo
Ya nadie nos moldea con tierra y con arcilla,
ya nadie con su hálito despierta nuestro polvo.
Nadie.
Alabado seas, Nadie.
Queremos por tu amor
florecer
contra
ti.
Una nada
fuimos, somos, seremos,
floreciendo:
rosa de
nada, de nadie.
Con
el pistilo almalúcido,
cielo desierto el estambre,
la corola roja
de la palabra purpúrea que cantamos
sobre, o sobre
la espina.
De "La rosa de nadie" 1963
Versión de José Ángel Valente
(Rumanía, 1920-Francia, 1970)
Salmo
Ya nadie nos moldea con tierra y con arcilla,
ya nadie con su hálito despierta nuestro polvo.
Nadie.
Alabado seas, Nadie.
Queremos por tu amor
florecer
contra
ti.
Una nada
fuimos, somos, seremos,
floreciendo:
rosa de
nada, de nadie.
Con
el pistilo almalúcido,
cielo desierto el estambre,
la corola roja
de la palabra purpúrea que cantamos
sobre, o sobre
la espina.
De "La rosa de nadie" 1963
Versión de José Ángel Valente
lunes, 2 de septiembre de 2013
Vuélveme amargo
PAUL CELAN
(Rumanía, 1920-Francia, 1970)
CON LA LLAVE CAMBIANTE
Con la llave cambiante
abres la casa en que se arremolina
la nieve de lo callado.
Según la sangre que te brote
de ojo, boca u oído,
cambia tu llave.
Cambia la llave, cambia la palabra
que puede arremolinarse con los copos.
Según el viento que te empuje
se aglomera la nieve en torno a la palabra.
Traducción: Jesús Munárriz
***
La arena de las urnas
De verde herrumbroso es la casa del olvido.
Ante cada una de las puertas batientes azúlase tu juglar decapitado.
Para ti toca el tambor de musgo y vello amargo del pubis;
con el dedo llagado del pie tu ceja pinta en la arena.
La dibuja más larga de lo que era, y el rojo de tu labio.
Llenas aquí las urnas y cenas tu corazón.
Versión de Pablo Oyarzún
***
CUENTA las almendras,
cuenta lo que amargo fue y te mantuvo despierta,
cuéntame además a mí:
Yo buscaba tu ojo, cuando lo abrías y nadie te vio,
tensé toda hebra secreta,
por donde el rocío que pensaste
descendió hasta los cántaros,
una sentencia los cuida que no llegó al corazón de ninguno.
Sólo allí ingresabas entera en el nombre, en el tuyo,
avanzabas con pie seguro hacia ti,
oscilaron libres los martillos en el campanil de tu silencio,
se te unió lo que escuchaste al acecho,
lo muerto también te rodeó con el brazo,
y los tres anduvisteis a través de la tarde.
Vuélveme amargo.
Cuéntame entre las almendras.
Versión: s/d
(Rumanía, 1920-Francia, 1970)
CON LA LLAVE CAMBIANTE
Con la llave cambiante
abres la casa en que se arremolina
la nieve de lo callado.
Según la sangre que te brote
de ojo, boca u oído,
cambia tu llave.
Cambia la llave, cambia la palabra
que puede arremolinarse con los copos.
Según el viento que te empuje
se aglomera la nieve en torno a la palabra.
Traducción: Jesús Munárriz
***
La arena de las urnas
De verde herrumbroso es la casa del olvido.
Ante cada una de las puertas batientes azúlase tu juglar decapitado.
Para ti toca el tambor de musgo y vello amargo del pubis;
con el dedo llagado del pie tu ceja pinta en la arena.
La dibuja más larga de lo que era, y el rojo de tu labio.
Llenas aquí las urnas y cenas tu corazón.
Versión de Pablo Oyarzún
***
CUENTA las almendras,
cuenta lo que amargo fue y te mantuvo despierta,
cuéntame además a mí:
Yo buscaba tu ojo, cuando lo abrías y nadie te vio,
tensé toda hebra secreta,
por donde el rocío que pensaste
descendió hasta los cántaros,
una sentencia los cuida que no llegó al corazón de ninguno.
Sólo allí ingresabas entera en el nombre, en el tuyo,
avanzabas con pie seguro hacia ti,
oscilaron libres los martillos en el campanil de tu silencio,
se te unió lo que escuchaste al acecho,
lo muerto también te rodeó con el brazo,
y los tres anduvisteis a través de la tarde.
Vuélveme amargo.
Cuéntame entre las almendras.
Versión: s/d
lunes, 4 de marzo de 2013
Hasta que se acabaron todos los gustos
MARIN SORESCU
(Rumania, 1936-1996)
Dos veces
Miro todas las cosas dos veces,
una para estar alegre
y otra para estar triste.
Los árboles tienen estallidos de risa
en la corona de las hojas
y una lágrima grande
en las raíces.
El sol es joven
en el extremo de sus rayos,
pero sus rayos
están clavados en la noche.
El mundo se encierra cabalmente
entre estas dos cubiertas,
donde he reunido todo
lo que amé
dos veces.
Traducción: Manuel Serrano Pérez
***
La huida
Un día
Me levantaré del escritorio
Y comenzaré a distanciarme de las palabras,
De vosotros
Y de las cosas, una por una.
Veré en la lejanía una montaña
E iré hacia ella
Hasta que la montaña quede atrás.
Luego iré a la siga de una nube
Y la nube quedará atrás.
También el sol quedará atrás
Y las estrellas y todo el universo...
***
Shakespeare
Shakespeare creó el mundo en siete días.
En el primero hizo el cielo, los montes y los abismos del alma.
El segundo día hizo los ríos, mares, océanos
Y demás sentimientos ---
Y se los ofreció a Hamlet, Julio César, Antonio, Cleopatra y Ofelia,
A Otelo y a otros,
Para que los dominaran ellos y sus descendientes
Por los siglos de los siglos.
El tercer día congregó a todos los hombres
Y les enseñó los gustos:
El gusto de la felicidad, del amor, del desconsuelo
El gusto de los celos, de la gloria, y siguió así
Hasta que se acabaron todos los gustos.
Luego aparecieron unos indivíduos que habían llegado tarde.
El Creador les acarició, compasivo la cabeza,
Y les dijo que no les quedaba otra cosa sino hacerse
Críticos literarios
Y contestar su obra.
Reservó el cuarto y el quinto día para la risa.
Soltó a los bufones
Con sus cabriolas
Y dejó a los reyes, emperadores
Y a otros infelices que se divirtieran.
El sexto día resolvió algunos problemas
administrativos:
Urdió una tempestad,
Y enseñó al rey Lear
A llevar corona de paja.
Quedaban unos cuantos desechos tras la Creación
Con los que forjó a Ricardo III.
El séptimo día se dedicó a comprobar si le quedaba algo por hacer.
Los directores de teatro ya tenían la tierra llena de carteles,
Y pensó Shakespeare que tal vez merecía después de toda su fatiga
Ser simple espectador por una vez.
Pero antes de nada, puesto que estaba cansado sobremanera,
Se fue a morir un rato.
***
Contabilidad
Una temporada de estudios es igual
(Rumania, 1936-1996)
Dos veces
Miro todas las cosas dos veces,
una para estar alegre
y otra para estar triste.
Los árboles tienen estallidos de risa
en la corona de las hojas
y una lágrima grande
en las raíces.
El sol es joven
en el extremo de sus rayos,
pero sus rayos
están clavados en la noche.
El mundo se encierra cabalmente
entre estas dos cubiertas,
donde he reunido todo
lo que amé
dos veces.
Traducción: Manuel Serrano Pérez
***
La huida
Un día
Me levantaré del escritorio
Y comenzaré a distanciarme de las palabras,
De vosotros
Y de las cosas, una por una.
Veré en la lejanía una montaña
E iré hacia ella
Hasta que la montaña quede atrás.
Luego iré a la siga de una nube
Y la nube quedará atrás.
También el sol quedará atrás
Y las estrellas y todo el universo...
***
Shakespeare
Shakespeare creó el mundo en siete días.
En el primero hizo el cielo, los montes y los abismos del alma.
El segundo día hizo los ríos, mares, océanos
Y demás sentimientos ---
Y se los ofreció a Hamlet, Julio César, Antonio, Cleopatra y Ofelia,
A Otelo y a otros,
Para que los dominaran ellos y sus descendientes
Por los siglos de los siglos.
El tercer día congregó a todos los hombres
Y les enseñó los gustos:
El gusto de la felicidad, del amor, del desconsuelo
El gusto de los celos, de la gloria, y siguió así
Hasta que se acabaron todos los gustos.
Luego aparecieron unos indivíduos que habían llegado tarde.
El Creador les acarició, compasivo la cabeza,
Y les dijo que no les quedaba otra cosa sino hacerse
Críticos literarios
Y contestar su obra.
Reservó el cuarto y el quinto día para la risa.
Soltó a los bufones
Con sus cabriolas
Y dejó a los reyes, emperadores
Y a otros infelices que se divirtieran.
El sexto día resolvió algunos problemas
administrativos:
Urdió una tempestad,
Y enseñó al rey Lear
A llevar corona de paja.
Quedaban unos cuantos desechos tras la Creación
Con los que forjó a Ricardo III.
El séptimo día se dedicó a comprobar si le quedaba algo por hacer.
Los directores de teatro ya tenían la tierra llena de carteles,
Y pensó Shakespeare que tal vez merecía después de toda su fatiga
Ser simple espectador por una vez.
Pero antes de nada, puesto que estaba cansado sobremanera,
Se fue a morir un rato.
***
Contabilidad
Llega un momento
en que debemos trazar bajo nosotros
una línea negra
y echar las cuentas.
Instantes en los que pudimos haber sido felices,
instantes en los que pudimos haber sido bellos,
instantes en los que pudimos haber sido geniales.
Nos encontramos con montes, árboles, aguas
(¿qué habrá sido de ellos? ¿Vivirán aún?)
que suman un futuro luminoso
ya pasado.
Una mujer que amamos
y esa misma mujer que no nos amó
suman cero.
Una temporada de estudios es igual
a varios millones de palabras inservibles
cuya sabiduría se ha borrado poco a poco.
Y, por fin, una vez que tuvimos suerte
y otra igual (¿de dónde habrá salido?)
suman dos (anotamos una y la otra la guardamos,
no sea que vaya a haber otra vida).
Versión de Omar Lara
viernes, 27 de enero de 2012
A ella la palabra lograda al silencio
Más poemas de PAUL CELAN
(Rumanía, 1920-Francia, 1970)
UNA MANO
La mesa de madera de las horas, con
el manjar de arroz y el vino
Se
calla, se come, se bebe.
Una mano que besé
alumbra las bocas.
Versión de Patricia Gola
***
Argumentum e silentio
Para René Char
A la cadena atada
entre oro y olvido:
la noche.
Ambos quisieron prenderla.
Ambos consintió en su hacer.
Pon,
pon también ahora allí lo que quiere
albear del crepúsculo junto a los días:
la palabra sobrevolada de estrellas,
sobrebañada de mar.
A cada uno la palabra.
A cada uno la palabra que le cantó,
cuando la jauría le atacó por la espalda -
A cada uno la palabra que le cantó y quedó helada.
A ella, a la noche,
lo sobrevolado de estrellas, lo sobrebañado de mar,
a ella lo logrado al silencio,
cuya sangre no cristalizó cuando el colmillo del veneno
traspasó las sílabas.
A ella la palabra lograda al silencio.
Contra las otras que pronto,
prostituidas por las orejas de los desolladores,
también trepan por el tiempo y los tiempos,
testimonia por último,
por último, cuando sólo cadenas resuenan,
testimonia por la que allí yace
entre oro y olvido,
hermana de ambos de siempre
¿Pues dónde
alborea, di, sino en ella,
que en la cuenca de su río de lágrimas
a los soles sumergiéndose la semilla muestra
una y otra vez?
Versión de José Luis Reina Palazón
***
CRISTAL
No busques en mis labios tu boca,
ni en la puerta al extraño,
ni en el ojo la lágrima.
Siete noches más arriba
pasa el rojo hacia el púrpura,
siete corazones más adentro
insiste la mano en la puerta,
siete rosas más tarde
se escucha el rumor de la cisterna.
De noche, cuando el péndulo del amor
oscila entre el siempre y el nunca jamás,
tu palabra derriba las lunas del corazón
y tu ojo azul -borrascoso-
le entrega el cielo a la tierra.
Desde una lejana arboleda
oscurecida por el sueño
llega hasta nosotros el aliento
y lo que perdimos transita inmenso
como un espectro del futuro.
Lo que ahora se hunde y se levanta
quiere lo sepultado en la entraña:
ciego como la mirada que cambiamos,
el tiempo lo besa en la boca.
Versión de José María Pérez Gay
***
Una hoja sin árbol
Una hoja, sin arbol
para Bertold Brecht:
¿Qué tiempo es éste
en el que una conversación
es casi un crimen
porque incluye
tantas cosas explícitas?
Versión de José Ángel Valente
**
(Rumanía, 1920-Francia, 1970)
UNA MANO
La mesa de madera de las horas, con
el manjar de arroz y el vino
Se
calla, se come, se bebe.
Una mano que besé
alumbra las bocas.
Versión de Patricia Gola
***
Argumentum e silentio
Para René Char
A la cadena atada
entre oro y olvido:
la noche.
Ambos quisieron prenderla.
Ambos consintió en su hacer.
Pon,
pon también ahora allí lo que quiere
albear del crepúsculo junto a los días:
la palabra sobrevolada de estrellas,
sobrebañada de mar.
A cada uno la palabra.
A cada uno la palabra que le cantó,
cuando la jauría le atacó por la espalda -
A cada uno la palabra que le cantó y quedó helada.
A ella, a la noche,
lo sobrevolado de estrellas, lo sobrebañado de mar,
a ella lo logrado al silencio,
cuya sangre no cristalizó cuando el colmillo del veneno
traspasó las sílabas.
A ella la palabra lograda al silencio.
Contra las otras que pronto,
prostituidas por las orejas de los desolladores,
también trepan por el tiempo y los tiempos,
testimonia por último,
por último, cuando sólo cadenas resuenan,
testimonia por la que allí yace
entre oro y olvido,
hermana de ambos de siempre
¿Pues dónde
alborea, di, sino en ella,
que en la cuenca de su río de lágrimas
a los soles sumergiéndose la semilla muestra
una y otra vez?
Versión de José Luis Reina Palazón
***
CRISTAL
No busques en mis labios tu boca,
ni en la puerta al extraño,
ni en el ojo la lágrima.
Siete noches más arriba
pasa el rojo hacia el púrpura,
siete corazones más adentro
insiste la mano en la puerta,
siete rosas más tarde
se escucha el rumor de la cisterna.
De noche, cuando el péndulo del amor
oscila entre el siempre y el nunca jamás,
tu palabra derriba las lunas del corazón
y tu ojo azul -borrascoso-
le entrega el cielo a la tierra.
Desde una lejana arboleda
oscurecida por el sueño
llega hasta nosotros el aliento
y lo que perdimos transita inmenso
como un espectro del futuro.
Lo que ahora se hunde y se levanta
quiere lo sepultado en la entraña:
ciego como la mirada que cambiamos,
el tiempo lo besa en la boca.
Versión de José María Pérez Gay
***
Una hoja sin árbol
Una hoja, sin arbol
para Bertold Brecht:
¿Qué tiempo es éste
en el que una conversación
es casi un crimen
porque incluye
tantas cosas explícitas?
Versión de José Ángel Valente
**
Imagen: Silla de Gauguin, Vincent van Gogh.
lunes, 24 de enero de 2011
Tu pelo dorado Margarita
Tres poemas de PAUL CELAN
(Rumanía, 1920-Francia, 1970)
En los ríos, al norte del futuro...
En los ríos, al norte del futuro,
tiendo la red que tú
titubeante cargas
de escritura de piedras,
sombras.
***
Corona
En mi mano el otoño come su hoja: somos amigos.
Extraemos el tiempo de las nueces y le enseñamos a caminar:
regresa el tiempo a la nuez.
En el espejo es domingo,
en el sueño se duerme,
la boca dice la verdad.
Mi ojo asciende al sexo de la amada:
nos miramos,
nos decimos palabras oscuras,
nos amamos como se aman amapola y memoria,
nos dormimos como el vino en los cuencos,
como el mar en el rayo sangriento de la luna.
Nos mantenemos abrazados en la ventana, nos ven desde la calle:
tiempo es de que se sepa,
tiempo es de que la piedra pueda florecer,
de que en la inquietud palpite un corazón.
Tiempo es de que sea tiempo.
Es tiempo.
***
Muerte en fuga
Leche negra de la madrugada la bebemos de tarde
la bebemos al mediodía de mañana la bebemos
de noche la bebemos y bebemos
abrimos una tumba en el aire -ahí no se yace
incómodo-.
Un hombre habita la casa él juega con las serpientes
él escribe él escribe mientras oscurece a Alemania
tu pelo dorado Margarita
lo escribe y sale de la casa y fulguran las estrellas silba
a sus judíos hace abrir una tumba en la tierra
nos manda "tocad ya para el baile".
Leche negra de la madrugada te bebemos de noche
te bebemos de mañana y al mediodía te bebemos
de tarde bebemos y bebemos.
Un hombre habita la casa y juega con las serpientes él escribe
él escribe mientras oscurece a Alemania
tu pelo dorado Margarita
tu pelo ceniciento Sulamita abrimos una tumba en el aire
-ahí no se yace incómodo-. Grita
cavad más hondo en la tierra los unos y los otros cantad y tocad
empuña el arma en la cintura la blande tiene ojos
azules cavad más hondo con palas los unos y los otros seguid
tocando para el baile.
Leche negra de la madrugada te bebemos de noche
te bebemos al mediodía y de mañana te bebemos
de tarde bebemos y bebemos.
Un hombre habita la casa tu pelo dorado Margarita
tu pelo ceniciento Sulamita juega con las serpientes. Grita
tocad mejor la muerte la muerte es un maestro de Alemania. Grita
tocad más sombríos los violines entonces subís al aire en humo
entonces tenéis una tumba en las nubes
-ahí no se yace incómodo-.
Leche negra de la madrugada te bebemos de noche
te bebemos al mediodía la muerte es un maestro de Alemania
te bebemos de tarde y de mañana te bebemos
y bebemos la muerte es un maestro de Alemania
tiene un ojo azul te acierta con bala de plomo
te acierta justo
un hombre habita la casa tu pelo dorado Margarita
azuza a sus perros contra nosotros nos da
una tumba en el aire
juega con las serpientes y suela con la muerte
es un maestro de Alemania
tu pelo dorado Margarita
tu pelo ceniciento Sulamita.
(Rumanía, 1920-Francia, 1970)
En los ríos, al norte del futuro...
En los ríos, al norte del futuro,
tiendo la red que tú
titubeante cargas
de escritura de piedras,
sombras.
***
Corona
En mi mano el otoño come su hoja: somos amigos.
Extraemos el tiempo de las nueces y le enseñamos a caminar:
regresa el tiempo a la nuez.
En el espejo es domingo,
en el sueño se duerme,
la boca dice la verdad.
Mi ojo asciende al sexo de la amada:
nos miramos,
nos decimos palabras oscuras,
nos amamos como se aman amapola y memoria,
nos dormimos como el vino en los cuencos,
como el mar en el rayo sangriento de la luna.
Nos mantenemos abrazados en la ventana, nos ven desde la calle:
tiempo es de que se sepa,
tiempo es de que la piedra pueda florecer,
de que en la inquietud palpite un corazón.
Tiempo es de que sea tiempo.
Es tiempo.
***
Muerte en fuga
Leche negra de la madrugada la bebemos de tarde
la bebemos al mediodía de mañana la bebemos
de noche la bebemos y bebemos
abrimos una tumba en el aire -ahí no se yace
incómodo-.
Un hombre habita la casa él juega con las serpientes
él escribe él escribe mientras oscurece a Alemania
tu pelo dorado Margarita
lo escribe y sale de la casa y fulguran las estrellas silba
a sus judíos hace abrir una tumba en la tierra
nos manda "tocad ya para el baile".
Leche negra de la madrugada te bebemos de noche
te bebemos de mañana y al mediodía te bebemos
de tarde bebemos y bebemos.
Un hombre habita la casa y juega con las serpientes él escribe
él escribe mientras oscurece a Alemania
tu pelo dorado Margarita
tu pelo ceniciento Sulamita abrimos una tumba en el aire
-ahí no se yace incómodo-. Grita
cavad más hondo en la tierra los unos y los otros cantad y tocad
empuña el arma en la cintura la blande tiene ojos
azules cavad más hondo con palas los unos y los otros seguid
tocando para el baile.
Leche negra de la madrugada te bebemos de noche
te bebemos al mediodía y de mañana te bebemos
de tarde bebemos y bebemos.
Un hombre habita la casa tu pelo dorado Margarita
tu pelo ceniciento Sulamita juega con las serpientes. Grita
tocad mejor la muerte la muerte es un maestro de Alemania. Grita
tocad más sombríos los violines entonces subís al aire en humo
entonces tenéis una tumba en las nubes
-ahí no se yace incómodo-.
Leche negra de la madrugada te bebemos de noche
te bebemos al mediodía la muerte es un maestro de Alemania
te bebemos de tarde y de mañana te bebemos
y bebemos la muerte es un maestro de Alemania
tiene un ojo azul te acierta con bala de plomo
te acierta justo
un hombre habita la casa tu pelo dorado Margarita
azuza a sus perros contra nosotros nos da
una tumba en el aire
juega con las serpientes y suela con la muerte
es un maestro de Alemania
tu pelo dorado Margarita
tu pelo ceniciento Sulamita.
martes, 26 de octubre de 2010
¿Qué puedes esperar?
Tres poemas de RENÉE ANNIE CASSIAN
(Galati, Rumania, 1924)
Sírvase cederles el asiento a los ancianos o a los minusválidos
Hice todo el viaje de pie:
nadie me cedió el asiento
pese a que yo tenía unos cien años más que otros pasajeros
pese a que en mí eran obvios
los signos de tres grandes males:
el Orgullo, el Arte, la Soledad.
Versión de Mariela Dreyfus
***
Galope en el cielo
Cuando el ayer se transforma en el antes de ayer
y el antes de ayer se convierte en hace mucho tiempo
y el hace mucho tiempo se convierte en nunca más
¿qué puedes esperar?
Galopando en la cabalgadura del atardecer
van llegando,
los Cuatro Jinetes.
Versión de Jorge Torés
***
Alegría
Gozo mezclando mis cabellos con vosotras, hojas del otoño,
corriendo por el bosque loco, resbalando, riendo y arañando
mis mejillas en vuestras formas rugosas.
Me alegra poder lanzar
en el Otoño rojo mi grito solo y profundo
bajo las bóvedas de oro seco, en el susurro del viento.
Me gusta huir, caer y reír sobre la tierra adornada
por los mil labios de tu sonrisa amarilla,
Otoño!
Versión de Pablo Neruda
**
Foto tomada del blog de Fernando Sabido Sánchez
(Galati, Rumania, 1924)
Sírvase cederles el asiento a los ancianos o a los minusválidos
Hice todo el viaje de pie:
nadie me cedió el asiento
pese a que yo tenía unos cien años más que otros pasajeros
pese a que en mí eran obvios
los signos de tres grandes males:
el Orgullo, el Arte, la Soledad.
Versión de Mariela Dreyfus
***
Galope en el cielo
Cuando el ayer se transforma en el antes de ayer
y el antes de ayer se convierte en hace mucho tiempo
y el hace mucho tiempo se convierte en nunca más
¿qué puedes esperar?
Galopando en la cabalgadura del atardecer
van llegando,
los Cuatro Jinetes.
Versión de Jorge Torés
***
Alegría
Gozo mezclando mis cabellos con vosotras, hojas del otoño,
corriendo por el bosque loco, resbalando, riendo y arañando
mis mejillas en vuestras formas rugosas.
Me alegra poder lanzar
en el Otoño rojo mi grito solo y profundo
bajo las bóvedas de oro seco, en el susurro del viento.
Me gusta huir, caer y reír sobre la tierra adornada
por los mil labios de tu sonrisa amarilla,
Otoño!
Versión de Pablo Neruda
**
Foto tomada del blog de Fernando Sabido Sánchez
jueves, 10 de junio de 2010
El firmamento lleno de aire azul
Tres poemas de NICOLAE PRELIPCEANU
(Bucovina; Rumania, 1942)
Esperaba
Esperaba un sinfín de cosas
esperaba envejecer
esperaba no tener miedo
de un sinfín de cosas
esperaba que un sinfín de cosas
pasaran
Y he envejecido
y las cosas no han pasado
están donde estaban
mirándome fijamente
con benevolencia
He pasado yo
entre sus fijas miradas
y mi cuerpo visto por ellas
empezó él mismo a ver
Justo cuando nevaba por vez primera
con la última nieve
***
Las apariencias
La apariencia de acercarse la noche
la apariencia de hervir la tinta en mi pluma
la apariencia de estar vivos y encima movernos
la apariencia de estar nevando
la apariencia de la pesadilla de las cuatro de la mañana
la apariencia del papel
la apariencia de las apariencias y la vanidad de las vanidades
la apariencia desdoblada
la apariencia simplificada
la apariencia triplicada
la apariencia en Florencia
la apariencia nuestra de cada día dánosla hoy
y perdónanos nuestras apariencias
la apariencia de comprar una conciencia
la apariencia de vender las conciencias al por mayor
la apariencia del vacío en el firmamento lleno de aire azul
la apariencia del humo en el fuego
la apariencia de la Inquisición en todas las hogueras
la apariencia en Florencia
la apariencia del oro en la vejiga de la orina
la apariencia de inmovilidad en quien lleva muerto mucho tiempo
la apariencia de habitar en algún lugar del mundo
la apariencia en Mayencia
la apariencia inmóvil y quieta que aún colea
la apariencia la apariencia
la providencia la providencia
en Florencia en Mayencia
y la carencia y la carencia
***
LA METÁFORA
Sabes que unos amigos míos un poco más jóvenes al regresar de
Atenas
(es bueno que los jóvenes viajen)
me han recordado que la palabra metáfora allí
significa tranvía o metro o incluso tren
esto es coges una metáfora
y te encuentras al otro lado de Grecia
por ejemplo subes a la metáfora y te vas
dejas toda tristeza y alegría
y otros sentimientos contradictorios-contrarios
que te atormentaban allí donde estabas desde hacía mucho tiempo
todo el mundo se va a la oficina en metáfora
todo el mundo se evade (para ir al campo) en metáfora
todo el mundo tiene una sola idea (fija)
cuando se alegra o se entristece
y ésta se llama metáfora
te compras un billete para la metáfora
y te vas de viaje sin cuidado
pero a ellos se les olvidó decirme
qué haces cuando la metáfora está de huelga
tal vez pones pies en polvorosa o lo cortas por lo sano (andando)
simplemente como antes
cuando la metáfora no significaba transporte en común sino tu
transporte
a solas
de soledad en soledad
**
Versión al español por Alberto Acosta Pérez y Virgilio López Lemus
domingo, 28 de febrero de 2010
«¡El amor se hace en los parques!»
DENISA COMANESCU
(Buzau, Rumania, 1954)
El mundo del lenguaje
Viene un ser hacia ti
y lo formas de palabras
pero la cámara oscura del cerebro
te resulta extraña
como los pequeños demonios de la vida de un eremita.
A veces una aparición devastadora
brota entre las sílabas
como la polilla que anidó
en la herida de púrpura del soldado.
La guerra es real.
Noches en calma y la luna
pausas engañosas
instigadoras del crimen.
Las palabras menguan.
Al más frágil
y solitario lenguaje del mundo
he tratado de salvar hoy.
De la vena cortada del amor
señales en Morse:
gotean lentamente
lo lograré, más tarde.
***
Provocación
Alguien lo calculó con exactitud.
Una mañana, tan real
y lozana
que el ojo la habría desgarrado
con una sola mirada
de haber podido,
encontré una armadura.
La gente pasaba sin verla,
había aparecido adrede para mi imaginación.
Araña prendida en una tela
ajena,
buque varado en el rayo de un faro
en medio de la mar,
mi alma no la quería.
Ea, ven
abrázame
soy el manager perfecto
sobre ti
ni el amor ni el odio
tendrán ya poder
yo soy la eterrealidad.
Como en una pesadilla
voy vagando por la ciudad
con grillos magnéticos
me aprisiona el aliento
nadie la ve
solo yo noto el hierro oscuro
colándose en mi sangre
a cada movimiento. Asssííí.
Y no tengo la fuerza
***
Ars amandi
Estoy buscando la tumba de Ovidio
está aquí
en Constanza
cuánto néctar
cuánta cicuta
antigua copa griega
adjudicada por los romanos
cartas al emperador
esquelas de enamorado
arrojadas con la botella
a un agua muerta.
Ovidio
doctor en desesperación
y aprobado por los getas
y los tracios
honor
media moneda de allende los mares.
"Bajo esta piedra yace
el cantor del amor cortés
muerto a manos de su talento.
Tú que pasas por aquí,
si alguna vez amaste,
ruega por él
que duerma en paz."
Todos hemos entrado
en el ardor revolucionario
todos hemos rogado
y al emperador no hemos hallado
pero la compasión tiene mil brazos
como un ferroviario ante una estación desierta
la tumba de Ovidio rescata
otra vez nuestra esperanza
esa prehistórica visión
inventada en algún sitio
de nuestro país.
***
ATLAS
Las paredes de este poema
se apoyan en mí.
Ven tú,
Sísifo,
para que hagamos el cambio
al precio de un verso.
***
Expulsión del paraíso
Estoy de ti hasta la coronilla
me gritaba
y quería barrerme de un escobazo
del piso
que nunca le llegué a pagar
mientras que
cada mañana llamaban a la puerta
tres muchachas:
una de nombre exótico
otra con inquietudes ocultas
y la última que vivir una vida pura y bella.
¿Pero adónde ir?
Mi juventud se esconde hoy detrás de los cubos de basura
donde ni las gitanas escarban
y la poesía ha sido declarada territorio cerrado
y aplica estrictamente la ley de Malthus.
Vete al parque, me dijo
igual
que farfullaba el viejo guarda del cementerio
cuando me paseaba de la mano
con mi primer chico:
«¡El amor se hace en los parques!»
***
La radiografía
Ella entró en mi casa
me rompió todos los discos
(mi orgullo desde hace quince años)
me tiró todos los libros por la ventana
y me pidió
(y no bromeaba en absoluto
es más decía que algún día
vendría alguien a azuzar mi languidez)
que le mostrara el alma.
En vano le dije que mi vida
era igual que un perfil griego
ella se empeñaba en que no oía
no sé qué lloriqueo de bebé
o de fiera
que no sentía agitarse al cisne
cuando la tierra se traga su hilo de agua.
Luego aburrida
me alargó una hoja
donde había estrujada una madera de rosa podrida:
-No tengo el alma que necesitas
en cambio
alguien me vendió bajo cuerda
la radiografía de un semejante.
Tómala
que quizá
florezca antes del alba.
Traducción de Joaquín Garrigós
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char
No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char
René Char
No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char