Mostrando entradas con la etiqueta Hugo Luna. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hugo Luna. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de abril de 2017

En la criolla presencia del pasto

HUGO LUNA
Tomada de poetasdeconcordia.com

(Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Argentina, 1959)

Le decíamos jardín
Pero era un patio con flores
Era un patio con árboles
De enormes rosales
Y furiosos escobillones rojos
Absolutamente pacíficos
A la hora del colibrí
Le decíamos jardín
Porque estábamos colgados
De sus babilónicas nubes
De las hojas del clavel del aire
Y de los canastillos del bicho canasto
Tan afectos al ocio como otros insectos
Finalmente era un jardín
Para ser franceses escuchábamos
A Camille Saint-Saëns
Y por la noche al Gorrión
De la pequeña voz caudalosa
En la criolla presencia del pasto
Rumiábamos un futuro mejor
Desconociendo las condolencias del tiempo
Sus cúpulas herméticas
Diseñadas para congelar el aire
Y el agua
La tierra y el fuego
En cualquier imagen de época
Nos veremos en aquella telaraña
Luchando contra los filamentos
De una ilusión tardía.

Inédito

miércoles, 7 de octubre de 2015

Y yo estaba inclinada

Hugo Luna
(Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Argentina, 1959) 


Tomada de www.poker-red.com

De hecho, para mí una mujer es independiente cuando se alimenta por sí misma 


Nawal al Saadawi


El alambrado nos unía
Porque por allí podían pasar cosas
Las gallinas no
Las gallinas permanecían en silencio
El ardor de la siesta
Tañía sobre las plumas dormidas
Y yo estaba inclinada
Porque eras mi fe
Mi increíble mal
Mi vergüenza
Nuestras madres confiaban en nosotros
Está claro
Porque esa categoría
Se plegaba como delantal sobre la mesa
Solamente higiene

Solamente racionalidad

martes, 10 de febrero de 2015

Miré lo alto del humo su magnífica cúpula

Hugo Luna
Tomada de campodemaniobras

(Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Argentina, 1959) 

Sé chofer

Sé chofer, dijo mi padre
y nunca te preocupes por la poesía.
Patrick Galvin

Mi padre no daba consejos. Había sido
panadero y había repartido pan a caballo
por los campos y había sido
cuidador de rosas en una plaza.
Cuando le dije que estaba enamorado
mi padre no me dijo corré a buscarla
sabía que los dolores se pagan con los años
y solamente amaba
la poesía.
Por qué mi padre nunca me dijo “sé chofer”
manejá tu vida por estos caminos adversos
dejate de joder con la oscuridad del alma
con los poetas malditos y las uvas doradas del sol
o su mosto.
Lo único que una vez mi padre me dio
fue a fumar un cigarrillo en la noche
yo miré el humo miré cómo desaparecía
miré lo alto del humo su magnífica cúpula
escuché las campanas del humo y un ángel
de humo se posó en mí.
Fue innecesario renacer y morir
y atribuir al lenguaje
la esperanza de liberarnos.

Para leer algo más del autor, haga clic aquí

jueves, 26 de abril de 2012

Sonando hueco, como suenan las palabras

Un poema inédito de HUGO LUNA
(Concepción del Uruguay,
Entre Ríos, Argentina, 1959)



La verdad sería otra

Bajo las moscas y la larga meada
De los toros
Tu mano despide delicadeza y llama
A la curiosa mirada de los animales que están
También en mí
Mi piano desafinado en su ancha y pesada negrura
Mi cuerpo tan cerca de tus manos
Sonando hueco, como suenan las palabras
Cuando nadie las oye y golpean
Contra el horizonte como un atardecer violento
Como un amanecer borracho y solo
En las barreras del corral del mundo
Por sobre los alambrados que intentan deletrear
Límites, soledades
Estás vos dándole forma
A la incandescente esfera del sol
La dicha es una rama frágil
Si pudiéramos descansar bajo su sombra
Otra sería la cadencia que despide el aire
Y la verdad del vacío sería otra
**
Imagen y copy: Jérôme Pradet

martes, 29 de noviembre de 2011

Mientras la noche avanza la vida se aleja

Franz Marc: Cats on a Red Cloth (Katzen auf rotem Tuch), 1909-10, oil on canvas, private collection
HUGO LUNA

(Concepción del Uruguay,
Entre Ríos, Argentina, 1959)

Estoy más vivo

Estoy más vivo mientras sueño
Que en la vigilia
Eso quiere decir que el borde de mis ojos
No distingue la línea entre párpados
Ahora mismo mientras escribo estoy viendo
Cómo leemos con alguien sin rostro
El rezo de un poema de Perse
Finalmente de una amiga cuyo nombre
Se arrastra en la oscuridad
Como si diera vuelta la página me doy vuelta
En la cama los pliegos del tiempo
Son una seda que ha perdido el olor de tu cuerpo
Mientras la noche avanza la vida se aleja
La campana de la mañana estalla de plumas
Estoy más vivo cuando despierto que en el sueño
En él mi corazón retrocedía hacia el cuenco de tu pecho

domingo, 29 de mayo de 2011

Ahora remo fatigosamente esquivando las estrellas


Créd.: del autor
Uno más de HUGO LUNA
(Concepción del Uruguay,
Entre Ríos, Argentina, 1959)


Esta monotonía

Esta monotonía también ha callado
Sapos y ranas del pantano
Ese barro negro ahora es el cielo
Mira cómo brilla
Oh hermanas en el silencio
Oh piel de la estertórea soledad
Todavía crece en mí lo próximo
El pie al borde de la orilla
El estrépito de la ola nimia
Creced y venid tal y como siempre ha sido
Desde los profundos callejones
Desde el reflejo de las chapas y los galpones
Que guardaron en silencio
Volved para rodear esta cintura
Para engordar de pena y de vagancia
La joven voluntad puesta en la carnada
En los bagres fritos bajo el rocío
Escuché llover tantas veces
He sido un río
Ahora remo fatigosamente esquivando las estrellas
Los brillos de aquellas voces en la barranca
Casas bajitas y acordeones
Y serpentinas de agua
Mientras tanto decir que me acribilla
Es decir que soy un blanco fácil
Mojado como un faro
Vacilante y encendido como un faro
Que secretamente quisiera retroceder el río
El río

Inédito

lunes, 26 de julio de 2010

La apacible destilación

Un poema inédito

de HUGO LUNA
(Concepción del Uruguay, Entre Ríos,
Argentina, 1959)


ANOTACIONES CON BAR

Veo un bar. La botella de caña palanca, el hombrecito de la etiqueta empujando al mundo su olor de alcohol impredecible. Pan y mostrador y queso. En el palenque un árbol atado a un caballo. Casi una pulpería. Cómo, qué, se hace con esa imagen cuando se mira por la ventana de otro bar el arco iris del semáforo. La retina edita una sola de las soledades, más allá de la luz, más allá de su propia condición de
red de la mirada.

Un bar es un sinónimo del tiempo. Una trama de voces. La apacible destilación de
un silencio.

En la borra del café se ha caído también un edificio. Su momento de intimidad. Un último beso.

No son mesas, son bases para la escultura mayor donde una amistad se
encuentra.

Una vez por apagar un cigarrillo quemé un cenicero de secretos.

En un bar, que nunca falte un espejo.
**

sábado, 10 de abril de 2010

Prolija la hormiga tala el bosque


Uno más de HUGO LUNA
(Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Argentina, 1959)

La asepsia del poema

la asepsia del poema
lo empareja
casita blanqueada a la cal
el poema se salva de la peste
árbol encalado rebotando calor
quién requiere la salud de los morfemas
groseramente
avergonzado tapa las partes pudendas
revisemos
tanta formalidad etimológica
tanta adocenada vocal en boca del poema
tanto enjuague a orillas del fonema
caudaloso lavado para que el canto
cante
pegado al silencio de la siesta
prolija la hormiga tala el bosque
prolijo el hombre se despeña
al fondo está el silencio nuestro espejo
no hay fondo ni reflejo en la palabra
extraviada de su limada piedra
el poema verdadero ha de ser sucio
como intactos son los bordes de la tierra
**
Leer más de Hugo Luna: aquí

miércoles, 10 de marzo de 2010

Imperdible



A modo de muestra, un botón
Entrevista a Francisco Madariaga, en la Universidad Nacional de Entre Ríos-Concepción del Uruguay, 1997, a cargo del poeta Hugo Luna.
Tomada del blog del autor (franciscomadariaga.blogspot.com).
Los enlaces son lentos pero ¡resistan!

domingo, 29 de marzo de 2009

"La grafía de la transparencia"


Algunos poemas
de HUGO LUNA
(Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Argentina, 1959)


No me dejes cruzar. No permitas
Que mis brazos se abran
Frente a la ventana. Atame
A un cobijo, junto a un espejo
Para verte cada vez
Que levante la cabeza
Como si lo digno estuviera en mi frente
Como si fuera un perro que piensa
***
Barbarito esa ventana. El puente que se cierra
O se abre en la mañana. La noche, Barbarito
El poder del sueño. El insomnio, su vuelo
De murciélago. Un paisaje, el accidente
Geográfico que te deja de cama
Y recupera para la contemplación
***
Escribo sobre el puente
Para que el agua cante debajo de las palabras
Les dé sus reflejos
No debería pensar en ello
El agua también canta sobre las palabras
Son el puente
Dejo caer con el mismo peso de la piedra
Una palabra pero
No hay aros concéntricos
Sino silencio cerrándose en silencio
***
Ahora participo de la caída
El puente cede
Un salvajismo guía pasos desnudos hacia el fondo
Hay un saludo en la ventana

Me pondré en marcha
***
Han pasado los años. Barbarito es un bárbaro
Todavía con recuerdo. La bruma
Hizo lo posible con su nombre.
Se conoce hijo de consejos inútiles
Él mismo verificando el espesor del día
La ventana sin cancel y ya apagada
“Apagada a qué” piensa Barbarito
“A ponchazos?”, a “resoplidos de aire yermo?”
***
No te sientes en la cama
No te quedes de noche haciendo nada
No seas malo Barbarito no señales
No juntes la piedra del insomnio
Para espantar los perros que te ladran
No hagas ruido a papá y a mamá que ya descansan


(Fragmento de La ventana que mira, 2004)
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char