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sábado, 14 de enero de 2017

Como las sombras de mi luz...

Anne Carson

(Toronto, Canadá, 1950)

... pero el espíritu de este joven,
el veloz, ¿no haría estallar
al vaso que quisiera contenerlo?

Déjelo intacto el poeta
como al espíritu de la Naturaleza,
que en tal materia
es aprendiz
hasta un maestro.
Él no puede vivir y perdurar
en el poema,
vive   perdura
en el mundo.

(... Aber der Geist dieses Jünglings/ Der schnelle, müßt' er es nicht zersprengen/ Wo es ihn fassen wollte, das Gefäß?/ Der Dichter laß ihn unberührt/ wie den Geist der Natur,/ An solchem Stoffe wird zum Knaben/ der Meister./ Er kann im Gedichte/ nicht leben und bleiben,/ Er lebt und bleibt in der Welt.)
Friedrich Hölderlin
**
Desplacemos ahora nuestra mirada histórica hacia Alemania, en el momento en el que el siglo XVIII pasa al XIX y concentremos nuestra atención en algunas palabras usadas para designar el color púrpura. La palabra inglesa "purple" procede del latín purpureus, que a su vez viene del griego PORFURA, un sustantivo que denota  la púrpura. Este molusco marino, la lapa púrpura o múrex, era la fuente de donde se extraían todas las tinturas púrpuras o rojas en la antigüedad. Pero ese molusco, la púrpura, tenía otro nombre en griego antiguo, KALXH, y de esta palabra derivó un verbo y una metáfora y un problema para los traductores. El verbo KALXAINEIN, "buscar púrpuras", llegó a significar una emoción profunda y perturbadora: ensombrecerse de inquietud, estar plagado de preocupaciones, rebuscar en las profundidades de la propia mente, albergar negros pensamientos, rumiar sombríamente. Cuando el poeta lírico alemán Friedrich Hölderlin emprendió la traducción de Antígona de Sófocles en 1796, se topó con este problema en la primera página. La obra se inicia con una atribulada Antígona enfrentándose a su hermana Ismene. "¿Qué ocurre?", le pregunta Isemene y luego agrega el verbo púrpura. "Obviamente tu ánimo se ha ensombrecido (kalchainous) debido a alguna noticia" (Antigona, 20). Esta es la interpretación estándar de esa época. La versión de Hölderlin: Du scheinst ein rotes Wort zu färben, significaría algo así como "Pareces colorear de rojo tus palabras" o "teñir de rojo tus palabras". La letal literalidad del verso es típica de él. Su método de traducción era tomar cada ítem del lenguaje original y arrastrar al alemán exactamente tal como estaba en su propia sintaxis, con el mismo orden de las palabras y el mismo sentido lexical. El resultado fueron versiones de Sófocles que suscitaron las carcajadas de Goethe y de Schiller cuando las escucharon. Los críticos eruditos identificaron mil errores y calificaron a la traducción de desfigurada, ilegible, la obra de un loco. De hecho, en 1806, Hölderlin fue declarado demente. Su familia lo internó en una clínica psiquiátrica, de la que fue dado de alta un año más tarde por considerárselo incurable. Pasó los 37 años restantes de su vida en una torre que dominaba el río Neckar, en diversos estados de indiferencia o éxtasis, caminando de arriba abajo por su habitación, tocando el piano, escribiendo en trocitos de papel, recibiendo a algún raro visitante. Murió aún demente en 1843. (...)

Lo que sigue es una carta de 1798 a su amigo Neuffer, que empieza con la oración "La cualidad viva (lebendigkeit) en la poesía es lo que más preocupa ahora mi mente", y luego prosigue...
"... como soy más destructible que algunos otros hombres, debo procurar con mayor razón sacar algún provecho de lo que ejerce sobre mí un efecto destructivo... Debo aceptarlo de antemano como material indispensable, sin el cual mi ser más profundo nunca estaría completamente presente. Debo asimilarlo, acomodarlo... como las sombras de mi luz... como tonos subordinados entre los cuales el tono de mi alma surge de manera más viva." (...)

En su torre que dominaba el río Neckar, Hölderlin tenía un piano que a veces tocaba con tanta fuerza que rompía las teclas. Pero había días tranquilos en los que podía tocar y echar atrás la cabeza y cantar. Los que lo escucharon afirman que, por más atención que prestaran, no sabrían decir en qué idioma.

Variaciones sobre el derecho al silencio (Fragmento). Traducción de Mirta Rosenberg. Diario de Poesía, Nº 77 (12/08)
Tomado del blog de Diego Carballar.

lunes, 11 de julio de 2016

“No está permitido enloquecer en una época demente”

HUGO GOLA
(Santa Fe-Argentina, 1927-2015)


Cada vez me atrae más la idea de la poesía como un “no decir”. No la adhesión que suele producir la palabra que enumera, o cuenta, sino aquella revelación que la palabra aislada, cargada de silencio puede originar. La palabra sumida, hundida, inmóvil como un animal estático, que sólo por la respiración sabemos que está vivo. Una palabra que se niega a seguir la ruta prefijada de la comunicación para llevarnos a convivir con la oscuridad y el misterio. La palabra poética tiene ese rostro, que difiere radicalmente de cualquier otro. Los que más me entusiasman son aquellos poetas que tienden al silencio. Un simple garabato sobre la página blanca esboza un gesto, es una incisión reveladora, un trozo zen, que todo lo sugiere o que todo lo expresa con el silencio.
**
Hay poetas que escriben sobre poesía y, en lugar de aproximarnos a ella, nos alejan. Se refieren a la poesía como algo que nada tiene que ver con la propia experiencia, utilizando un lenguaje más cercano al de la crítica que al del poema. Pero hay otros que iluminan con sus textos y nunca nos alejan de la intimidad de la poesía. Son ejemplos de ello Valéry, Pavese, Williams, Wallace Stevens, Westphalen, Pound, Bayley, Creeley, Denise Levertov, etcetera. Sus reflexiones son tan imprescindibles como sus poemas.
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No es que trate de dejar de lado los dramáticos sucesos de la historia. En mi caso tienen siempre una presencia tan fuerte que a duras penas puedo escapar a estos hechos cotidianos. Me resulta imposible prescindir de la información que se consigna a diario. Me siento, aunque no actúe, implicado en las torturas, en las persecuciones, en los destierros, en las muertes. No puedo evitar su repercusión en mi ánimo. Aunque perturbado por estas calamidades, nada puedo hacer para evitarlas. Estoy como atrapado por “la jauría de los tramposos”, que dice René Char, pero sé igualmente, como él también dice, que “no está permitido enloquecer en una época demente”. Trato en lo posible de conservar la lucidez, y en lo que conforma mi pequeño radio de acción, no ceder al fatalismo, ni claudicar ante la locura que nos invade.


De Prosas, Alción, Argentina, 2007.

martes, 5 de julio de 2016

Todo el mundo está simplemente esperando

Theodor Seuss Geisel

(Dr. Seuss)
(Springfield, Massachusetts, EE.UU., 1904–San Diego, California, EE.UU., 1991)


Los lugares a los que irás
¡Oh, cuán lejos llegarás! 
Hoy es tu día. 
¡Grandes lugares visitarás! 
¡Te alzarás y partirás! 
Con cerebro en tu cabeza. 
Con pies en tus zapatos. 

Cualquier dirección escogerás 
que tus pies quieran encontrar 
Por tu cuenta andarás y bien lo sabes 
Adónde ir eres tú quien decidirá. 

Mirarás calle arriba y calle abajo. 
Mirarás con cuidado. 
Algunos te dirán "En esa dirección no escojas avanzar". 
Pero con tu cabeza llena de cerebro 
y tus zapatos llenos de pies, 
tú eres demasiado listo para bajar 
por ninguna calle no debas transitar. 

Y puede que no encuentres ninguna por la que desees viajar. 
En ese caso, por supuesto, 
te dirigirás directamente fuera de la ciudad. 

Al aire libre estupendo se está 
Y hay mil cosas que pueden ocurrir y frecuentemente ocurren 
a gente con tanto cerebro y tantos pies como tú. 

Y cuando las cosas empiecen a ocurrir, no te preocupes. No te sulfures. 
Sigue directamente adelante. Tú empezarás a ocurrir también. 

¡Oh, cuán lejos llegarás! 
¡Estarás en camino! ¡Estarás viendo grandes cosas! 
Te unirás a personas ambiciosas 
que a grandes alturas volarán. 

No te quedarás atrás, 
porque tendrás la velocidad. 
Pasarás a toda la pandilla 
y pronto a la cabeza irás. 

Donde quiera que vueles, 
serás el mejor de los mejores. 
Donde quiera que vayas, 
superarás a todos los demás. 

Excepto cuando no será. 
Porque, algunas veces, no será. 
Lamento decirlo así pero, tristemente, 
la verdad es que Bang-ups y Hang-us pueden ocurrirte. 

Puede quedarte colgado de una rama espinosa. 
Y tu pandilla volando te pasará. 
Plantado te quedarás. 
Del plantón por fin saldrás, 
con una fea magulladora que mostrar. 

Y oportunidades habrá, 
en que en una bajada caerás. 
Cuando en la bajada estés, 
divertida la cosa no será 
Y bajarte ardua empresa resultará. 

A un lugar llegarás 
donde las calles marcadas no están. 
Algunas ventanas iluminadas verás 
Pero sobre todo oscuras las encontrarás. 

¡Un lugar en el que podrías torcerte a la vez el codo y la barbilla! 
¿Te atreves a quedarte? 
¿Te atreves a entrar? 
¿Cuánto puedes perder? 
¿Cuanto puedes ganar? 

Y si entras, ¿deberías girar a izquierda o derecha... 
... o justo tres cuartos? 
¿O tal vez no tanto? 
¿O dar la vuelta y asomarte desde atrás? 

Para ser un tipo de mente despierta, 
me temo que descubrirás, 
despertar su mente fácil no resultará. 

Puedes acabar tan confundido 
que empezarás a correr a toda prisa 
por largas carreteras contoneantes a paso aterrador... 
Y vagando durante millas 
a través de salvajes páramos inexplorados, 
irigiéndote, me temo, 
hacia los lugares más inútiles. 

El lugar de espera. 
... para gente que solo espera. 
Espera un tren que coger 
o un autobús que llegará, o un avión al que subir 
o el correo por venir, o la lluvia que caerá 
o el teléfono que sonará, o la nieve que nevará 
o espera alrededor de un Sí o No 
o esperan a que le crezca el pelo. 

Todo el mundo está simplemente esperando 
Esperando a que el pez pique 
o esperando al viento para una cometa volar 
o esperando la noche del viernes 
o esperando, quizás, a su tío Jake 
o a que hierva una cazuela, o un Better Break 
o un collar de perlas, o un par de pantalones 
o una peluca de rizos, u Otra Oportunidad. 
Todo el mundo espera sin más. 

¡NO! 
¡Eso no es para ti! 
De algún modo escaparás 
de toda esa espera y espera. 
Encontrarás los lugares brillantes 
donde está tocando la Boom Bands 
con las banderas ondeando, una vez más. 

¡Alto remontarás! 
Listo para cualquier cosa bajo el cielo. 
Listo porque tú eres ese tipo de tío! 

¡Oh, cuan lejos llegarás! 
¡Que divertido será! 
Hay puntos que anotar 
Juegos que ganar. 
Y las cosas mágicas que puedes hacer 
con esa pelota que te harán el ganador más ganador de todos. 

¡Fama! 
Serás tan famoso como famoso se pueda ser, 
con el mundo entero viéndote ganar en la televisión... 
Excepto cuando no lo hagan 
Porque algunas veces, no lo hacen. 

Me temo que algunas veces jugarás juegos solitarios también 
Juegos que no puedes ganar 
porque contra ti mismo jugarás. 

Totalmente solo, te guste o no, 
Solo será algo que te sentirás bastante 
Y cuando solo estés, 
hay muy buenas probabilidades de que encuentres cosas 
que te asustarán hasta hacerte mear en los pantalones. 

Hay cosas, carretera abajo entre la ceca y la meca, 
que te asustarán tanto que no querrás seguir. 
Pero seguirás aunque el clima sea apestoso. 
Seguirás aunque tus enemigos te ronden. 
Seguirás aunque el hakken-Kraks aulle. 
Remontando un montón de riachuelos aterradores, 
aunque los brazos puedan escocerte 
y tus zapatos de lona empaparse. 

Sin parar caminarás. 
Y sabes que lejos llegarás y 
encararás tus problemas sean cuales sean 
Te enredarás, por supuesto, como ya sabes. 
Te enredarás con muchas aves extrañas y seguirás. 

Estate seguro cuando des un paso. 
Pisa con cuidado y gran tacto 
y recuerta esto: 
La vida es un gran juego de equilibrio. 
Nunca olvides ser diestro y hábil. 
Y nunca enredes tu pie derecho con el izquierdo. 

¿Y tendrás éxito? 
¡Si! ¡Lo dentrás, sin duda! 
(98 y tres cuarto por ciento garantizado) 

¡Muchacho, moverás montañas! 
Así que, te llames Buxbaum, 
o Bixby o Bray 
o Mordecai Ali Van Allen O'Shea 
¡a grande lugares llegarás! 
¡Hoy es tu día! 
Tu montaña te espera. 
¡Así que, ponte en camino! 

Versión sin datos

martes, 28 de junio de 2016

Querida señora: ¿No creéis que os ame?




William Congreve
(Bardsey, 1670- Londres, Inglaterra, 1729)

«La música posee Encantos que amansan un Pecho salvaje. Que suavizan las Rocas, o enderezan al retorcido Roble»
***

Infierno, infierno… Sin embargo, voy a estar en calma. Ahora el alba comienza y la lenta mano del destino se estira para atraer el velo y dejarlo desnudo. No hay cólera en el Cielo como la del amor a odio convertido. Ni furia en el infierno como la de una mujer despreciada.

De La novia de luto (Tragedia, 1697), fragmento.
**
The Mourning Bride

As you'll answer it, take heed
This Slave commit no Violence upon
Himself. I've been deceiv'd. The Publick Safety
Requires he should be more confin'd; and none,
No not the Princes self, permitted to
Confer with him. I'll quit you to the King.
Vile and ingrate! too late thou shalt repent
The base Injustice thou hast done my 
Love:
Yes, thou shalt know, spite of thy past 
Distress,
And all those Ills which thou so long hast mourn'd;
Heav'n has no Rage, like Love to Hatred turn'd,
Nor Hell a Fury, like a Woman scorn'd.
***
Carta a Arabella Hunt

Querida señora: ¿No creéis que os ame? No podéis pretender ser tan incrédula. Si no creéis a mi lengua, consultad a mis ojos, consultad a los vuestros. En ellos los vuestros encontraréis que están llenos de encanto; en los míos, que tengo un corazón para sentirlos. Recordad lo que ocurrió la pasada noche. Eso al menos fue un beso de amantes. Su impaciencia, su ferocidad, su calidez, expresaron todo lo bueno de sus padres. Pero, ¡oh!, su dulzura y la suavidad con la que se fundían lo expresaban mucho mejor. Con temblores en mis piernas y fiebre en mi alma, lo arrebaté. Convulsiones, jadeos, murmullos mostraban el poderoso desorden en mi interior: el poderoso desorden aumentado por él. Por esos queridos labios que atravesaron mi corazón y mis entrañas con maravilloso veneno e inevitable pero aun así encantadora ruina. ¿Qué es lo que no puede producir un día? La noche anterior pensaba que era un hombre feliz, que no deseaba nada y esperaba la más justa de las fortunas: aprobado por los hombres de genio y aplaudido por los demás. Complacido, nunca encantado con mis amigos, los que por entonces eran mis más queridos amigos, sensible a cada placer delicado, y a su vez poseyéndolos todos. Pero el Amor, el todopoderoso Amor, parece que en un instante me ha lanzado a una distancia prodigiosa de cualquier objeto que no seáis vos. En medio de las multitudes permanezco en soledad. Nadie más que vos ocupa mi mente, y ésta no se ocupa de Hilda más que de vos. Me veo transportado a algún desierto extranjero con vos (¡oh, ojalá me viera realmente transportado de esa manera!), donde, con abundantes suministros de todo, en vos, podría vivir una eternidad de éxtasis ininterrumpido. La escena del gran escenario del mundo parece repentina y tristemente cambiada. Objetos sin atractivo se encuentran a mi alrededor, excepto vos; el encanto de todo el mundo parece ubicado en vos. Así en este estado triste, pero oh, demasiado placentero, mi alma no se puede centrar en nada más que en vos; a vos contempla, admira, adora, no depende de nada, sólo confía en vos. Si vos y la esperanza la abandonan, la desesperación y una miseria sin fin la esperan.

domingo, 19 de junio de 2016

La palabra metáfora es una metáfora.

MARK HADDON 
(Northampton, Inglaterra, 1962)

El curioso incidente del perro a medianoche
(Fragmentos)

 Éste no va a ser un libro gracioso. Yo no sé contar chistes ni hacer juegos de palabras porque no los entiendo. He aquí uno, a modo de ejemplo. Es uno de los de Padre.
                  
               El capitán dijo: «¡Arriba las velas!, y los de abajo se quedaron sin luz.

         Sé por qué se supone que es gracioso. Lo pregunté. Es porque la palabra velas tiene dos significados, que son: 1) pieza de tela que tienen los barcos, y 2) cilindro de cera que se emplea para alumbrar.
         Si trato de decir esta frase haciendo que la palabra signifique dos cosas distintas a la vez, es como si escuchara dos piezas distintas de música al mismo tiempo, lo cual es incómodo y confuso, no agradable como el ruido blanco. Es como si dos personas te hablaran a la vez sobre cosas distintas.
         Y por eso en este libro no hay chistes ni juegos de palabras.
***
El señor Jeavons, el psicólogo del colegio, me preguntó una vez por qué 4 coches rojos seguidos hacían que fuese un Día Bueno, y 3 coches rojos seguidos un Día Bastante Bueno, y 5 coches rojos seguidos un Día Súper Bueno, y por qué 4 coches amarillos seguidos hacían que fuese un Día Negro, que es un día en que no hablo con nadie y me siento a leer libros solo y no almuerzo y No Corro Riesgos. Dijo que yo era una persona muy lógica, y que le sorprendía que pensara de esa manera, porque no era muy lógica. 
Le dije que me gustaba que las cosas siguieran un orden preciso. Y una manera de que las cosas siguieran un orden preciso era siendo lógico. En especial si esas cosas eran números o un razonamiento. Pero había otras formas de poner las cosas en un orden preciso. Y por eso yo tenía Días Buenos y Días Negros. Le dije que hay personas que trabajan en una oficina y que al salir de casa por la mañana ven que brilla el sol y eso hace que se sientan contentas, o ven que llueve y eso hace que se sientan tristes, pero la única diferencia es el clima, y si trabajan en una oficina el clima no tiene nada que ver con que tengan un buen día o un mal día.
*** 

         La gente me provoca confusión.
         Eso me pasa por dos razones principales.
         La primera razón principal es que la gente habla mucho sin utilizar ninguna palabra. Siobhan dice que si uno arquea una ceja puede querer decir montones de cosas distintas. Puede significar “quiero tener relaciones sexuales contigo” y también puede querer decir “creo que lo que acabas de decir es una estupidez”.
         Siobhan también dice que si cierras la boca y expeles aire con fuerza por la nariz puede significar que estás relajado, o que estás aburrido o que estás enfadado, y todo depende de cuánto aire te salga por la nariz y con qué rapidez y de qué forma tenga tu boca cuando lo hagas y de cómo estés sentado y de lo que hayas dicho justo antes y de cientos de otras cosas que son demasiado complicadas para entenderlas en sólo unos segundos.
         La segunda razón principal es que la gente con frecuencia utiliza metáforas. Ha aquí ejemplos de metáforas

         Se murió de risa
         Era la niña de sus ojos
         Tenían un cadáver en el armario
         Pasamos un día de mil demonios
         Tiene la cabeza llena de pájaros

         La palabra metáfora significa llevar algo de un sitio a otro, y viene de las palabras griegas meta (que significa de un sitio a otro) y ferein (que significa llevar), y es cuando uno describe algo usando una palabra que no es literalmente lo que describe. Es decir, que la palabra metáfora es una metáfora.
         Yo creo que debería llamarse mentira porque no hay días de mil demonios y la gente no tiene cadáveres en los armarios. Cuando trato de formarme una imagen en mi cabeza de una de estas frases me siento perdido porque una niña en los ojos de alguien no tiene nada que ver con que algo le guste mucho y te olvidas de lo que la persona decía.
         Mi nombre es una metáfora. Significa “que lleva a Cristo” y viene de las palabras griegas cristoV (que significa Jesucristo) y ferein, y fue el nombre que le pusieron a san Cristóbal porque cruzó un río llevando a Jesucristo.
         Eso te hace pensar en cómo se llamaría Cristóbal antes de cruzar el río con Jesucristo a cuestas. Pero no se llamaba de ninguna manera porque ésa es una historia apócrifa, lo cual significa que es, también, una mentira.
         Madre solía decir que Christopher era un nombre bonito, porque es una historia sobre ser amable y servicial, pero yo no quiero que mi nombre se refiera a una historia sobre ser amable y servicial. Yo quiero que mi nombre se refiera a mí.
***
 Y demuestra que algo llamado la navaja de Occam es cierto. Y la navaja de Occam no es una navaja con la que los hombres se afeitan sino una ley, y dice
              Entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem.

         Que es latín y significa

              No ha de presumirse la existencia de más cosas que las absolutamente necesarias.

         Lo que significa que a una víctima de asesinato la mata habitualmente alguien conocido y que las hadas están hechas de papel y que uno no puede hablar con alguien que está muerto.
***

Cuando el universo haya acabado de explotar, las estrellas disminuirán su velocidad, como una pelota lanzada al aire, hasta detenerse y volver a caer hacia el centro del universo. Entonces nada nos impedirá ver todas las estrellas del mundo porque todas vendrán hacia nosotros, cada vez más rápido, y sabremos que pronto llegará el fin del mundo porque al alzar la mirada hacia el cielo por las noches no habrá oscuridad, sino la luz resplandeciente de billones de estrellas que se acercan. Sólo que nadie verá eso porque ya no quedarán personas en la Tierra para verlo. Para entonces seguramente ya se habrán extinguido. Y en el caso de que queden algunas no lo verán, porque la luz será tan brillante y ardiente que todas morirán abrasadas, aunque vivan en túneles.

El curioso incidente del perro a medianoche. (Barcelona, Círculo de Lectores, 2005)

sábado, 11 de junio de 2016

Ustedes tienen todos muy buenas referencias

GLORIA FUERTES

(Madrid, España, 1917- 1998)

Al borde

Soy alta;
en la guerra
llegué a pesar cuarenta kilos.
He estado al borde de la tuberculosis,
al borde de la cárcel,
al borde de la amistad,
al borde del arte,
al borde del suicidio,
al borde de la misericordia,
al borde de la envidia,
al borde de la fama,
al borde del amor,
al borde de la playa,
y, poco a poco, me fue dando sueño,
y aquí estoy durmiendo al borde,
al borde de despertar.
***
Los pájaros anidan

Los pájaros anidan en mis brazos,
En mis hombros, detrás de mis rodillas,
Entre los senos tengo codornices,
Los pájaros se creen que soy un árbol.
Una fuente se creen que soy los cisnes,
Bajan y beben todos cuando hablo.
Las ovejas me pisan cuando pasan,
Y comen en mis dedos los gorriones;
Se creen que soy tierra las hormigas
Y los hombres se creen que no soy nada.
***
La arrepentida 

Padre:
Hace quince días que no duermo con nadie.
Me acuso,
de no haberme ganado la vida con las manos,
de haber tenido lujo innecesario
y tres maridos, padre-
…eran maridos de otras tres mujeres.
Podía haber tenido muchos hijos.
No quiero volver a hacerlo.
Me voy a retirar del oficio.
¿Puedes recomendarme algún reformatorio?
Ustedes tienen todos muy buenas referencias.
No voy a los oficios y como carne siempre.
Socorro a las sirvientas y a los pobres del barrio
no les llevo gran cosa.
También tengo que decirle,
que soy muy desgraciada.
***

Soy como esa isla que ignorada,
late acunada por árboles jugosos,
en el centro de un mar
que no me entiende,
rodeada de nada,
—sola sólo—.
Hay aves en mi isla relucientes,
y pintadas por ángeles pintores,
hay fieras que me miran dulcemente,
y venenosas flores.
Hay arroyos poetas
y voces interiores
de volcanes dormidos.
Quizá haya algún tesoro
muy dentro de mi entraña.
¡Quién sabe si yo tengo
diamante en mi montaña,
o tan sólo un pequeño
pedazo de carbón!
Los árboles del bosque de mi isla,
sois vosotros mis versos.
¡Qué bien sonáis a veces
si el gran músico viento
os toca cuando viene el mar que me rodea!
A esta isla que soy, si alguien llega,
que se encuentre con algo es mi deseo;
—manantiales de versos encendidos
y cascadas de paz es lo que tengo—.
Un nombre que me sube por el alma
y no quiere que llore mis secretos;
y soy tierra feliz —que tengo el arte
de ser dichosa y pobre al mismo tiempo—.
Para mí es un placer ser ignorada,
isla ignorada del océano eterno.
En el centro del mundo sin un libro
sé todo, porque vino un mensajero
y me dejó una cruz para la vida
—para la muerte me dejó un misterio.

miércoles, 25 de mayo de 2016

No fue un sol. No fue una luna

Francisco Pérez Estrada
Tomada de laverdadnica.com

(Trigueros, isla de Ometepe, Nicaragua, 1917- 1982)



La llegada de los nahuas a Nicaragua

Desde Tula venimos.
Desde Tula, la de espléndidas pirámides.
Desde Tula, donde las manos esculpieron la dureza.
Desde Tula, la espléndida, cuyo corazón dijo en piedra
su fe.
No fue un sol. No fue una luna.
Navegamos muchos soles de hambre;
navegamos muchas lunas de sed.
La sequía asolaba el Anáhuac...
No teníamos agua;
no teníamos maíz.
Los pájaros morían,
caían de las ramas;
las flores se tronchaban en los tallos.
No habían cantos,
no habían flores.
Se pararon las aguas del cielo
por la cólera de Tláloc.
Se hundieron las aguas en la tierra.
Se secaron las acequias
por la cólera de Tláloc.
Los sacerdotes echaron suerte al maíz,
observaron el vuelo de las aves;
las entrañas de diversos animales;
los dioses callaban un silencio seco.
En vano le ofrendamos a Xilonem
mariposas azules, mariposas rojas;
los mejores pájaros: chichitotes, sinsonte;
libélulas de alas iridiscentes.
Ni las lágrimas calientes de las mujeres,
ni el llanto angustiado de los niños,
ni la tristeza de los guerreros,
todo fue en vano.
Los dioses ordenaron partir... y partimos.
Y ahora hemos llegado.
«Nicán náhuatl: Nicaragua».
«Hasta aquí los nahuas».
Somos toltecas de rostro claro,
de recto corazón.
Por fin hemos llegado
y traemos un canto.
Poronga
Manos precolombinas dieron forma a la sed,
modelaron el agua primitiva.
Fue después de la jícara,
fue después del huacal.
Las mujeres congregaron el barro
en la plaza lo juntaron:
barro rojo, como el oriente rojo,
barro negro, como el oeste negro;
barro blanco, como del norte;
barro amarillo, del color del sur.
Recorrieron la sed para buscar la forma.
Amasaron el barro
lo redondearon
lo cocieron.
La poronga trajo el río a nuestras casas,
recogimos el invierno con güizpal.
***

La Virgen Quiché
Por amor concibió Ixquic;
por amor y por magia.
De un árbol de jícaro,
del espíritu de los árboles.
Virgen quedó Ixquic
después que parió a Hunapuh,
después que parió a Ixbalanqué.
lo oíste vos y yo
y los demás lo oyeron
¿no es verdad?
solita una negra vieja en el fondo de la
gran Iglesia
cantando
¿Missis EVANS?
Era Missis EVANS la vieja
como la imaginación ahora
que sigo el ritmo de Bluefields
y ya sé cómo
es el son.
La Virgen María dándole de mamar al niño
(Paul Claudel)
¡No por ser este niño el hijo de DIOS, va a dejar de ser
buena la leche de esta mujer!
El niño agarra con una mano el pecho
derecho y con la otra mano
detiene el pecho izquierdo
como si lo estuviera guardando para después.
Se nota que el niño
es bueno para mamar y se pega
al pecho con ganas,
como un glotón.
Hace una eternidad que el niño DIOS ha estado
esperando este momento para mamar la leche del pecho
de una mujer.
No hay que extrañarse, pues, que el niño agarre
el pecho de su madre como si fuera a devorarlo.
La Virgen se conmueve de amor
aunque no ignora que tiene entre sus brazos a un niño hambriento.
Ella dice en bavoz ja que es cierto que
el niño es terrible
pero a ella le gusta mucho
ver cómo goza el niño mamando.
Se pudiera decir que el niño es un comensal
que simplemente está comiendo y bebiendo
de su pecho;
pero a la Virgen eso no le importa nada.
A ella lo que le gusta es vedo feliz y satisfecho mamando.
Después que el niño deja el pecho, se le acurruca
en el hombro, queriendo ver de cerca la cara de María,
cerciorarse mejor sobre lo extraño que le resulta,
al fin y al cabo, a Dios
tener una madre humana.
María también queda viendo al niño y piensa que es una vaina
que el hijo suyo que carga entre sus brazos
lo tiene además que compartir con Dios-Padre.
Entonces lo que ella hace es reírse
y el Niño-Dios se da cuenta, claro,
y moviendo las patitas
se ríe a carcajadas.

martes, 24 de mayo de 2016

Dile que está verde la leña

Miguel León Portilla: poeta y recopilador de poesía náhuatl

(Ciudad de México, 1926)


Madrecita mía

Madrecita mía, cuando yo muera,
sepúltame junto al fogón
y cuando vayas a hacer las tortillas
allí por mí llora.

Y si alguien te preguntara:
-Señora, ¿por qué lloras?
dile que está verde la leña,
hace llorar con el humo.
***
El conejo en la luna

Los pájaros de la noche
se quedaron en su casa;
mucho llovía a la mitad de la noche.
Cuando las nubes negras se fueron,
los pájaros estuvieron revoloteando,
tal vez veían al conejo en la Luna.
Yo pude contemplar
a los pájaros de la noche
y también al conejo en la Luna.

domingo, 28 de febrero de 2016

Escucha a un hombre hermoso que ya no cree en nada

BRUNO K. ÖIJER

(Suecia, 1951-)

A los desarmados (sin partido) 

Cuando John Black dijo que odiaba toda violencia &
Y que prefería mirar hacia la costa
el consejo militar soltó sus
obedientes oficiales, que destruyeron
cada estatua de afrodita del local & empezaron
a implantar miradas rotas en las
restante manchas verdes...

Los vimos ayer en el premio de la paz
(& todas las minas explosivas exportadas)
& lo único que ellos realmente lamentaron
fue que no existieran más leyes,
para evitar poner el índice en el aire
cada mañana & y sentir
de que lado el dinero sopla.

Cuando la tristeza de los desiertos &
las estadísticas de suicidio del regimiento una vez se silencien,
iremos como aseadores & destruiremos del parlamento
sus columnas dóricas & cosecharemos las parras del mapa del mundo...
imposible despertar al parlamentario correcto
ellos nunca han entendido la palabra conciencia &
duermen muy mal en las noches

Ps. las maestras de escuela
se ha hecho viejas. Gritan toda la semana a
los niños: "coloquen la otra mejilla",
pero es una larga caminata a sus departamentos
& cuando el orgasmo llega (mis amigos)
son ellas las primeras en celebrar a los CARNICEROS.

Nada hemos dicho sobre la razón
todos son nubes cúmulos & locos
& seguridad burguesa en sus entrepiernas

De Canción al anarquismo, 1973
Traducción: Omar Pérez 
***
Oye Ángel
(Noche sin un juego gratis por las calles de Nueva York)

Oye ángel, escucha
oye ángel, escucha a un hombre hermoso
escucha a un hombre hermoso que ya no cree en nada

oye ángel, soy como tú
tengo perlas azules en torno a las muñecas
y el invierno se viene nuevamente
de mi oreja balanceo un aro dorado

oye ángel, escucha
estamos al final del siglo 20
estamos al final del siglo 20 y no pasa nada
oye ángel, estamos al final del siglo 20
y todos buscan la felicidad rodando sobre sus zapatos

oye ángel, yo digo la verdad
oye ángel, hiedo a valijas y a bourbon barato
pero Nueva York está okey, ni más ni menos
oye ángel, es tan simple
quienes siguen con vida son condenados
quienes siguen muertos se recuerdan y premian

oye ángel, algo significas para mí
tú y un puñado más
criminalmente amado y llamado inútilmente
oye ángel, escucha
tal vez resulte o no un buen polvo
tal vez me incline sobre las flores del tapiz
pero veo la sangre a lo largo de Bowery por mi ventana
y los flippers se han vuelto contra mí
oye ángel, resulta que las balas se cuelan a través
y yo he buscado algo que buscar
y yo he buscado algo que buscar
y yo he buscado algo que buscar

oye ángel, el alba cae
sobre los papeles de diario y los vidrios rotos
no puedo regresar
no puedo regresar
no puedo quedarme aquí
oye ángel, soy tan libre como una avispa
atrapada en la puerta giratoria del palacio bancario

oye ángel, no te burles de mí, tú sabes lo que quiero
oye ángel, las calles están limpias de todo, vacías
oye ángel, todos han lucrado de la guerra
oye ángel, sube aquí y deja tus ropas en el suelo

escúchame
escucha a un hombre hermoso
escucha a un hombre hermoso que ya no cree en nada

oye ángel, soy como tú
fumo 10 Pall Mall antes del desayuno
tomo un taxi hacia el parque y pago con un hoja seca
oye ángel, yo soy bueno ante mis ojos
oye ángel, en cuando en cuando doy a mis ojos tantos quilates
veo las puertas abrirse hacia el parque de diversiones
veo a todos abalanzarse y recogen el moho de la carpa circense

oye ángel, yo digo la verdad
oye ángel, llevo una cáscara de naranja ya comida
llena de cenizas de cigarro
tengo un esqueleto de naranja pegado junto a mi pecho
oye ángel, la ceniza se estremece en mis latidos
no quiero pedir perdón
ni intentar ponerla a ella o a él junto a mi pecho
no pienso buscar trabajo o ver como alguno va al suyo
no seguiré a nadie que no haya antes sido seguido

oye ángel, estoy aquí
y soplo algunos granos de ceniza por mi ventana
no puedo oírlos aterrizar en East Houston Street
pero el mundo se aclara de aquello que en nosotros permanece
y las calles vacías se apertrechan de mí
oye ángel, los días llegan, después las noches
y no tengo ningún consejo que dar
aquellos que cazan se han ido y quienes se han ido están afuera de caza

oye ángel, no necesitas estar de acuerdo conmigo
pero estas perlas azules iluminan mi camino
no el tuyo, no el de otro

oye ángel, es tan simple
algunos de nosotros creen que las fresas silvestres saben mejor de noche
algunos de nosotros dibujan una almohada sobre el puente de Brooklyn
algunos de nosotros exigen que los tragos sean punzados
antes de empezar la corrida de toros
algunos de nosotros bajan por la Primera Avenida
y equilibran la tibia lluvia sobre el estilete
algunos de nosotros pagan caro por figurar
en la próxima edición de bolsillo de "quién es quién"
algunos de nosotros atraen al sol con un paquete de almendras
y un muslo desnudo
algunos de nosotros ven los fuegos artificiales reventar sobre el barrio chino
como manchas de carmín en los guantes del aseador
algunos de nosotros
algunos de nosotros creemos haber hallado la salida

oye ángel,
no te aburriré
y no pienso descansar largo rato a tu lado
oye ángel, lo único que quiero
es subir y llegar en tu cuerpo
oye ángel
oye ángel, estamos al final del siglo 20
estamos al final del siglo 20 y las luces se han ido
estamos al final del siglo 20
y la vida se ata tan fuerte con ternura y comunión
que los amantes trinchan la cabeza
y los caballos obligan a irse al matadero

oye ángel, yo he buscado algo que buscar
oye ángel, yo he buscado algo que buscar
oye ángel, yo he buscado algo que buscar
escúchame
escucha a un hombre hermoso
escucha e un hombre hermoso que ya no cree en nada

oye ángel, déjame llamar la misma gente
y contarles de nuestro amor
déjame contarles que nos encontramos por casualidad
por el puro placer de alejarnos uno del otro

oye ángel, los días se van, después las noches
y los flippers se han vuelto contra mí
simplemente las balas disfrazadas de gorgeos
se cuelan perforando el cráneo de Dios

oye ángel, Nueva York está okey, ni más ni menos
oye ángel, es tan simple
los que se hielan incendian sus casas
los que sueñan con la justicia sufren de insomnio
y pálidos y enfermos deben mostrarse

oye ángel, soy como tú
no necesito mucho
necesito una cordillera y una palmada en la espalda
oye ángel, a veces me siento como una buena baraja
a veces tengo mano en la primera
pero los tipos como yo entran a un juego
donde la ganancia es demasiado pesada para llevarse algo a casa

oye ángel, los tipos como yo vagan de bar en bar
los tipos como yo se ríen a carcajadas del futuro
y calentamos las calles con nuestras pisadas
oye ángel, los tipos como yo no quieren aspirar a nada
los tipos como yo ponen un espejo sobre el suelo
para que los planetas admiren su maquillaje

oye ángel, flota el downtown, tú sabes como ando a tientas.
oye ángel, no hay peligro.
es sólo el Día de San Valentín y las lágrimas
golpean sobre el río Hudson
oye ángel, imagínate, toda una tarde
piénsate toda una tarde sin un juego gratis

oye ángel,
oye ángel, estamos al final del siglo 20
estamos al final del siglo 20 y debes alimentar los pájaros
estamos al final del siglo 20 y escucho hablar
no quiero tenderme allí pero ahora
ellos yerran el camino en sus habitaciones

y yo he buscado algo que buscar
y yo he buscado algo que buscar
y yo he buscado algo que buscar

escúchame
escucha a un hombre hermoso
escucha a un hombre hermoso que ya no cree en nada

oye ángel, soy como tú
oye ángel, es siempre de noche cuando me levanto
oye ángel, me tiendo aquí y veo las cortinas salirse de sus cuerdas
oye ángel, es tan simple
oye ángel, hay una llama negra
oye ángel, hay una llama negra y esta viene
hacia nosotros.

Versión de Juan Cameron

lunes, 22 de febrero de 2016

Con una navaja el padre corta un queso

Eduardo Chirinos

(Lima, Perú, 1960-Montana, EE.UU., 2016)

Raritan Blues
para Margarita Sánchez

Aquí no hay bulla ni miseria,
sólo un bosque de árboles mojados y cientos de ardillas
correteando vivaces o escarbando una nuez.
A lo lejos un puente
una interminable fila de automóviles retorna a sus hogares
y nubes balando ante un perro pastor y amarillo.
¿Eres tú quien camina en las riberas del Raritan?
Recuerdo un río triste y marrón donde las ratas
disputan su presa con los perros
y aburridos gallinazos espulgándose las plumas bajo el sol.
Ni bulla ni miseria.
El río fluye educado como en una tarjeta postal
y nos habla igual que hace siglos, congelándose y
descongelándose,
viendo crecer a sus orillas cabañas, iglesias, burdeles,
plantas refinadoras de petróleo.
Escucho el vasto rumor del Raritan, el silencio de los patos,
de los enormes gansos salvajes.
Han venido desde Ontario hasta New Brunswick,
con las primeras nieves volarán al sur.
Dicen que el río es la vida y el mar la muerte.
He aquí mi elegía:
un río es un río
y la muerte un asunto que no nos debe importar.
***
De "Puerta de Atocha-Estación de los desamparados"

Váca mi estómago, váca mi yeyuno.
César Vallejo

2

Ahora, por ejemplo, veo paisajes con vacas.
¿Por qué el tren me hace pensar en paisajes
con vacas? Del soporte de fierro cuelgan bolsas
como ubres. Están conectadas a mi cuerpo y mi
cuerpo, callado, las recibe. Miro sin entusiasmo
las ubres de las vacas. Su leche rosada y salina
que ha de llegar hasta mí. Una enfermera entra
a la habitación y pide mi boleto. Las vacas pastan
en las laderas de los Andes, vuelan por los tejados
de Madrid, aterrizan sin alas a orillas del Jocko.
Yo bebo su leche, palpo las ubres que cuelgan del
soporte de fierro. Siempre de pie, junto a mi cama.
***
5

Estación de Atocha, septiembre de 1986.
Frente a nosotros viaja una familia de gitanos.
El compartimento es pequeño y huele mal.
Aquí no hay cante jondo, ni romance con luna,
ni sangre de cuchillos. Con una navaja el padre
corta un queso. La niña duerme en faldas de la
madre, el niño me ofrece revistas pornográficas
por tres duros. El destino se aleja a la velocidad
del tren, se adentra en la noche, se hunde sin
piedad en la pupila del lobo. Me aferro a los
barrotes de la cama (“váca mi estómago, váca
mi yeyuno”). En la próxima estación se bajan
los gitanos. Y yo debería irme con ellos.
***
De "Poema escrito el séptimo día de otoño"

La noche viene de Asia y no hace preguntas.
Adam Zagajewski

5

Si introduces un trozo de platino en una
cámara con azufre y dióxido de carbono
se forma ácido sulfúrico, pero el platino
no cambia. Los gases son las emociones,
los sentimientos. El platino la mente del
poeta. “En la adolescencia del año llegó
Cristo el tigre” escribió Eliot. Y estaba
equivocado. Ben Pantheras no fue el
padre de Cristo. Fue sólo una leyenda,
un soldado de Roma. Polvo y tumulto.
***
9

Lavoisier fue recaudador de impuestos, por
eso lo condenaron a la guillotina. Eso fue a
finales de septiembre. Antes de morir repasó
la tabla de los elementos, olió el aroma del
bezoar. El rojo incendio del último Tiziano.

De Medicinas para quebrantamientos del halcón. Valencia: Pre-Textos, 2014)

miércoles, 3 de febrero de 2016

Su pupila es el dado

EDOARDO SANGUINETTI

(Génova, Italia, 1930-2010)

1.
la poesía, en cierto sentido, es una máquina orgánica: (esto es, quiero decir)
rigurosamente fisiológica):
(que exige un mantenimiento vigilado,
cautelosamente controlado): (es como hacer las revisiones, al auto: incluso si,
cómo no? existe la tarea de los nueve años críticos, para la revisión: yo me conformo,
personalmente hablando, con los nueve meses de gestante clásica): (la lubricación
de la versificación es decisiva, como quiera: del motor, de la piel, aún del condón):
pero
ves, ídolo mío, mi carburante de oro, mi tesoro: mi aceite poético eres tú:
**
2.
me he adaptado a las gafas (que la licencia, para mí, ya hace obligatorias),
sólo en un par de días: veo todo más nítido: (pero nada, por esto,
me resulta mejor, en verdad: un semáforo es siempre un semáforo, una acera
es siempre una acera: y yo soy siempre yo, así):
(en cuanto a la molesta sensación de vértigo,
vaticinada, con la hemicránea, por un Instituto Óptico de Avenida Buenos Aires, al cual
asistí, esta vez, lo he experimentado y lo he superado): (el oculista
afirmaba que, con el tiempo, me había construido una representación  arbitraria
de la realidad, ahora destinada, con los lentes, a apartarse de golpe):
(y he podido
esperar, por un instante, para hacerme, a poco precio, una vida y una vista):

Traducción: Dolores Labarcena y Pedro Marqués de Armas
***

ahora consume en su pulgar el liguero y el armario:
su nariz es el palomo;
                                   su pupila es el dado;
muerde ya en tu pie el carruaje y el apio:
no resiste el vidrio, no la cinta;
                                                  el cielo es su piel tierna;
pero en la dureza de sus huesos lo sorprendemos existiendo,
y vemos en sus uñas que crece nuestra muerte.

Traducción de Emilio Coco

martes, 19 de enero de 2016

Saber es una cosa profundamente seria

ELSA LÓPEZ
Tomada de youtube.com

(Santa Isabel de Fernando Poó (Guinea Ecuatorial), 1943)


-Que te quiero.
Tú sabes que te quiero.
¿O no lo sabes?
Tú no lo sabes.
Tú lo crees, lo piensas, lo certificas incluso si hace falta, pero, saberlo, tú no lo sabes.
Saber es una cosa profundamente seria.
Hay que reposar el pecho, abandonar las luces que llenan los estantes, hacerse de uno mismo, de algodón por completo --cien por cien de algodón, amor mío--
y yo me temo
--creo--,
que no eres muy capaz de sentarte un momento a meditar conmigo el alcance algo grave de mi melancolía, y tu falta de tacto para asuntos de alcance.
***
HOY QUIERO REGRESAR

Hoy quiero regresar.
Tengo miedo al saber
que la higuera se va volviendo grana,
y al viejo nisperero le han crecido los gajos
hasta alcanzar la casa.
Hoy quiero regresar.
Cuando febrero se acerca, ya sin frío,
para recobrar aquel remolino de almendras
y tuneras.
Aquel olor salitre y miel de abeja
que se despeñaba, cuesta abajo,
por el camino de la ermita y los dragos.
Hoy quiero regresar
al muelle, las noraes, y la sirena de los barcos.
Regresar a ti,
al otro lado de los sueños,
por donde multiplicas
la ternura y los muertos.
***

Hay dolores que se agrupan de costado.
Hay dolores alegres de brillantes colores
que iluminan la casa y te inventan canciones.
Y hay dolores oscuros de incalculables formas
que se filtran de día en las aceras
y te impregnan de luto las alcobas.
El dolor que yo tengo tiene un nombre concreto.
Se llama como tú y a ti se te parece.
Tiene tus mismos rasgos, tus mismas cicatrices,
tu manera invencible de rasgarme la herida
y dejarme las tardes y el domingo perdidos.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Traiga lo mejor para Dios

SELVA ALMADA
Tomada de eternacadencia.com

(Villa Elisa, Entre Ríos, Argentina, 1973; reside en Buenos Aires)








1.
Pamela es la reina
pelo rosa y piel morena.
Sebastián y los otros
la aman.
Ella y su desdén
adentro del vestidito blanco
en el segundo estante
muestran
las piernas abiertas
sin agujero.
Sentados todos a la mesa
Pamela sirve té de mentira
en tacitas de plástico
y conduce la charla
como una dama.

De Mal de muñecas (Carne Argentina, 2003).
**
Traiga lo mejor para Dios, era la frase que escuchaba, repetida como un salmo, mientras los ayudantes pasaban entre los fieles con una lata entre las manos. Traiga lo mejor para Dios y las monedas se precipitaban como una lluvia de sapos. Traiga lo mejor para Dios y los billetes planeaban, silenciosos, en el interior de la lata.
**
Ese olor era muchos olores a la vez. Olores que venían desde lejos, que había que separar, clasificar y volver a juntar para develar qué era ese olor hecho de mezclas.

Estaba el olor de la profundidad del monte (...).

El olor de las plumas que quedan en los nidos y se van pudriendo por las lluvias y el abandono (...).

El olor de la madera de un árbol tocado por un rayo, incinerado hasta la médula (...).

El olor de los mamíferos más grandes (...).

El olor de los ranchos mal ventilados, llenos de vinchucas. El olor a humo de los fogones que crepitan bajo los aleros y el olor de la comida que se cuece sobre ellos. El olor a jabón en pan que usan las mujeres para lavar la ropa. El olor a la ropa mojada secándose en el tendedero.

El olor de los changarines doblados sobre los campos de algodón. El olor de los algodonales. El olor a combustibles de las trilladoras (...)

de El viento que arrasa (Mardulce, 2012).
**
La había decepcionado que la primera fuera una hembrita. Tenía miedo de ser como su madre y parir solo mujeres. Siempre había querido un hermano varón y cuando estuvo lista para  engendrar hijos, solo había deseado ser la mamá de uno. (…) Tamai también se puso contento de que hubiese salido macho. Adoraba a la nena, Sonia, pero quería un varón, una prolongación suya, de su apellido y de sus mañas. Ese día, cuando fue a conocer a su hijo y lo tuvo en los brazos, un pedazo de carne morena y movediza, no podía imaginar que se parecería tanto a él que terminarían detestándose. Tampoco que el changuito lo iba a desplazar completamente del corazón de su mujer.

De Ladrilleros (Mardulce editora, 2013).

lunes, 19 de octubre de 2015

Procura lo más suave: bigote de ratón o cabello de niño

SEVERO SARDUY
(Cuba, 1937-Francia, 1993)

A ESCORPIÓN
Después, vamos a leer en tus huesos.
Con una varilla de metal ardiendo tocaremos cada omóplato:
descifraremos en las quebraduras los presagios.
Con tinta negra escribiremos en tu esqueleto mensajes a
los descendientes,
tu armazón cifrada nos servirá de heraldo:
cifras, fechas, quiénes fuimos,
qué tiempo nos ha tocado vivir.
Después, lo protegeremos todo con laca.
**
A TÓTEM
Quisiste el Amo (la disolución),
quisiste escapar a las redes vacías
y tocar el soporte de todas las formas
--el verdadero cuerpo de Buda-.
No supiste 10 que pedías,
en qué ceremonia te adentrabas:
invocaste, exigiste
-Los maestros quisieron disuadirte-,
dejaste de beber y de comer
hasta que, claro, algo se apoderó de ti.
Tuviste convulsiones,
rodaste al suelo, como derribado por un veneno;
haz de gestos desacordes tu cuerpo se te escapaba,
dabas volteretas,
tocabas un sitar que nadie veía.
¿Qué bailabas?
¿A quién te dirigías,
en qué mímica desunida, los ademanes dispersos?
¿Qué demonio encamabas de una ópera afásica?
Fuiste insensible al dolor, a la presencia humana.
Te arrastraste sobre hojas de acero al rojo vivo.
Te cercenaste la piel con ellas,
y luego,
-para que nunca pudieras repetir lo que habías visto-,
tú mismo te cortaste en cierzo la lengua
que arrojaste, con un chorro de sangre, entre las brasas.
Las cenizas fueron recogidas y repartidas entre los fieles.
Con ceniza de pétalos y miel las bebimos.
Ahora,
lelo y mudo,
en tu limbo
--el amor es intolerable-,
en un santuario te mantienen, monstruo de interés público,
entre platillos de incienso, molinos de plegaria,
bulldogs de porcelana roja y grandes gongs de oro
que 103 servidores golpean a tu presencia.
A diario alimentadas con torcazas
(a diario alimentadas con mariposas),
a diario bañadas
y secadas en escaleras según su rango
duermen en las volutas de los altares
en las molduras de los muebles
en las gavetas y las copas rituales
y anidan en tus sombreros y mangas
las mil serpientes prescritas
que resguardan tu estancia
(de noche las oyes anudándose,
buscando la humedad de los árboles).
Allí estarás hasta la muerte
entre estatuas y estupas
-Dios es intolerable-o
Hasta la muerte a cuenta del Estado
---quizás el Amor sea eso-.
Para algo tienen que servir los impuestos.
**
A TIGRE
En otoño salías de los bosques del altiplano occidental
y diezmabas la llanura
-las constelaciones del cuadrante occidental se elevaban
en el cielo nocturno--.
Eras blanco.
Tenías las piernas macizas, los muslos excelentes, que parecian
trompas de elefante, las rodillas carnosas e iguales.
Reunías todos los indicios de un gran hombre: tus cejas espesas,
se unían, y entre ellas, sajado, cóncavo, se insertaba
un círculo.
Presentabas protuberancias craneanas.
Tenías el cuello marcado por tres pliegues, como un caracol:
cuando te vi supe que eras un dios.
Como los astros, los hombres ascienden y descienden.
De nada te servirán tus guardianes,
de nada tus caballos voladores.
Todo lo yin sale en invierno.
Puedes invocar.
Puedes conjurar.
Vas a arder.
**
A TUNDRA
Dibújate en el pecho dos dragones peleando.
Cuida la ejecución.
Vigila los detalles.
No uses pincel de cerda,
ni pelo de conejo;
procura lo más suave: bigote de ratón o cabello de niño.
Las cabezas llameantes formarán una cara:
las crestas de los monstruos dibujarán las cejas,
las garras una boca sonriente.
No te apures.
No malgastes.
Usa la tinta negra como si fuera oro.
Invoca al levantarte.
Medita cada trazo.
Porque con esos ojos vas a mirar la muerte.
Después del estampido: tierra en los ojos. Los
faros encendidos en pleno día.
El aire de los hospitales,
el aire de los moribundos y las batas blancas,
el que entre pinzas y algodones rojos
pústulas y alaridos
compresas y mortajas
se estanca, denso, respiro.
Inútiles son la destreza de la disección
los guantes formolados, '
la tos de los forenses,
los algodones en la boca.
Inútiles los justos alfileres de la mortaja.
Siempre quedan mirándose los pies,
pensativos,
los muertos.

De Cobra, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1972.
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char