Mostrando entradas con la etiqueta GERTRUDE STEIN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GERTRUDE STEIN. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de agosto de 2018

Si el señor Robert Frost es un buen poeta se debe a que es un granjero

GERTRUDE STEIN
(Allegheny, EE.UU., 1874-Neuilly-sur-Seine, Francia, 1946) 


Entrevista 
por John Hyde Preston
(Fragmentos)

—Conseguirá escribir —me dijo— si lo hace sin pensar en el resultado en términos de resultado, sino pensando en la escritura en términos de descubrimiento, que es lo mismo que decir que la creación debe producirse entre el lápiz y el papel, no antes, en el pensamiento, o después, al darle nueva forma. Sí, es cierto que primero es un pensamiento, pero no debe ser una idea elaborada. Si está ahí, y si lo deja usted salir, saldrá, y lo hará en forma de una experiencia creativa repentina. No sabrá cómo ocurrió, ni siquiera de qué se trata, pero será una creación si surge de usted y del lápiz, y no de un trazado arquitectónico previo de lo que quiera hacer. La técnica no es tanto cuestión de forma o estilo como del modo en que surgen ambos, y de cómo lograr que lo hagan de nuevo. Si uno permite que la fuente se hiele, siempre quedará el agua helada, saltando hacia el cielo y cayendo hacia el suelo, su movimiento congelado. Estará allí para verla, pero ya no manará. Sé lo importante que es experimentar ese reconocimiento creativo. No es posible introducirse en el útero para dar forma al niño: está allí dentro, se hace a sí mismo y surge completo. Existe y uno lo ha hecho y lo ha sentido, pero ha venido por sí mismo. Eso es el reconocimiento creativo. Por supuesto uno tiene más control sobre lo que escribe. Hay que saber lo que se desea obtener, pero una vez descubierto, hay que dejarse llevar, y si parece alejarnos del camino, nada de echarse atrás, porque quizá sea ahí donde instintivamente queremos estar. Quien se vuelve atrás e intenta permanecer para siempre donde siempre ha estado hasta entonces, se seca.

"Usted piensa, Preston, que ha agotado ya el aire que había donde está ahora. Dice que allá donde vive ya no queda aire, pero no es cierto, ya que si fuese así significaría que ha abandonado toda esperanza de cambio. Creo que los escritores deben cambiar de decorado. El hecho de que usted no sepa dónde iría si pudiera hacerlo significa que en realidad no podría llevarse consigo nada al lugar donde fuese y, consiguientemente, que no habría nada allí hasta que usted lo encontrase y que, una vez lo hiciese, resultaría ser algo que usted mismo había llevado y creía haber dejado atrás. Eso sería también un acto de reconocimiento creativo, porque tendría todo que ver con usted y nada con el lugar.

Quise saber qué pasaba cuando se intentaba escribir y nos sentíamos impedidos, asfixiados, sin palabras o cuando, caso de llegar, éstas sonaban acorchadas y carentes de sentido. ¿Qué pasaba cuando uno sentía que jamás podría escribir ni una palabra más?

—Preston, la forma de volver a empezar algo es volver a empezarlo —me respondió riendo—. No hay otro camino. Empezar de nuevo. Si siente profundamente, el libro emergerá de usted con tanta intensidad como la que tenga su sentimiento en su momento más elevado, y nunca será más profundo ni más auténtico que ese sentimiento. Pero usted no sabe aún nada acerca de su sentimiento, porque aunque pueda creer que todo está ahí dentro, cristalizado, no lo ha dejado manar. ¿Cómo saber, pues, lo que lleva dentro? Sin duda, lo mejor de todo será algo que en realidad usted no conoce aún. Si lo conociese todo ya, no se trataría de un acto de creación, sino de un dictado. Un libro no es un libro hasta que está escrito, y uno no puede decir que está escribiendo un libro cuando todo lo que hace es escribir sobre hojas de papel y sigue aún sin aflorar todo lo que se lleva dentro. Hay que dejarlo fluir interminablemente. Además, un libro no es el hombre completo. No existen autores de un solo libro. Recuerdo a un joven que conocí en París justo después de la guerra. Usted no habrá oído hablar de él. A todos nos gustó mucho su primer libro y él también estaba satisfecho. Un día me dijo que su libro haría historia dentro de la literatura y yo le respondí: "Quizá llegue a ser parte de la historia de la literatura, pero sólo si construyes una parte nueva cada día y creces con la historia que estás creando hasta llegar a convertirte en parte de ella". Pero aquel joven jamás escribió ningún otro libro. Ahora vaga por París melancólicamente buscando su nombre en los índices literarios.
¿Qué es lo que les ocurre a los escritores americanos?

—¿Qué ha notado usted?
—Es obvio. Al principio, todos parecen grandiosos. Luego llegan a los treinta y cinco o los cuarenta y se secan. Pierden algo y comienzan a repetir la misma fórmula. O bien envejecen en silencio.

—Se trata de un problema sencillo —respondió ella—. Se convierten en escritores. Dejan de ser hombres creativos y enseguida descubren que son novelistas, o críticos, o poetas, o biógrafos, y se les alienta a ser alguna de esas cosas sólo porque han demostrado ser buenos en una ocasión, o en dos, o en tres, pero eso es una estupidez. Cuando un hombre dice "Soy novelista" no es más que un artesano literario. Si el señor Robert Frost es un buen poeta se debe a que es un granjero. Quiero decir que, en su interior, es en realidad un granjero. Hay otro al que ustedes los jóvenes están haciendo todo lo posible, y lo imposible, por olvidar. Es el editor de un periódico de una pequeña ciudad y su nombre es Sherwood Anderson. Sherwood es auténticamente grande [fue el único al que ella llamó por su nombre y, además, con cariño], porque en realidad no le preocupa saber qué es, no se ha parado a pensar que pueda ser nada distinto de un hombre, un hombre que puede desaparecer y ser poca cosa a los ojos del mundo, aun cuando quizá sea uno de los pocos americanos que han alcanzado una perfecta frescura en la creación y la pasión, sencilla como la lluvia cayendo sobre una página, una lluvia que brotaba de él y caía ahí milagrosamente, y era toda suya. Verá, él tenía ese reconocimiento creativo, esa maravillosa capacidad de volcarlo todo en el papel antes de haberlo visto siquiera, y de sentirse fortalecido por lo que luego contemplaba, lo que le permitía zambullirse en busca de más sin saber que era eso lo que hacía. Scott Fitzgerald también poseyó ese don durante algún tiempo, pero ya no. Ahora es un Novelista Americano.

—¿Y qué hay de Hemingway? —No pude resistirme a formularle esta pregunta. Su nombre y el de Ernest Hemingway son casi inseparables cuando se piensa en el París de la posguerra, en los expatriados que se reunieron en torno a ella como si fuera una sibila—. Fue bueno hasta después de Adiós a las armas.

—No —me respondió—, ya a partir de 1925 había dejado de serlo. En sus primeros relatos cortos había eso que he estado intentando describirle a usted. Después... Hemingway no perdió la facultad, la tiró por la borda. Entonces le dije: "Tienes una pequeña renta, Hemingway. No te morirás de hambre. Puedes trabajar sin preocupaciones y mejorar, puedes conservar eso y crecerá contigo". Pero él no deseaba madurar de esa manera; quería crecer de forma violenta. Es curioso, Preston, pero Hemingway no es un Novelista Americano. No se ha vendido ni ha adoptado ningún molde literario. Puede que se haya acomodado a su propio molde, pero no es únicamente literario. Cuando conocí a Hemingway tenía verdadera capacidad para la emoción y ése fue el sustrato de sus primeros relatos. Pero se avergonzaba de sí mismo y empezó a desarrollar, a modo de escudo, una brutalidad propia de un chicarrón de Kansas City. Era "duro" porque tenía auténtica sensibilidad, y eso le avergonzaba. Y entonces sucedió. Vi lo que estaba pasando e intenté preservar lo que había de bueno en él, pero era demasiado tarde. Emprendió el camino que habían seguido, y aún siguen haciéndolo, muchos americanos antes que él. Se obsesionó con el sexo y la muerte violenta.

"No me interprete mal —dijo alzando su regordete dedo índice—. El sexo y la muerte son las fuentes de las emociones humanas más válidas, pero no lo son todo, ni siquiera son todo emoción. Pero Hemingway empezó a multiplicarlo todo por, y a restarlo de, sexo y muerte. Supe desde el principio, y lo sé aún mejor ahora, que no pretendía descubrir qué eran. Fue el disfraz con el que quería ocultar lo que en él había de amable y delicado. Y finalmente, su enfermiza y dolorosa timidez encontró salida en la brutalidad. No, no, espere... No en una verdadera brutalidad, porque un hombre realmente brutal busca algo más que los toros y la pesca en alta mar, y la caza de elefantes, o lo que se lleve ahora. Si Hemingway hubiera sido auténticamente brutal, podría haber hecho buena literatura sobre esas cosas. Pero no lo es, y dudo que jamás vuelva a escribir sinceramente acerca de algo. Es competente, sí, pero sólo como escritor; la otra mitad es el hombre.

—¿Cree en serio que los escritores norteamericanos están obsesionados por el sexo? Y, de ser así, ¿acaso no es legítimo? —le pregunté.
—Están en su derecho, por supuesto. Una literatura creativa que no se ocupe del sexo es inconcebible. Pero no del sexo literario, porque el sexo es una parte de algo cuyas otras partes no tienen nada que ver con el sexo, no son sexo en absoluto. No, Preston, se trata de un problema de tono. Por el modo en que un hombre habla del sexo se puede decir, si es que hay que decir algo, si es o no impotente. Y si no habla de otro tema, puede estar seguro de que lo es, física y artísticamente.

"He intentado explicar a los norteamericanos —continuó— que sin pasión no puede existir una creación realmente grandiosa, pero no estoy nada segura de haberme hecho entender. Si no lo han comprendido es porque han tenido que pensar primero en el sexo. Les resulta más fácil identificar el sexo con la pasión que concebir ésta como la potencia total del hombre. Siempre intentan etiquetarla, y eso es un error. ¿Qué quiero decir con esto? Se lo explicaré. Estoy pensando en Byron. Byron poseía pasión. Ésta no tenía nada que ver con sus mujeres. Era una cualidad de la mente de Byron, y todo lo que escribía surgía de ella. Quizá sea por eso por lo que su obra es tan desigual, ya que la pasión del hombre, si es auténtica, no es uniforme; y en ocasiones, si puede plasmarla por escrito, es exclusivamente pasión y carece de significado fuera de sí misma. Swinburne dedicó toda su vida a escribir acerca de la pasión, pero puede leerle de cabo a rabo y no logrará descubrir cuáles eran sus pasiones. No estoy convencida de que sea preciso saberlo, ni de que Swinburne hubiese sido mejor de haberlo sabido. La pasión humana puede ser maravillosa cuando tiene un objeto, que puede ser una mujer o una idea, o la ira ante una injusticia, pero cuando, como normalmente sucede, desaparece o se alcanza el objeto de esa pasión, ésta no sobrevive. Únicamente lo hace si estaba ahí antes, sólo si la mujer o la idea o la cólera eran algo incidental en esa pasión, y no su causa. Y es eso lo que hace a un hombre un escritor.

"A menudo, los que realmente la poseen no son capaces de reconocerla en sí mismos, porque no saben lo que es sentir de un modo diferente o no sentir en absoluto. Y ella no responde cuando se la llama. Probablemente, Goethe pensara que El joven Werther era un libro más apasionado que Wilhelm Meister, pero en Werther se limitaba a describir la pasión y en Wilhem Meister la transfería. No creo que supiese que lo había hecho. No tenía por qué. Emerson se habría sorprendido si le hubiesen dicho que era apasionado. Pero Emerson tenía auténtica pasión. Escribía con pasión, pero jamás habría podido escribir sobre la pasión, porque no sabía nada acerca de ella. Hemingway lo sabe todo sobre la pasión y en ocasiones puede escribir con seguridad acerca de la misma, pero carece de ella. Tan sólo tiene pasiones. Y Faulkner y Caldwell y todos los que he leído aquí y antes de llegar a América son buenos y honrados artesanos, pero carecen de pasión.

(...)
—Bueno, yo opino que Thomas Wolfe la posee —apunté yo. Acababa de leer Of Time and the River, que me había emocionado profundamente—. Creo que en verdad la tiene. Más que ningún otro hombre que conozca en América.

—Leí su primer libro —respondió ella, equivocándose en el título—. Y lo he buscado, pero no he podido encontrarlo. Wolfe es como un diluvio y a usted le ha anegado, pero si quiere leer metódicamente, Preston, debe aprender a distinguir cómo le arrastran. En el tren leí un artículo sobre Wolfe. En él decían que es muchas cosas, entre otras las cataratas del Niágara. No es la tontería que parece. Las cataratas del Niágara son poderosas, tienen forma y belleza durante treinta segundos, pero el agua del fondo, la que ha sido la catarata durante unos instantes, no es ni mejor ni distinta de la de arriba. Le ha sucedido algo hermoso y terrible, pero se trata de la misma agua y nada le habría ocurrido de no ser por una aberración en una de las formas de la naturaleza. El río es la auténtica forma del agua, una forma que le conviene, y la catarata es un error. Los libros de Wolfe son el agua depositada en el fondo, que lanza espuma en un espectáculo magnífico porque ha seguido el camino equivocado, pero no es mejor de lo que era al emprenderlo. Las cataratas del Niágara existen porque la forma auténtica se ha agotado y el agua no encuentra otra salida. Pero el artista creativo debería ser más hábil.

—Quiere decir con eso que en su opinión la forma novela ha desaparecido?

—Así es, en efecto. Cuando una forma se agota ocurre siempre que todo lo que se escribe ateniéndose a sus normas carece en realidad de forma. Y sabemos que ha muerto cuando ha cristalizado y todo lo que se acoja a ella tiene que ser hecho de una determinada manera. Lo que hay de malo en Wolfe está hecho de esa forma y lo bueno de otra muy diferente. Así pues, si toma lo bueno, resulta que lo que ha escrito no es una novela en absoluto.

—Sí, pero ¿qué más da? —le pregunté—. Para mí fue algo muy auténtico, y quizá no me importe si se trata o no de una novela.
—Intente entenderme, Preston. Lo que me impacienta no es que no sea una novela sino que Wolfe no viese lo que podría haber sido. Y si posee realmente la pasión que usted le atribuye, lo habría visto, porque la habría sentido de verdad, ella habría adoptado su propia forma y, dada la prodigiosa energía de Wolfe, no le habría vencido.

—¿Qué tiene que ver la pasión con la elección de una forma artística?
—Todo. No existe ninguna otra cosa que determine la forma. Lo que Wolfe está escribiendo es su autobiografía, pero ha decidido narrarla como una historia, y una autobiografía no es nunca una historia porque la vida no se desarrolla en forma de acontecimientos. Lo que realmente ha hecho es soltar amarras, por lo que sólo ha contado la verdad de su liberación, y no la verdad del descubrimiento. Y es por eso por lo que él significa tanto para ustedes los jóvenes, porque es también su liberación. Y tal vez por ser tan larga y poco selectiva resulte mejor así, ya que, si permanece en ustedes, le darán su propia forma y, si tienen pasión, la añadirán también; y quizá sean capaces de llegar al descubrimiento que él no alcanzó. Pero no volverá a leer ese libro porque no tendrá necesidad de hacerlo. Y cuando un libro ha sido verdaderamente importante para nosotros, siempre se lo necesita.

Su secretaria entró en la habitación, miró el reloj y dijo: 'Tienes veinticinco minutos para el paseo. Has de estar de vuelta a la una menos diez". Me levanté, súbitamente consciente de que había solicitado una entrevista de quince minutos durante su último día de permanencia en Estados Unidos y había transcurrido más de una hora. Me había olvidado por completo del tiempo. Hice gesto de marcharme.

—No —exclamó ella abruptamente—. Quedan más cosas por decir. Acompáñeme, quiero contárselas.

Salimos del hotel.

—Póngase a mi izquierda —me explicó—, porque no oigo nada por el oído derecho.

Caminaba con paso resuelto, casi apresuradamente, y elevaba la voz por encima del ruido del tráfico.

—Hay dos cosas en particular que quiero decirle porque he estado pensado acerca de ellas durante mi estancia en Estados Unidos. Llevo meditándolas muchos años, pero aquí las he visto bajo una nueva luz. Han sucedido tantas cosas desde que me marché. Los americanos empiezan a utilizar de verdad la cabeza por primera vez desde la Guerra Civil. Entonces la emplearon porque no tenían otro remedio y el pensamiento flotaba en el aire, y ahora tienen que usarla so pena de ser destruidos. Cuando se escribe sobre la Guerra Civil hay que pensar en ella en términos del entonces y el ahora y no del periodo intermedio. Puede que los americanos no hayan llegado aún muy lejos, pero empiezan a pensar otra vez. Aquí hay cerebro y algo nos espera. No tiene todavía una forma definida, pero lo percibo aquí como no lo hago en el extranjero. Por eso creo que este país es otra vez asunto mío. Verá, hay algo para los escritores que no existía antes. Ustedes están demasiado próximos al problema y sólo lo perciben vagamente. Por eso permiten que les preocupen sus dificultades económicas. Si ven y sienten sabrán cuál es su tarea, y si la realizan bien el problema económico se resolverá por sí solo. No deben pensar tanto en que sus mujeres e hijos dependen de su trabajo. Intenten pensar que su trabajo depende de sus mujeres e hijos, porque será así si realmente viene de ustedes, de los que tienen mujer e hijos, y los de la Quinta avenida, y toda esa gente. De no ser así, es inútil de todos modos, porque su problema económico no tendrá nada que ver con la literatura, ya que no será un escritor en absoluto. Les veo a ustedes, a los escritores jóvenes, muy preocupados por no perder la integridad, y está bien que así sea, pero un hombre que pierde la integridad no sabe que la ha perdido, y nadie podrá arrebatársela si realmente la tiene. Un ideal solamente es bueno si le mueve hacia adelante y le ayuda a crear, Preston, pero no sirve para nada si hace que usted prefiera no producir antes que escribir de vez en cuando a cambio de dinero, porque el ideal se destruye a sí mismo si el problema económico del que me ha estado hablando le destruye a usted.

(...)
—Lo que debe recordar todo escritor serio es que escribe seriamente y que no es un comerciante. Es una suerte para ambos que el comerciante y el escritor estén unidos en una misma persona pero, si no es ése el caso, seguro que uno de los dos terminará con el otro si se les enfrenta. Y hay algo más.

Giramos en la avenida Madison y tomamos el camino de vuelta al hotel.

—Es algo muy importante. Lo sé porque he visto cómo acababa con muchos escritores. Se trata de no creer que uno es una determinada cosa. Piense en su caso. Usted ha escrito primero una biografía, después una historia de la revolución americana, y en tercer lugar una novela, pero sería absurdo que se considerase un Biógrafo, un Historiador o un Novelista. —Pronunció cada palabra encabezándola con una gran mayúscula—. La verdad es que probablemente todas esas formas estén muertas, porque se han convertido en formas. Usted ha debido sentirlo así, ya que de otro modo no habría pasado de una a otra. Bien, pues ha de seguir adelante, y volverá a utilizarlas y, alguna vez, si su trabajo tiene algún sentido, aunque no estoy segura de que nada que no sea el trabajo de toda una vida tenga sentido, descubrirá una forma nueva. Alguien dijo en una ocasión que yo buscaba una cuarta dimensión en la literatura. Nunca he hecho nada parecido, no persigo nada en absoluto, me limito a madurar gradualmente y, poco a poco, espero llegar a ser más consciente de los modos en que pueden sentirse y conocerse las cosas por medio de las palabras. Quizá me baste con sentirlas y conocerlas de un modo nuevo, y si las consigo comprender suficientemente transmitiré una nota de seguridad y confianza que hará que otros también comprendan.

"Cuando uno ha descubierto y desarrollado una nueva forma, lo importante no es ésta sino el hecho de que se ha logrado la forma. Por eso Boswell es el más grande biógrafo que haya existido, porque no esclavizaba a Eckermann con la fidelidad y exactitud de las notas, que por otro lado no son fieles en absoluto, sino porque puso en boca de Johnson palabras que probablemente él nunca pronunció y, sin embargo, al leerlas uno sabe que eso es lo que Johnson habría dicho en tal o cual circunstancia. Y lo sabemos porque Boswell descubrió la auténtica forma de Johnson, que Johnson nunca conoció. Lo mejor es no pensar siquiera en la forma sino dejarla que se abra paso ella sola. ¿Le parece extraño que yo diga eso? Se me ha acusado de no pensar en otra cosa. ¿No se da cuenta de dónde está la verdadera gracia? ¡Son los críticos los que siempre se han dedicado a pensar en la forma mientras yo me dedicaba a escribir!

Gertrude Stein soltó una gran risotada y se adentró en el hotel rodeada de gente.

En "The Atlantic Monthly", agosto de 1935
Las grandes entrevistas de la historia 1859-1992
Edición e introducción de Christopher Silvester 
Prólogo de Rosa Montero
Traducción de Herminia Bevia y Antonio Resines.
Cortesía de Matías Rivas. Fuente: Blog de Isaías Garde.

jueves, 1 de marzo de 2018

Indudablemente esta persona estaba amando a esta Ada entonces

GERTRUDE STEIN

 (Allegheny, EE.UU., 1874-Neuilly-sur-Seine, Francia, 1946) 


ADA

Barnes Colhard no dijo que no lo haría pero no lo hizo. Lo hizo y después no lo hizo, ni siquiera lo pensó nunca. Sólo pensó en algún momento que podría llegar a hacer algo.

Su padre el Sr. Abram Colhard hablaba de esto con todas las personas y muchas de estas personas hablaban de esto con Abram Colhard y él siempre las escuchaba.

Después Barnes se enamoró de una chica muy agradable y ella no quería casarse con él. Él lloró entonces, su padre el Sr. Abram Colhard le consoló y se fueron de viaje y Barnes prometió que haría lo que su padre quería que estuviera haciendo. No hizo aquella cosa, creyó que haría otra cosa, no hizo la otra cosa, su padre el Sr. Colhard no quería que hiciera la otra cosa. En realidad, no hizo nada entonces. Cuando fue mucho mayor se casó con una chica muy rica. Él había pensado que quizá no la pediría que se casara con él pero su hermana le escribió diciendo que aquello sería una buena cosa. Se casó con la chica rica y ella creía que él era el hombre más maravilloso y alguien que lo sabía todo. Barnes nunca se gastó más de lo que era la fortuna que él y su esposa tenían entonces, que es como decir que ellos no se gastaron más de lo que tenían y esto fue una sorpresa para muchos que conocían su historia y lo de casarse con una chica con una fortuna tan inmensa. Él tuvo una vida feliz mientras estuvo viviendo y una vez muerto su esposa e hijos lo recordaron.

Él tenía una hermana que también tuvo bastante éxito siendo un ser viviente. Su hermana fue alguien que llegó a ser más feliz de lo que la mayoría de la gente llega a ser viviendo. Llegó a ser una persona totalmente feliz. Doblaba en edad a su hermano. Había sido una muy buena hija para con su madre. Ella y su madre se habían contado siempre historias muy bonitas la una a la otra. A muchos ancianos les encantaba oírla contar estas historias a su madre. A todas las personas que conocieron alguna vez a su madre les caía bien su madre. Muchas sintieron más tarde que no a todo el mundo le cayera bien la hija. A muchas sí les caía bien la hija pero no a todas las personas igual que a todas las personas les había caído bien la madre. La hija era encantadora en el interior de su ser, no todas las personas lo veían por el exterior de su ser, pero indudablemente algunas personas sí lo veían. Ella a veces sí pensó que a su madre la agradaría una historia que no le agradaría a su madre, cuando más tarde su madre estuvo más enferma la hija sabía que algunas historias que ella podía contar no le agradarían a su madre. Su madre murió y en realidad en general en conjunto la madre y la hija habían compartido una con la otra historias que las habían hecho muy felices.

La hija entonces llevó la casa de su padre y cuidó a su hermano. Había muchos familiares viviendo con ellos. A la hija no le gustaba que vivieran con ellos y a ella no le gustaba que murieran con ellos. A la hija, la habían llamado Ada como a su abuela quien tenía una forma deliciosa de oler las flores y de comer dátiles y azúcar, no le gustaba nada en ese momento igual que no le gustaba tanto lo de morir y no le gustaba la vida que estaba llevando entonces.

De vez en cuando algún viejo caballero le contaba historias deliciosas. En general entonces nadie en su vida le contaba bonitas historias. Ella le dijo a su padre el Sr. Abram Colhard que a ella no le gustaba nada ser un ser viviente entonces. Él nunca dijo nada. Ella tuvo miedo entonces, ella era una persona que necesitaba historias encantadoras y que se las contaran felizmente y no tener esa cosa de estar siempre temblando.

Entonces todas las personas que podían vivir con ellos estaban muertas y quedaron entonces el padre y el hijo un hombre joven entonces y la hija que llegaba a ser ésa entonces. Su abuelo les había dejado algún dinero a cada uno de ellos. Ada dijo que ella iba a usarlo para marcharse de ellos. El padre no dijo nada entonces, entonces dijo algo y ella no dijo nada entonces, entonces los dos no dijeron nada y entonces fue cuando ella se marchó de ellos. El padre se puso muy tierno entonces, ella era su hija entonces. Él la escribía cartas tiernas entonces, ella le escribía cartas tiernas entonces, ella nunca volvió a vivir con él. Él quería que ella volviera y ella le escribía cartas tiernas entonces. A él le gustaban las cartas tiernas que ella le escribía. Él quería que ella viviera con él. Ella le contestaba escribiéndole cartas tiernas y contándole historias realmente bonitas en ellas. Él no escribió y después él volvió a escribir y hubo un poco de espera y después él escribió cartas tiernas otra vez y otra vez.

Ella llegó a ser más feliz que cualquier otra persona que estuviera viviendo entonces. Es fácil creer esto. Ella le estaba contando a una persona, que estaba amando cada historia que era encantadora. Una persona que estaba viviendo estaba casi siempre escuchando. Una persona que estaba amando estaba casi siempre escuchando. Esa persona que estaba amando estaba casi siempre escuchando. Esa persona que estaba amando estaba contando lo de ser una persona que entonces estaba escuchando. Esa persona estando amando estaba entonces contando historias que tenían un principio y una mitad y un final. Esa persona era entonces alguien que estaba siempre totalmente escuchando. Ada era entonces alguien y todo su estar viviendo entonces alguien que totalmente contaba historias que eran encantadoras, totalmente escuchando historias que tenían un principio, una mitad y un final. Temblar era vivir enteramente, vivir era amar enteramente, una persona era entonces la otra persona. Indudablemente esta persona estaba amando a esta Ada entonces. E indudablemente Ada durante todo su estar viviendo entonces fue más feliz viviendo que cualquier otra persona que pudiera, estuviera, esté, o pueda estar jamás viviendo.
**
Este relato aparece recogido en "Geografía y representaciones" ("Geography and Plays") publicado en 1922. Si alguien no conoce cómo escribía Stein, el primer párrafo del relato es Stein en estado puro.
El relato está dedicado a Alice B. Toklas, su pareja (las dos en la foto), y cuya autobiografía (escrita por Stein y no por la autobiografiada) es la gran radiografía de la vida cultural de París en el periodo de entreguerras.
La traducción es de Michelle Reñé.


Tomado del blog yovivoenella
**
Maya Mora Baeza: En el instituto chileno norteamericano está la obra completa en ingles, dejan sacar fotocopia,,,, en Ada creo que juega con el sonido Ada y either...
**
(Cortesía de Matías Rivas)

jueves, 21 de septiembre de 2017

Cabeza desgastándose

Gertrude Stein 
(EE.UU., 1874-Francia, 1946)

Sagrada Emily

Compón compón camas.
Esposas de grandes hombres descansan tranquilas.
Ven anda quédate philip philip.
Huevo sed interesados.
Partes de sitio nueces.
Calcula veinte por céntimo.
Eso es rosa en gallina.
Ven un día.
Una firma terrible una firma terrible entorpeciendo, una firma entorpeciendo ten un rayo ni alfiler ni.
Huevo en sitios.
Huevo insiste en poco.
En poner un sitio.
No estoy perdida.
Quien es un permiso.
Aprecio el honor y obedezco sí que aprecio el honor y obedezco sí.
La melancolía cantalabio.
Qué edad tiene él.
Murmullo mascota murmullo mascota murmullo.
Empujamar empujamar empujamar empujamar empujamar empujamar empujamar empujamar.
Dulce y bueno y amable con todo.
Cabeza desgastándose.
Primo buen consejo.
Primo consejo.
Buen.
Cabeza desgastándose.
Déjanos sentarse
Sí que creo que terminará, sí que creo que terminará.
Pat tres patente, Pat tres patente.
Once y diez y ocho.
Tonto es tonto es.
Pájaros miden pájaros miden tiendas pájaros miden tiendas miden pájaros miden.
Bocados excepcionales firmes.
Cómo lo haces te perdono todo y no hay nada que perdonar.
Sin embargo.
Déjamelo a mí.
Malezas sin papeles.
Son necesarias malezas sin papeles.
Dejada otra vez dejada otra vez.
Consideraciones excepcionales.
Sin embargo ternura.
Cortina vaca descansando.
Alfiler toro descansando.
Cortina vaca descansando.
Alfiler toro descansando.
Cerca de un marco.
El único pelo sombrero.
Déjanos masa déjanos. Déjanos pasa. Déjanos.
Déjanos pasa déjanos.
Zumbando está.
Sin clima.
Qué es un tamaño.
Relajar todo lo que puedo hacer.
Marco de colores.
Pareja de enlatados.
Relajar todo lo que puedo hacer.
Zumbar hace como.
Zumbar hace como zumbar es.
Qué es un tamaño.
Sin clima.
Relajar todo lo que puedo hacer.
Lo daré, por favor para darlo.
Gusta darlo, por favor para darlo.
Vaya sorpresa.
No más pronto acaso.
Cordialmente suyo.
Pausa.
Cordialmente suyo.
No más pronto juntos.
Cordialmente suyo.
En desparrame, en desparrame.
Esa es la forma en que somos uno e indivisible.
Paga nueces renuncia.
Ahora sin darte vuelta.
Te los daré esta noche.
Astuto es y hace astucia es y hace las más hermosas notas.
Me gustaría mil más más.
Petunia picando al centro.
Eléctricos son ceñidos eléctricos son blancos eléctricos son un botón.
Apremio singular.
Dedal reciente.
Perlas ruidosas perla ruidosa abrigo.
Arreglar.
Arreglar un ancho opuesto.
Opuesto esto.
Helado de lirio.
Sin embargo.
Una mano es Willie.
Henry Henry Henry.
Una mano es Henry.
Henry Henry Henry.
Una mano es Willie.
Henry Henry Henry.
Todo el tiempo.
Un pecho vadeado.
Te importa.
Te importa Lizzie.
Ethel.
Ethel.
Ethel.
Cerca de barbero entierro.
Cerca de barbero entierro china.
Cerca de barbero entierro vidrio chino.
Cerca de barbero china y vidrio.
Cerca de barbero y china.
Cerca de barbero y vuelo.
Cerca de vuelo.
Cerca de vuelo y vidrio y china.
Cerca de vuelo y vidrio y vuelo.
Cerca de vuelo y vuelo.
Cerca de vuelo y vuelo.
Simples estuches para ver.
Te hago cosquillas cosquillas cosquillas por educación.
Un muy razonable pomelo.
Imagina una selección del reverso.
Primo para entristecer.
Un cuello de coral y un pequeño canto sumamente extra sumamente Susie.
Venga vaca venga vaca y venga y huele un poco.
Dibuja hermosamente.
Cerca de una floración.
Tramo pulcro.
Lugar lleno.
Coliflor
Coliflor.
Primo cortina.
Delantal.
Ni mejor puesto.
Acaso te hago caras como esa a ti.
Meñique.
No escribiendo no escribiendo otro.
Un otro.
Piensa.
Jack Rose Jack Rose
Patio.
Casi todos ellos.
Sí que lo cree.
Mide una medida mide una medida o.
Lo que es lindo lo que es lindo lo que es lindo.
Estar arriba.
Descuida a Waldberg.
De pronto di sepárate.
Tan grande tan grande Emily.
Ten tranque ten tranque Emily.
No hay un hechizo muy bien.
Anillo.
Pesa pedazos de libra.
Pasos envejecidos.
Paradas.
No hay un plan arco.
Porque es atando.
Pequeño portazo.
Melocotones de costura fría.
Rogando para expresar rogando para expresar rogando para expresar bien.
Rogando para expresar rogando para expresar rogando para expresar bien.
Ruedas se esconden ruedas se esconden.
Malevolencia.
El algodón podría simple menos.
Sin embargo.
Anne.
Análisis.
Del punto de vista de todo lo blanco una semana es no demasiado.
Coral rosa coral blanco, coral coral.
Feliz feliz feliz.
Todo el, elige.
Es una necesidad.
Necesidad.
Feliz feliz feliz todo el.
Feliz feliz feliz todo el.
Necesidad.
Permanecer sentado.
Vamos vamos vamos va.
Todo lo cerca.
Permanecer sentado.
Feliz.
Todo el.
Necesidad.
Permanecer sentado.
Todo el, cerca.
Websters y minas, websters y minas.
Websters y minas.
Adornos.
Espacio de oro espacio de oro de los dedos.
Doses, doses.
Clavado a la carta.
En acompañar.
En la compañía en.
Recibido.
Deber.
Cordón natural.
Gastar.
Gastar largo.
Gastar largo.
Minuciosamente largo.
Pulcritud.
Pulcritud Pulcritud.
Excelente cordaje.
Excelente cordaje corto cerca.
Cerca de.
Cuando.
Negro alfiler.
Tos o más.
Griterío.
Griterío.
Alfiler más pulcro.
Clavado a la carta
Era un espacio era un espacio era un espacio para ver.
Ni cosas.
Personas.
Transición.
Di di di.
Al norte del calendario.
Ventana.
Gentes descansan.
Conserva tiradas.
Apilador astuto.
Cerca de una casualidad.
Manzanas.
Manzanas.
Se fueron las manzanas.
Fue una casualidad predicar el domingo.
Por favor ven donde Susan.
Propósito propósito negro.
Plata extra simple.
Pantuflas furiosas.
Ten una razón.
Ten una razón de caramelo.
Puntos de sitios.
Pulcros Nezars.
Lo que es una crema, puede batir.
Tinta de papel apenas mío respira un hombro sano brilla.
Necesidad.
Cerca del vidrio.
Pon una estufa por una estufa ronca.
Si yo fuera sin duda si yo fuera sin duda.
Mira niña dice.
Todo igual de brillante.
Brillantez.
Cuando una mantequera de pronto dice cuando una mantequera dice de pronto.
Pobre odre porciento.
Pequeñas ramas.
Claras.
Claras.
Claras.
Claras.
Claras.
Claras.
Claras.
Junto a suspiros.
Por favor tipos.
Ejemplo.
Ejemplo.
Dejar algo.
Dejar algo algún día.
Dejar algo en algún día.
Dejar algo en mi algún día.
En mi mano.
En mi mano derecha.
En mi mano-escrita.
Dejar algo algún día en mi mano-escrita.
Menos no necesario.
No obstante.
No obstante.
No pimienta.
No obstante tensión extra.
No obstante.
Ternura.
Mirada vieja.
Perlas.
Línea real.
Hombros.
Estados de arriba.
Simples colores.
Renuncia reciente.
Busca agujas.
Todo un llano muestra todo un llano.
Papeles blancos.
Pantuflas.
Pantuflas debajo.
Poco decir.
Yo pruebo.
Yo pruebo a.
Yo pruebo a a.
Yo pruebo a.
Que es una boda de invierno una boda de invierno.
Amuebla sillas.
Amablemente amuebla sillas.
Repite por favor.
Repite por favor por.
Repite por favor.
Ese es un nombre para Anna.
Cojines y peras.
La razón se frunce.
La razón se frunce para transmitir para transmitir alfombras.
El mármol es una vía pública.
Las nueces son escupideras.
Esa es una palabra.
Esa es una palabra descuidada.
Duraznos de papel.
Duraznos de papel son lágrimas.
Descansan en uvas.
Necesitados a conciencia.
Signos necesitados a conciencia.
Todos menos.
Aliviando aliviando.
Argonautas.
Eso es mucho.
Símbolo sajón astuto.
Símbolo de lo bello.
Dedal de todo.
Dedal de trébol astuto
Astuto de todo.
Astuto de trébol.
Astuto astuto.
Ubica las mascotas.
Pueblo de noche.
Pueblo de noche un vaso.
Color caoba.
Color centro de caoba.
Rosa es una rosa es una rosa es una rosa.
Gracia extrema.
Polaina extra.
Gracia extrema.
Dulcísima tarta.
Paginajada paginajada paginajada.
Barrido barrido cable cable.
Más dulce que duraznos y peras y crema.
Cableborrado cableborrado.
Extremo extra.
Pon mide tesoro
Mide tesoro.
Senda de mesas.
Amamantado.
Pasta.
Eso bastará.
Taza o taza o.
Excesivamente ilegítimo.
Gato gato gato qué qué.
Estornudos secretos actuales.
Siempre.
Piedad para un perro.
Medalla haz medalla.
Capaz capaz capaz.
Un ir al verde y una carta hablaron un ir al verde o elogio o
Cultos cultos cultos.
Puerta.
Puerto.
Mantel de mesa.
Moja estropea.
Moja estropea polainas y rodillas y pequeñas bobinas pequeñas bobinas o forros de seda listos.
Supón pierdes pierdes.
Rizos a mantequilla.
Rizos.
Rizos.
Asienta estrías.
Ver en labrar.
Louise.
Soleada.
Vela o.
Vela o susurro.
Lamento en la mañana.
La manera de decir.
Golpeteo.
El acuerdo tiene un.
Ladrón.
Una b alta y una mirada perfecta.
Cosas pequeñas cantante.
Jane.
Apuntando.
No en descripción.
Día vía.
Un golpe es encantado.

Traducción: Benito del Pliego y Andrés Fisher.
Tomado de vallejoandcompany.com
*
Sacred Emily

Compose compose beds.

Wives of great men rest tranquil.

Come go stay philip philip.

Egg be takers.

Parts of place nuts.

Suppose twenty for cent.

It is rose in hen.

Come one day.

A firm terrible a firm terrible hindering, a firm hindering have a ray nor pin nor.

Egg in places.

Egg in few insists.

In set a place.

I am not missing.

Who is a permit.

I love honor and obey I do love honor and obey I do.

Melancholy do lip sing.

How old is he.

Murmur pet murmur pet murmur.

Push sea push sea push sea push sea push sea push sea push sea push sea.

Sweet and good and kind to all.

Wearing head.

Cousin tip nicely.

Cousin tip.

Nicely.

Wearing head.

Leave us sit.

I do believe it will finish, I do believe it will finish.

Pat ten patent, Pat ten patent.

Eleven and eighteen.

Foolish is foolish is.

Birds measure birds measure stores birds measure stores measure birds measure.

Exceptional firm bites.

How do you do I forgive you everything and there is nothing to forgive.

Never the less.

Leave it to me.

Weeds without papers.

Weeds without papers are necessary.

Left again left again.

Exceptional considerations.

Never the less tenderness.

Resting cow curtain.

Resting bull pin.

Resting cow curtain.

Resting bull pin.

Next to a frame.

The only hat hair.

Leave us mass leave us. Leave us pass. Leave us. Leave us pass leave us.

Humming is.

No climate.

What is a size.

Ease all I can do.

Colored frame.

Couple of canning.

Ease all I can do.

Humming does as

Humming does as humming is.

What is a size.

No climate.

Ease all I can do.

Shall give it, please to give it.

Like to give it, please to give it.

What a surprise.

Not sooner whether.

Cordially yours.

Pause.

Cordially yours.

Not sooner together.

Cordially yours.

In strewing, in strewing.

That is the way we are one and indivisible.

Pay nuts renounce.

Now without turning around.

I will give them to you tonight.

Cunning is and does cunning is and does the most beautiful notes.

I would like a thousand most most.

Center pricking petunia.

Electrics are tight electrics are white electrics are a button.

Singular pressing.

Recent thimble.

Noisy pearls noisy pearl coat.

Arrange.

Arrange wide opposite.

Opposite it.

Lily ice-cream.

Nevertheless.

A hand is Willie.

Henry Henry Henry.

A hand is Henry.

Henry Henry Henry.

A hand is Willie.

Henry Henry Henry.

All the time.

A wading chest.

Do you mind.

Lizzie do you mind.

Ethel.

Ethel.

Ethel.

Next to barber.

Next to barber bury.

Next to barber bury china.

Next to barber bury china glass.

Next to barber china and glass.

Next to barber and china.

Next to barber and hurry.

Next to hurry.

Next to hurry and glass and china.

Next to hurry and glass and hurry.

Next to hurry and hurry.

Next to hurry and hurry.

Plain cases for see.

Tickle tickle tickle you for education.

A very reasonable berry.

Suppose a selection were reverse.

Cousin to sadden.

A coral neck and a little song so very extra so very Susie.

Cow come out cow come out and out and smell a little.

Draw prettily.

Next to a bloom.

Neat stretch.

Place plenty.

Cauliflower.

Cauliflower.

Curtain cousin.

Apron.

Neither best set.

Do I make faces like that at you.

Pinkie.

Not writing not writing another.

Another one.

Think.

Jack Rose Jack Rose.

Yard.

Practically all of them.

Does believe it.

Measure a measure a measure or.

Which is pretty which is pretty which is pretty.

To be top.

Neglect Waldberg.

Sudden say separate.

So great so great Emily.

Sew grate sew grate Emily.

Not a spell nicely.

Ring.

Weigh pieces of pound.

Aged steps.

Stops.

Not a plan bow.

Why is lacings.

Little slam up.

Cold seam peaches.

Begging to state begging to state begging to state alright.

Begging to state begging to state begging to state alright.

Wheels stows wheels stows.

Wickedness.

Cotton could mere less.

Nevertheless.

Anne.

Analysis.

From the standpoint of all white a week is none too much.

Pink coral white coral, coral coral.

Happy happy happy.

All the, chose.

Is a necessity.

Necessity.

Happy happy happy all the.

Happy happy happy all the.

Necessity.

Remain seated.

Come on come on come on on.

All the close.

Remain seated.

Happy.

All the.

Necessity.

Remain seated.

All the, close.

Websters and mines, websters and mines.

Websters and mines.

Trimming.

Gold space gold space of toes.

Twos, twos.

Pinned to the letter.

In accompany.

In a company in.

Received.

Must.

Natural lace.

Spend up.

Spend up length.

Spend up length.

Length thoroughly.

Neatness.

Neatness Neatness.

Excellent cording.

Excellent cording short close.

Close to.

When.

Pin black.

Cough or up.

Shouting.

Shouting.

Neater pin.

Pinned to the letter.

Was it a space was it a space was it a space to see.

Neither things.

Persons.

Transition.

Say say say.

North of the calender.

Window.

Peoples rest.

Preserve pulls.

Cunning piler.

Next to a chance.

Apples.

Apples.

Apples went.

It was a chance to preach Saturday.

Please come to Susan.

Purpose purpose black.

Extra plain silver.

Furious slippers.

Have a reason.

Have a reason candy.

Points of places.

Neat Nezars.

Which is a cream, can cream.

Ink of paper slightly mine breathes a shoulder able shine.

Necessity.

Near glass.

Put a stove put a stove hoarser.

If I was surely if I was surely.

See girl says.

All the same bright.

Brightness.

When a churn say suddenly when a churn say suddenly.

Poor pour percent.

Little branches.

Pale.

Pale.

Pale.

Pale.

Pale.

Pale.

Pale.

Near sights.

Please sorts.

Example.

Example.

Put something down.

Put something down some day.

Put something down some day in.

Put something down some day in my.

In my hand.

In my hand right.

In my hand writing.

Put something down some day in my hand writing.

Needles less.

Never the less.

Never the less.

Pepperness.

Never the less extra stress.

Never the less.

Tenderness.

Old sight.

Pearls.

Real line.

Shoulders.

Upper states.

Mere colors.

Recent resign.

Search needles.

All a plain all a plain show.

White papers.

Slippers.

Slippers underneath.

Little tell.

I chance.

I chance to.

I chance to to.

I chance to.

What is a winter wedding a winter wedding.

Furnish seats.

Furnish seats nicely.

Please repeat.

Please repeat for.

Please repeat.

This is a name to Anna.

Cushions and pears.

Reason purses.

Reason purses to relay to relay carpets.

Marble is thorough fare.

Nuts are spittoons.

That is a word.

That is a word careless.

Paper peaches.

Paper peaches are tears.

Rest in grapes.

Thoroughly needed.

Thoroughly needed signs.

All but.

Relieving relieving.

Argonauts.

That is plenty.

Cunning saxon symbol.

Symbol of beauty.

Thimble of everything.

Cunning clover thimble.

Cunning of everything.

Cunning of thimble.

Cunning cunning.

Place in pets.

Night town.

Night town a glass.

Color mahogany.

Color mahogany center.

Rose is a rose is a rose is a rose.

Loveliness extreme.

Extra gaiters.

Loveliness extreme.

Sweetest ice-cream.

Page ages page ages page ages.

Wiped Wiped wire wire.

Sweeter than peaches and pears and cream.

Wiped wire wiped wire.

Extra extreme.

Put measure treasure.

Measure treasure.

Tables track.

Nursed.

Dough.

That will do.

Cup or cup or.

Excessively illegitimate.

Pussy pussy pussy what what.

Current secret sneezers.

Ever.

Mercy for a dog.

Medal make medal.

Able able able.

A go to green and a letter spoke a go to green or praise or

Worships worships worships.

Door.

Do or.

Table linen.

Wet spoil.

Wet spoil gaiters and knees and little spools little spools or ready silk lining.

Suppose misses misses.

Curls to butter.

Curls.

Curls.

Settle stretches.

See at till.

Louise.

Sunny.

Sail or.

Sail or rustle.

Mourn in morning.

The way to say.

Patter.

Deal own a.

Robber.

A high b and a perfect sight.

Little things singer.

Jane.

Aiming.

Not in description.

Day way.

A blow is delighted.
***
De Retratos
“Guillaume Apollinaire”

Guiñol a por linier.
Diente elegante, gas tirante.
Codo elige, agrio recio poro, poro césar, echa estado a.
Dejo ojo instruyo yo. Dejo yo. Instruyo. Yo. Dejo yo instruyo, yo.
***
Retrato anónimo

Yo te yo te yo te conozco. Tú sabes que sabes eso. 

De Objetos y retratos. Geografía (Amargord ediciones, 2014).
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char