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martes, 17 de enero de 2017

Humilla tu vanidad

Ezra Pound

Wilfred Scawen Blunt
(Hailey, EE UU, 1885-Venecia, Italia, 1972) 

Canto LXXXI
(Fragmento)

Lo que amas permanece,
el resto no es nada.
Lo que amas no te será arrebatado.
Lo que amas es tu herencia verdadera.
¿De quién este mundo, mío, de ellos,
o de nadie?
Primero vino lo visible, entonces lo palpable,
el Elíseo, da igual que fuera ante las puertas del Infierno.
Lo que amas es tu herencia verdadera.
Lo que amas no te será arrebatado.
La hormiga es un centauro en su mundo de dragón.
Humilla tu vanidad, no fue el hombre
quien hizo el valor, el orden o la gracia.
Humilla tu vanidad, humíllala te digo.
Descubre en la naturaleza tu lugar
en invención a escala o verdadero arte.
Humilla tu vanidad,
Paquin, ¡humíllala! El árbol sobrepasa tu elegancia.
Aduéñate de ti y otros también lo harán.
Humilla tu vanidad.
No eres más que un perro golpeado bajo el granizo,
sólo una urraca hinchada bajo el sol veleidoso,
medio negra, medio blanca,
y ni siquiera distingues el ala de la cola.
Humilla tu vanidad.
Mezquino es todo tu odio
nutrido por la falsedad.
Humilla tu vanidad,
ansioso en destruir, avaro en caridad.
Humilla tu vanidad,
te digo, humíllala.
**
What thou lovest well remains,
the rest is dross
What thou lov'st well shall not be reft from thee
What thou lov'st well is thy true heritage
Whose world, or mine or theirs
or is it of none?
First came the seen, then thus the palpable
Elysium, though it were in the halls of hell,
What thou lovest well is thy true heritage
What thou lov'st well shall not be reft from thee

The ant's a centaur in his dragon world.
Pull down thy vanity, it is not man
Made courage, or made order, or made grace,
Pull down thy vanity, I say pull down.
Learn of the green world what can be thy place
In scaled invention or true artistry,
Pull down thy vanity,
Paquin pull down!
The green casque has outdone your elegance.

"Master thyself, then others shall thee beare"
Pull down thy vanity
Thou art a beaten dog beneath the hail,
A swollen magpie in a fitful sun,
Half black half white
Nor knowst'ou wing from tail
Pull down thy vanity
How mean thy hates
Fostered in falsity,
Pull down thy vanity,
Rathe to destroy, niggard in charity,
Pull down thy vanity,
I say pull down.

Versión de Javier Coy. 
Cantares completos. Editorial Cátedra, 2002.
Cortesía de Horacio Tubbia.

lunes, 20 de junio de 2016

En la mesa de más allá




Ezra Pound 
(Hailey, Estados Unidos, 1885-Venecia, Italia, 1972)

ZAPATILLAS NEGRAS: BELLOTTI

En la mesa de más allá,
tras haberse quitado las zapatillas de ante,
con los pies enfundados en medias blancas
y cuidadosamente posados sobre una servilleta,
ella conversa:

«Connaissez-vous Ostende?».

La gorjeante dama italiana en la otra punta del restaurante
replica con cierta altivez,
pero yo espero pacientemente
a ver cómo Celestine vuelve a ponerse las zapatillas.
Se las pone con un gemido.

Traducción de Javier Calvo
**
BLACK SLIPPERS: BELLOTTI

At the table beyond us
With her little suede slippers off,
With her white-stocking'd feet
Carefully kept from the floor by a napkin,
She converses:

«Connaissez-vous Ostende?».

The gurgling Italian lady on the other side of the restaurant
Replies with a certain hauteur,
But I await with patience,
To see how Celestine will re-enter her slippers.
She re-enters them with a groan.

De Personae. Los poemas breves. Ezra Pound. Traducción de Jesús Munárriz y Jenaro Talens. Hiperión. Madrid, 2000
Cortesía de Jorge Aulicino.

martes, 8 de marzo de 2016

La vida, de algún modo, es algo alegre

Ezra Pound

(Hailey, Idaho, EE.UU., 1885-Venecia, 1972)


¡Ved a la hermosa muerta!
Se acabó el deseo que me azotaba,
se acabaron los estremecimientos
al unir nuestras manos.

Traducción de Jesús Munárriz y Jenaro Talen. Hiperión, 1990.

**
CAUSA
Reúno estas palabras para cuatro personas
otros pueden oírlas por casualidad
oh mundo, lo siento por ti
no conoces a estas cuatro personas.

Versión de Javier Calvo
**
Bien, es inútil que me améis
de esta forma, Señora;
pues sólo tengo canciones que ofreceros.
Me enfrento abiertamente a los designios del mundo
para decir que la vida, de algún modo, es algo alegre,
pero no enhebras nunca dos días en un alambre
sin que por ello provenga algún dolor.

Traducción de Jesús Munárriz y Jenaro Talen. Hiperión, 1990.
**
Os ruego, amistosos críticos míos,
que no intentéis conseguirme una audiencia.
Convivo con mi libre especie sobre los riscos;
los escondidos nichos
han escuchado el eco de mis talones,
en la fría luz,
en la oscuridad.

Traducción de Jesús Munárriz y Jenaro Talen. Hiperión, 1990.

viernes, 13 de febrero de 2015

¡Faltas de atavío!




Ezra Pound
(Hailey, Idaho, EE.UU., 1885-Venecia, 1972)

Ulteriores instrucciones
Vamos, cantos míos, expresemos nuestras más bajas pasiones,
expresemos nuestra envidia por los hombres con empleo
permanente y ninguna preocupación por el futuro.
Sois muy ociosos, cantos míos,
temo que vais a acabar mal.
Os plantáis por las calles.
Haraganeáis en las esquinas y en las paradas de los autobuses,
no hacéis nada del todo.
Ni siquiera expresáis nuestras noble cualidades internas;
acabaréis muy mal.
¿Y yo? Me he vuelto medio loco.
Tanto os he hablado
que casi ya os veo alrededor mío,
¡insolentes bestezuelas! ¡Sinvergüenzas! ¡Faltas de atavío!
Pero tú, canto, el más nuevo de todos,
aún no tienes edad para haber hecho mucho daño.
Te conseguiré una casaca verde en China
con dragones bordados en ella.
Te conseguiré los calzones de seda escarlata
de la estatua del Niño Jesús en Santa María Novella;
no vaya a ser que digan que no tengo gusto
o que no hay sangre azul en la familia.

Versión de Jorge Fondebrider
**
Further Instructions 

Come, my songs, let us express our baser passions. 
Let us express our envy for the man with a steady job and no worry about the future. 
You are very idle, my songs, 
I fear you will come to a bad end. 
You stand about the streets, You loiter at the corners and bus-stops, 
You do next to nothing at all. 

You do not even express our inner nobilitys, 
You will come to a very bad end. 

And I? I have gone half-cracked. 
I have talked to you so much that I almost see you about me, 
Insolent little beasts! Shameless! Devoid of clothing! 

But you, newest song of the lot, 
You are not old enough to have done much mischief. 
I will get you a green coat out of China 
With dragons worked upon it. 
I will get you the scarlet silk trousers 
From the statue of the infant Christ at Santa Maria Novella; 
Lest they say we are lacking in taste, 
Or that there is no caste in this family. 
**
Imagen: Mark Rothko.

viernes, 29 de julio de 2011

Ay, mundo, lo siento por ti

Algo más de EZRA W.L. POUND
(EE.UU., 1885 – id., 1972)



El ARTE DE LA POESÍA
(Fragmento)


Constantemente repito que se necesitaron dos siglos de Provenza y uno de Toscana para desarrollar los instrumentos que utilizó Dante en su obra maestra, y que fueron necesarios los latinistas del Renacimiento y la Pléyade, además del lenguaje colorido de su propia época, para preparar los instrumentos de Shakespeare. Es de enorme importancia que se escriba gran poesía, pero no importa en absoluto quién la escriba.

Si algo se expresó de una manera definitiva en la Atlántida o en la Arcadia, en el año 450 a.C., o en el 1290 de nuestra era, no nos toca a los modernos decirlo de nuevo ni empañar la memoria de los muertos diciendo lo mismo pero con menos habilidad y convicción.

En cada época uno o dos genios descubren algo y lo expresan. Puede estar sólo en una o dos líneas, o en alguna cualidad de una cadencia, y después veinte o doscientos o dos mil o más seguidores repiten y diluyen y modifican.

La gran literatura es sencillamente idioma cargado de significado hasta el máximo de sus posibilidades. Tal como en medicina existen el arte de diagnosticar y el arte de curar, también en las artes, y en las artes particulares de la poesía … existe el arte de diagnosticar y el de curar. Uno persigue el culto de la fealdad y el otro el culto de la belleza.

La mayoría de los llamados poetas mayores han regalado su propio don, pero el término de “mayor” es más bien un regalo que les hace Cronos a ellos. Quiero decir que han nacido justamente a su hora y que les fue dado amontonar y arreglar y armonizar los resultados de los trabajos de muchos hombres.
En el verso algo le ha sucedido a la inteligencia. En la prosa la inteligencia ha encontrado un objeto para sus observaciones. El hecho poético preexiste.

Los artistas son las antenas de la raza. … digamos que los escritores de un país son los voltímetros y los manómetros de la vida intelectual de la nación. Son los instrumentos registradores, y si falsifican sus informes no hay límite al daño que pueden causar. El mal arte es un arte inexacto. Es arte que rinde informes falsos.

Toda crítica debería ser admitidamente personal. Al final de cuentas el crítico sólo puede decir “me gusta” o “me conmueve”, o algo por el estilo. Cuando se nos ha mostrado a sí mismo, podemos comprender lo que quiere decir. Todo crítico debería dar información acerca de las fuentes y límites de su conocimiento.
***
Zapatillas negras: Bellotti

En la mesa próxima a la nuestra,
Tras quitarse las pequeñas zapatillas de gamuza,
Con los pies cubiertos con unas medias blancas
Cuidadosamente protegidos del suelo por una servilleta,
Ella conversa:
"Connaissez-vous Ostende?"
La charlatana dama italiana, en el extremo opuesto del restaurante,
Responde con cierta hauteur,
Pero yo espero pacientemente
Para ver a Celestine ponerse de nuevo las zapatillas,
Calzárselas con un gemido.

Versión de Jonio González
***
LA ISLA EN EL LAGO

Oh Dios, oh Venus, oh Mercurio, patrono de los ladrones,
dadme a su tiempo —os ruego— una pequeña tabaquería
con las cajitas relucientes
apiladas con esmero en los estantes
y el cavendish suelto y aromático
y el fuerte shag,
y el rubio Virginia
en hebras bajo el vidrio reluciente de los mostradores,
y una balanza no muy engrasada,
y las putas que entran a cambiar una o dos palabras al pasar,
a soltar un insulto, y arreglarse un poco el pelo.

Oh Dios, oh Venus, oh Mercurio, patrono de los ladrones,
prestadme una tabaquería
o instaladme en cualquier profesión
excepto esta maldita profesión de escritor,
en que uno necesita su cerebro todo el tiempo.

Versión de Gerardo Gambolini
***

Y los días no están lo suficientemente llenos
Y las noches no están lo suficientemente llenas
Y la vida se pasa como pasa un ratón por el campo
Sin agitar la hierba.

Versión de Ezequiel Zaidenwerg
**
De Argentarium***

Antología de los poemas cortos, traducidos por autores argentinos.
Recopilación y selección de Jorge Aulicino.


Reúno estas palabras para cuatro personas;
otros pueden oírlas casualmente.
Ay, mundo, lo siento por ti:
tú no conoces a estas cuatro personas.
**
Crédito foto: Ezra Pound por David Lees (Corbis) Venecia, 1964

lunes, 28 de marzo de 2011

Palabras de musgo, palabras de labios, palabras de lentas corrientes

Otro poema de EZRA POUND

(Hailey, Idaho, EE.UU., 1885-Venecia, Italia, 1972)


Elogio de Isolda

En vano he luchado
para enseñarle a mi corazón a reverenciar;
En vano le he dicho:
“Hay muchos cantores mayores que tú”.
Pero su respuesta viene, como los vientos y como son de laúd,
como un vago lamento en la noche
que no me da reposo, diciéndome siempre:
“Canción, una canción”.

Sus ecos, jugando, se entrelazan en el crepúsculo
buscando siempre una canción.
¡Miradme! Estoy rendido de tantas tareas
y errando por tantos caminos mis ojos
se han vuelto como oscuros círculos rojos llenos de polvo.
Aunque todavía algo tiembla en mí, durante el crepúsculo,
y rojas palabras duendecillos claman: “¡Una canción!”
y grises palabras duendecillos claman por una canción,
y amarillas palabras hojas claman: “¡Una canción!”
Y verdes palabras hojas claman por una canción.
Las palabras son como hojas, viejas hojas amarillentas en la primavera,
Que vuelan sin saber a dónde, buscando una canción.

Blancas palabras como copos de nieve pero nada frías,
palabras de musgo, palabras de labios, palabras de lentas corrientes.
En vano he luchado
para enseñarle a mi corazón a reverenciar,
en vano le he aducido:
“Hay almas mayores que tú”.

Pues en la mañana de mis días llegó una mujer
atrayente como la luz de la luna;
como la luna atrae a las mareas:
“Canción, una canción”.

Y por eso le hice una canción y ella se alejó de mí
como la luna del mar,
pero aún vinieron las palabras hojas, las amarillentas palabras duendecillos,
diciendo: “El alma nos envía”.
“¡Una canción, una canción!”
Y en vano les grité: “No tengo ninguna canción,
pues aquella a quien canté se ha alejado de mí”.

Pero mi alma envió una mujer, una mujer del pueblo maravilloso,
una mujer como fuego en los bosques de pinos,
clamando: “Canción, una canción”.
Como la llama clama en la savia.
Mi canción ardió en ella, y ella se apartó de mí
como la llama deja los carbones así se fue hacia nuevos bosques
y las palabras conmigo quedaron
clamando siempre: “Canción, una canción”.

Y yo les dije: “No tengo ninguna canción”,
hasta que mi alma envió una mujer como el sol;
sí, como el sol que llama a la semilla,
como la primavera sobre la rama,
así es la que viene, la madre de las canciones,
aquella que lleva las palabras maravillosas en sus ojos,
las palabras, las palabras duendecillos
que siempre me reclaman:
“Canción, una canción”.

En vano he luchado
Para enseñarle a mi corazón a reverenciar.
¿Qué alma se inclinaría
mientras en su corazón estés tú?
***
Praise of Ysolt


In vain have I striven,
to teach my heart to bow;
In vain have I said to him
“There be many singers greater than thou”.
But his answer cometh, as winds and as litany,
As a vague crying upon the night
That leaveth me no rest, saying ever,
“Song, a song”.
Their echoes play upon each other in the twilight
Seeking ever a song.
Lo, I am worn with travail
And the wandering of many roads hath made my eyes
As dark red circles filled with dust.
Yet there is a trembling upon me in the twilight,
And little red elf words crying “A song”,
Little grey elf words crying for a song.
Little brown leaf words crying “A song”.
Little green leaf words crying for a song.
The words are as leaves, old brown leaves in the spring time
Blowing they know not whither, seeking a song.

White words as snowflakes but they are cold,
Moss words, lip words, words of slow streams.

In vain have I striven
to teach my soul to bow,
In vain have I pled with him:
“There be greater souls than thou”.

For in the morn of my years there came a woman
Aa moonlight calling,
As the moon calleth the tides,
“Song, a song”.
Wherefore I made her a song and she went from me
As the moon doth from the sea,
But still came the leaf words, little brown elf words
Saying “The soul sendeth us.”
“A song, a song!”
And in vain I cried unto them “I have no song
For she I sang of hath gone from me”.

But my soul sent a woman, a woraan of the wonder-folk,
A woman as fire upon the pine woods
crying, “Song, a song.”
As the flame crieth unto the sap.
My song was ablaze with her and she went from me
As flame leaveth the embers so went she unto new forests
And the words were with me
crying ever “Song, a song.”

And I “I have no song”,
Till my soul sent a woman as the sun:
Yea as the sun calleth to the seed,
As the spring upon the bough
So is she that cometh, the mother of songs,
She that holdeth the wonder words within her eyes
The words, little elf words
that call ever unto me,

“Song, a song”.
In vain have I striven with my soul
to teach my soul to bow.
What soul boweth
while in his heart art thou?

Traducción de E.L.Revol

martes, 8 de febrero de 2011

La blanca brasa ardiente del fuego

Otro poema de EZRA POUND
(Hailey, Idaho, EE.UU., 1885-Venecia, Italia, 1972)



En tiempos de la vejez



Cuando sea viejo
no te apartaré de mí,
fríamente, amiga del alma,
ni tampoco me entristeceré
al recordar la apariencia
del descuidado y loco corazón
que el viento arrebató,
cuando sea viejo.

Cuando sea viejo
y la blanca brasa ardiente del fuego milagroso
al mundo parezca frío,
el deseo de mi alma que te supo entonces
cuando la vida toda es una lluvia,
la lluvia de los años; será esa hora
la que abra una flor para nosotros,
que nos abarque por entero, cuando seamos viejos.

Cuando sea viejo
si tú recuerdas
algún amor, conserva entonces
el fuego del hogar hasta el diciembre de la vida,
que la alegría de añejos y dulces cálices
sea la que te haga descubrir que:
«pocos milagros hay menos dulces
que el amor que te tengo
cuando soy viejo».

de Lume Spento, 1908
Versión © Silvia Camerotto
**
In Tempore Senectutis

Wen I am old
I will not have you look apart
From me, into the cold,
Friend of my heart,
Nor be sad in your remembrance
Of the careless, mad-heart semblance
That the wind hath blown away
When I am old.


When I am old
And the white hot wonder-fire
Unto the world seem cold
My soul's desire
Know you then that all life's shower,
The rain of the years, that hour
Shall make blow for us one flower,
Including all, when we are old.

When I am old
If you remember
Any love save what is then
Hearth light unto life's December
Be your joy of past sweet chalices
To know then naught but this
"How many wonders are less sweet
Than love I bear to thee
When I am old."
***
Tomado del blog de sibilas y de pitias

lunes, 28 de septiembre de 2009

Sobre la mórbida gracia de la naturaleza


Algunas traducciones
de distintos poemas de EZRA POUND

**
Lamento del guardia fronterizo

En la Puerta del Norte, el viento sopla lleno de arena
¡siempre solitario desde el origen del tiempo!
Los árboles caen, la hierba amarillea en este otoño.
Yo trepo una torre tras otra
para mirar la tierra de los bárbaros:
castillo desolado, el cielo, el ancho desierto.
No ha quedado un solo muro en esta aldea.
Huesos blanqueados por un millar de heladas;
pilas altas, cubiertas por árboles y hierba.
¿Quién causó todo esto?
¿quién provocó la encendida cólera imperial?
¿quién trajo las tropas con tambores y timbales?
Reyes bárbaros.
Una benigna primavera, hecha un otoño sediento de sangre,
un tumulto de guerreros desparramados por el Imperio,
trescientos sesenta mil
y dolor, dolor como lluvia.
Dolor al partir, y dolor, dolor al retornar.
Campos desolados, desolados
y en ellos ninguna criatura de la guerra,
ya no más hombres para atacar y defender.
Ah, cómo podréis saber el triste dolor en la Puerta del Norte,
el nombre de Riboku olvidado,
y nosotros los guardianes comiendo para los tigres.

de Rihaku
**
Versión de Gerardo Gambolini

Lament of the Frontier Guard
By the North Gate, the wind blows full of sand,/Lonely from the beginning of time until now!/ Trees fall, the grass goes yellow with autumn./ I climb the towers and towers/ to watch out the barbarous land:/ Desolate castle, the sky, the wide desert./ There is no wall left to this village./ Bones white with a thousand frosts,/ High heaps, covered with trees and grass;/ Who brought this to pass?/ Who has brought the flaming imperial anger? / Who has brought the army with drums and with kettle-drums?/ Barbarous kings./ A gracious spring, turned to blood-ravenous autumn,/ A turmoil of wars - men, spread over the middle kingdom,/ Three hundred and sixty thousand,/ And sorrow, sorrow like rain./ Sorrow to go, and sorrow, sorrow returning,/ Desolate, desolate fields,/ And no children of warfare upon them,/ No longer the men for offence and defence./ Ah, how shall you know the dreary sorrow at the North Gate,/ With Rihoku's name forgotten,/ And we guardsmen fed to the tigers.
By Rihaku

de Cathay
**
El estudio en Estética

Chicos muy chicos de ropa remendada,
en un golpe de inusual sabiduría,
detuvieron sus juegos al paso de ella
y gritaron desde los adoquines:
Guarda! Ahí, guarda! ch´è be'a!*

Pero tres años después
escuché al joven Dante, cuyo apellido ignoro,
porque hay allí, en Sirmione, veintiocho Dantes y
treinta y cuatro Catulos;
y habían sacado una gran redada de sardinas,
y sus mayores
las estaban guardando en grandes cajas de madera
para venderlas en Brescia, y él
saltaba alrededor, metiendo mano en el brillante pescado
y agarrándolo de cualquier forma;
inútilmente le decían sta fermo!**
y como no le dejaron acomodar
el pescado en las cajas,
él acariciaba a los que estaban embalados,
murmurando para su satisfacción
idéntica frase:
Ch' è be'a.
Y me sentí ligeramente desubicado.
**
Versión: J. Aulicino

* ¡Mira! ¡Ay, mira! ¡Qué bella!
** Quédate quieto

The study en Aesthetics
The very small children in patched clothing,/ Being smitten with an unusual wisdom,/ Stopped in their play as she passed them/ And cried up from their cobbles:/ Guarda! Ahi, guarda! ch'è be'a! //But three years after this /I heard the young Dante, whose last name I do not know —/ For there are, in Sirmione, twenty-eight young Dantes and thirty-four Catulli; /And there had been a great catch of sardines,/ And his elders /Were packing them in the great wooden boxes/ For the market in Brescia, and he /Leapt about, snatching at the bright fish/ And getting in both of their ways;/ And in vain they commanded him to sta fermo!/ And when they would not let him arrange/ The fish in the boxes,/ He stroked those which were already arranged,/ Murmuring for his own satisfaction/ This identical phrase:/ Ch'è be'a. / And at this I was mildly abashed.

de Lustra
**
Erat hora

"Gracias, pase lo que pase." Y entonces se volvió
y así como el rayo de sol que cae sobre flores colgantes
se apaga cuando el viento las aparta,
se alejó de mí rápidamente. Más aún, pase lo que pase
fue una hora de sol y los dioses más altos
de nada mejor pueden jactarse
que de haber visto transcurrir esa hora.
**
Versión de Jorge Fondebrider

Erat hora
"Thank you, whatever comes." And then she turned/ And, as the ray of sun on hanging flowers/ Fades when the wind hath lifted them aside,/ Went swiftly from me. Nay, whatever comes/ One hour was sunlit and the most high gods/ May not make boast of any better thing/ Than to have watched that hour as it passed.
de Canzoni

**
Cantico del Sole

El pensamiento de qué sería América
Si los clásicos tuvieran una amplia circulación
Perturba mi sueño,
El pensamiento de qué América,
El pensamiento de qué América,
El pensamiento de qué América sería
Si los clásicos tuvieran una amplia circulación
Perturba mi sueño.
Nunc dimittis, ahora permite a tu siervo
Ahora permite a tu siervo
Morir en paz.
El pensamiento de qué América
El pensamiento de qué América
El pensamiento de qué América sería
Si los clásicos tuvieran una amplia circulación...
Verdaderamente
Perturba mi sueño.
**
Versión de Javier Cófreces y Matías Mercuri

Cantico del Sole
The thought of what America would be like/ If the Classics had a wide circulation/ Troubles my sleep,/ The thought of what America,/ The thought of what America,/ The thought of what America would be like/ If the Classics had a wide circulation/ Troubles my sleep./ Nunc dimittis, now lettest thou thy servant,/ Now lettest thou thy servant/ Depart in peace./ The thought of what America,/ The thought of what America,/ The thought of what America would be like/ If the Classics had a wide circulation.../ Oh well!/ It troubles my sleep.
de Personae

**
Zapatillas negras: Bellotti

En la mesa próxima a la nuestra,
Tras quitarse las pequeñas zapatillas de gamuza,
Con los pies cubiertos con unas medias blancas
Cuidadosamente protegidos del suelo por una servilleta,
Ella conversa:

"Connaissez-vous Ostende?"

La charlatana dama italiana, en el extremo opuesto del restaurante,
Responde con cierta hauteur,
Pero yo espero pacientemente
Para ver a Celestine ponerse de nuevo las zapatillas,
Calzárselas con un gemido.
**
Versión de Jonio González

Black Slippers: Bellotti
At the table beyond us / With her little suede slippers off, / With her white-stocking' d feet
Carefully kept from the floor by a napkin, / She converses : // Connaissez-vous Ostende? // The gurgling Italian lady on the other side of the restaurant / Replies with a certain hauteur, / But I await with patience / To see how Celestine will re-enter her slippers. / She re-enters them with a groan.
de Lustra

**
El mensaje del señor Housman

Oh dolor, dolor,
La gente nace y muere,
También nosotros moriremos pronto
Entonces actuemos como si
ya estuviéramos muertos.

El pájaro se posa en el espino,
Pero poco después, también muere.
Algunos tipos son colgados, a otros les disparan.
Triste es la condición humana.
¡Dolor! Dolor, etcétera…

Londres es un lugar triste,
Shorpshire es más placentero.
Entonces sonríamos para hacernos de un espacio
Sobre la mórbida gracia de la naturaleza.
Oh, Dolor, dolor, dolor, etcétera…
**
Versión de Silvia Camerotto

Mr. Housman’s message
O woe, woe,/ People are born and die,/ We also shall be dead pretty soon/ Therefore let us act as if we were/ dead already.// The bird sits on the hawthorn tree/ But he dies also, presently./ Some lads get hung, and some get shot./ Woeful is this human lot./ Woe! woe, etcetera…// London is a woeful place,/ Shropshire is much pleasanter./ Then let us smile a little space/ Upon fond nature’s morbid grace./ Oh, Woe, woe, woe, etcetera…
de Canzoni ("Song in the Manner of Housman")

**
Y los días no están lo suficientemente llenos

Y los días no están lo suficientemente llenos
Y los días no están lo suficientemente llenos
Y las noches no están lo suficientemente llenas
Y la vida se pasa como pasa un ratón por el campo
Sin agitar la hierba.
**

Versión de Ezequiel Zaidenwerg


And the days are not full enough
And the days are not full enough/ And the nights are not full enough/ And life slips by like a field mouse/ Not shaking the grass.
de Lustra

***
Argentarium. Antología bilingüe de los poemas cortos de Ezra Loomis Pound, en versiones de trece autores argentinos. Selección de Jorge Aulicino. Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2009.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Esta hora de fresquísima frescura


Algunos pocos poemas de
EZRA POUND
(Hailey, Idaho, EE.UU.,1885-Venecia, Italia, 1972)

y una yapa

La buhardilla

Ven y apiadémonos de los que tienen más que nosotros.
Ven, amiga y recuerda
Que los ricos tienen criados y no amigos
Y nosotros amigos, no criados.
Ven y apidémonos de solteros y casados.

El alba entra en puntas de pie
Como una dorada Pavlova
Y yo estoy próximo a mi deseo.
Nada puede darnos la vida
Mejor que esta hora de clarísima frescura,
La hora de despertarnos juntos.
**
Traducción de Carlos Viola Soto- Editorial Fabril
***
UN PACTO

Haré un pacto contigo, Walt Whitman-
Te he detestado ya bastante.
Vengo a ti como un niño crecido
Que ha tenido un papá testarudo;
Ya tengo edad de hacer amigos.
Fuiste tú el que cortaste la madera,
Ya es tiempo ahora de labrar.
Tenemos la misma savia y la misma raíz-
Haya comercio, pues, entre nosotros.
***
El ARTE DE LA POESÍA

Constantemente repito que se necesitaron dos siglos de Provenza y uno de Toscana para desarrollar los instrumentos que utilizó Dante en su obra maestra, y que fueron necesarios los latinistas del Renacimiento y la Pléyade, además del lenguaje colorido de su propia época, para preparar los instrumentos de Shakespeare. Es de enorme importancia que se escriba gran poesía, pero no importa en absoluto quién la escriba.
Si algo se expresó de una manera definitiva en la Atlántida o en la Arcadia, en el año 450 a.C., o en el 1290 de nuestra era, no nos toca a los modernos decirlo de nuevo ni empañar la memoria de los muertos diciendo lo mismo pero con menos habilidad y convicción.
En cada época uno o dos genios descubren algo y lo expresan. Puede estar sólo en una o dos líneas, o en alguna cualidad de una cadencia, y después veinte o doscientos o dos mil o más seguidores repiten y diluyen y modifican.
La gran literatura es sencillamente idioma cargado de significado hasta el máximo de sus posibilidades. Tal como en medicina existen el arte de diagnosticar y el arte de curar, también en las artes, y en las artes particulares de la poesía… existe el arte de diagnosticar y el de curar. Uno persigue el culto de la fealdad y el otro el culto de la belleza.
La mayoría de los llamados poetas mayores han regalado su propio don, pero el término de “mayor” es más bien un regalo que les hace Cronos a ellos. Quiero decir que han nacido justamente a su hora y que les fue dado amontonar y arreglar y armonizar los resultados de los trabajos de muchos hombres.
En el verso algo le ha sucedido a la inteligencia. En la prosa la inteligencia ha encontrado un objeto para sus observaciones. El hecho poético preexiste.
Los artistas son las antenas de la raza. … digamos que los escritores de un país son los voltímetros y los manómetros de la vida intelectual de la nación. Son los instrumentos registradores, y si falsifican sus informes no hay límite al daño que pueden causar. El mal arte es un arte inexacto. Es arte que rinde informes falsos.
Toda crítica debería ser admitidamente personal. Al final de cuentas el crítico sólo puede decir “me gusta” o “me conmueve”, o algo por el estilo. Cuando se nos ha mostrado a sí mismo, podemos comprender lo que quiere decir. Todo crítico debería dar información acerca de las fuentes y límites de su conocimiento.
Sugiero mandar al diablo a cuanto crítico emplee términos generales vagos. No sólo a los que usan términos vagos por ser demasiado ignorantes para tener algo que decir, sino también a los críticos que emplean términos vagos para ocultar lo que quieren decir, y a todos los críticos que emplean los términos tan vagamente que el lector puede creer que está de acuerdo con ellos o que asiente a sus afirmaciones cuando de hecho no es así.
Haz que un hombre te diga antes que nada y en especial qué escritores piensa que son buenos escritores; después se pueden escuchar sus explicaciones.
La única crítica realmente viciada es la crítica académica de los que hacen la gran renuncia, que se niegan a decir lo que piensan, si es que piensan, y que citan las opiniones aceptadas… Su traición a la gran obra del pasado es tan grande como la del falso artista del presente. Si no les importa lo suficiente la herencia como para tener convicciones personales, no tienen derecho a escribir.
No hagas caso de la crítica de quienes nunca hayan escrito una obra notable.
Usar tres páginas para no decir nada no es estilo, en el sentido serio de la palabra.
No repitas en versos mediocres lo que ya se haya dicho en buena prosa. No creas que se puede engañar a una persona inteligente esquivando las dificultades del inefablemente difícil arte de la buena prosa mediante el artilugio de fraccionar la composición en versos.
Lo que hoy aburre al entendido aburrirá al público mañana.
Déjate influir por cuantos grandes artistas sea posible, pero ten la decencia de reconocer plenamente la deuda o, si no, trata de ocultarla. Que el aprendiz se llene la cabeza con las mejores cadencias que pueda descubrir, preferiblemente en un idioma extranjero, para que el significado de las palabras tenga menos posibilidades de distraer su atención del movimiento del verso.
No te imagines que algo “saldrá bien” en verso sólo porque resulta pesado en prosa. La poesía es un centauro. La facultad pensante, estructuradora y aclaradora de las palabras debe moverse y saltar con las facultades energizantes, sensitivas y musicales. Es precisamente la dificultad de esta existencia anfibia lo que mantiene bajo el número de buenos poetas de quienes se tiene noticia.
Es cierto que la mayoría de la gente poetiza más o menos, entre los diecisiete y los veintitrés años. Las emociones son nuevas, y para su dueño, interesantes y no hay mucha personalidad o mente que mover. Conforme el hombre, conforme su mente, se vuelve una máquina más y más pesada, una estructura cada vez más complicada, necesita de un voltaje cada vez mayor de energía emotiva para adquirir un movimiento armónico… En el caso de Guido, su obra más fuerte se da a los cincuenta. La poesía más importante la han escrito hombres de más de treinta.
Citando mal a Confucio, se podría decir: No importa que el autor quiera el bien de la raza o que actúe simplemente por vanidad personal. El resultado se produce mecánicamente. En la medida en que su obra es exacta, es decir, fiel a la conciencia humana y a la naturaleza del hombre, en la medida en que formula con exactitud el deseo, será duradera y será “útil”, quiero decir que mantiene la claridad y precisión del pensamiento, no sólo para el beneficio de algunos diletantes y “amantes de la literatura”, sino que mantiene la salud del pensamiento fuera de los círculos literarios y en una existencia no literaria, en la vida general comunal e individual.
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Tomado de jimarino.com
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SILET

Cuando contemplo cuán negra e inmortal es la tinta
que gotea de mi pluma imperecedera.,.. ¡oh, basta ya!
¿Por qué tenemos que perder tiempo con mis
pensamientos?
Ya hay bastante con lo que me aventuro a decir.

Ya hay bastante con que estuviésemos juntos una vez;
¿qué sentido tiene ponerlo en verso?
¿Acaso cuando es otoño logramos que sea primavera,
o convertimos en mayo la época del áspero viento del norte?

Ya hay bastante con que estuviésemos juntos una vez;
¿qué más da que el viento se haya vuelto contra la lluvia?
Ya hay bastante con que estuviésemos juntos una vez.
El tiempo lo ha visto y no volverá a pasar.

¿Y quiénes somos nosotros, conociendo esa última
voluntad,
para condenar el mañana con un testamento?
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Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char