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martes, 4 de septiembre de 2018

Una caja

ELVIRA HERNÁNDEZ 

(Lebu, Chile, 1951)

A VUELO DE PÁJARO

La poesía ha hecho costumbre
de tomar algo por la punta y
agotarlo por el cabo. Ir
sobre las cosas como en reguero de pólvora.

La poesía no es temática.
La poesía habla de todo al mismo tiempo.
La poesía es caja de sorpresas
Caja china
De Pandora
Una caja

Hay que darle como caja
a lo que viene por delante.

De Pájaros desde mi ventana (2014-2016) Alquimia Ediciones, 2018, y libro inédito parcialmente publicado en el volumen Los trabajos y los días (2017). 

lunes, 21 de noviembre de 2016

El tiempo es trabajado por el cuarzo

Elvira Hernández

María Teresa Adriazola 
(Lebu, Chile, 1951)


Un día como cualquier otro

I      entra el sol tajante por la ventana y nos divide en luz y sombra 

II     sentado alguien espera micro como espera un nuevo gobierno 

III    hojas que caen planean como palomitas 

IV    aparecen murallas con cicatrices alfabéticas 

                                           –la letra con sangre queda– 

V     el aire está irrespirable 

VI    las vitrinas viven en la apoteosis de la luz 

VII   el que canta la Canción Nacional sin reírse gana 

VIII  universidad norteamericana se adjudica obra inédita de Vicuña Mackenna 

IX    el tiempo es trabajado por el cuarzo 

X     alguien nos da un cuarto de hora y lo perdemos –el chileno es así–
**
Día 28

todo permanece igual 
es aterrador

**
De El orden de los días (1991)
Imagen tomada del Diario El Mercurio, Chile, 2016

lunes, 13 de julio de 2015

Te tienes que escribir con algo de letra muda

ELVIRA HERNÁNDEZ
(Lebu, Chile, 1951)

Desclasificación

Soy una hoja al aire, señor
De esas que vienen escritas por los dos lados
Y desprendida de su árbol mayor
- mi propio viento me descuaja –
Por cierto sin genealogía
Por entera volátil.
**
Por un rato me quedé en la Cantina Incolora
Vacié mis carteras en el mostrador
Los manojos de llaves no me hablaban del Cielo
Y el espejo taciturno me puso a penas
junto a un microcanthus strigatus
En todos los rincones se escondían dientes con coronas
Devotos de San Cristóbal y micreros bellas personas
Por mi cuerpo arteriado subía un tropel de algodones
Por la vena porta el estribillo de la tarde
Calada con una visera de reina normanda
Mi cabeza daba vueltas hasta detenerse en el número 32
Allí la Desgracia se había fugado con el Lavautos.
**

Dónde vi ese rostro?
ese entramado espectacular de cejas alcohólicas
esas venas desaguando en la yugular como represas
ese gesto de ave con plumas de siquiátrico
díganme mandíbulas oxidadas de mi memoria
cual erupción nos arrojó juntos al lado izquierdo
dónde estuvimos cara a cara o regateando
dónde ese gran fragor de huesos bloqueados por muslos
en qué país chupando de mi labio leporino
cercanos a qué homicidio nos miramos con los ojos cerrados
al tiempo que el olvido blandía su cimitarra
y por los suelos rodaban las hidras del temor o el placer.

Tomados de web.uchile.cl/publicaciones/cyber/16/escritoras6.html
**

por alguna razón que no entendemos
-la razón es corta-
esa magnífica producción
deslizada y publicitada en la cresta de la ola
en trajes de marca siempre a la medida
en uno de sus tantos vaivenes
se balsea a pique

se cimbra también en grados Richter y mercalli
ceniza le cae del cielo –parece-
le diluvia sobre mojado –un rato-
y no sabe si ha llegado al fondo
(poco y nada sabe de saberes)

si recuperaré la inversión –eso sí- me interesa
y de la inmersión se recuperará

a todas voces
(sin distinción de género sin pensar en darwin)
hay que agarrarse de algo

no veo cerca de mí ni arca
ni cohete ni ovni

no es la ola la que hace su recogida
no es la ballena la que te ha vomitado

De en un fantasma recorre el mundo, 2012
**
Una vez vi que la cabeza de Lenin se había
subido al piano y tocaba todas las teclas.
Después la vi por el suelo. Se cayó.

He visto páginas en blanco, ojos en blanco,
estómagos y cerebros en blanco, ningún
glóbulo blanco, hombres de blanco, blanqueos
al por mayor y mucha gente levantando bandera
blanca.

Hojeo la ojeada. Paso por los puzzles,
los consejos caseros, los horóscopos.

No veo ningún artículo sobre el azar del espacio
y el Zar del Tiempo.
**
Muy señor mío y señora mía...

muy señor mío y señora mía
pohetas:

te tienes que escribir con algo de letra muda para
entenderte, y entender que no puedes entrar en
globo aerostático o montado en burro a la ciudad.

¿vives acaso en la cima de una columna o estás
tratando de arrebatar el micrófono? (constato que
hoy todos chupamos ese candy de palabras con la
rara excepción tuya) ¿cuál es la palabra del poeta?

(quizás ya no quedan palabras)
te recomiendo mejor una de nuestras fiestas de
larga duración donde hombres y mujeres caen del
cielo y a pedir de boca el suche es rey y el rey paco
raso y las paganas vírgenes sabias mujeres, etc.
Todo se revuelve

no sé dónde deberías comprar ropa para lucir con
eso del hábito y del monje, ¡habitar tanto lugar
común!... Pórtate mejor como chaqueta amarilla

si te has ido a pique sobrevive en la submarina y
escríbenos en la arena porque igual te queremos
***
Elvira Hernández: Actas Urbe. Alquimia Ediciones, 2013.

Para leer más de la autora, aquí

viernes, 12 de septiembre de 2014

Levanta una cortina de humo la Bandera de Chile

ELVIRA HERNÁNDEZ

(Lebu, Chile, 1951)


LA TOMA DE LA BANDERA

Nadie ha dicho una palabra sobre la Bandera de Chile
en el porte     en la tela
en todo su desierto cuadrilongo
no la han nombrado
La Bandera de Chile
ausente

La Bandera de Chile no dice nada sobre sí misma
se lee en un espejo de bolsillo redondo
espejea retardada en el tiempo como un eco
hay muchos vidrios rotos
trizados como las líneas de una mano abierta
se lee
en busca de piedras para sus ganas

Una ignorancia padre aurea a la Bandera de Chile
no importa ni madre que la parió
se le rinden honores que centuplean los infalibles mecanismos
incipiente la Bandera de Chile allí
cien .......... doscientos,......... novecientos
no tiene en otros el territorio de sus propios eriazos
no tiene en otros el fósil de su olla común
no tienen no tienen hasta decir so de colores andrajos
no tienen .......... no tienen ......... no son

La Bandera de Chile se parte en banderitas para los niños y saludan.

La Bandera de Chile es un pabellón dijo un soldado
........... y lo identifico y lo descubro y me descubro
..............................del Regimiento de San Felipe
dijo soñaba el pabellón mejor que su barraca
................................ dijo dijo dijo tres dormitorios
ducha de agua caliente cocinilla con horno
.............................. aplaudieron como locos los sin techo
................................La Bandera de Chile

Levanta una cortina de humo la Bandera de Chile
asfixia y da aire a más no poder
.......................................... es increíble la bandera
no verá nunca el subsuelo encendido de sus campos santos
..........................los tesoros perdidos en los recodos del aire
..........................los entierros marinos que son joya

veremos la cordillera maravillosa sumiéndose en la penumbra

............. ficticia ríe
....................... la Bandera de Chile


..................... En otros tiempos
representa la Bandera de Chile
un 15% allí donde brilla la estrella para el 10%
representa
de blancos un 20% de muy pálidos
representa la Bandera de Chile en rojos La Bandera de Chile
.........................nunca el 100% nunca
................el 100% del blanrrozul compacto
......................................hoy


Come moscas cuando tiene hambre La Bandera de Chile


en boca cerrada no entran balas

se calla


allá arriba en su mástil.

La Bandera de Chile es exhibicionista por naturaleza


A la Bandera de Chile la tiran por la ventana
la ponen para lágrimas en televisión
clavada en la parte más alta de un Empire Chilean
en el mástil centro del Estadio Nacional
pasa un orfeón .......... pasa un escalón
dos tres cuatro
La Bandera de Chile sale a la cancha
en una cancha de fútbol se levanta la Bandera de Chile
la rodea un cordón policial como a un estadio olímpico
(todo es estrictamente deportivo)
La Bandera de Chile vuela por los aires
................................. echada a su suerte


De LA BANDERA DE CHILEEditorial Libros de Tierra Firme, 1991

jueves, 5 de septiembre de 2013

En dos lágrimas se ha sostenido la complejidad de mi equilibrio

ELVIRA HERNÁNDEZ
Tomada de letras.s5.com


(Lebu, Chile, 1951)

Yo también he hecho de poeta

Con agilidad he trepado la maraña de cuerdas.
He caminado por el vacío como si no tuviera pies.
He pasado largamente suspendida como si dependiera de tus ojos.
En dos lágrimas se ha sostenido la complejidad de mi equilibrio.
Parada sobre mi cabeza fustigué a todas las bestias negras en el redondel.
Tragué saliva vaga un poco de fuego y polvo raro.
Quebré fidelidades zurcí fracasos envenené amores.
Hice ilusionismos y entre mis piernas metí a la Gran Serpiente.
Cortaron mi cuerpo en pequeños pedazos que cayeron al agua.
Reí con sorna alegría frente a mi cara de trapecista lúgubre.
Pero sólo pude hacer este gran arte en funciones nocturnas.
***
ENTREVISTA
Por Camilo Brodsky

“Acá el culto del poeta único ha contribuido mucho a que la poesía haya quedado en la indigencia.” E.H.

–Cuando contextualizan tu obra tienden a meterte en el saco de la neovanguardia, de lo hecho por Zurita, por Juan Luis Martínez. ¿Cómo ves ese encasillamiento, siendo que si bien estás en el terreno de la experimentación también te ubicas en un lugar desde el que referencias la realidad?
–Nunca me he tragado eso de que soy de la neovanguardia, a pesar de que creo que en mi trabajo hay una experiencia de experimentación, pero yo no estoy preocupada de eso y siento que aquellos que se instalan bajo el paraguas de la neovanguardia tienen una percepción distinta, en el sentido de que ellos son sujetos de lo que están haciendo, en cambio yo siento que estoy más trabajada por las circunstancias, por el lenguaje que tú mencionas, y en ese aspecto mi trabajo con el lenguaje es muy libre, en el sentido de que yo creo que hoy día la palabra ―que es lo que suelo utilizar, más que el lenguaje― es algo que todavía está bajo el signo de la censura, y hay un gran interés en que eso continúe así desde el punto de vista cultural, social, y con mayor razón en la poesía.

–Claro, hay una devaluacion de la palabra poética, en ese sentido, pero también una degración propia de la poesía y del poeta, una extinción de la resonancia que tenía esa voz y una conversión de la poesía en carrera y del poeta en funcionario, corriendo por las pegas, los premios, etc. Ahí uno se pregunta qué es lo lo que dice la poesía, qué tiene para decir hoy.
–Ese es hoy día el gran desafío que tiene la palabra, porque hoy día la sociedad no sabe nombrar las cosas. Por poner un ejemplo, nombran a un señor Vicepresidente de la Cámara [de Diputados] y se dice que ser de la Cámara es un honor, pero hoy día la sociedad no sabe lo que es el honor, porque si supiera ese señor no estaría ahí. En ese aspecto la palabra, más que perseguir juegos estéticos, debe perseguir develaciones. Ese es el desafio. Puede que se piense que eso ya no es lo que la poesía debería perseguir, pero yo creo que no, que esa es hoy día, por lo menos desde nuestro pequeño lugar, la tarea.

–¿Y cuál crees tú que es el rol que juega la memoria en todo esto? Un poco a propósito de los 40 años del Golpe y de la memoria como uno de los caminos posibles para reencontrarse con esas palabras. 
–La memoria no es, en este caso, la busqueda de calcar lo que pudo haber ocurrido hace un tiempo atrás, sino que es el poder traer la perspectiva que tenían esos momentos que se perdieron y que uno recupera en una reinterpretación. Creo que eso es lo que falta.

–Está también, como memoria y como poesía, lo que se hizo en los ‘80, donde había una escena muy diversa de la que tú eras parte también. ¿Cómo es vincularse al lenguaje en tiempos así de negros, así de opresivos?
–Yo creo que es un incentivo, porque en ese momento te quitan la palabra y por tanto su uso es un acto subversivo, porque la palabra está bajo censura, como lo está el libro, los periódicos. Nosotros en la calle conversábamos y nuestro gran temor era que nos escucharan, entonces todo lo que signifcara palabra era algo peligroso. Y en el caso mío, gente que estábamos en un período de formación, el hecho de no tener nada, porque yo venía realmente de fuera, porque previo al Golpe yo no tuve mayores contextos literarios, entonces simplemente era estar en el vacío mismo.

–¿Dónde estabas en ese momento previo al Golpe?
–En el Pedagógico. Era un tiempo en que tenía mi vida, pero todo era secreto. No tenía tiempo para círculos literarios. Yo estaba descubriendo cosas, viendo cosas que hacían que no pudieras distraerte, era muy difícil, difícil en el sentido de la vida diaria. La gente habla de cuando comenzaron las colas, pero esa fue la consecuencia, cuando comenzó el empresariado a no llevar lo que se producía a las zonas de distribución. Recuerdo haber trabajado descargando vagones de trenes que no podían ser descargados. Entonces uno pasaba horas enteras trabajando y luego había que estudiar, entonces yo escribía en secreto, y tenía un tipo de escritura que el Golpe militar me lo tiró a la basura. Entonces las cosas por las cuales pasé fueron mucho más profundas todavía.

–Tú caíste detenida a fines de los ‘70, de hecho. 
–Eso es parte de la memoria que no se puede olvidar, y no se puede olvidar en el sentido de que ha habido mucha denuncia y esa denuncia no ha logrado penetrar nuestra sociedad. Porque tú te encuentras con que la gente se emociona cuándo exhiben películas como “El niño con el pijama a rayas”, con el asunto de los campos de concentración, y pareciera que nosotros nunca hemos tenido campos de concentración y no tendríamos la posibilidad de mirar una realidad tan horrorosa como esa; pero nosotros sí los hemos tenido y no nos horrorizamos lo suficiente. Y esa es una responsabilidad que también le cabe al sector intelectual, si es que todavía queda.

–Esa experiencia, la de tu detención, no aparece de manera explícita en tu obra, no te metes en ese tema.
–Creo que la particularidad que la poesía expone, que se manifiesta en cada autor, lleva a que en mi caso no le doy tanto valor a mi experiencia como a la colectiva, y esas experiencias entran en contacto con otras que incluso llegan a ser más potentes que estar detenidos, y entonces llego al punto de que en verdad, y lo veo a posteriori, yo me sitúo más que en un lugar particular y privado, en un lugar público, porque eso es lo que me interesa.

–Bueno, y es lo que ha pasado con tu poesía, por ejemplo con La Bandera de Chile,  que acabó por convertirse en un ícono en ciertos circuitos culturales y literarios durante los ’80 a pesar de que se publica oficialmente recién diez años después de que lo escribes y circula en Chile, y en una editorial argentina, además. ¿Cómo fue eso?
–La verdad es que yo primero hice fotocopias de La Bandera de Chile, después de eso se iba a publicar cuando se hizo un Congreso de Mujeres acá, pero luego no se publicó por problemas que nunca logré entender bien, aunque quedó hecha una maqueta y todo. Y antes de eso, después de que estuve detenida y escribí La Bandera de Chile, que es un poco consecuencia de esa detención también, yo le pasé ese material a gente del MIR, de la revista Vanguardia, y eso fue confiscado, entonces la primera versión de La Bandera la tiene la CNI. Esto porque la gente de esa imprenta fue detenida, yo me enteré de eso mucho después, nunca supe si la revista salió o no salió, mucho tiempo después me enteré de que esa publicación había tenido problemas, de que había caído ese taller. Y bueno, las cosas que se pudieron imprimir se fotocopiaron, y así por ejemplo una vez Diamela [Eltit] me dijo que en una universidad donde había una protesta estaba La Bandera pegada, pero de manera ajena a mí.

–Es una época de mucho movimiento la que comienza en los ‘80, de mucha efervescencia a pesar o por causa del mismo contexto opresivo de la dictadura. Pienso en Lihn, en el CADA (Colectivo Acciones de Arte), en la ACU (Agrupación Cultural Universitaria), la UEJ (Unión de Escritores Jóvenes). ¿Cómo te insertas en ese contexto?
–Yo estaba estudiando en el Departamente de Estudios Humanísticos y ahí había un lote, estaba Zurita, la Diamela, Eugenia Brito, despues llegó Gonzalo Muñoz, Eduardo Llanos, también apareció Álvaro Ruiz en un momento, Roberto Brodsky, Francisco Zañartu, el Gregory Cohen, mucha gente llegó ahí. Y bueno, yo estaba ahí entremedio y aparecía más como una interesada en la literatura que como alguien que estuviera escribiendo, porque lo que ocurría es que me movía mucho lo que estaba haciendo. La escritura no es una cuestión de voluntad, el voluntarismo no sirve de nada, entonces yo me sentía medio naufragando entre muchas cosas, entre el ambiente, que era social, que era político y que era muy deteriorador, y por otro lado esta ese Departamento, que estaba realmente instalado en un lugar privilegiado, en términos de que podíamos cerrar las puertas y hacer tantas cosas, en términos del intercambio de ideas. Era un momento en que se podían ver cosas, se podía reflexionar. Y Enrique Lihn, dentro de quienes estaban ahí, era alguien que tenía una actitud bastante controversial con respecto a todo lo que nos rodeaba y de la manera más explícita, y eso era atractivo también.

–Hay un tema de contexto ahí, estaba la dictadura, eso es claro, ¿pero ves que quede algo de ese espíritu crítico en los que están poesía escribiendo hoy? Te lo pregunto además porque tú te relacionas harto con gente más joven que está metida en el rollo de la escritura.
–Mira, respecto de mi percepción de la poesía creo que Juan Luis [Martínez] hizo un quiebre, y eso marcó la poesía por un período, pero con posterioridad siento que los más jóvenes han dejado atrás esa etapa, una etapa en la cuál creo que Juan Luis anunció que la palabra entraba en una suerte de crisis para entrar al gran campo de la visibilidad, y creo que eso empezó con la aparición de la poesía mapuche, de los poetas mapuches que empezaron a salir por todos lados, y con los otros poetas que empezaron a escribir poniendo el acento en algo fónico, y comienza como un rescate de esta palabra que quedó en un estado exangüe, comienzan a tironearla desde otro lado, a activar un poco la oreja y tratar de encontrar otras cosas. Quizá lo interesante es que comienza un período también de desacralización de los distintos comportamientos poéticos que creo han contribuido mucho a que la poesía haya quedado en la indigencia, y que acá ha sido el culto del poeta único, en circunstancias de que hay tantas líneas poéticas de gran interés. Por ese lado comenzó el destape, me parece. Y comenzó una exploración y una instalación de los más jóvenes, en un plano bastante más horizontal, no tratando de escalar esta pirámide para llegar al sillón del poeta único. Eso es un examen que no se ha hecho, pareciera que el desarrollo poético en Chile es unidireccional, sin interrupciones, y creo que no se ha examinado desde el punto de vista del lenguaje lo que la dictadura le puede hacer a un país. Eso no se ha hecho, hay mucha tarea pendiente.


Fuente: El desconcierto N° 10
http://eldesconcierto.cl/
letras.s5.com/eher250713.html

viernes, 11 de noviembre de 2011

El mundo es un ojo de buey mirado por /un ojo de buey

ELVIRA HERNÁNDEZ (Lebu, Chile, 1951)  está AQUÍ


Seña de mano para Giorgio de Chirico
(fragmento)
lloverán ignaros a cántaros
Nostradamus
NO HAY PRINCIPIOS
siempre escuchamos la persistente gotera.
Los días caen
y parecieran tiempo anestesiado.
Pasan las aguas
sobre mojado. Bajo el puente rebulle el caldo
diluvia
más de dos mil años. No hay mar para tanto morir
ni cielo para algún empezar.
Lento            lento
vase en el recodo. Salpicados por la fatiga
sin cantos. Cantan solas ya las probetas
hierven, rebuznan
"seréis como estrellas"
arenas carnívoras que todo lo cubren
                      ciempiés
zombies, sombras
gente del arroyo
        parados como estacas.

Por módicos billetes el matricero
de genes sigue su labor. Se lava las manos, sale

por ahí un rato a buscar respiro
una paja que dar vueltas entre los dedos.
       "¿Alguna novedad?"
La próxima hornada se encuentra lista para entrar
a las puertas de la Muerte.
LTrámite desapercibido
                 fogonazo
y multitudes y estaciones atestadas y aviones despegando
van, vienen con el mismo rostro de mortal racialidad.
Mañana otra vez.
........................El caudal ha aumentado
por el desagüe se fue la flor cortada de mi generación.
No te detengas, sigue
.................................corre hasta la esquina
pon el cuchillo en pleno corazón
.......................................salta la valla
que no te embistan
.............................y detrás de la puerta
un corto coito que el tiempo está detrás de ti.
El amanecer ya te ha despreciado. Placentas
irán a la deriva
........................hidras desmeneladas
y el semen congelado será otro río.
............................................Que nadie se confunda
con este sueño.

Pronto te deslizas por la calle cuajada.
................................................Empedrados
de ojos que no ven
.............................dan la bienvenida
a la cotidianidad. Los detalles
-esos que dejamos pasar-
.......................................zumban
como moscas en el estercolero.
.......................................Todavía no sabes
a qué viniste al mundo.
.....................................Lo que visitas
a diario como un país desconocido
está en los retazos abstrusos de papel
que han empapelado demasiado
el tiempo detenido.

..................................Más de alguien
te habrá dicho que no tienes lugar.
Los automovilistas
.............................no aquilatan aún
la frente en alto de caballero andante.
A la misma velocidad y
por la misma calzada
.................................va Perogrullo
con el paraguas satelital en la mano
y aquel sin nombre a la vuelta de la rueda.
.....................................................¿Es esta la paradoja de Aquiles?
Tú decides pasar el momento con un vaso de vino
.......................................L....................Corrida humana
............................................................para Todo Competidor
............................................................por la Franja
............................................................de la Monotonía.
......Nada se mueve
Millones de seres microscópicos están allí
.......................................................agazapados
como dunas.
.................A su tiempo ascenderán.

En la uña
............llevan la cuenta
.....................................de los olímpicos
saltos de esas oleadas modernas
.......................................en el humanódromo.
En el descampado
.............................infinitos años
.......................................cargando el mismo peso
...............................................calillas de siete plagas
............................................... sin habitación.

Tú decides pasar el momento con un vaso de vino.
En manadas
..................como nuevos
...................................saliendo de las fosas
esta mañana. No hay alas en los hombros
sino un mecanismo atascado
.......................................(No puedes creer
que el sueño continúe) Miles
.......................................pie en el pedal
aceleran
..............sobrepasan la hiperkinesia. Millones
(con los que te cruzas) están
como cajas en la correa transportadora
y tan enteramente vacíos.
.......................................Cardúmenes
en posición loto
.......................sacan la lengua para la hostia
del anzuelo electrónico. El triple
se hace aserrín y nada
....................................como leña
del árbol cortado.
........................Ciudad rota
.......................................en su casco
y a pique. No aparece la mano
arañando el agua
...........................(se escapan por la tumba)
ni grita eso que va quedando en pie. A flote
en puntillas
..............algo te dice que vivir es
guadaña inadvertida.

tú decides pasar el momento con un vaso de vino.
Lento
**
Para leer más, aquí

martes, 8 de marzo de 2011

Hay que echarse a vivir serenamente

ELVIRA HERNÁNDEZ
(Lebu, Chile, 1951)

De Álbum de Valparaíso (2002)


No hay que echarse a morir
Hay que echarse a vivir serenamente.
Debes ir y poner tu huella digital
sobre lo más sólido
Después brindar con el borrón de ti mismo
sin cuenta nueva en el espejo
en el bar de la esquina
Después marcharte con el portazo único
de tu corazón
por la calle larga
y cerciorarte
que nunca nadie te siga.
***

“Stultifera Navis” atraca al fondo
Las aduanas no registran nada
Es como un temblor imperceptible grado 1,5
Un contrabando que viaja en una amígdala
Un amasijo amatorio que da el quilo
Aleve se guarnece con álgebras
Fiel se traslada a su capacha
Hace ejercicio en los palos mayores para
encontrarse con las nubes
El mundo es un ojo de buey mirado por
un ojo de buey
Un cansancio color ataúd.
***

No me dé sopa de tortuga –ese milenio no cabe en una sopa
Ni loco vedado c/ la agregaduría de cortina de humo
Ni choro-zapato por un asunto de simbolismo
Ni sierra todavía inencontrable en su mismo piso
Ni atún tipo caballa que no quiero parecidos
Ni menos epopéyica espinaca

Tráigase un pez eléctrico enchufado
***

Entre el Hotel Bristol y el Hotel Lancaster
está el Mago de las Ruedas
Entre cerro y cerro los vericuetos irrespirables
que se meten al bolsillo
Entre ventana y ventana un cordel de ropa
pendiendo al mar hecho trinquete
Entre vacío y litoral grúas pendulares
ánimas de pájaros de pronto
Entremedio ¡upas! para alcanzar la cima y el rincón
prometidos los brazos que por horas
recogerán mi sueño metido
Entre ceja y ceja
***

Ya no me voy a sentar a la plaza
me siento en la placilla

allí tomo sol
allí tomo sangre
allí escucho los retumbos que la tinta borra
y piso la borra que la tierra junta
tiro una colilla porque me da lo mismo
veo a las palomas mirarme con ojo de jote
y al carroñero venir a comer en mi mano

¿Una quijada de asno te ilumina la ampolleta?

Mi propia arenga no me impresiona

Termino por dormirme
***

Mesa redonda entre
la Mujer de la Vida y el Hombre de Mundo

H. de M. –Querida, no hemos andado lo mismo.
M de la V. –Oye, no sé cómo llamarte. Nos parecemos como el pato a la gallina.
H. de M. –Mi asunto tiene que ver con el concepto, tú sabes.
M. de la V. –¡Qué bueno corazón! Porque lo mío tiene que ver todavía con misterios.
**
Foto: tomada de http://catedradepoesia.blogspot.com/ (Chile).

miércoles, 22 de abril de 2009

Cero claridad


Dos poemas
de ELVIRA HERNÁNDEZ

(Chile, 1951-)

HUEVICHE SUMMUM

Cero claridad. Durmiendo el día y despertando de noche. La ampolleta apagó la luz en mitad de la escalera. Cayó sobre mí una montaña ardiendo, una ruma de piedras caldeadas o me tragué un pan muy picante. Crucificada en los escalones yo sólo hubiera querido echar lava por la boca. Después estaba en cueros, sucia, goteando, como salida de un terremoto pero intacta, y mi corazón parado de un solo campanazo.
Cero claridad. Ya he contado el veintiocho, el treinta y cinco, el cincuenta y seis y el setenta y cinco sin ver sangre. Sin ver el sol, sin ver nada. Sólo los perejiles que me pongo, y creo que alguien las verá verde.
***
lloverán ignaros a cántaros
Nostradamus
NO HAY PRINCIPIOS

Siempre escuchamos la persistente gotera.
Los días caen
y parecieran tiempo anestesiado.
Pasan las aguas
sobre mojado. Bajo el puente rebulle el caldo
diluvia
más de dos mil años. No hay mar para tanto morir
ni cielo para algún empezar.
Lento lento
vase en el recodo. Salpicados por la fatiga
sin cantos. Cantan solas ya las probetas
hierven, rebuznan
"seréis como estrellas"
arenas carnívoras que todo lo cubren
ciempiés
zombies, sombras
gente del arroyo
parados como estacas.
Por módicos billetes el matricero
de genes sigue su labor. Se lava las manos, sale

por ahí un rato a buscar respiro
una paja que dar vueltas entre los dedos.
"¿Alguna novedad?"

La próxima hornada se encuentra lista para entrar
a las puertas de la Muerte
Trámite desapercibido
fogonazo
y multitudes y estaciones atestadas y aviones despegando
van, vienen con el mismo rostro de mortal racialidad.
Mañana otra vez.
El caudal ha aumentado
por el desagüe se fue la flor cortada de mi generación.
No te detengas, sigue
corre hasta la esquina
pon el cuchillo en pleno corazón
salta la valla
que no te embistan
y detrás de la puerta
un corto coito que el tiempo está detrás de ti.
El amanecer ya te ha despreciado. Placentas
irán a la deriva
hidras desmeneladas
y el semen congelado será otro río.
Que nadie se confunda
con este sueño.

Pronto te deslizas por la calle cuajada.
Empedrados
de ojos que no ven
dan la bienvenida
a la cotidianidad. Los detalles
-esos que dejamos pasar-
zumban
como moscas en el estercolero.
Todavía no sabes
a qué viniste al mundo.
Lo que visitas
a diario como un país desconocido
está en los retazos abstrusos de papel
que han empapelado demasiado
el tiempo detenido.

Más de alguien
te habrá dicho que no tienes lugar.
Los automovilistas
no aquilatan aún
la frente en alto de caballero andante.
A la misma velocidad y
por la misma calzada
va Perogrullo
con el paraguas satelital en la mano
y aquel sin nombre a la vuelta de la rueda.
¿Es ésta la paradoja de Aquiles?
Tú decides pasar el momento con un vaso de vino
Corrida humana
para Todo Competidor
por la Franja
de la Monotonía.
Nada se mueve
Millones de seres microscópicos están allí
agazapados
como dunas.
A su tiempo ascenderán.

En la uña
llevan la cuenta
de los olímpicos
saltos de esas oleadas modernas
en el humanódromo.
En el descampado
infinitos años
cargando el mismo peso
calillas de siete plagas
sin habitación.
Tú decides pasar el momento con un vaso de vino.
En manadas
como nuevos
saliendo de las fosas
esta mañana. No hay alas en los hombros
sino un mecanismo atascado
(No puedes creer
que el sueño continúe) Miles
pie en el pedal
aceleran
sobrepasan la hiperkinesia. Millones
(con los que te cruzas) están
como cajas en la correa transportadora
y tan enteramente vacíos.
Cardúmenes
en posición loto
sacan la lengua para la hostia
del anzuelo electrónico. El triple
se hace aserrín y nada
como leña
del árbol cortado.
Ciudad rota
en su casco
y a pique. No aparece la mano
arañando el agua
(se escapan por la tumba)
ni grita eso que va quedando en pie. A flote
en puntillas
algo te dice que vivir es
guadaña inadvertida.
Tú decides pasar el momento con un vaso de vino.
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char