EDGAR BAYLEY
(Buenos Aires, Argentina, 1919 -1990)
Abrir la puerta -
me pregunto
y es una pregunta inmoral
si servirá de algo abrir esa puerta
que da al patio
a la tierra
al viento del mundo
a los pasos de la gente
me pregunto
si servirá de algo escribir
a estas horas de la noche
en el silencio de mi habitación
con la puerta cerrada
sería tan sencillo
me digo
abrir por fin la puerta
y asomarme y mirar
dejando que me lleven
los pasos y la sombras del camino
me pregunto si servirá de algo explicar
por qué no explico
cuando tanta palabra y confidencia
intentaron traducirme
y ponerme al descubierto
si servirá de algo abrir la puerta
me pregunto
y andar por el patio
por el mundo entre la gente
abrir de par en par la puerta
para que todo pueda cumplirse
como la hoja de un cuchillo al extremo de un puente
como la red y el roble que salvan la alegría al final del espectáculo
como el canto de las aguas y el susurro de la siesta
como la playa en sombras y el lecho infinito de los amantes reencontrados
para que todo pueda cumplirse
la luz la noche la inocencia
el nombre que pasa entre las ramas
la puerta se abrirá enteramente
se abrirá por fin la puerta
por si alguno
quiere volver a entrar o salir
o curiosear entre mis cosas
o esperarme mientras vuelvo
y si tardo y no regreso
salir al viento
y olvidarme
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lunes, 6 de noviembre de 2017
sábado, 20 de mayo de 2017
Y para estar en el aire sin ausentarme del fuego
EDGAR BAYLEY
(Buenos Aires, Argentina, 1919 -1990)
“No voy a aducir, para descargar responsabilidades, que he procurado adoptar un punto de vista poético, tanto para vivir como para manejar las palabras, y que de ese intento o propósito se deriva el modo como he vivido y escrito. Me parece más adecuado destacar otra circunstancia: en el momento en que se escribe poesía -coincida o no ese momento con el de la experiencia poética- uno está solo”.
Del prólogo de Edgar Bayley a su Antología personal, Centro Editor de América Latina, 1983.
La claridad
Me ha tentado siempre la claridad
Y la claridad se me ha negado a veces
Como un pájaro que vuela en sueños
Y cae y sigue cayendo
Sin volar
Como peso muerto
Me ha tentado siempre la claridad
Especialmente la claridad de las hojas de saúco
También la claridad del guijarro
Y de las ramas de abeto
Y la rápida y voraz claridad de una salamandra
He querido tener claridad para mirar
Los terrones del campo recién removido
Y para mirar también el mismo arado
Y el agua que se desliza límpida por la acequia
Claridad he querido para recorrer tantos sueños
Y glorias y poderes y dispersas situaciones y gentes
Y para estar en el aire sin ausentarme del fuego
Me ha tentado siempre la claridad
De estar totalmente en cada flor
En cada herida o condena o semilla
He querido tener claridad para vivir
Y cuando al fin pude definir la claridad que yo buscaba
Advertí cuánto sueño y plumón y roja tierra
Y confusión y olvido hacen falta para comprender claramente
Y estar aquí con total lucidez sentado a la vera del camino
Avivando el fuego bajo el cielo y el polvo de las horas
Y como me ha tentado siempre la claridad
Aquella vez cuando bajo un abierto y extendido sol
Comenzaron a encresparse las aguas de la bahía
Hasta adquirir un tinte violáceo
Y un gran pájaro blanco surgió de repente de entre las nubes
Batiendo sus alas y revoloteando suavemente a mi alrededor
Decidí que era el momento de arrojar estas palabras al mar
Porque la claridad que tanto he buscado
Sólo está en algunos silencios
En algunos espacios en blanco
Antes y después de unas pocas y triviales palabras.
(Buenos Aires, Argentina, 1919 -1990)
“No voy a aducir, para descargar responsabilidades, que he procurado adoptar un punto de vista poético, tanto para vivir como para manejar las palabras, y que de ese intento o propósito se deriva el modo como he vivido y escrito. Me parece más adecuado destacar otra circunstancia: en el momento en que se escribe poesía -coincida o no ese momento con el de la experiencia poética- uno está solo”.
Del prólogo de Edgar Bayley a su Antología personal, Centro Editor de América Latina, 1983.
La claridad
Me ha tentado siempre la claridad
Y la claridad se me ha negado a veces
Como un pájaro que vuela en sueños
Y cae y sigue cayendo
Sin volar
Como peso muerto
Me ha tentado siempre la claridad
Especialmente la claridad de las hojas de saúco
También la claridad del guijarro
Y de las ramas de abeto
Y la rápida y voraz claridad de una salamandra
He querido tener claridad para mirar
Los terrones del campo recién removido
Y para mirar también el mismo arado
Y el agua que se desliza límpida por la acequia
Claridad he querido para recorrer tantos sueños
Y glorias y poderes y dispersas situaciones y gentes
Y para estar en el aire sin ausentarme del fuego
Me ha tentado siempre la claridad
De estar totalmente en cada flor
En cada herida o condena o semilla
He querido tener claridad para vivir
Y cuando al fin pude definir la claridad que yo buscaba
Advertí cuánto sueño y plumón y roja tierra
Y confusión y olvido hacen falta para comprender claramente
Y estar aquí con total lucidez sentado a la vera del camino
Avivando el fuego bajo el cielo y el polvo de las horas
Y como me ha tentado siempre la claridad
Aquella vez cuando bajo un abierto y extendido sol
Comenzaron a encresparse las aguas de la bahía
Hasta adquirir un tinte violáceo
Y un gran pájaro blanco surgió de repente de entre las nubes
Batiendo sus alas y revoloteando suavemente a mi alrededor
Decidí que era el momento de arrojar estas palabras al mar
Porque la claridad que tanto he buscado
Sólo está en algunos silencios
En algunos espacios en blanco
Antes y después de unas pocas y triviales palabras.
sábado, 1 de noviembre de 2014
Guarden compostura
EDGAR BAYLEY
(Argentina, 1919-1990)
LOS DESIERTOS REALES
Los desiertos reales
los mares imaginarios:
no hay palabras para elogiar a esta magnolia
tampoco hay forma de destruir las palabras
ni el oficio de florista
(guarden compostura:
en la soga de colgar se agita la flor blanca)
una tez de flores de cerezo
la última gota de sangre
los desiertos reales
los mares imaginarios
no pueden compararse a esta magnolia.
Cortesía de Bruno di Benedetto
domingo, 6 de noviembre de 2011
Una jarra de vidrio verde
| Paul Cézanne: Naturaleza muerta con jarro verde y hervidor de estaño |
(Argentina, 1919-1990)
Memorias
5
Una jarra de vidrio verde
es todo lo que tengo pero la conozco bien
tengo sólo esta jarra
me ha quedado ella sola
y es bastante
una jarra vacía
no hace falta
llenarla
ni moverla
está bien allí
y yo estoy bien
mientras la miro
por una vez
los dos
nos comprendemos
en el reposo de ser
cada uno
por su lado.
***
Un sol
No hay una naranja prefectamente redonda
No hay un día perfecto
Hay un sol para los que han peleado
contra las sombras
sin rendirse jamás
de noche
de día
a orillas del lago
bajo el sicomoro y el sauce
entre las rocas y las anémonas
Para ellos hay –habrá– un sol
porque han peleado contra las sombras
contra su propia oscuridad
su turbia lámpara
su ignorante desgano
Para ellos
sí
habrá un sol
pero no hay
no habrá nunca un día perfecto
una naranja perfectamente redonda.
domingo, 20 de febrero de 2011
El 26 de octubre tenía ganas de morirme
| Tomada de 3.b.p.blogspot.com |
EL HOMBRE MODERNO
(El día)
el hombre moderno dice:
el 26 de octubre tenía ganas de morirme
mientras viajaba en ómnibus
a las tres de la mañana
sé que hay cosas más importantes
en la vida del mundo
en la vida de millones de hombres
pero hablo
conociendo el tema
de lo que le pasa a uno entre millones
hablo de uno que el 26 de octubre
tenía ganas de morirse
mientras viajaba en ómnibus
a las tres de la mañana
y digo nombro al mundo entero
a los millones que a esa hora
morían de verdad nacían
esperaban
volvían a sus casas
o podían morirse como estaban
si Pompeya (otra vez) el mundo entero
se borrasen por razón de guerra y de locura
o por una información equivocada.
domingo, 25 de julio de 2010
Una negación enérgica de toda melancolía
EDGAR BAYLEY
(Argentina, 1919-1990)
El buen ciudadano
ya no te importa nada
nada
ni del clavel ni la rosca
ni del camino ni el puente
ni del espejo ni el paso
ya no te importa nada
ni atacar ni defenderte
ni explicar ni ser llamado
ni aguardar la luz dorada
ni lamentar lo perdido
ni la condena ni el juicio
ya no te importa nada
eres guijarro sin nombre
un sueño entre muchos sueños
viento en la noche extraviado
***
La historia de la libreta de direcciones
no hablo de la Historia
ni de mis historias
ni de lo muy lejano
ni de lo próximo y arbitrario
me convocan
palabras hechos
conozco el laberinto
este cielo
esta música
y la razón de ser
de haber
perdido
mi libreta de direcciones
Tomados de La Nación 8 de diciembre de 1999
***
LA PUERTA
Qué claro día
el de tu mano
y cómo llega
y se vuelve
entre tus venas
el río de ayer
la voz de tu mañana.
Quiero tu voz
más densa y solitaria
y hablar
sabiendo
y sin sentido.
He perdido la sombra
que tú amabas
el llanto
y el polvo deshojado.
He perdido mi amor
y el tuyo
mi sueño
y el borde del instante.
Con los vientos
y el golpe de las olas
todo mudará.
No queda ningún nombre
sino el deseo
y la revuelta luz
de otro lenguaje.
La puerta.
El mar.
***
"He querido poner el espíritu crítico al servicio de la inocencia.”
*
"No creo haber escrito nunca en respuesta a un programa trazado de antemano. Pero tampoco creo que mis ideas poéticas hayan surgido después de haber escrito mis poemas, como consecuencia de una reflexión sobre mi obra poética. Me inclino a pensar que ambos tipos de actividad fueron simultáneos."
*
"[la poesía] no existe por el mundo (no es su reflejo, su consecuencia o su comentario); no existe sin el mundo (al margen, en otro reino); existe con el mundo (en relación con él, en una interacción creadora)."
*
La poesía "culmina en el lenguaje, se completa y determina en última instancia, en la expresión verbal".
*
El poeta "inventa, no traduce".
*
"La poesía no debe imitar los aspectos de las cosas, sino seguir las leyes constructivas que constituyen su esencia y que les confiere la independencia de todo lo que es."
Tomado de Realidad interna y función de la poesía (Rosario, Ed. Biblioteca Popular Constancio C. Vigil, 1966. [Col. Ensayos/ 1966) y de Estado de alerta y estado de inocencia (Buenos Aires, Edit. Argonauta, 1989).
*
"El invencionismo lleva a cabo una negación enérgica de toda melancolía, exalta la condición humana, la fraternidad, el júbilo creador, y apoya su fe en una definición de la realidad."
(De "La batalla por la invención", 1945)
(Argentina, 1919-1990)
El buen ciudadano
ya no te importa nada
nada
ni del clavel ni la rosca
ni del camino ni el puente
ni del espejo ni el paso
ya no te importa nada
ni atacar ni defenderte
ni explicar ni ser llamado
ni aguardar la luz dorada
ni lamentar lo perdido
ni la condena ni el juicio
ya no te importa nada
eres guijarro sin nombre
un sueño entre muchos sueños
viento en la noche extraviado
***
La historia de la libreta de direcciones
no hablo de la Historia
ni de mis historias
ni de lo muy lejano
ni de lo próximo y arbitrario
me convocan
palabras hechos
conozco el laberinto
este cielo
esta música
y la razón de ser
de haber
perdido
mi libreta de direcciones
Tomados de La Nación 8 de diciembre de 1999
***
LA PUERTA
Qué claro día
el de tu mano
y cómo llega
y se vuelve
entre tus venas
el río de ayer
la voz de tu mañana.
Quiero tu voz
más densa y solitaria
y hablar
sabiendo
y sin sentido.
He perdido la sombra
que tú amabas
el llanto
y el polvo deshojado.
He perdido mi amor
y el tuyo
mi sueño
y el borde del instante.
Con los vientos
y el golpe de las olas
todo mudará.
No queda ningún nombre
sino el deseo
y la revuelta luz
de otro lenguaje.
La puerta.
El mar.
***
"He querido poner el espíritu crítico al servicio de la inocencia.”
*
"No creo haber escrito nunca en respuesta a un programa trazado de antemano. Pero tampoco creo que mis ideas poéticas hayan surgido después de haber escrito mis poemas, como consecuencia de una reflexión sobre mi obra poética. Me inclino a pensar que ambos tipos de actividad fueron simultáneos."
*
"[la poesía] no existe por el mundo (no es su reflejo, su consecuencia o su comentario); no existe sin el mundo (al margen, en otro reino); existe con el mundo (en relación con él, en una interacción creadora)."
*
La poesía "culmina en el lenguaje, se completa y determina en última instancia, en la expresión verbal".
*
El poeta "inventa, no traduce".
*
"La poesía no debe imitar los aspectos de las cosas, sino seguir las leyes constructivas que constituyen su esencia y que les confiere la independencia de todo lo que es."
Tomado de Realidad interna y función de la poesía (Rosario, Ed. Biblioteca Popular Constancio C. Vigil, 1966. [Col. Ensayos/ 1966) y de Estado de alerta y estado de inocencia (Buenos Aires, Edit. Argonauta, 1989).
*
"El invencionismo lleva a cabo una negación enérgica de toda melancolía, exalta la condición humana, la fraternidad, el júbilo creador, y apoya su fe en una definición de la realidad."
(De "La batalla por la invención", 1945)
jueves, 31 de diciembre de 2009
Pero ahora se trata de un brindis
EL POETA RECUERDA
UN VIEJO AMOR
AL COMENZAR EL AÑO
por EDGAR BAYLEY
(poeta argentino, 1919-1990)
Es costumbre al terminar el año
volverse mirar a los costados
(en otro tiempo
en la casa habitaban tantas gentes
sombras
una aventura de amor fracasada)
otros encuentran que es necesario aclarar estos brindis
de año nuevo porque hay esperanzas que enunciar
mirarse brindar por la libertad y las pequeñas gotas de lluvia
y el amor (tus ojos) y el amor (todas pero
principalmente tú)
hemos viajado diciendo esperando en las cavidades
del mediodía un nuevo cántico para todos y además
en forma ligeramente diferente nos hemos dicho
cuando éramos amantes las mismas cosas que se
dicen los otros
pero ahora se trata de un brindis
y no brindaremos por los recuerdos sino por los
árboles del porvenir
por los nombres del porvenir
para que el corazón y la estrella concurran al esfuerzo
común para que la voluntad sin demasiada violencia
como cosa ínfima
se extienda y apruebe las cosas de este mundo
para que yo (de regreso) después de haber hablado
mucho (una noche cualquiera) compruebe la
fatalidad de la distancia
pero levanta de cualquier manera tu copa porque
siempre hay una palabra que todos pueden
pronunciar y el río sigue moviendo su miedo su
tarde y el puñado de tersos inviolables pájaros
este año y todos los años has acumulado errores sobre
tu cabeza
y pensando crear tu vida sólo la has repetido
(en otro tiempo
abríamos la puerta de mañana
y entraban el sol los sombreros arrojados al viento
por los trasnochadores de la víspera
los ecos de sus conversaciones
y tu risa
aunque hacía tanto que ya no te veíamos)
como en otro tiempo
sin cuadrantes ni altura he llegado muchas noches
este año
ahora yo puedo recordarla suelto
como una fragilidad silenciosa
en este día en esta hora
a otras tierras entregará sus manos
sus ojos han conocido otros combates más cerca de la
piedad o del odio
pero ahora se trata de un brindis
del año que comienza indiferente a su memoria o tus
deseos
jueves, 11 de junio de 2009
Adonde se llega descalzo
Algunos poemas de EDGAR BAYLEY
(1919-1990)
UNA FORMA DE LLAMARME
si alguien no te llama
si no te llamas
desde muy dentro fuera
si nadie te ha llamado
mejor no digas
no esperes
no te nombres
si no te asiste nadie
por dentro fuera
si no te asiste el pan
alba romero río
una vertiente ayer
toda la vida
entonces cara
ni voz
ni silla
ni presencia tienes
si no la quieres
y evades fuego y nombre
la virazón el día
nada puedes hacer
ni respirar siquiera
pero cuando
desde muy dentro
te llamas
te han llamado
entonces naces
tiendes tu mano
la palabra
estás presente
al sol
entre los hombres
en la esperanza
la donación y el aire
***
EL MAR
hay tantas cosas en el mar
por ejemplo
ese verde pez bola con mandíbula
y está la arena
(tus brazos)
el deshielo
que hace que los ríos lleven
risotadas alaridos de espanto
las decepciones
las esperanzas de la gente
muy lejos del mar
adonde se llega descalzo
con hambre
con sed
prisionero de la aurora
del amor ciego
de un nombre
de una ventura
del perdón
muy lejos del mar
hay un pequeño pueblo
el mar la gente son así
***
DIFICULTADES
DE LA TRADUCCIÓN
más allá de vegetaciones
y palabras
mi solo argumento es este árbol
bajo su sombra
estoy conmigo
el follaje
el fulgor
se han conmovido
y no pueden traducirse
así como nosotros
árbol tierra
ida vuelta
contigo estoy
es mi argumento
no puede traducirse
***
Certidumbre
un ladrido es un problema de garganta
de corazón más bien
es disonante en un coro de callados
concuerda con el estruendo y la violencia
¿para qué más? ¿qué otra certidumbre?
gota a gota cae el sentido
de las voces y ladridos
las cuerdas vocales han durado
en esta sonora certidumbre
***
La claridad
Me ha tentado siempre la claridad
Y la claridad se me ha negado a veces
Como un pájaro que vuela en sueños
Y cae y sigue cayendo
Sin volar
Como peso muerto
Me ha tentado siempre la claridad
Especialmente la claridad de las hojas de saúco
También la claridad del guijarro
Y de las ramas de abeto
Y la rápida y voraz claridad de una salamandra
He querido tener claridad para mirar
Los terrones del campo recién removido
Y para mirar también el mismo arado
Y el agua que se desliza límpida por la acequia
Claridad he querido para recorrer tantos sueños
Y glorias y poderes y dispersas situaciones y gentes
Y para estar en el aire sin ausentarme del fuego
Me ha tentado siempre la claridad
De estar totalmente en cada flor
En cada herida o condena o semilla
He querido tener claridad para vivir
Y cuando al fin pude definir la claridad que yo buscaba
Advertí cuánto sueño y plumón y roja tierra
Y confusión y olvido hacen falta para comprender claramente
Y estar aquí con total lucidez sentado a la vera del camino
Avivando el fuego bajo el cielo y el polvo de las horas
Y como me ha tentado siempre la claridad
Aquella vez cuando bajo un abierto y extendido sol
Comenzaron a encresparse las aguas de la bahía
Hasta adquirir un tinte violáceo
Y un gran pájaro blanco surgió de repente de entre las nubes
Batiendo sus alas y revoloteando suavemente a mi alrededor
Decidí que era el momento de arrojar estas palabras al mar
Porque la claridad que tanto he buscado
Sólo está en algunos silencios
En algunos espacios en blanco
Antes y después de unas pocas y triviales palabras
***
Fidelidad en la encrucijada
En el sol alto, sin ostentación ni impaciencia, se prolonga tu camino. Serenidad del ignorado: Una emersión impura te salvará en cualquier hombre.
Ese relámpago que hace posible la fraternidad, tanto en la dimisión como en la inocencia y la esperanza, es una de las propiedades de la poesía. Pero nada autoriza al poeta a darle nombre definitivo y menos aun a convertirse en el profesional de su dicción o su descubrimiento.
Usura del alucinado. Este mundo es tuyo indudablemente. Pero sólo existe en tu desprendimiento. El poeta, testigo de su propia existencia, coexiste con el mundo.
Todo poeta sabe que la palabra no es instrumento. Es vida con los demás. Y en común. Soledad común. La declamación y la ortopedia de espíritu quedan a sus márgenes. Imposibilidad, por lo tanto, el poema fabricado de acceder a la tierra de los hombres, de alimentar su viaje.
Quehaceres de la poesía: hacer innecesaria toda justificación.
Toda ayuda menos la retórica de la pureza y la organización de los elegidos. Es preciso intercambiar a la intemperie nuestras señales de reconocimiento con las cosas y con nuestros hermanos.
Arriesgar la incongruencia para conocer tu realidad, la realidad de los otros. Lo más opuesto a tu fluir propio es la adopción de certidumbres de superficie.
Finalidad de las apariencias. A mitad de camino entre la concesión y la protesta, expuesto a todos los excesos de la ingenuidad y el cálculo, este amigo verdadero, este amante fiel, este lúcido conocedor, es confundido a menudo con sus enemigos: el Narciso, el borracho y el inconsecuente.
Forzosidad de una voz, de un hombre real en la encrucijada, sin desprecio ni excesiva consideración por los márgenes. La incandescencia de la palabra -su logro mayor- es función de los ademanes silenciosos, a menudo ignorados, del nadador sobreviviente y fraternal. Poesía -modo de nadar, de estar presente, ajena a las retribuciones del espectáculo. Poesía hermana en la soledad y el olvido. Poesía –esperanza viril entre los hombres.
De La vigilia y el viaje (1949-1955)
Antología personalBuenos Aires, CEAL, 1983
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Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char
No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char
René Char
No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char