Darío Canton
(Nueve de Julio, Buenos Aires, 1928)
El cuento de un poema
I
1 Quisiera creer
2 q' este poema
3 no es copia de ninguno
4 es la primera vez
5 q' alguien
6 (humano)
7 lo escribe
8 Si supongo q' no
9 sin embargo
10 gracias a quien lo escribió
11 por vez primera
12 a mi olvidado maestro
12' al olvidado maestro
13 cuya excelencia refulge
14 en estas líneas
II
Oriental
1 Quisiera creer
2 que este poema
3 no es copia de ninguno
4 es la primera vez
5 que alguien
6 lo pone por escrito.
7 Bajo el supuesto
8 de que así no sea
9 sin embargo
10 pido mil perdones
11 y doy gracias desde ya
12 a mi antecesor
13 el olvidado maestro
14 cuya excelencia refulge
15 en estas líneas
III
Colofón oriental para
Obras Completas
1 Quisiera creer que mi obra
2 el fruto de una vida
3 respetuosa de la mejor tradición
4 no es copia de ninguno
5 por primera vez alguien
6 en este caso yo
7 humilde servidor
8 la pone por escrito.
9 Bajo el supuesto
10 de que así no sea
11 sin embargo
12 pido desde ya mil perdones
13 a quien o quienes corresponda
14 el o los olvidados maestros
15 cuya excelencia refulge
16 en tantas de sus líneas
IV
Obras Completas
(colofón estilo oriental)
1 Quisiera creer que esta obra
2 tal cual queda impresa
3 no ha sido leída por nadie
4 antes de ahora
5 salvo por mí
6 humilde servidor.
7 Si así no fuere
8 pido desde ya mil perdones
9 y me inclino reverente
10 ante quienes corresponda
11 los olvidados maestros
12 cuya excelencia refulge
13 en medio de sus líneas
V
Salvedad final
a la usanza y en loor
de mis antecesores
1 Quisiera creer que esta Summa
2 tal cual queda impresa
3 no ha sido leída por nadie
4 antes de ahora
5 salvo por mí
6 humilde servidor
7 y algunos dilectos amigos.
8 Si así no fuere
9 pido desde ya mil perdones
10 por mi error
11 y me inclino reverente
12 ante quienes corresponda
13 los olvidados maestros
14 cuya excelencia, preclara
15 aventaja a la nuestra
16 en toda la línea
17 - y en cada una
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miércoles, 31 de mayo de 2017
viernes, 3 de febrero de 2017
La altura de tus días
(9 de julio, Buenos Aires, Argentina, 1928)
La pata de la mesa
marca
si la sabés mirar
la altura de tus días.
Dice:
“este fragmento de un mueble
probablemente una mesa
ha de ser del siglo veinte
o veintiuno
de una era muy antigua
la cristiana
¿Se imaginan ustedes
las comidas, las reuniones
en una casa cualquiera
alrededor de esta mesa?”
El ojo
de la pata de la mesa.
**
La corrupción de la naranja
Si se toma una naranja
en buen estado
y se la deja
en Buenos Aires
bajo techo
el primer día del verano
a la temperatura ambiente:
-Lunes seis de enero
la naranja se endurece
se vuelve más opaca
se superficie rugosa.
En una parte la piel
si se presiona
cede algo.
-lunes veinte de enero
La zona que era dura
Está más dura:
La blanda reblandecida.
Se advierte un olor distinto.
-lunes tres de febrero
El foco de blandura
se cubre de verdín
y al costado
en un punto
la piel se debilita; una franja circular
firme aún
muestra su antiguo color.
-lunes diecisiete de febrero
Aparece otro foco
en el medio
y un tercero
mayor
en la parte
que apoya en el mármol.
Grietas
pequeñas se insinúan
como si la naranja
cayendo
hubiera golpeado
en un borde
repetidas veces.
La forma ya no es oval.
-lunes veinticuatro de febrero
Figuras que cambian
en verde y en blanco
por todo el contorno.
La piel se repliega
se torna más suave.
Oliendo de cerca
los ojos cerrados
parece perfume.
-lunes dos de marzo
La naranja
se sigue aplastando
adquiere contornos cuadrados.
-lunes nueve de marzo
El blanco y el verde armonizan
en fondo marrón;
lo quiebran
las grietas profundas.
- lunes dieciséis de marzo
Si se deja caer la naranja
de lo alto
sobre el piso
suena a hueco
rebota parcialmente.
Liviana, reseca.
El olfato
percibe los restos
del olor que tuvo
la esencia misma
lejana
ahondando
**
Memorándum interno
De: Departamento Publicidad
A: Sección Fúnebres
Asunto: Proyectos de aviso (elegir uno)
Alternativa 1
Quien no aparece
en Fúnebres
de La Ración
no es.
Alternativa 2
Para ser
no hay como salir
en Fúnebres
de La Ración.
reserve desde ya
su espacio.
Alternativa 3
Si Usted quiere ser
lo que se dice
verdaderamente ser
su nombre
no puede faltar
en Fúnebres
de La Ración.
Sea previsor.
Instruya a sus deudos.
Después
cuando es tarde
vienen las lamentaciones.
**
Tren carguero
Intento sonreír
Vano intento
El viento castiga
Huracanado
La lluvia, ¿lluvia?
Parece diluvio
Se ensaña más aún.
Vamos papá
No me oye
El viejo se está quedando
Un poco sordo.
Papá
Casi grito
Basta papá.
Suficiente.
Hoy no, viejo.
Hoy no va a pasar.
Mi padre se da vuelta
Me mira con esos ojos
Oscuros
(¿por qué los tendré
yo, claros?)
Que lo dicen todo.
Esta vez consigo sonreír
Lo tomo del brazo
Con la mano libre
Levanto la valija trabajosamente
En mi mente
Un sol cálido
Un día templado.
Perdimos papá
Vámonos a casa
Vos a la tuya
Yo a la mía.
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Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char
No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char
René Char
No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char