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viernes, 10 de octubre de 2014

Una bandada de álamos en vuelo

Blaga Dimitrova

(Bjala Slatina, Bulgaria, 1922-2003)

JUVENTUD

Cuando eres joven
y ondean al viento
tus cabellos alborotados
y te sumerges en sus ojos
ves un fragmento del mundo,
un balcón rozando el cielo,
un tren rebelde sin raíles,
una bandada de álamos en vuelo.
¡Mundo de libertad, sin fronteras
al cual añades fantasía con tu existencia!
De pronto un día tus cabellos clarean y ante ti
se descubre un mundo en su totalidad.
El balcón está empotrado en un muro,
el tren se mueve por raíles
y los tallos inmovilizan a los álamos.
Aquí no hay lugar para la fantasía.
Perdiste tus cabellos alborotados.
**
CÍRCULO

Los crímenes se repiten.
No tienes pasado si no tienes memoria.
Y encima pretendes futuro.
**
Siembra a ciegas 

Arrojadas de ninguna parte
por la mismísima mano vacía del Universo,
semillas de laboratorio,
esparcidas y abandonadas a su suerte,
o peor todavía,
bajo permanente control,
nos precipitamos
y precipitamos

cada vez más aceleradamente,
más unidireccional,
más vertical,
cada vez más y más
hacia la Tierra,

hasta sembrarnos en ella.

¿Y qué brotará?

jueves, 24 de febrero de 2011

Vuelvan a sus camas

Tomada de www.delo.si/assets/media
Dos poemas de KRISTIN DIMITROVA (Sofía, Bulgaria, 1963)

MAÑANA


La mañana es algo agradable
con su frescor gratuito
y el cuchicheo de estrellas languidecientes.
La escalera huele a café
y tras la puerta la gente parece ingrávida.
Apoyan la cabeza en las paradas de autobús
sobre almohadas invisibles
esperando una voz que anuncie:
"Falsa salida.
La mañana ha sido cancelada.
Vuelvan a sus camas".

Traducción de J.A. Bernier
http://juanantoniobernier.blogspot.com/

***
Creencias

Los viejos dicen que cada vez
que alguien enciende un cigarrillo con una vela
un marinero muere.
Entre marineros, me supongo,
tienen la creencia de que cuando ellos se afeitan
a contrapelo, un académico muere.
Así que ellos intentan no afeitarse.
La cuestión importante es que pensamos
los unos en los otros.

Versión de Carlos Bruno (de la versión de Gregory O’Donoghue de Kristin Dimitrova)
http://www.lacasatransparente.net/
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char