Mostrando entradas con la etiqueta Brasil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brasil. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de junio de 2018

Es difícil unir las ganas de vivir con las de escribir

Anton Chéjov
(Rusia, 1860-1904)

Uno no termina con la nariz rota por escribir mal; al contrario, escribimos porque nos hemos roto la nariz y no tenemos ningún lugar al que ir.
Cuando escribo no tengo la impresión de que mis historias sean tristes. En cualquier caso, cuando trabajo estoy siempre de buen humor. Cuanto más alegre es mi vida, más sombríos son los relatos que escribo.

Dios mío, no permitas que juzgue o hable de lo que no conozco y no comprendo.

No pulir, no limar demasiado. Hay que ser desmañado y audaz. La brevedad es hermana del talento.

Lo he visto todo. No obstante, ahora no se trata de lo que he visto sino de cómo lo he visto.

Es extraño: ahora tengo la manía de la brevedad: nada de lo que leo, mío o ajeno, me parece lo bastante breve.
Cuando escribo, confío plenamente en que el lector añadirá por su cuenta los elementos subjetivos que faltan al cuento.

Es más fácil escribir de Sócrates que de una señorita o de una cocinera.
Guarde el relato en un baúl un año entero y, después de ese tiempo, vuelva a leerlo. Entonces lo verá todo más claro. Escriba una novela. Escríbala durante un año entero. Después acórtela medio año y después publíquela. Un escritor, más que escribir, debe bordar sobre el papel; que el trabajo sea minucioso, elaborado.

Te aconsejo: 1) ninguna monserga de carácter político, social, económico; 2) objetividad absoluta; 3) veracidad en la pintura de los personajes y de las cosas; 4) máxima concisión; 5) audacia y originalidad: rechaza todo lo convencional; 6) espontaneidad.

Es difícil unir las ganas de vivir con las de escribir. No dejes correr tu pluma cuando tu cabeza está cansada.

Nunca se debe mentir. El arte tiene esta grandeza particular: no tolera la mentira. Se puede mentir en el amor, en la política, en la medicina, se puede engañar a la gente e incluso a Dios, pero en el arte no se puede mentir.

Nada es más fácil que describir autoridades antipáticas. Al lector le gusta, pero sólo al más insoportable, al más mediocre de los lectores. Dios te guarde de los lugares comunes. Lo mejor de todo es no describir el estado de ánimo de los personajes. Hay que tratar de que se desprenda de sus propias acciones. No publiques hasta estar seguro de que tus personajes están vivos y de que no pecas contra la realidad.

Escribir para los críticos tiene tanto sentido como darle a oler flores a una persona resfriada.

No seamos charlatanes y digamos con franqueza que en este mundo no se entiende nada. Sólo los charlatanes y los imbéciles creen comprenderlo todo.

No es la escritura en sí misma lo que me da náusea, sino el entorno literario, del que no es posible escapar y que te acompaña a todas partes, como a la tierra su atmósfera. No creo en nuestra intelligentsia, que es hipócrita, falsa, histérica, maleducada, ociosa; no le creo ni siquiera cuando sufre y se lamenta, ya que sus perseguidores proceden de sus propias entrañas. Creo en los individuos, en unas pocas personas esparcidas por todos los rincones -sean intelectuales o campesinos-; en ellos está la fuerza, aunque sean pocos. “No me digas que la luna está brillando, muéstrame el destello del brillo en un cristal roto”

Si en el primer acto tienes una pistola colgada de la pared, entonces en el siguiente capítulo debe ser disparada. Si no, no la pongas ahí.
***
Clarice Lispector

(Chechelnik, 1920-Río de Janeiro, Brasil, 1977) 

Escribir es una maldición que salva. Es una maldición porque obliga y arrastra, como un vicio penoso del cual es imposible librarse. Y es una salvación porque salva el día que se vive y que nunca se entiende a menos que se escriba.

¿El proceso de escribir es difícil? Es como llamar difícil al modo extremadamente prolijo y natural con que es hecha una flor.

No puedo escribir mientras estoy ansiosa, porque hago todo lo posible para que las horas pasen. Escribir es prolongar el tiempo, dividirlo en partículas de segundos, dando a cada una de ellas una vida insustituible.

Escribir es usar la palabra como carnada, para pescar lo que no es palabra. Cuando esa no-palabra, la entrelínea, muerde la carnada, algo se escribió. Una vez que se pescó la entrelínea, con alivio se puede echar afuera la palabra.

Tomado de www.ersilias.com/consejos-de-90-escritores/

viernes, 27 de abril de 2018

El hambre es aire en el estómago, agua sucia

Carolina María de Jesús 

(Sacramento, estado de Minas Gerais, Brasil, 1914 - São Paulo, estado de São Paulo, id., 1977)


“En el libro pongo lo que pasa en los barrios. Porque soy escritora anoto lo que sé en los papeles; porque soy madre, con la venta de fierros, latas y cartones, compro frijoles, pan y carne para mis hijos. Tengo que hacer fila para conseguir agua junto a mujeres groseras que hablan procacidades y se burlan de mí porque se han enterado que escribo.”



Quarto de Despejo: Diário de uma favelada
(Fragmentos)

“No tenía un centavo para comprar pan. Entonces lavé tres botellas y las cambié en lo de Arnaldo y me dio pan. Compré 20 de carne. Un kilo de tocino y un kilo de azúcar y seis cruzeiros de queso. Y se acabó el dinero.”
**
Fui a buscar papel y permanecí fuera de casa una hora. Al volver vi varias personas en las orillas del río. Era que allí había un señor inconsciente por el alcohol, y los insensibles de la favela le escudriñaban los bolsos. Le quitaron el dinero rompiendo los documentos (…) Son las 5. ¡Y el Señor Heitor ya enciende la luz! Yo voy a lavar a los niños para ir a la cama, porque necesito salir. Preciso dinero para pagar la luz. Aquí es así. La gente no gasta luz, pero debe pagar. Salí fuera a buscar papel. Iba deprisa porque era tarde. Encontré una señora. Iba maldiciendo su vida conyugal. Miré pero no dije nada. (…) Até las bolsas, puse las latas que recogí en otra bolsa y regresé a casa. Al llegar puse la radio para saber la hora. Eran las 23:55. Calenté comida, leí, me desnudé y después me acosté. El sueño llegó enseguida.
**
19 de Julio. Desperté a las 7 con la charla de mis hijos. Dejé el lecho, fui a buscar agua. Las mujeres ya estaban en el grifo. Las latas en fila. Nada más llegar la Florenciana me preguntó
-¿De qué partido es aquella pancarta? Leí P.S.B. y respondí Partido Socialista Brasileño. Pasó el señor Germano, y ella preguntó de nuevo:
-Señor Germano, ¿esa pancarta de qué partido es?
-Del Janio [sobrenombre del PSB por Jânio Quadros, diputado, prefecto y gobernador de SP antes de ser Presidente de la República]
Ella se alegró y comenzó a decir que el Dr. Ademar de Barros [dos veces gobernador del Estado] es un ladrón (….) Llegó mi vez, puse mi lata para llenar. La Florenciana siguió alabando al Janio. El agua comenzó a disminuir en el grifo. Comenzaron a hablar de la Rosa. Que ella cargaba agua desde las 4 de la madrugada, que ella lavaba toda la ropa en casa. Que ella debe pagar 20 cruzeiros al mes. Mi lata se llenó y me fui enseguida.
…Estuve recordando los disgustos de esos días (…) Soporto los inconvenientes de la vida diaria. Ya que no conseguí almacenar para vivir, decidí almacenar paciencia.
**
Nunca fui nadie. Tengo mucho sentido común. No quiero tener procesos. Mi documento de identidad es 845.936. Fui al depósito para recibir el dinero del papel; 55 cruzeiros. Volví rápido, compré leche y pan. Preparé Toddy para los niños, hice las camas, puse alubias en el fuego, barrí la barraca. Llamé al Señor Ireno Venancio da Silva encargándole una hamaca para los niños. Me gustaría que ellos se quedaran en el patio para que los vecinos no riñeran con ellos. Le di 16 cruzeiros. Mientras hacía la hamaca, fui a enjabonar la ropa. Cuando volví, el señor Ireno estaba terminando la hamaca. Hice algunas correcciones y él lo terminó. Los niños aprecian la hamaca al instante. Todos querían columpiarse al mismo tempo.
Cerré la puerta, fui a vender las latas. Llevé a los niños. El día está cálido. Me gusta que reciban los rayos solares. ¡Qué suplicio! Cargar a la pequeña Vera y llevar la bolsa sobre la cabeza. Vendí las latas y los metales. Cobré 31 cruzeiros. Quedé satisfecha. Pregunté:
-Señor Manuel, ¿el señor no equivocó la cuenta?
-No, ¿Por qué?
-Porque el saco de latas no pesaba tanto como para valer 31 cruzeiros. Es el total que necesito para pagar la luz.
Dije adiós y volví a casa. Llegué, hice la comida. Mientras la cazuela hervía yo escribí un poco. Di de comer a los niños y fui a la Klabin [fábrica de papel de Mauricio Klabin] a buscar papel estropeado. Dejé a los pequeños jugando en el patio. Tenía mucho papel. Trabajé deprisa pensando que aquellas bestias humanas son capaces de invadir mi barraca y maltratar a los niños. Ellas esperan a que yo salga para zurrar a mis hijos. Justamente cuando, no estando yo, las criaturas están solas e indefensas. En ocasiones yo enciendo la radio y danzo con los niños.
***
…En las favelas, las jóvenes de 15 años permanecen hasta la hora que ellas quieren. Se mezclan con meretrices, cuentan sus aventuras (…) Están los que trabajan. Y están los que llevan la vida torcida. Las personas de mayor edad trabajan, los jóvenes es que reniegan del trabajo. Tienen las madres, que recogen frutas y legumbres en los mercados. Tienen las iglesias que dan pan. Tienen el San Francisco que todos los meses entrega manutención, café, jabón etc. Ellas van al mercado, recogen cabezas de pescado, todo lo que pueden aprovechar. Comen cualquier cosa. Tienen estómago de cemento armado (…)
En ocasiones yo enciendo la radio y danzo con los niños; simulamos una lucha de boxeo. Hoy compré mermelada para ellos. En cuanto di un pedazo a cada uno, percibí que me dirigían una mirada tierna. Y mi João José dijo:
-¡Qué madre tan buena!
Quando las mujeres fieras invaden mi barraca, mis hijos les tiran piedras. Ellas dicen:
-¡Qué niños tan mal educados!
Yo respondo: Mis hijos están defendiéndome. Ustedes son incultas, no pueden comprender. Voy a escribir un libro sobre la favela. Citaré todo lo que aquí pasa. Y todo lo que ustedes hacen. Yo quiero escribir el libro, y ustedes, con estas escenas desagradables, me facilitan los argumentos.
***
El hambre es aire en el estómago, agua sucia; a veces hierbajos que no se pueden digerir; vacío e hinchazón. El hambre es amarilla de toda amarille; el hambre es sombra intensa, es palidez sepulcral, es viento airado en la cabeza, viento de nublado y desesperanza. Es una sensación progresiva el hambre, para quien la ha sufrido a temporadas cada vez más juntas, y conoce los meandros del cauce seco y pedregoso. Ignoro si el hambre es contagiosa, pero imagino que sí; porque la he visto cercada de otras hambres. Abundancia y hambre se rechazan como polos idénticos de un mismo imán. Los guetos de pobres y los guetos de ricos, son opuestos y, para mayor desgracia, complementarios y nada mezclables. Definí el hambre en sus consecuencias finales, al escribir mi poema “Hambre”, hiriente como un dardo intencionado.
**
“1 de enero de 1960: espero que 1960 sea mejor que 1959. Sufrimos tanto en 1959 que uno tiene ganas de decir; vaya vaya no más... no lo quiero a usted más... ¡nunca más! Este 1 de enero me levanté a las 7 y fui a buscar agua”.


Tomado de lahaine.org. Traducción de PSdeJ a partir de la Edición Popular, con prólogo de Audálio Dantas.
Texto completo en: https://www.lahaine.org/quarto-de-despejo-diario-de

lunes, 5 de febrero de 2018

Es en el ínfimo que yo veo la exuberancia

Manoel Wenceslau Leite de Barros 

(Cuiabá, Mato Grosso, Brasil, 1916−Campo Grande, Mato Grosso del Sur, id., 2014)​

Poema 10
(De "Livro sobre Nada")

Mosca colgada en la vera de un rebosadero -
Me parece más importante que una joya pendiente.

Los pequeños envoltorios para momias de pajaritos
que lo antiguos egipcios hacían
Me parecen más importantes que el sarcófago de Tutankamon.

El hombre que dejó la vida por sentirse una cloaca -
Me parece más importante que una Central Nuclear.
Es decir, el culo de una hormiga es también muy más
importante que una Central Nuclear.

Las cosas que no tienen dimensiones son muy importantes.
Así que el pájaro tu-you-you es más importante por sus
pronombres que por su tamaño de crecer.

Es en el ínfimo que yo veo la exuberancia.

**
XIV                (recuerdo)

Entré en la Villa do Livramento (Villa de Nossa Senhora
do Livramento —completo) cabestreando una yegua
resabiada.
En el Largo do Tanque, donde existe todavía hoy una Iglesia
Romana, la yegua paró.
Resabiada.
El sacristán apareció (cabestreaba un caballo).
Aquella verga del caballo por detrás en la yegua adentro,
yo vi de cerca.
Mi ojo se crepusculó.
Una araña estornudo personalmente.
Dio para aprender la concepción sin leer el Pentateuco.

XV

Dentro del abandono de mi boca hay una lujuria.

XVI.

Vi un incendio de girasoles en el alma de una babosa.

XVII.

Ahondo un poco el río con mis zapatos
Despierto un sonido de raíces con eso
La altura del sonido es casi azul.


Traducción de Clara Aguilar
Extraídos de la revista  "DESHORA -  Revista de Poesía".  No. 8 Octubre de 2001 (Medellin, Colombia). Y de partidodoritmo.blogspot.com.ar

miércoles, 31 de enero de 2018

Por el placer de la tristeza vivo alegre

ADÉLIA PRADO
Adélia Luzia Prado Freitas
(Divinópolis, Minas Gerais, Brasil, 1935)



Lectura 

Era un patio sombreado y un muro alto de piedras.
Los manzanos de frutos extemporáneos,
de cáscara roja, de oscurísimo vino,
el gusto exquisito de las cosas deseadas fuera de su tiempo.
A lo largo del muro había cántaros de barro.
Comía manzanas, bebía la mejor agua,
sabiendo que allá afuera el mundo
se había detenido por el calor.
Después encontré a mi padre,
que me hizo fiesta y no estaba enfermo y ni había muerto,
por eso reía, los labios de nuevo y la cara circulados de sangre,
procuraba hacer algo para gastar su alegría:
¿dónde está mi formón, mi caña de pescar,
dónde mi encendedor, mi pocillo de café?
Siempre sueño que una cosa engendra,
nada está muerto nunca.
Lo que no parece vivo, abona.
Lo que parece estático, espera.
**
Lo que la musa eterna canta 

Cese de una vez mi vano deseo
de que el poema sirva para todas las hambres.
Un jugador de futbol llegó a a declarar así:
"Me da rabia que me llamen intelectual,
soy un hombre como todos los otros".
Ah, qué sabiduría, como todos los otros,
a quien le bastó descubrir:
si quiero letras es para pedir empleo,
agradecer favores, escribir mi nombre completo.
Lo demás es línea mal-trazada.
**
Atávica 

Mi madre me daba el pecho y yo escuchaba,
el oído pegado a la fuente de sus suspiros:
"Oh, Dios mío, mi Jesús, misericordia".
Comía leche y culpa de estar alegre cuando lo estoy.
Si me hubiese quedado en el campo sería plañidera,
rezadora de rosario cantadora,
lo que en la vida es belleza sin deslumbramientos,
las tristezas maravillosas.
Mas vine a la ciudad a hacer
versos tan tristes que dan gusto.
Mi Jesús, misericordia.
Por el placer de la tristeza vivo alegre.
**
Antes del nombre

No me importa la palabra, la palabra común
lo que quiero es el espléndido caos de donde emerge la sintaxis
los sitios oscuros donde nacen: de, sino,
el, sin embargo, que, esta incomprensible
muleta que me apoya.

Quien entiende al lenguaje, entiende a Dios,
cuyo Hijo es Verbo. Muere quien entiende.

La palabra es disfraz de una cosa más grave, sorda-muda,
fue inventada para ser callada.

En momentos de gracia, infrecuentísimos,
se le podrá atrapar: un pez vivo con la mano.
Puro susto y terror.

Versiones de José Francisco Navarro
Tomados del blog huellasenlacienaga

martes, 23 de enero de 2018

El oscuro ciego rabioso animal

Hilda Hilst
(Jaú, Brasil, 1930–Campinas, id., 2004) 

II
Lo que quedó de mí
más allá de mí misma
no lo sé
Ni lo digas a los niños
porque en lo que quedó
la palabra de amor
está partida
imperceptible sombra
de flor en el frágil ramo.
Ni lo digas a los hombres.
Era el río
y antes del río había arena.
Era playa
Y después de la playa estaba el mar.
Era amigo
¡ah! Y si hubiera existido
quién sabe resultaba eterno.
Nada quedó de mí
más allá de mí misma.
Tenue voluntad de poesía
e incluso eso
Imperceptible sombra
de flor en el frágil ramo.

Versión de Salvador Viedma. Caleta Olivia ediciones, col Traducciones, Buenos Aires, 2017.
**
16

No es verdad.
No todo fue tierra y sexo
en mí
si soy poeta
es porque también
se hablar de amor
suavemente.

Y como nadie se
acariciar
la cabeza de un perro
en la madrugada.
**

Que las barcazas del Tiempo me devuelvan
la primitiva urna de palabras.
que me devuelvan a ti y a tu rostro
como lo conocí desde siempre: punzante
pero centellante de vida, renovado
como si el sol y el rostro caminasen
porque venia de uno la luz del otro.

Que me devuelvan la noche, el espacio
para sentirme tan vasta y poseída
como si aguas y maderas de todas las barcazas
se hiciesen materia rediviva, adolescencia y mito.

Que te devuelva la fuente de mi primer grito.
**
III

Descansa.
El hombre ya se hizo
el oscuro ciego rabioso animal
que pretendías.

Traducciones: Leo Lobos

jueves, 20 de julio de 2017

Manchas de luz en la pared

ADÉLIA PRADO
Tomada de globo.com

Adélia Luzia Prado Freitas
(Divinópolis, Minas Gerais, Brasil, 1935)


Formas

De una sola manera se puede decir a alguien:
“no te olvido”.
La cuerda del violoncello queda vibrando sola
bajo un arco invisible
y los pecados desaparecen como ratas al descubierto.
Mi corazón asombra porque late
y hay sangre en él y va a parar un día
y se vuelve un tambor patético
si decís en mi oído:
“no te olvido”.
Manchas de luz en la pared,
una jarra pequeña
con tres rosas de plástico.

Todo en el mundo es perfecto
Y la muerte es amor.
**
Esquela de la muchacha osada

Jonathan,
aquí hay nazis desconfiados.
Ponete aquella camisa que detesto
-comprada en el Bazar Marruecos-
y venite como si fueras a reparar mi ducha.
Aprovechá el martes que mi padre va con mi madre
a visitar a la tía Quita a Lajeado.
Si cambiaran de idea, te mando una nueva esquela.
Vení sin paraguas –aunque esté lloviendo.
No aguanto más al tío Emilio que sabe y finge no saber
que noviamos a escondidas y vive poniéndote sobrenombres.
Eso que dijiste el otro día en la fiesta del campo
suena hasta hoy como música en mis oídos:
“no paro de pensar en vos”.
Yo también, Natinho, ni un minuto.
El martes, a las dos de la tarde,
hora en que sólo si el mundo acabara
dejaría de verte.
Con preocupación
Antonia.

Trad. Graciela Cros
**
Lo que existen son las cosas,

no las palabras . Por eso
te escucharé sin cansarme recitar en búlgaro
como podría mirar durante horas montañas o
nubes.
Señales valen palabras,
palabras valen cosas,
cosas no valen nada.

sábado, 15 de julio de 2017

¿No ves que él eres tú mismo?

Cecilia Meireles

Cecília Benevides de Carvalho Meireles
(Río de Janeiro, Brasil, 1901-id., 1963) 

IV

Adormece tu cuerpo con la música de la vida.
Hechízate.
Olvídate.
Ten por voluptuosidad la dispersión.
No quieras ser tú.
Quiere ser el alma infinita de todo.
Cambia tu corto sueño humano
Por el sueño inmortal.
El único.
Vence la miseria de tener miedo.
Cámbiate por lo Desconocido.
¿No ves, entonces, que él es mayor?
¿No ves que él no tiene fin?
¿No ves que él eres tú mismo?
¿Tú que andas olvidado de ti?

Versión de Juan Martín
**
Estirpe

Los mendigos mayores no dicen nada, no hacen nada.
Saben que es inútil y exhaustivo. Se dejan estar. Se dejan estar.
Déjanse estar al sol o a la lluvia, con el mismo aire de entero valor,
lejos del cuerpo que dejan en cualquier lugar.
Entretiénense en extender la vida por el pensamiento.
Si alguien habla, su voz huye como un pájaro que cae.
Y es de tal modo imprevista, innecesaria y sorprendente
que para oírla bien tal vez giman algún ay.
¡Oh, no gemían, no!... Los mendigos mayores son todos estoicos.
Pondrán su miseria junto a los jardines del mundo feliz
pero no quieren que, desde el otro lado, sepan de la extraña suerte
que los recorre como un río un país.
Los mendigos mayores viven fuera de la vida: se excluyeron.
Abren sueños y silencios y desnudos espacios a su alrededor.
Tienen su reino vacío, de altas estrellas que no cobijan.
Su mirar jamás mira y su boca no llama ni ríe.
Y su cuerpo no sufre ni goza. Y su mano no toma ni pide.
Y su corazón es una cosa que, si existiera, súbito olvidaría.
¡Ah!, los mendigos mayores son un pueblo que se va convirtiendo en piedra.
Ese pueblo, que es el mío.

Versión sin datos
**
Epigrama Nº 1

Posa sobre esos espectáculos infatigables
una sonora o silenciosa canción:
flor del espíritu, desinteresada y efímera,

Por ella, los hombres te conocerán:
por ella, los tiempos versátiles sabrán
que el mundo fue más bello, aunque fuese inútilmente,
cuando por él pasó tu corazón.

Versión de Juan Martín

martes, 28 de marzo de 2017

La casa fue vendida con sus golpes en la puerta

Carlos Drummond de Andrade

(Minas Gerais, Brasil, 1902-Río de Janeiro, id., 1987)

Unidad

Las plantas sufren como sufrimos nosotros.
¿Por qué no habrían de sufrir
si esa es la clave de la unidad del mundo?

La flor sufre, tocada
por la mano inconsciente.
Hay una queja velada
en su docilidad.

La piedra es sufrimiento
paralítico, eterno.

Nosotros, animales, no tenemos
siquiera el privilegio de sufrir.

Versión de Sandra Toro
**
Liquidación
               

La casa fue vendida con todos los recuerdos
todos los muebles todas las pesadillas
todos los pecados que se cometieron en vida
o por cometer.
La casa fue vendida con sus golpes en la puerta
con su viento acanalado su vista del mundo
sus imponderables
por veinte, veinte contos.

Versión sin datos
**
De Archivo
En mitad del camino había una piedra...

En mitad del camino había una piedra
había una piedra en la mitad del camino
había una piedra
en la mitad del camino había una piedra.

Nunca olvidaré la ocasión
nunca tanto tiempo como mis ojos cansados permanezcan abiertos.

Nunca olvidaré que en la mitad del camino
había una piedra
había una piedra en la mitad del camino
en la mitad del camino había una piedra.

Versión de Rafael Díaz Borbón

jueves, 2 de febrero de 2017

El viento canta para nadie

Arnaldo Antunes

(São Paulo, Brasil, 1960)

Las cosas

Las cosas tienen peso, masa, volumen,tamaño, tiempo, forma, color, posición, textura, duración, densidad, olor, valor, consistencia,
profundidad, contorno, temperatura, función, apariencia, precio, destino, edad, sentido. Las cosas no tienen paz.
*
As coisas têm peso, massa, volume, tamanho, tempo, forma, cor,
posição, textura, duração, densidade, cheiro,valor, consistência, profundidade, contorno,temperatura, função,aparência, preço, desti-
no, idade, sentido. As coisas não têm paz.
***

Psia es femenino
de psiu;
que sirve para llamar la atención
de alguien, o para pedir
silencio.
Yo grito las palabras
en el micrófono
de la misma manera que
las dibujo, con cuidado, en la página.
Para transformarlas en cosas,
en vez de sustituir a las cosas.
Callos en la lengua; de callar.
Alguna cosa entre la piscina y la pila.
Un hiato menos.


De Palabra desorden: antología bilingüe
Selección y traducción: Reynaldo Jiménez e Ivana Vollaro. Caja Negra, 2014.
***
Todo bien
 
el ave vuela
la piedra es dura
el viento canta para nadie
el agua moja
el tiempo pasa
y allá en casa
está todo bien
allá en casa
está todo bien
todo bien 
todo bien 
todo bien

Traducción de Gastón Sironi

miércoles, 11 de enero de 2017

¡Qué esperanza tan pobre!

Ferreira Gullar
(São Luís, Maranhão; 1930-Río de Janeiro, Brasil, 2016)


¿De qué vale intentar
rescatar con palabras
todo lo que por los vientos
entre nubes y risas
se llevó el verano
con el viejo periódico?

El sueño en la boca,
en la cama el incendio,
en la noche el llamado
son apenas ahora
esta luminiscencia
este espasmo
de la quijada
en el rostro.

La poesía es presente.

[No corpo]
**
Sin esperanza alguna
ante una vitrina de carteras
me detengo, en domingo,
en la Avenida de Nuestra Señora de Copacabana
cuando el crepúsculo cae sobre el barrio.

Sin esperanza alguna te espero.
Entre la gente que va y viene
entra y sale de bares y cines
de repente
aparece tu rostro y desaparece
y el corazón se dispara.

Te veo en el restaurante,
en la cola del cine;
de azul conduces un auto;
a pie cruzas la calle
espejismo que se desintegra
con la luz de la tarde
y se esfuma en las nubes.

La ciudad es grande
tiene cuatro millones
y tú apenas eres una.

En algún lugar estás a esta hora,
caminando o inmóvil,
tal vez en la otra cuadra
tal vez en la playa
tal vez converses en un bar distante
o en el balcón de ese edificio  enfrente
tal vez estés viniendo a mi encuentro,
sin que lo sepas, mezclada a las personas
que veo a lo largo de la avenida.

¡Qué esperanza tan pobre!
Una oportunidad entre cuatro millones.
Ah, si al menos fueses mil
dispersa en este mundo.

La noche se alza comercial
en las constelaciones de la avenida.

Sin ninguna esperanza prosigo.
Mi corazón repite y repite tu nombre
ahogado en el estruendo de los automotores,
llevado por el humo quemado de la gasolina..

[Pela rua]
**
Traducirse

Una parte de mí
es todo el mundo:
otra parte es nadie:
fondo sin fondo.

Una parte de mí
es multitud:
otra parte extrañeza
y soledad.

Una parte de mí
pesa, pondera:
otra parte
delira.

Una parte de mí
almuerza y cena:
otra parte
se espanta.

Una parte de mí
es permanente:
otra parte
se sabe de repente.

Una parte de mí
es sólo vértigo:
otra parte,
lenguaje.

Traducir una parte
en la otra parte
que es una cuestión
de vida o muerte –¿será arte?

Versiones sin datos

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Y la vida pasa como las nubes en la ventana

LUCILA NOGUEIRA 
(Brasil, 1950-2016)

Sentimiento súbito

A Cícero Belmar
Marina Nogueira
Y Eduardo Diógenes

Porque tú nada sabes del insomnio
no vengas así despreocupado con ese universo de frases protocolares
y toda una higiene pasteurizada de ternura
cuidado no te aproximes demasiado
existe una parte de mí donde nadie llegó aún
y el desespero siempre hace que la gente precise creer
en todo. Voy quedando cada vez
más con miedo de ese sentimiento súbito

el agua que lavó las letras de la biblioteca
es señal de que el amor y la palabra exigen renovación
que tanto estudio no resuelve el desamparo
y que continúa deshabitada la casa que soy

fínjome autobiográfica y renazco como personaje
espasmo de electroshock yo sirvo a mi señor
ducha de electricidad yo sirvo a mi señor
y basta que su tono de voz sea un poco menos tierno
que yo ya siento dolor

como quien escoge una ensalada de rúcula
en un menú de terciopelo oscuro
tú estás sentado en una poltrona de acero
que ya comienza a ser engullida
por el mar volcánico de mi locura

no sé por que todo venía tan vagarosamente de modo calmo
y de repente fue aquel estallido aquel sobresalto
y tú no entendiste en los intervalos del lenguaje
mi manera por el reverso de cantar un blue

tú no entendiste nada
tú no percibiste que soy un fósforo apagado
olvidado en el hollín con memoria del pasado
que la vida cae pesadamente en mi cabello
azulado y para que la pantalla pierda el color
basta una pila gastarse

por eso yo me acerco a ti en una pompa de jabón gigante
soplada en canuto de lechozo del huerto de la infancia
cuando aprendí la noche el sol los
cristales coloreados y las músicas gitanas
de ahí que basta que me toques y yo retorno a la vida
se quiebra el encanto y el hechizo
y salgo hacia la realidad carne que se desprende de las páginas del libro

escribo sobre la vida como un exorcismo
no tengo remordimiento del que vivo
mi poema es el sinónimo de mi piel expuesta
en la implosión del muro de Berlín de los sentimientos físicos
semáforo rojo
rostros vacíos
caminé cubierta de sargazo por la avenida
como un insignificante alfiler atraído por un imán
y perdí el sueño deambulando en los tejados
en busca de las palabras más precisas
cuando finalmente descubrí que lo que importa en verdad
siempre está implícito

y ahora
yo sólo quiero que tú oigas mi voz subterránea
retumbando más allá de toda superficie
aunque en mí nada esté a salvo
quiero que observes con perplejidad como yo tengo estilo
y la melancolía de mis ojos claros
atraviesa nerviosamente el cosmos como un neutrino
arcilla submarina de temblores sísmicos
en la mañana de una calle vacía de domingo

hoy me falta compañía para salir y beber un vino
nada acontece y yo no sé cómo haga para mantenerme viva
nada acontece y yo quedo inerte sin regreso ni partida
debo mudar una vida que ya no me sirve
pero ando muy cansada de ser siempre yo en tomar todas las iniciativas

tú no entendiste nada
y yo estaba diciendo apenas de verdad
que súbitamente yo me fui quedando perturbada
tú me lees solamente para encontrar tus palabras
mas yo vengo de una raza de saltimbanquis y acróbatas
y brillan relámpagos de las tempestades
en mis gestos delicados

mi cuerpo fluctúa como sílabas de imágenes congeladas
y en esa opresión desarticulada
decido desesperadamente quedar callada
pero no olvido el convite a ver las estrellas en un
desierto de Marruecos
ni mi extraña fuga automática
de aquel mundo rosa entre peñascos
para volver aquí y quedar siempre a la espera del destino
y del acaso centinela de la nada

y la vida pasa como las nubes en la ventana
la próxima vez yo voy a tener más cuidado
porque las otras sé que estragué todo
sólo por tener miedo de encarar la realidad

yo voy a telefonear
después hablamos
ahora no puedo despertar
entiende que yo cargo la saudade de las aves migratorias
que sobrevuelan a los alpinistas del círculo polar

porque tú nada sabes del insomnio
y existe una parte de mí donde nadie llegó aún
y la desesperación siempre hace que la gente
precise creer en todo
voy quedando cada vez más con miedo de ese
sentimiento súbito.
**
Cantiga de amigo
o al lado del Bar Garagem
había un puente de Van Gogh

ayer quise entregarme a la alegría y casi por acaso
salí con mi abanico inmenso rojo de Madame Butterfly
y después de cantar al micrófono el principio de Summertime
me dejé llevar a um lugar donde desde hacía mucho quería estar
y a la hora que entré allí mismo en lo oscuro del sonido um fauno de casi dos metros
gritó mi nombre y danzamos twist bajando hasta el suelo
en ese bar sin lujo como los que connocí en Colombia
después llegó otro sátiro que toldavía no me conocía
y quizás por eso me llamó rápidamente al piso de encima
yo confidendié a mi amigo esa propuesta con ironía
pero el amigo no entendió y quiso subir primero y quiso ver qué pasaba
y volvió diciendo que era apenas un acampamiento de sofás
fue cuando en la acerca no sé porque me vinieron a presentar
una versión del Tadzio de Visconti en plena Venecia tropical
yo era apenas una ex-coleccionista delante de un cuadro colgado en el museo del Louvre
cuando alguien tiró su bebida encima de aquella piel que exaltaba la vida
desde unos cinco metros de distancia en una fatal puntería de Robin Hood
ocurre que el Tadzio era como el ídolo de aquel súbito Edén subterráneo
y al momento vinieron guardianes para agredir al agresor insensato que vestía camisa azul
yo me coloqué como Juana De Arco en el centro do remolino y del túnel de Ernesto Sábato
y todo se tranquilizó en la esquina de un bar de fin de noche en día de sábado
el cielo amparaba una luna embriagada sobre las manchas de la pantera
en el colar y en el voile transparente que hacía la valquiria volar
yo me acordé de la Sala de Reboco cuando el aventurero de Estocolmo
repentinamente pareció querer bajar en dirección al rio silencioso por las orillas
tejían alamedas plantas y jardines que mirábamos todos en pie con
nostalgia de la copa del Grial
llegué a casa con la mañana en los ojos y en la barra de la túnica
y un amuleto hecho de los sueños de siete druidas para recordar
que al lado del bar Garagem había un puente de Van Gogh

Versiones sin datos
**
Despedázame

despedázame
pero no me dejes inacabada
palacio inviolado en memoria de la nada
regresión miserable a visiones abstractas

despedázame
pero no me dejes quimera en el cristal
porque yo sé satisfacer tu carne
incluso así aérea en la alucinación.
**
Nave en el diluvio

Más fuerte que los dioses soy ahora 
senos que arden bajo un olor de lluvia
sangre al final del sueño, rosa y piedra:
abstracta hembra de un dragón nocturno
concha dilacerada, tosca espada
cerco de soledad única y múltiple
y hojas, astros, colores, mares súbitos
jamás pueden frenar esa ardentía
soberana visión, fiera encendida
simétrica memoria semidesnuda
soy más fuerte que los dioses en esta hora 
fugaz, cristal de nave en el diluvio.


Traducciones de Elkin Obregón

jueves, 20 de octubre de 2016

Ya grité cuando debía callar, ya callé cuando debía gritar

CLARICE LISPECTOR

(Chechelnik, Ucrania, 1920–Río de Janeiro, Brasil, 1977)



Ya escondí un amor con miedo de perderlo, ya perdí un amor por esconderlo.
Ya estuve en manos de alguien por miedo, ya tuve tanto miedo al punto de ni sentir mis manos.
Ya expulsé de mi vida a personas que amaba, ya me arrepentí por eso.
Ya pasé noches llorando hasta caer de sueño, ya me fui a dormir tan feliz al punto de no conseguir cerrar los ojos.
Ya creí en amores perfectos, ya descubrí que no existen.
Ya amé a personas que me decepcionaron, ya decepcioné a personas que me amaron.
Ya pasé horas frente al espejo intentando descubrir quién soy, ya tuve tanta certeza de mí al punto de querer desaparecer.
Ya mentí y me arrepentí después, ya dije la verdad y también me arrepentí.
Ya fingí no dar importancia a las personas que amaba, para más tarde llorar silenciosa en mi canto.
Ya sonreí llorando lágrimas de tristeza, ya lloré de tanto reír.
Ya creí en personas que no valían la pena, ya dejé de creer en las que realmente valían.
Ya tuve crisis de risa cuando no podía, ya quebré platos, copas y vasos de rabia.
Ya eché de menos a alguien pero nunca se lo dije.
Ya grité cuando debía callar, ya callé cuando debía gritar.
Muchas veces dejé de decir lo que siento para agradar a unos, otras veces dije lo que no pensaba para lastimar a otros.
Ya fingí ser lo que no soy para agradar a unos, ya fingí ser lo que no soy para desagradar a otros.
Ya conté chistes y más chistes sin gracia solo para ver a un amigo feliz.
Ya inventé historias con final feliz para dar esperanza a quien lo necesitaba.

Ya soñé demasiado, al punto de confundir con la realidad
Ya tuve miedo de la obscuridad, hoy en la obscuridad "me encuentro, me agacho, me quedo ahí".
Ya caí innumerables veces pensando que no me iba a levantar, ya me levanté innumerables veces pensando que no caería más.
Ya llamé a quien no quería sólo para no llamar a quien realmente quería.
Ya corrí tras un carro, porque se llevaba a quien yo amaba.
Ya llamé a mi madre en el miedo de la noche huyendo de una pesadilla, mas ella no apareció y la pesadilla fue aún mayor.
Ya llamé "amigo" a personas cercanas y descubrí que no lo eran, algunas personas nunca necesité llamarlas nada y siempre fueron y serán especiales para mí.
No me den fórmulas exactas, porque no espero acertar siempre.
No me muestren lo que esperan de mí, porque voy a seguir mi corazón.
No me hagan ser lo que no soy, no me inviten a ser igual, porque sinceramente soy diferente.
No sé amar a medias, no sé vivir de mentiras, no sé volar con los pies en la tierra.
Soy siempre yo misma, mas ciertamente no seré la misma para SIEMPRE!
Gusto de los venenos más lentos, de las bebidas más amargas,
de las drogas más poderosas, de las ideas más locas,
de los pensamientos más complejos, de los sentimientos más fuertes
Tengo un apetito voraz y los delirios más locos.
Me puedes hasta empujar de un acantilado que yo voy a decir:

-¿Y qué? ¡AMO VOLAR


Versión sin datos.
***



Para no «parecer boba»
¿Nunca leíste de pequeña el cuento de una princesa
muy guapa pero que –por la maldición de un hada mala–
no podía abrir la boca sin que le saliesen sapos, lagartos y
ratones?
Pues la manera moderna de que salgan «sapos y culebras»
de la linda boca de una joven es decir muchas tonterías
con los labios perfectamente maquillados. Pero esto no
sucede por la maldición de un hada mala, sino por ignorancia,
por falta de cultura. Una de esas «princesas» modernas,
al escuchar una conversación sobre Hemingway, preguntó:
«¿Cuál es la última película que ha hecho?».
Leer es una costumbre que todo el mundo debería tener.
No queremos decir con eso que todos lean «cosas difíciles».
Incluso una revista bien informada –y bien leída– puede ser
una fuente de cultura que al menos evite «sapos y culebras».
**
Quien mucho agrada, desagrada
Nunca he oído este proverbio, creo que acabo de inventarlo.
Pero vas a ver cómo este proverbio, inventado o
no, se aplica a las personas que conoces: las que quieren
agradar a cualquier precio. Entonces se vuelven «encantadoras».
Intentan adivinar los mínimos deseos de los otros.
Intentan elogiar de cualquier forma. Empiezan también
a mostrar que se sacrifican a cada momento. Este tipo encantador
pesa en el alma de los demás. En una palabra:
desagrada.
Si se consigue ser uno mismo y estar a gusto, se permite
a los otros ser ellos mismos y estar a gusto.
Los espejos del alma
Desde la más remota antigüedad, los ojos han servido de
tema para poemas, ensayos, proverbios, leyendas, etcétera.
Los de Cleopatra (que se los maquillaba mucho, como las
elegantes modernas) eran tan célebres como su nariz y deben
de haber desempeñado también un papel importante
en el cambio de destino de la humanidad.
La moda actual –insensata en tantos aspectos–, al menos
por lo que se refiere a los ojos, demuestra haber comprendido
su importancia para destacar la belleza de un rostro.
En efecto, nunca ha habido tanto refinamiento en el maquillaje
de los ojos como ahora. Su forma es subrayada y
alargada con trazos de lápiz; el rímel, que hasta hace bien
poco tiempo se limitaba al negro y al marrón, hoy se encuentra
en los más variados matices de verde, azul, violeta
o gris, y un muestrario de sombras para ojos recuerda la
paleta de un pintor abstracto.
Pero no sólo eso. Recientemente en París han salido sombras
doradas y plateadas para la noche. Y Josephine Baker,
la famosa cantante y bailarina «café au lait», ha lanzado la
moda de pegarse sobre cada párpado una pequeña piedra preciosa. De esta manera, cualquiera que quiera tomarse
esa molestia (un trabajo casi de orfebre) podrá exhibir una
mirada refulgente...
En cuanto a las pestañas postizas, en otro tiempo usadas
sólo por las actrices en el escenario o en la pantalla, su uso
se está difundiendo cada vez más, incluso de día.
Para que los ojos sean bellos, no basta, sin embargo, que
sean grandes, que tengan un color especial o que estén maquillados
con cuidado. Es necesario que en ellos haya algo
más. Porque, al ser «los espejos del alma», deben reflejar
dulzura, comprensión, inteligencia.
En resumen, más importante que los ojos es la mirada.
**
Quien no tiene rostro
Hay mujeres de quienes podríamos decir: no tienen rostro.
Realmente es así, pues su fisonomía está «sumergida»
de tal manera, con rasgos indecisos y colores apagados, que
recuerdan un cuadro sólo esbozado y nunca terminado.

De Sólo para mueres. Consejos, recetas y secretos. Ed. Siruela, 2006.
Traducción del portugués de Elena Losada
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char