Macri apuesta a la polarización. Un programa noventista de ajuste publico clásico que polarice entre los creyentes que el país gasta demasiado y los que que cree(mos)n que se gasta demasiado poco (y mal).
Hay que sacrificarse para el mañana.
Hay que laburar.
Hay que confiar en el libre comercio y la competencia.
Sean emprendedores.
Vos construis tu suerte.
Bajen los precios si quieren vender.
Lo de afuera es mejor.
El sistema colombiano de AFJP´s es bastante similar a lo que fue el modelo argentino (y no al chileno que es 100% privado a través de las llamadas AFP y va a explotar dentro de poco). Una prestación básica dada por el estado y una prestación privada en cuentas de capitalización individuales. Los gobiernos colombianos de la década del ´90, siguiendo el modelo imperante, inutilizaron primero la jubilación pública a traves del saqueo de las cajas y luego trajeron como solución a la jubilación privada. Solo la protesta social logró mantener en pie una enclenque prestación estatal, mientras las empresas privadas colonizaban como en Argentina los aportes de los trabajadores a través de campañas publicitarias y promesas de for ever young.
Va un ejemplo de la vida real colombiana lo contó el economista Libardo Sarmiento Anzola:Una
trabajadora colombiana trabajó desde los 17 hasta los 64 años de edad (cuatro años se llevó la
solicitud de reconocimiento de pensión por vejez, hecha en 2009, con
asesoría y pago de abogado). En el año 2000 trasladó su ahorro jubilatorio
a un fondo privado de pensión, seducida por las promesas y
engaños del promotor de la banca privada. Antes de lograr el
reconocimiento de su derecho a la pensión (noviembre de 2012) percibía un
salario de cuatro millones de pesos (el ingreso promedio en los últimos
catorce años fue de 2,5 millones de pesos). Al sumar los ahorros
pensionales, incluidos los bonos pensionales del sector público, el
Fondo Privado le informa a la trabajadora que su ahorro era de 215
millones de pesos, (es decir poco mas de 4 años de su sueldo) sin ninguna otra explicación ni sustento de cómo
calcularon esa cifra. Según le informa el fondo privado su sueldo como jubilada va a ser de 750.000 pesos mensuales,es decir el 18,9% del último salario recibido en
su actividad laboral. Con una esperanza de vida de 80 años, el Fondo
Privado le devolverá de sus ahorros un total de 156 millones de pesos
(13 sueldos anuales de 750.000 pesos durante 16 años); en consecuencia
la entidad financiera se queda con una utilidad adicional de 59 millones
de pesos al no entregar el saldo a heredero alguno, ya que (como en AAK es decir Argentina Antes de Kirchner) no lo permite
el régimen pensional de ahorro privado. Esto lo agrego yo, para obtener sus 215 millones la señora deberá superar los 86 años... cuando le informarán que se acabó la guita.
Hace una semana leí en un blog español a una mujer de unos 40 años: "Pero llegó un día y pasó algo. Y luego pasó un año, y luego dos, y luego un tercero, y ahora vamos para un cuarto año, donde no he podido bajo ningún concepto hacer esa X cosa que deseo, como no he deseado nada jamás. Algo, que para muchos no tiene sentido hacer y que en la mayoría de los casos, no suele gustar.
Eso que deseo, era simple en otro momento, y en otro lugar. Pero no me ha sido posible hacerlo realmente y empieza a volverme loca.
Ese algo, tan simple, es TRABAJAR"
También creímos que estaba ganada y nos la habían metido doblada
cuando nos invitaron a su mesa fue solo para arrancarnos la cabeza
y entonces, nos mandaron a cagar.
Somos idiotas y nunca vamos a aprender.
Como nos gusta estar siempre a la moda aprovechando nos la venden toda
cuando despiertes con las ropas rotas te darás cuenta que estas en pelotas
y entonces, no te servirá llorar.
Empezaban los ´90 (¿o terminaban los ´80?) y con Rossanna (si, con doble ese y doble ene) íbamos a recitales, leíamos a Perón y escuchábamos todo el tiempo a Sabina en un departamento de San Telmo (me leo ahora y digo que cool, pero en esa época no lo pensaba, porque la palabra cool no existía... y además si nos daban vuelta no se nos caía una moneda, lo cual no es cool).
La hago corta. Sabina trajo a un vasquito mucho mas loco que el que se llamó Mezo Bigarrena (se suicidó colgándose de un árbol en los bosques de Palermo un tiempo después) y nos encantó con este "Rock de siempre" tan adecuado a los tiempos de crisis. En cualquier lugar.
Se la devolvemos a los españoles con los mejores deseos. Que escuche Madrid.
Y cuando quieras entender la mano verás que son maestros del afano
y si te pones contra la corriente probablemente no te quede un diente
y no encuentres ni una teta que mamar.
Somos idiotas y nunca vamos a aprender
Cuando te metas algo en el coco para gozarte y volverte loco
La Vía Láctea sera una visión de un camino que acaba en prisión.
Rompe todo, no dejes atrapar.
Los paraísos son artificiales y son guardados con pasos marciales
Ya no debemos vivir en la granja para acabar deshechos en la zanja
Que sean ellos los que tengan que pagar.
Somos idiotas, pero idiotas, los tenemos que joder.
Soy de los primeros afiliados a CTA. Voté en su primera elección. Siempre pensé que era un proyecto bien intencionado. Me hice el sota con algunas cosas que eran bien visibles (como lo es ahora el aluvión de "Pensadores Kirchneristas Unidos x la Tele"). Por ejemplo, me hice el boludo, porque pensé que era mejor no pensar, cuando apenas unos meses antes de la creación de la CTA, Víctor De Gennaro, me defendía la Central Única como "una conquista del movimiento obrero".
Menem nos alteró a todos. Lo cual demuestra, de paso, que las convicciones no eran tan firmes. Pero no hay nada que reprochar, los vientos de la época eran así, líquidos, resbalosos.¿A quien reclamarle que no hizo que si nadie sabia que hacer?. No estábamos formados. Estábamos deformados.
Tiempo después, simplemente siendo un trabajador, que en los ´90 era participar en huelgas, asambleas, movilizaciones, etc. me hicieron notar que el poder de la unidad era un valor a recuperar.
Que nos iba bien (o no tan mal) cuando nos juntábamos y que no durábamos ni dos rounds cuando estábamos separados.
Pero era 1999 y vindicar una sola CGT era anatema. La CTA tenia todo el prestigio, había combatido a Menem con poca eficacia, es cierto, ¿Pero quien había sido eficaz? Había apoyado, si bien timidamente, a De La Rua, sus sindicatos carecían del estigma patoteril (lo cual, claro, provocaba carcajadas en los que conocían el paño) y gustaban en Palermo. ¿Que mas se podía pedir? ¿Paritarias? ¿Convenios colectivos de trabajo? Esas eran rémoras del corporativismo peronista. Ahora se imponía una discusión macropolitica e internacionalista, no un aumento del 5% o si la licencia por enfermedad se extendía 3 días mas.
Una pena. Lo aprenden a diario con dolor los trabajadores del Teatro Cervantes que tienen tres sindicatos, o los docentes de cualquier facultad de la UBA que tienen tres sindicatos, o los trabajadores de Radio Nacional o Canal 7 que tienen cinco o seis. Eso claramente no beneficia a los trabajadores. Pero es mejor decirlo hoy antes que el buenazo de Yasky le gane al candidato de Felipe Sola: La unidad de los trabajadores en una sola CGT es un ingrediente fundamental de la posibilidad de desarrollo social en el país.
Noche de sábado frente a la parrilla. Nos reunimos seis integrantes de la generación "que era joven en los ´90" todos sub-40, salvo yo que ya pase de década, y la conversación derrapa hacia el camino fácil de la nostalgia. "Ahora los pibesestánre zarpados" dice una, "en el shoping de Devoto había uno con una cresta así, con tres picos". Un punk, pienso yo, un punkanacrónico además, esas cosas yo las veía hace 20 años en Buenos Aires, ¿Porque alguien mas joven que yo se asombra?. Tomo un trago para disimular. "Tendrían que hacer el servicio militar" suelta. Encima Tigre acaba de hacer el cuarto y yo quiero pegarme un tiro en el paladar. "El" señala al marido "cuenta cosas buenas del servicio militar". "El" se da por aludido y arranca con "Yo me cague de risa" se entiende, si, se entiende que en el servicio militar. En fin, si el la paso bien debe creer que miles de jóvenes tienen ganas de perder un año lustrando el fusil. Acto seguido cuenta dos anécdotas de una indignidad que asusta. Dos historias de humillación personal severa que nos llevan casi a la nausea pero que remata con la frase "yo me cague de risa". Estoy tentado a preguntar ¿De que mierda te cagas de risa? pero mamá tuvo un niño que es toda cortesía y solo atino a decir "si, los chicos saldrian derechitos del servicio militar, derechitos a matar a alguien del resentimiento que cargaríanjeje". El jeje final no suavizo un carajo y el clima quedo espeso, pero yo ya estoy muy viejo para bancarme a boludos de 40 años que hablan como si tuvieran ochenta... mil. ¿Las pibasestan muy zarpadas porque toman mucha cerveza? Y nosotros que tomamos como 10 botellas entre 6 y adelante de nuestros hijos ninguno de los cuales tiene mas de ocho años les podemos dar consejos?. Que vayan los hijos de ellos a hacer el servicio militar. Y que vuelva Carlos. Se lo merecen.
Acaba de llegar a nuestras manos un subproyecto de investigación sobre Reforma del Estado que se da en el marco del proyecto "La Deuda Social Argentina" del Departamento de Investigación Institucional, Instituto para la Integración del Saber de la Universidad Católica Argentina (UCA) titulado "El Síndrome del Sobreviviente en el Sector Publico Argentino. La reducción de personal en la Administración Publica Argentina" (ufff... mas titulo que informe por poco...). Los autores (Alejandro Estevez, MariaFerrari y Andrés Cardenal) tratan el tema del "síndrome del sobreviviente", característica muy estudiada por la literatura estadounidense en casos de downsizing, como le llamamos los cool a lo que los morochos de Beraza llaman "despidos masivos". Al parecer, según nuestros colegas del norte, después de un downsizing hecho como dios manda, la organización de la empresa no queda mejor, sino que sus integrantes quedan medio "tocame un vals" para decirlo en términos apenas académicos, a partir de la tensión surgida durante el downsizing (me gusta mucho esa palabra...). A propósito: Los autores no lo mencionan, pero hay una magnifica película argentina sobre downsizing que se llama "Tute Cabrero" donde tres empleados se enteran que van a echar a uno y empiezan a carburar quien puede ser el echado y como cagar al compañero. Luis Brandoni es uno de los protagonistas, no recuerdo a los otros. Imperdible che. Pero lo importante no es eso, que queda parcialmente probado en el trabajo, sino la magnitud de la reducción del estado federal durante los ´90. De los 900.000 agentes federales (no, no son los del FBI...) que existían en 1989 (el 3% de la población) se paso a 540.000 en 1992 y a (agarrate) 300.000 en 1997 (el 0,85% de una población obviamente mayor que la de 1990). El trabajo no revela cuantos "despidos" son en realidad transferencias a las provincias (sabemos que hubo toneladas de docentes por ejemplo) pero si revela que la destrucción del estado federal no solo fue un "rush neocon" de los primeros años de los ´90 como intuitivamente se piensa, sino que continuo hasta bien entrada la década. Fue una política coherente, constante y progresiva (para quienes creen que la coherencia, la constancia y la progresividad son virtudes en si) que recorrió la década (y nos gustaría saber si se extiende mas allá, desgraciadamente los investigadores frenan ahí). Claro, muchos economistas verseros soslayan y jamas le dedican un minuto a este dato cuando piden eficacia estatal y tampoco los medios cuando (hipocritamente) se dedican a pedirle controles de todo tipo al estado. La investigación no distingue entre traslados y despidos porque no analiza eso pero se concentra en lo que en otros países se llamaría el Servicio Civil y allí la reducción es igualmente monstruosa: un 52% de los empleados del estado que integran el Sistema Nacional de Profesión Administrativa fueron despedidos en ese periodo. De 67.130 agentes formados bien o mal para el servicio civil en 1989 se paso a 35.928 en 1995 (-52%). Es una puñalada en el corazón del estado. El estado bobo aplaudido a mansalva por los economistas verseros quedaba así inaugurado.
Hace 11 años le pegaban un tiro en la nuca a un fotógrafo después de esposarle las manos por delante y hacerlo arrodillar. Luego lo quemaron. Así de alevoso. Casi todos los condenados estánhoy libres o con prisión domiciliaria. Aprovechamos para recomendar la lectura de "Don Alfredo" el libro de Miguel Bonasso sobre Alfredo Yabran, que no trata tanto sobre el caso Cabezas (aunque es su disparador) como de un sistema de negocios y poder instalado en la Argentina finisecular.
"Tal vez se preguntó por primera vez en su vida para que servía una fortuna de cinco mil millones de dolares y haber actuado como el poder detras del trono con los militares, los radicales y el menemismo." Don Alfredo, pag.7
Alguna vez hubo treinta y tres orientales, y sesenta granaderos, pero cuando decimos los ´90 (así, con números porque "noventa" queda demasiado débil) sabemos de que hablamos: Privatizaciones, neoliberalismo, menemismo, MaryJuly (BettyMenendez, PeggyBulrich, rubias de Moron), sindicalistas comprados, fondo de reparación del conurbano, grupo de los ocho, hiper desocupación, pacto de olivos, gobernabilidad, la política como delito, la política como única forma de ascenso social en una sociedad donde ya quedaban pocas, la militancia como marginalidad, y Yabran y ChaChaCha, ¡y mas!, ¡y mas!, ¡y mas!. Alguna vez habrá que discutirla en serio, cuando las pasiones se hayan aquietado y, quizás, cuando todos sus protagonistas estén muertos y enterrados. La Historia suele ser así. No hay que llorar. Alguna vez, allá por el 2003, nuestro amigo personal Jorge "vos sos un transgresor módico" Asís atosigado por las criticas casi se desgarra gimiendo: "¿Y a quien se le ocurría que se podía hacer otra cosa en 1990?" (la cita no es textual, si lo es su sentido) fue el ultimo intento que vimos de debatir esa década preguntándose que alternativas había, quien coño las tenia y si efectivamente se podía hacer otra cosa. Como nunca fuimos menemistas podemos plantearnos la cuestión sin la pretensión de expiar ninguna culpa. Nuestro aporte de hoy es bien modesto y marginal. Por ahora.
La pesadilla de los noventa (frag.) por Mezo Bigarrena
Ahora tengo veinte años y ya soy un jubilao No encuentro ni un trabajo ya me he quedaocolgao. Paso el día en las calles viendo qué se puede hacer . Sólo encuentro alcohol y drogas pa´ acabarme de joder .
Las cartas están marcadas yo tengo las de perder . No le intereso a nadie dicen que estoy reventao Soy un cero a la izquierda sólo soy otro parao
En un bosque de jeringas se perdió mi voluntad Los políticos y curas hablan de la libertad Mientras yo voy deambulando partido por la mitad
En la escuela me engañaron de mi casa me aburrí Mis viejos están perdidos y yo también me perdí soy hijo de los ochenta , del software y de los chips Mi aire es acondicionado Vivo en un videoclip.