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lunes, 12 de marzo de 2012

“Mezek”, de Yann y André Juilllard.

Es curioso, como parece que las editoriales se ponen de acuerdo a la hora de sacar obras de temáticas parecidas en una lucha por captar lectores que no sé hasta que punto no acaba saturando a los aficionados. Si Ponent Mon anuncia a partir de este mes la publicación de “Buck Danny”, la serie europea por antonomasia de aviadores, Norma Editorial ha corrido para adelantarse y publicar no una sino dos obras de Yann centradas en la aviación militar. La primera de ellas, “El Gran Duque”, la he aparcado por el momento ya que a priori me parece más interesante este “Mezek” dibujado por el gran André Juillard.
En 1948, el naciente estado de Israel se enfrenta a todos tipos de enemigos tanto externos como internos. Acosados por la aviación de la Liga Árabe, los israelitas buscan, burlando el bloqueo internacional de mil maneras posibles , hacerse con aviones de guerra por todo el mundo entre los desechos de la II Guerra Mundial mientras, ante la falta casi total de pilotos judíos, contratar pilotos mercenarios de distintas nacionalidades con los que formar la Aviación del Ejército Israelí. De entre todos esos pilotos, despreciados por los nacionalistas hebreos, destaca Björn, un misterioso y frío piloto sueco especialista en hacer volar los inestables “mezek” checos que oculta un doble secreto.

Aunque pueda parecer lo contrario tras sus largas colaboraciones con Conrad, opino que Yann no es un guionista especialmente imaginativo ni sorprendente. Sin embargo, compensa esa tara con un gran conocimiento de los mecanismos de los géneros que ha ido perfeccionando a lo largo de su carrera y la profusa documentación de la que se nutre a la hora de construir un guión. En ese sentido, “Mezek” no es una excepción y a partir de una convencional y trillada historia de género en torno al misterio de los sabotajes a los aviones israelíes y los secretos en el pasado del protagonista, Yann realiza una completa aproximación a la construcción del estado de Israel durante la guerra de 1948 describiendo de manera somera pero efectiva la compleja situación internacional en que se encontraba el naciente país. Como es habitual, se nota que Yann se ha documentado a conciencia para la realización de este álbum, incorporando a través de los distintos personajes referencias a hechos y personajes históricos reales que entremezcla con la resolución de los misterios en torno a la figura del protagonista para mantener el interés del lector hasta el final de la historia. Yann es un autor muy convencional y, en ese sentido, la trama resulta predecible pero gracias a la solidez y originalidad de las bases históricas que maneja y la correcta dosificación de los misterios, se lee con agrado aunque con excesivo distanciamiento respecto a unos personajes con los que cuesta identificarse.
Sin duda, el principal aliciente de “Mezek” para mí consiste es volver a disfrutar del trabajo de un dibujante de la categoría de André Juillard, quién da empaque al álbum demostrando que su trazo no ha perdido ni elegancia ni detallismo con los años. Lejos de las tramas de época a las que debe su fama o sus últimos escarceos con los personajes de Jacobs, Juillard se muestra como un exquisito narrador gráfico capaz de desenvolverse con igual maestría en la descripción de los más feroces combates aéreos y los distintos tipos de aviones como los más íntimos escarceos amorosos de unos amantes en una playa desierta. Cuando la profusión de diálogos entre los personajes no lastra los dibujos de Juillard, Mezek” alcanza una dimensión superior ya que el dibujante es capaz de aportar en esas secuencias mudas todo el dramatismo y hondura que precisa un buen cómic de género.

Mezek” es un notable cómic histórico que encuentra en la originalidad de los hechos tratados y el talento de Juillard sus principales elementos a destacar frente a una trama acaso excesivamente convencional y predecible que sin embargo como una máquina bien engrasada funciona a la perfección.

martes, 4 de octubre de 2011

“XIII Mystery: Little Jones”, de Eric Henninot y Yann.

Muy curiosa me ha parecido esta nueva entrega publicada por Norma Editorial de “XIII Mystery” (ya sabéis el “spin off” de “XIII”, la serie de Vance y Van Hamme, realizado cada álbum por un equipo distinto y protagonizado por un secundario distinto de la serie principal).

En el Chicago de los años sesenta, Little Jones es una pequeña niña sin hogar que intenta sobrevivir en uno suburbios azotados por los disturbios raciales. Por su desparpajo, la pequeña niña despertará la simpatía y protección del mayor Wittaker, un héroe de guerra hijo de uno de los principales valedores por la igualdad el reverendo Martin Calvin X. Mientras los Panteras Negras presionan a Wittaker para que se una a su organización, este intenta redimir a su amor, la hija del general al que salvó la vida en Vietnam casada con un prestigioso director de cine. Wittaker y Little Jones acabarán convertidos en piezas claves de una conspiración para desprestigiar e influir en el Black Power.

Yann construye una interesante y curiosa trama conspiranoica inspirada en el asesinato de Sharon Tate, la actriz esposa de Polanski, por Charles Manson que conmocionó a la sociedad norteamericana de los sesenta. No sé si le habrá hecho mucha gracia a Polanski (lo mismo ni lo sabe) el papel poco afortunado que le da Yann a su trasunto en este tebeo pero Yann juega con la evocación de aquellos hechos para orquestar este entretenido tebeo conspiranoico que no deja de ser un homenaje a los conflictivos Estados Unidos de finales de los sesenta. Quizás el único pero que se le pueda poner a la historia orquestada por el veterano guionista sea el papel marginal que otorga al personaje que, en teoría, debería haber protagonizado el álbum, la pequeña Little Jones, pero creo realmente que la historia de su origen no tiene desperdicio y puede atraer a potenciales lectores que desconozcan por completo la historia de “XIII”.

Formando equipo con Yann, el encargado del apartado gráfico es el efectivo Eric Henninot, un dibujante de corta producción e inédito en nuestro país cuyo estilo se miemtiza perfectamente con ell de Vance y en este álbum cumple sobradamente con una caracterización de los personajes bastante cinematográfica y que a más de uno le recordará distintas películas y personajes.



XIII Mystery” sigue cumpliendo sobradamente con su objetivo de ofrecer un agradable entretenimiento. Veremos cuanto tarda Norma en publicar el último álbum anunciado en Francia para el mes que viene protagonizado por el Coronel Amos.




Más ""XIII Mystery" en El lector impaciente aquí y aquí.

jueves, 28 de febrero de 2008

“Freddy Lombard 2” de Yves Chaland



La temprana muerte de Yves Chaland en 1990 nos dejó sin uno de los artistas de COMIC llamados a renovar este arte en la vieja Europa. Adonde podría haber llegado este portento de la línea clara nunca lo sabremos pero uno puede hacerse una idea leyendo cualquiera de los dos tomos en los que la editorial Glénat ha recopilado las aventuras de su personaje más emblemático, Freddy Lombard.
En este segundo volumen, se recogen los dos últimos álbumes que realizase sobre el personaje Chaland, “Vacaciones en Budapest” y “F-52”, de los cuáles al menos el último se encontraba todavía incomprensiblemente inédito en España. ¿Qué puedo decir de Chaland tras la lectura de todos los álbumes? Que es un autor magnífico y cada nuevo álbum es mejor que el anterior y estos dos en particular, junto a “El Cometa de Cartago”, publicado en el anterior volumen que ya comenté por aquí, son extraordinarios.
En “Vacaciones en Budapest”, Chaland traslada al trío protagonista al azaroso Budapest de la fallida revolución de 1957 desde una zona de recreo del Veneto, tras los pasos de Laszlo, el joven púpilo húngaro de Dina, quién, imbuido de romántico patriotismo adolescente, se escapa para apoyar la Revolución, Charlie y Sweep, le acompañarán a través de la antigua Yugoslavia hasta Hungría con el único interés de correrse unas vacaciones a costa de la acomodada familia del chaval. Sin embargo, una vez en Budapest, y aleccionados por Dina, vivirán múltiples peripecias para intentar salva a Laszlo, que ha caído prisionero de las tropas soviéticas de ocupación y va a ser deportado.
En “F-52”, Charlie, Sweep y Dina, los tres buscavidas protagonistas se enrolan como miembros de la tripulación del flamante F-52, un enorme avión transcontinental de propulsión atómica que va a realizar la ruta París-Melbourne. Durante el vuelo, una niña de clase turista es raptada y sustituida por otra de clase bussiness por unos acaudalados señorones sin que nadie crea a la desesperada madre salvo nuestros amigos que salvando el acoso del jefe de personal que quiere ligar con Dina desesperadamente, intentarán deshacer el entuerto. Mientras tanto, la tripulación intenta atrapar a un espía soviético que se ha hecho con un importante secreto militar.
La única comparación posible que se me ocurre con las propuestas de Chaland en cómic, son las del mejor Orson Welles de películas como “Ciudadano Kane” o “F for fake” para el cine.
Apoyado en los guiones por Yann Lepennmentier, Chaland juega a subvertir y divertir, incomodando al lector con constantes trucos y bromas en unas historias caleidoscópicas en las que las dobles y triples interpretaciones enriquecen unas tramas, aparentemente banales, en las que el autor ironiza y juega al despiste con el lector y la tradición y estructuras predecibles del cómic francobelga de aventuras, personificadas en el Tintin hergeliano. Pocas veces me he encontrado con unos álbumes tan ricos en matices, con un humor tan exquisito y que lleve tan lejos las posibilidades de un medio que sólo alcanza su máximo esplendor en manos de talentos como éste. Cháland subvierte la lógica familiar y prototípica en el desarrollo de tramas y personajes, los temas que trata son adultos, sus personajes en muchos momentos, por no decir casi siempre, amorales y los comportamientos de estos, impredecibles para el lector.
En ningún momento, estos álbumes resultan cómodos de leer. Chaland juega con perspectivas y composiciones, con el tratamiento del movimiento y de la narración entre viñetas (¡e incluso entre páginas!), el ritmo se acelera o desacelera al capricho del autor, y este muestra una variedad de recursos gráficos sorprendente, con una maestría en su uso insultante, logrando enriquecer cada nueva lectura de la obra y mantenerla fresca y moderna como si los años no pasasen por ella (¡"F-52" es de 1989!).
En los extras que incluye la edición de Glénat – por cierto, excelente – Chaland escribe “hay que hacer lo contrario que los demás e inventarse las reglas de un nuevo estilo, porque el estilo es lo más importante que un autor debe trabajar”. Sin duda, él lo consiguió. Estas historias no se olvidan fácilmente.

Si sólo pueden comprarse un tebeo este mes, que sea éste.

Si todavía dudan, visiten su página oficial, aquí.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

“Los innombrables 2: Aventura en Amarillo” de Yann & Conrad.

Leído “Avenura en Amarillo”, la segunda entrega de “Los innombrables” que Dibukks acaba de sacar casi por sorpresa tras un par de abortados anuncios anteriores, la sensación que queda es agridulce ya que nos encontramos ante un cómic bastante correcto dentro del género de aventuras pero que llega a España demasiado tarde para entender el carácter rupturista que tuvo en su momento allá por los años ochenta (¡sólo llega con veintitantos años de retraso!).
En este álbum podemos ver en práctica dos grandes talentos del cómic europeo que renovaron el panorama de la BD aportando temáticas más adultas. Por un lado, el guionista Yann un guionista todoterreno capaz de realizar obras tan diferentes dejando muestras de su indudable calidad en obras tan distintas como el primer volumen de “Sambre” en colaboración con Yslaire del que ya hablamos aquí, o “El cometa de Cártago” para “Freddy Lombard” junto a Chaland del que también dijimos algo aquí. Por otro, Conrad, un dibujante excepcional que supo modernizar los principios de la escuela franco-belga desde un aparente clasicismo narrativo. Probablemente, lo más destacable del cómic que nos ocupa sea el interés del equipo artístico de siendo fieles al género de aventuras tratar desde un humor negro y ácido temáticas adultas. Todos estos elementos, que influyeron de manera notable en el cómic europeo a posteriori abriendo la puerta a nuevas temáticas y actitudes, aparecen en “Aventura en Amarillo” por primera vez de una manera clara.
Hasta aquí la historia del cómic, a partir de ahora el cómic en sí. En este álbum los tres amigos Innombrables que dan título a la saga prosiguen sus aventuras en un Hong Kong amenazado ante el avance de los chinos comunistas de Mao y repleto de intrigas y espías. Mac y sus cólegas, ajenos a estos líos mantienen un discreto y fructífero negocio de contrabando de perros y misioneras con el que pretenden financiar la compra de un burdel en el que trabaja la dulce Junco Florido. Sin embargo, en su camino se cruza Alix, la tigresa blanca, una espía comunista que pretende huir del nacionalista general Lichi y de Sybil, la hija de uno de los principales magnates europeos de Hong Kong, con la que Mac tiene un pequeño escarceo amoroso. La huida de Alix y la muerte de Junco por Lichi provocan que Mac y sus amigos empiecen a tomarse la situación como como algo personal. Hasta aquí a grades rasgos la historia. Un argumento inconcluso que supongo tendrá su continuación en el siguiente tomo de la serie pero que deja al lector completamente a medias. Yann va incorporando tramas y subargumentos en un complicado juego que exige bastante del lector y del dibujante para encontrase finalmente con la decepción de encontrarse con una historia a medias. Por otro lado buena parte de los gags que Yann imprime a la serie han perdido parte de su efecto cómico con el paso del tiempo o quizás sea yo el que no conecte con ellos. Más interesante me ha parecido que es la soterrada critica al colonialismo tras la segunda guerra mundial o incorporar el sexo explícito en las historias. Otra cosa es el dibujo de Conrad quién hace una tarea extraordinaria en un álbum vistoso y excelentemente dibujado que es una delicia de contemplar haciendo un uso excelente de elementos tales como la onomatopeya, el color y el trazo para jugar con ambientaciones y situaciones. Sin embargo, no me queda claro lo que es original y lo que es incorporado dada la costumbre de este autor por retocar los albumes con posterioridad lo que ha llevado a que se hayan publicado de este mismo álbum varias ediciones en Francia a lo largo del tiempo.
En definitiva, un álbum para los amantes de la aventura gamberra y desenfadada que dejará al lector a medias por lo que recomiendo esperar a la publicación del tercer tomo de la serie. Cuando lea el final, quizás pueda valorar mejor si la serie es tan buena como se presupone o el tiempo ha jugado en su contra. Ya les contaré en su momento.