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martes, 24 de junio de 2014

“Batman: Serenata Nocturna (El origen del caballero oscuro)”, de David Hernando.



Los seguidores acérrimos de las aventuras de ese icono contemporáneo que es Batman, El Hombre Murciélago, sabemos a pie juntillas que al nombre del creador oficial de personaje Bob Kane que de siempre aparecía en las páginas de las aventuras clásicas del personaje había que asociarle el de Bill Finger, un oscuro e histórico guionista de la Golden Age al que se le negaron las mieles de la riqueza y la fama de las que sí gozó Kane

Sin embargo, fuera de esas nociones generales que repetimos cuan mantra bien aprendido de escolar aplicado a todo aquel que quiera preguntar, poco más sabíamos de esa historia debido a la escaasez de textos teóricos que lo abordarán en profundidad hasta la aparición en Estados Unidos de  "Bill, The Boy Wonder. The secret Co-creator of Batman" de Ty Templeton hace unos años. A esa obra, se ha unido editada por Timun Mas para los lectores en castellano “Batman: Serenata Nocturna. (El origen del caballero oscuro)” en el que un experto divulgador e investigador como David Hernando que ya nos deleitó con obras como “Batman: El resto es Silencio” o ““Superman: La creación de un superhéroe”, “ nos ofrece un exhaustivo ensayo novelado de la vida y obra de Bill Finger que no solo resulta de lectura obligada para los que se declaran fans del personaje sino que resulta ameno y entretenido para cualquier lector dispuesto a indagar en uno de los episodios más oscuros y tristes de la historia del Cómic norteamericano.

Hernando, que a lo largo de los años y las obras ha ido puliendo su técnica ensayísitica, posee un estilo directo, conciso y claro que le permite construir una narración distendida en torno a la que seguramente fuera una de las personalidades más infravaloradas del Cómic norteamericano aunando desde una admiración no escondida  la construcción de un completo retrato de la personalidad de Finger al que retrata como el típico creador ensimismado en sus fantasías al que le cuesta desenvolverse en el mundo real para ir incorporando datos y hechos que demostrarían lo fácilmente que fue manipulado por el inteligente y taimado Bob Kane, presentado como el auténtico villano del drama y al que no cuesta identificar en ese papel al leer la carta abierta de Kane que cierra la obra y que fuera publicada en el "Alter Ego" .

La fácil prosa de Hernando no esconde el cuidadoso y riguroso trabajo de investigación del escritor que se entrevistó con biógrafos norteamericanos de Finger como Thomas Andrae, Travis Langley o el ya mencionado Ty Templeton y además contó con los testimonios de personalidades tan contrastadas como el mismo Roy Thomas, que también escribe la introducción exclusiva al ensayo de Hernando, o familiares directos del propio Finger como su nieta Athena que le permiten construir un ensayo ameno y exhaustivo que cumple a la perfección tanto en el aspecto divulgativo como en el reivindicativo de la figura de un autor clave en el nacimiento y evolución posterior del género superheroico.

Hernando vuelve a acertar tanto en la temática tratada como en el estilo accesible y agradable de una obra que gustará por igual tanto a los aficionados al cómic como a cualquier lector inquieto y que viene a ayudar a la normalización del estudio e investigación centrada en el Cómic. De obligada lectura.

jueves, 25 de julio de 2013

“Fin”, de David Monteagudo.



Tenía muchas ganas de leer este libro que hace pocos años causo cierto revuelo en el panorama literario español al conseguir David Monteagudo con su primera obra lo que muchos persiguen durante toda una carrera literaria: el aplauso de la crítica y el público, cierta repercusión mediática y que un director de campanillas como Alejandro Amenábar le compase los derechos para ver en poco tiempo la obra adaptada al cine por Jorge Torregrossa.

Un grupo de amigos que llevan años sin mantener contacto se reúnen de nuevo en un apartado refugio de montaña. Los ya maduritos protagonistas guardan más de un fantasma en el armario pero la tensión de ellos empieza a aflorar cuando descubren que todos los aparatos mecánicos han dejado de funcionar. De camino a los núcleos urbanos y teniendo la sensación de ser los últimos seres humanos vivos en el planeta, los cada vez más atribulados amigos empezarán a desesperar cuando descubren que van desapareciendo uno tras otro sin explicación aparente.

Tras su lectura, creo que ”Fin” es el caso más sorprendente de suerte del principiante del que he tenido noticia, por no ponerme conspiranoico y empezar a elucubrar hasta que punto los medios son capaces de elevar una obra tan primeriza  muy por encima de su calidad real. “Fin” es una obra sencilla y  poco ambiciosa que incorpora con poca originalidad elementos y situaciones  de diversos géneros de ficción – terror, catastrófico, intriga- al servicio de una trama simple y escasamente desarrollada en el que el único interés es comprobar la evolución psicológica de los diversos personajes ante una situación catastrófica que escapa a su comprensión. Tras esa premisa, la obra se salva parcialmente solo gracias a la buena caracterización de los diversos personajes que realiza Monteagudo y la frescura de unos diálogos directos, llanos y creíbles que, sin embargo, no creo que justifiquen en absoluto el eco que recibió esta obra dada la incapacidad de Monteagudo de trasladar al lector  la intención de una novela que no funciona ni como parábola ni como mero divertimento de ficción provocando finalmente con su sosería  la indiferencia de un lector que más pronto que tarde empieza a sospechar que le están dando gato por liebre.

En fin, hay gente que tiene suerte y gente estrellada por mucho que lo intente... Se puede considerar a Monteagudo un afortunado frente a la enorme cantidad de talentos que no reciben tanto respaldo a pesar de contar con obras  mucho más interesantes y mucho menos publicitadas. Espero que, al menos, el éxito inicial le haya servido al autor para  convertir su “Fin” en un principio a partir del que podrá consolidar su oficio de escritor y una obra de mayor calado.  A mí de momento la sobrevalorada  “Fin” me ha dejado bastante frío.

miércoles, 17 de julio de 2013

“El vano ayer”, de Isaac Rosa.


Isaac Rosa es uno de los columnistas de opinión que sigo con regularidad desde que lo descubriera en “Público” y, actualmente, en “El Diario” y “El Jueves”. No solo porque ideológicamente comulgue con sus planteamientos sino porque además su estilo conciso, directo y llano aunque no exento de ironía y mordacidad me gusta frente al empacho de otras firmas con más nombre y barroquismos en los que camuflar quizás deudas vergonzosas. Por ese motivo tenía ganas de leer algo de su todavía escasa producción literaria entre la que destaca este “El vano ayer”, con la que ganó varios premios literarios en su momento.

La novela gira en torno a la reconstrucción del paradero de un viejo profesor universitario y un joven alumno desaparecidos en la represión a los movimientos estudiantiles universitarios en los últimos años de la Dictadura franquista. Dos personalidades contrapuestas pues Julio Denis, el profesor, era un tipo apocado y sin compromiso político mientras el estudiante Andrés era un activo miembro del partido comunista, André Sánchez.

A partir de esa premisa argumental, Rosa construye una novela que se aleja de una estructura clásica para convertirse en una digresión en torno a ese subgénero de la literatura española que ha tratado la posguerra española. Rosa, con inteligencia y conocimiento del medio hace gala de ese estilo periodístico, claro y llano tan característico  a medio camino en lo literario de Umbral y Saramago, para entablar un diálogo abierto con el lector no solo sobre ese oscuro periodo de la historia española sino de la realidad imaginada literariamente que en cierta medida lo ha ido magreando y maleando y las opciones que ha manejado a la hora de construir los diversos vericuetos por los que transitan lso personajes, aun cuando en ciertos momentos se guste en exceso para mi gusto y se permita alguna frivolidad -genial, eso sí- como explicar la posguerra cuan si un romance en castellano antiguo se tratase y Franco un émulo del Cid Campeador. Precisamente, por ese carácter experimental y abierto de la obra finalmente lo que acaba convirtiéndose en una mera excusa sin demasiado interés, es la trama inicial y el destino de los personajes lo que puede llevar a algunos lectores más convencionales a sentirse decepcionados ante el camino tomado por Rosa.

El vano ayer” no deja de ser una novela interesante que deja con ganas de conocer algo más de la producción literaria del autor que en esta novela crea un uróboros que engloba en sus pocas más de doscientas páginas toda la grandeza y miseria literaria que ha generado la posguerra y dictadura franquista.

jueves, 27 de junio de 2013

“Superman: La creación de un superhéroe”, de David Hernando.



Estos días, que anda todo el mundillo alborotado debatiendo sobre la penúltima película sobre el Hombre de Ácero dirigida por Zack Snyder, no está de más dar un paso atrás y aprovechar la coyuntura para coger perspectiva con tranquilidad disfrutando de la lectura de “Superman: La creación de un superhéroe”, obra de un gran conocedor del género superheroico en general como es David Hernando y  del personaje en particular gracias a su labor como editor de sus cómics durante un prolongado período del tiempo de la década anterior. Y es que a pesar de las demoras y diversas vicisitudes que ha sufrido  la publicación de este ensayo desde su programación inicial explicados por su autor en el prefacio de la obra, creo que la espera ha merecido la pena y el momento elegido para su publicación por Timun Mas es el idóneo para que una obra de estas características llegue a un público generalista.

Con un estilo ameno y una narración fluida y accesible, Hernando resume en apenas 270 páginas la historia de Superman desde su creación hasta el inicio del NUDC y el enésimo relanzamiento del personaje, prestando especial atención tanto a su gestación  y las luces y sombras de su historia en los cómics, referenciando sus etapas e historias más destacables así como explicando  su incidencia progresiva en otros medios desde las primeras series de animación y programas radiofónicos hasta las diversas películas y series de televisión contemporáneas, incluida la historia de los diversos proyectos que por suerte nunca llegaron a ver la luz. Como no puede ser de otro modo, Hernando hace asimismo un seguimiento acertado y sin caer en el apasionamiento desaforado respecto  la historia de los creadores del personaje, Jerry Siegel y Joe Shuster, y sus herederos y sus peripecias en su lucha por recuperar los derechos sobre el personaje

Hernando consigue un texto generalista muy equilibrado y de agradable lectura que pueden disfrutar tanto los aficionados y fans acérrimos que conozcan al detalle todas las historias referenciadas como los que quieran una guía inicial para sumergirse  posteriormente en mayor detalle  en los divesos aspectos de la interesantísima historia de una de las creaciones de ficción más icónicas y representativas del siglo XX.

jueves, 13 de junio de 2013

“Nunca la jodas”, de Jens Lapidus.



Ya comenté por aquí lo bueno que me había parecido Jens Lapidus en “Dinero Fácil”, la  primera novela de su “Trilogía Negra de Estocolmo”, pero es que “Nunca me jodas” , la segunda novela, superó mis expectativas y reticencias iniciales demostrando ser incluso mejor, presentando un nuevo trío de criminales marginados y  desarraigados que echarán por tierra el arquetipo acomplejado que los españolitos tenemos de la civilizada Suecia.

En “No me jodas”, Lapidus nos cuenta las historias de Mahmud un emigrante de segunda generación con problemillas para reinsertarse en la sociedad noruega tras una estancia en prisión y que espera encontrar en sus conexiones con la todopoderosa mafia serbia  la solución a sus problemas;  Nicklas, un antiguo mercenario parado que ha regresado a Suecia tras realizar unos trabajillos en Iraq obsesionado con castigar a los maltratadotes de mujeres; y a Thomas, un duro poli que no hace ascos en completar su salario con algunos trabajillos extras mientras fantasea con adoptar un niño. Los destinos de estos tres dispares personajes empiezan a entrecruzarse cuándo en el sótano de la casa de la madre de Nicklas, Thomas encuentra un cadáver al que le han arrancado los dientes y los dedos.

Cuando empecé a leer “Nunca me jodas”, la evocación de la primera obra de Lapidus, Dinero fácil”, fue casi inmediata y despertó mi desconfianza al mantener la misma estructura narrativa de presentar tres personajes en paralelo cuyos destinos en algún momento se cruzarían  lo que a priori iba a restar sorpresa a esta nueva entrega centrada de nuevo en los criminales de Estocolmo. Sin embargo, Lapidus demuestra que ha perfeccionado su estilo y sus dotes de escritor ganando la atención con un planteamiento que se va tornando cada vez más ambicioso conforme la novela avanza acometiendo nada menos el gran fantasma de los suecos, el magnicidio de Olof Palme, como uno de los macguffins principales de la obra al tiempo que describe con brillantez las pecularidades psicológicas de los tres complejos personajes protagonistas. Para acabar de redondearlo, y aunque se puede leer con total independencia respecto a la primera entrega, Lapidus introduce de forma colateral a personajes ya aparecidos en “Dinero Fácil”  que ayudan a reforzar el carácter unitario de la trilogía y saca el máximo partido a  su estilo directo, lacónico y conciso a base de frases cortas, directamente inspirado en Ellroy, y de su conocimiento directo de la canallada sueca a partir de su experiencia como abogado criminalista para dar la máxima verosimilitud a su historia manteniendo enganchado al lector de principio a fin..

En fin, “No me jodas”, publicada por Suma de Letras hace unos añitos, refrenda a Lapidus como uno de los grandes de la novela criminal en la estela de Bunker o el mismo Ellroy y un nombre a destacar del aluvión de autores nórdico de novela negra con el que las distintas editoriales nos han invadido. Muy recomendable.

jueves, 23 de mayo de 2013

“Invictus: Cosntantino, el emperador guerrero”, de Simone Sarasso.

Acabo de terminar esta novela histórica, editada por Planeta,  que el italiano Simone Sarasso ha realizado en torno a la vida del emperador Constantino el Grande, el último gran emperador romano y me ha gustado por diversos motivos. Os cuento.

Sarasso ha tenido buen ojo a la hora de elegir como protagonista de su novela al emperador Constantino El Grande, una de las figuras más influyentes y carismáticas del Imperio Romano, todavía virgen dentro del género histórico, aproximando al gran público su vida sin caer en la hagiografía o la mera sucesión de batallitas. No, Sarasso antepone a la persona -o el personaje- a la figura histórica y antes de caer en la mera novelización de hechos históricos, opta por el acercamiento introspectivo y subjetivo describiéndolo con sus luces y sombras mediante un estilo directo, moderno y conciso, poco habitual en los cultivadores del género histórico y que se acerca más al reporterismo gonzo al  incorporar el narrador su propio punto de vista subjetivo cargado de humor e ironía .

De este modo, y de una manera fluida, las poco más de seiscientas páginas de la novela se convierten en una amena lectura en la que se nos narrará  la vida de Constantino desde su nacimiento hasta su muerte, una vida en la que el emperador fue protagonista de un tiempo turbulento y trascendental en el que volvió a unificar el Imperio bajo su mando hasta alcanzar su máxima extensión territorial y legalizó y protegió el Cristianismo con el famoso Edicto de Milán, como grandes logros históricos aun cuando para ello tuviera que guerrear, conspirar y sacrificar a sus seres queridos.

Sarasso realiza un documentado recorrido de la vida del hombre centrando la novela en el desarrollo introspectivo del personaje para que, a lo largo de la novela, asistamos a su evolución desde sus inseguridades infantiles como hijo de Helena, una stabularia, y Constancio Cloro, un César ausente, a los que abandona para ser tutelado por el todopoderos Diocleciano y convertirse en un soldado hasta su conversión en un solitario y amargado todopoderoso Emperador anciano. Sarasso rellena con sus propios comentarios subjetivos, en ocasiones sardónicos, los huecos que los cronistas dejaron en la vida –sobre todo íntima del emperador- logrando en conjunto que los hechos históricos probados y su opinión de los mismos vertebren una narración entretenida.

En fin, “Invictus: Cosntantino, el emperador guerrero” es una más que notable novela histórica, bastante por encima de la media de los peplums que periódicamente aparecen en el género, y Sarasso se presenta como un interesante autor a seguir. Una novela llamada a convertirse con los años en la continuación natural y contemporánea de los “Yo, Claudio”, Anibal (el bueno, el de Gisbert Haefs) y “Memorias de Adriano” y conocer un poco mejor la imprescindible civilización romana de un modo ameno y entretenido.


martes, 7 de mayo de 2013

“El temor de un hombre sabio”, de Patrick Rothfuss.

Embargado de mi infinita fe en la capacidad para mejorar del género humano, alguna buenas críticas de conocidos y el ver en los andenes de Metro a más de un usuario cargando con el mamotreto, decidí darle una segunda oportunidad a Patrick Rothfuss – que aseguraba además haberse tomado su tiempo para "no escribir un libro más, sino el mejor de los libros posibles", según leí en algún sitio que no recuedo- y me he embarcado en las últimas semanas en la lectura de “El temor de un hombre sabio”, la esperada por algunos segunda parte de “El nombre del Viento”, sobrevaloradísima novela de fantasía la que ya escribí algo por aquí.

Kvothe retoma  el relato de su vida en la taberna en la que se esconde al Cronista que le escribe su biografía allá donde lo dejara. Tras abandonar sus estudios de magia en la Universidad durante unos trimestres, Kvothe pasará un tiempo viajando sirviendo al poderoso Maer Alveron, al que salvará la vida y prestará importantes misiones, conocerá a la mágica Felurian que le descubrirá los placeres del sexo y se adoctrinará y aprenderá los secretos de los esquivos adem, al tiempo que intenta averiguar más cosas en torno a los legendarios Chandrian de los que espera algún día vengarse por la muerte de sus padres y familiares.

En fin, si Patrick Rothfuss esperaba escribir una novela mejor que “El nombre del viento” me temo que en mi opinión no lo ha conseguido, ya que no solo no corrige ninguno de los defectos que veía en aquella sino que además parece incidir en los mismos. Con una extensión excesiva y unas situaciones alargadas hasta el aburrimiento, “El temor de un hombre sabio” no solo ensalza hasta la antipatía a su protagonista, un antihéroe adolescente que da igual los bretes en que le ponga su autor porque ya sabemos de antemano que saldrá airosos de los mismos merced a la estructura narrativa de la obra, sino que además las aventuras que protagoniza al lector avezado en el género fantástico no puede más que sonarle, ya alejado de la Universidad a lo J.K. Rowling donde se localizaba la primera novela, a refrito teen de los Leiber, Moorcock o Howard, por nombrar solo a tres autores referenciales.

En fin, seguramente as aventuras de Kvothe a mí me han pillado mayor y no me acabo de identificar ni con el personaje ni con el autor pero la pobreza argumental, de personajes  y de estilo de esta novela, me hace sospechar que si esto es de lo mejorcito que puede dar el género fantástico en los próximos años, el rasero de los expertos es realmente bajo o interesado.

Rothfuss es joven todavía y quizás no ha aprendido que por acumular más páginas se escriben mejores novelas. Espero que por él y por el bienestar de las articulaciones de su legión de seguidores que lo leen en los andenes del transporte público aplique esa lección en la próxima entrega. Yo, por el momento, me bajo de este carro desde ya.


sábado, 9 de marzo de 2013

“Stone Junction: Una epopeya alquímica”, de Jim Dodge.



Stone Junction: Una epopeya alquímica”, publicada por Alpha Decay por segunda vez tras una primera edición bajo el título de “Introitus Lapidis”, viene apadrinada por ser una recomendación expresa de Thomas Pynchon, quién de hecho firma el prólogo de la edición española, lo que ya es un aviso a navegantes sobre lo que pueden encontrarse en esta novela llena de posibilidades escasamente rematadas.

Daniel es un joven huérfano criado por una madre peculiar a la que ve morir demasiado pronto. Con una exquisita y heterogénea educación proporcionada por la la más secretísima de las organizaciones secretas AMO (La Alianza de Magos y Forajidos), el joven Daniel y sus inigualables talentos buscará frenéticamente averiguar quién fue el asesino de su madre al tiempo que se verá inmerso en una misión que le llevará hacerse con un diamante descomunal en cuyos misterios alquímicos puede esconderse el misterio de la existencia.

No es de extrañar la admiración de Thomas Pynchon por esta novela, ya que si se la dan a leer aun lector que conociera su obra sin especificar el autor podría afirmar que la habría escrito él y no el desconocido Jim Dodge. Y es que “Stone Junction: Una epopeya alquímica” comparte buena parte de  las inquietudes y características de la obra de Pynchon mezclando realidad y ficción en torno a la mitología del acervo norteamericano al tiempo que se pasa por el forro las formulas convencionales en torno a cómo ha de estructurarse una novela.

No, el principal interés de esta historia no está tanto en lo que cuenta Dodge como en disfrutar del despliegue de extraordinarios personajes que pueblan sus páginas y que de un modo u otro concilian la fantasía streampunk con la ortodoxia dickensiana, la intriga del mejor bestseller con el delirio poético beat y haciendo del poker, las conspiraciones, las drogas y el camino los puntos cardinales que definen los Estados Unidos mágicos e imaginados de nuestra ficción moderna.

En fin, “Stone Junction: Una epopeya alquímica” está lejos de ser una novela redonda y más cerca de la consideración de novela fallida desde la perspectiva del pensamiento único y convecional, pero precisamente ello la enaltece y la convierte en una novela valiente y sorprendente, imaginativa y heteródoxa capaz de dar una vuelta de tuerca en una única novela a todo el imaginario que Pynchon ha ido formulando a lo largo de toda su obra literaria.

Yo sí fuera Pynchon me cabreraría ante este monumento literario contracultural y pop, pero él como es un grande hasta le escribió el prólogo. Genio y figura.  

jueves, 14 de febrero de 2013

“El Prisionero del Cielo”, de Carlos Ruiz Zafón.



Tercera entrega de la serie “El Cementerio de los Libros Olvidados” escrita por Carlos Ruiz Zafón que con tanto bombo se presentase hace más de una década con “La Sombra del Viento” y que poco a poco fue ido diluyéndose tras la publicación de la más ambiciosa y en mi opinión fallida “El juego del ángel”, de la que ya comenté extensamente por aquí, hasta llegar a este "El Prisionero en el Cielo", en la que el escritor retoma a personajes y situaciones de su primera novela.

Han pasado los años y Daniel Sempere, el protagonista de “La sombra del viento”, se ha casado con Bea y tiene un hijo. Cuando en la librería que regenta con su padre aparece un siniestro personaje buscando a su amigo el peculiar Fermín Romero de Torres, este acabará desvelándole por fin su oscuro pasado en la prisión de Castillo de Montjuic durante la Guerra Civil y su conexión con el esquivo David Martín, el protagonista de “El juego del ángel”,  y la  fallecida madre Isabella Guisbert, la madre de Daniel. 

 En alguna parte del libro anuncian que las novelas que componen esta serie pueden leerse de manera independiente. Me temo que en el caso de esta entrega esta apreciación no es del todo cierta pues en ella Ruiz Zafón, con su estilo afectado y relamido, prepara la conclusión de la serie en una futura novela aun por publicar. Y es que “El Prisionero del Cielo” no deja de ser una novela incompleta que deja al lector la sensación de quedarse a medias de la trama planteada y que solo  interesará a aquellos que hayan leído las dos entregas anteriores. Ruiz Zafón vuelve a establecer, tal y como hiciera en sus libros anteriores, una doble trama en paralelo con personajes entrecruzados que  aparecieron en anteriores novelas al tiempo que va desvelando las conexiones entre sí. Sin embargo, preocupado principalmente en hilvanar ese tema central, los argumentos de las tramas presentadas resultan pobres y poco elaborados, quedando minimizados frente a la inconclusa trama principal. Como es habitual, Ruiz Zafón cumple rindiendo más de un homenaje, en la línea de la serie, a clásicos de la literatura como “El conde de Montecristo” o “Los Miserables” .

Ruiz Zafón en la tercera entrega se aferra a la estructura que le dio el éxito aun cuando tal fórmula en esta poco elaborada tercera entrega acusa el desgaste. En definitiva, “El Prisionero del Cielo”, vendida como una novela independiente, no deja de ser más que la primera parte de la obra que tendrá que cerrar  la serie dejando a los seguidores a la espera de la conclusión que desvele los últimso misterios en torno a Daniel Sempere y David Martín y a mí de una valoración más completa.

miércoles, 6 de febrero de 2013

“Sueño del Fevre”, de George R.R. Martin.



Los que hayan conocido a George R.R. Martin exclusivamente por su exitosa serie de fantasía “Canción deHielo y Fuego” podrán pensar que esta obra es fruto de la fortuna o la casualidad. Sin embargo, nada es producto exclusivamente del azar y Martin antes de su apabullante éxito ya se había construido una reputación gracias a una corta pero selecta producción en la que había tocado prácticamente todos los ámbitos del Fantástico aportando una original perspectiva a las historias de siempre. En ese sentido, el Terror no quedó al margen y en 1982 publicó “Sueño del Fevre”, una original novela de vampiros que en España ha editado Gigamesh.

A mediados del siglo XIX, el capitán Abner Marsh posee una compañía de vapores en el río Mississipi que no está pasando su mejor momento. Sin embargo, su suerte parece cambiar cuando conoce al culto Joshua York, un misterioso personaje que le propone asociarse con él para construir el más veloz y lujoso barco que haya surcado nunca el río, el Sueño del Fevre. Marsh accede y todo parece sonreírle, sin embargo las extrañas costumbres de su socio pronto le harán sospechar que su sueño y el de su tripulación pueden tornarse en pesadilla.

Sueño del Fevre” es una muy entretenida y lograda novela de vampiros a la estela de la renovación del género propiciada por el movimiento Steampunk y la novela de Anne RiceEntrevista con el Vampiro” que había aparecido unos años antes. En esta línea, Martin acierta plenamente en localizar una historia en un escenario tan atractivo como es la Edad Dorada de los vapores fluviales a lo largo del río Mississipi al tiempo que fuerza sin llegar a traicionar las convenciones de lo vampirico al buscar una explicación racional a la naturaleza de los vampiros para adaptarla a una sencilla trama en la que el peso de la historia no gira solo en torno al fenómeno vampirico sino además en la obsesión del capitán Marsh con su barco, El Sueño del Fevre, equiparable a la sed de los chupasangres. Martin perfila y caracteriza perfectamente el variado elenco de personajes que pueblan sus páginas hilvanando a la perfección la trama vampirica con la cultura de los vapores del Mississipi y referencias constantes en su obra como la amistad, la comida o el predominio de antihéroes alejados de los canones habituales.

“Sueños del Fevre” es una de las mejores novelas de vampiros que ha dado el subgénero vampírico. Una propuesta original, rica y variada, respetuosa con sus convenciones al tiempo que abre nuevas vías de desarrollo incorporando interesantes posibilidades. De lo mejorcito de George R.R. Martin.

martes, 22 de enero de 2013

“El invierno del mundo”, de Ken Follett.




Continua el prolífico Ken Follett con su repaso a la Historia del Siglo XX iniciado con La Caída de los Gigantes”, la primera novela de la serie “The Century”, de la que ya escribí por aquí, en la que embarca a sus personajes de lleno en la vorágine de la ascensión de los nazis al poder y la II Guerra Mundial.

Una nueva generación de las cinco familias que ya protagonizaran “La Caída de los Gigantes” toma el relevo de sus mayores para ser protagonistas y testigos desde los diversos bandos los cambios producidos en el mundo occidental desde el inicio de la década de los treinta hasta los inicios de la Guerra Fría, viviendo el alzamiento del nazismo y la II Guerra Mundial, la Guerra Fría y el inicio de la Carrera Armamentística entre los dos bandos.

Tengo que reconocer que esta segunda entrega de “The Century” me ha gustado algo más que la primera debido en buena parte al marco histórico incomparable que ya había demostrado conocer el escritor galés tan bien en sus novelas de espionaje aun cuando evidentemente sus protagonistas acusen la rigidez artificiosa y estereotipada de los personajes inmaculados y sus sencillas tramas resulten predecibles y escasamente originales. A pesar de ello, hay que reconocer el mérito de Follett de volver a conseguir mantener el interés a lo largo de sus casi mil páginas en las diferentes tramas familiares que desarrolla entremezcladas con los acontecimientos históricos universales haciendo estos accesibles y atractivos  a un público muy amplio y variopinto para el que está pensado hasta el último detalle de la novela.

A pesar de ello, resulta un poco amargo la ausencia de un posicionamiento más crítico en torno a los hechos narrados por parte de un autor que ha intentado obviar cualquier tipo de posicionamiento ideológico propio en sus personajes manteniendo una rígida neutralidad sobre los hechos presentados lo que acaba restando aun más credibilidad a las tramas ideadas protagonizadas por unos personajes idealistas e idealizados que se sitúan por encima del común de los mortales.

A pesar que me ha gustado más que la anterior,  me temo que “El invierno del mundo” confirma mi sospecha inicial que “The Century” está más cerca de convertirse en la versión literaria de  Cuéntame” que en unos nuevos “Episodios Nacionales”. Debe ser consecuencia del signo de los tiempos.

viernes, 16 de noviembre de 2012

“Supergods: Héroes y Mitos del Cómic”, de Grant Morrison.



La editorial Turner nos ha sorprendido gratamente con la publicación en España de “Supergods”, obra teórica en la que el ínclito Grant Morrison diserta en torno al género superheroico desde sus orígenes hasta el año pasado, en un análisis tan ameno como accesible para todos aquellos que quieran aproximarse de mano de uno de sus mejores conocedores a una manifestación cultural que ha saltado de las páginas de los tebeos a otros medios, e incluso han trascendido a la vida real y que, según Morrison, han evolucionado a lo largo de su historia hasta su  -esperemos- madurez definitiva.

Para los que nos gustan los superhéroes, en general, y la obra de Morrison, en particular, “Supergods” se me antoja una lectura imprescindible en la que el escocés no se limita a trasladar una retahíla de datos siguiendo una metodología academicista y objetiva sino que escribe desde su profundo conocimiento del medio, adquirido a partir de sus inicios como mero aficionado en su Escocia natal hasta su conversión en uno de los guionistas más reputados del medio, un visionario capaz de adelantarse a los cambios del género, y plagando la narración de numerosos apuntes autobiográficos que nos ayudan a entender algo más de su personalidad e incorpora sus opiniones sobre obras y autores de referencia sin pelos en la lengua, así como explicar el germen de muchas de sus propias obras.

En ese sentido, puede que el libro haya resultado incómodo a algún crítico puntilloso  y se haya acusado a Morrison de primar unas obras sobre otras en su análisis en función a su propio interés profesional. Sin embargo, a mí me ha parecido una obra suficientemente argumentada y ponderada en la que hay que valorar que el autor no se limita a quedar a bien con todo el mundo sino que se atreve a exponer sus propias opiniones personales con lo que la obra va más allá del mero libro de consulta para entenderse mejor como una reflexión tan completa y divertida como poco rigurosa lo cuál en mi opinión la hace todavía más atractiva merced a la agilidad que Morrison imprime a su narración, su erudición y su ingenio.

Morrison hace un completo recorrido por la historia del género desde sus inicios con Superman en 1939 hasta los albores del NuDC dividido en cuatro Edades diferenciadas – Edad de Oro, Edad de Plata, Edad Oscura y Renacimiento- en una interpretación de la historia, el género, sus posibilidades y sus limitaciones que no es nueva pero que a los seguidores de su obra no nos sorprenderá porque son las mismas que han venido vertebrándola desde sus inicios, ordenadas y organizadas de un modo coherente y accesible.

Más allá de lo de acuerdo que se pueda estar con algunas de sus cosas – a mí cuando empieza con lo de la magia, los viajes astrales y la interpretación de sus colocones en Tombuctú -  lo cierto es que Morrison parece que vive la vida como sus tebeos ya que para él todo está interrelacionado y ha hecho del amor por los cómics  su pasión, profesión y ha dado sentido a su vida con lo que se le puede considerar un jodido friqui punk afortunado. Genio y figura por muchos años, Mr. Morrison, y que efectivamente lo mejor esté todavía por venir.

jueves, 18 de octubre de 2012

“Canción de Hielo y Fuego 5: Danza de Dragones”, de George R.R. Martin.

Ains, Martin, Martin, que mal nos tratas a tus fieles seguidores...

Años de espera entre novela y novela en los que hemos comprobado como lo que fuera una gozosa experiencia de lectura durante las tres primeras entregas que nos llevó a los aficionados al género a propagar entusiasmados la original estructura, el “realismo” sucio y las constantes sorpresas que ofrecía una saga que parecía llamada a renovar el género, provocando que la difundiéramos más allá de nuestros marginales círculos para que diese el salto a la televisión, mutaba de absorbente “novela-río” a partir de su cuarta entrega, “Festín de Cuervos”, en una turbia “novela-charca”. A pesar de ello, tras cuatro años de espera más, pensaba que en la tanta veces aplazada voluminosa quinta entrega “Danza de DragonesMartin se redimiría y volvería por donde solía. Sin embargo, tras acaba esta quinta entrega, la decepción se acrecienta ya que en “Danza de dragones” la charca se embarra y donde antaño se sucedían para nuestro disfrute ritmo, intriga y sorpresas ahora no hay nada más que datos accesorios, personajes secundarios y paja, mucha, mucha paja.

En “Danza de Dragones”, Martin recupera a algunos de sus personajes más carismáticos como Daenerys Targaryen, Tyrion Lannister o Jon Nieve e incorpora otros nuevos a los que buen seguro acabará dando protagonismo y una voz propia como ocurre en esta entrega con Hediondo/Theon Greyjoy o Barristan Selmy en lo que, en mi opinión, no deja de ser un error. Una profusión de personajes disparatada, porque por mucho oficio que tenga Martin y ganas le ponga ninguno de los nuevos personajes tiene el carisma de los iniciales y, además, acaba en su afán de describir hasta el último detalle embarullando una trama que no avanza hacia ningún lado en concreto con lo que nos encontramos, tras “Festín de Cuervos” con un segundo libro (en realidad, dos) de tropecientas páginas reiterativo y aburrido en el que Martin se pierde en glosar las sociedad de su mundo imaginario dejando en suspenso el desarrollo de las muchas tramas abiertas a los que no da continuidad, recordándome en ese aspecto al peor Chris Claremont que hizo de la huida hacia delante su seña más reconocible.
Evidentemente, yo ya estoy pillado y si la salud me respeta -pondré en cuestión la mía ya que a Martin al parecer le molesta que los aficionados le preguntemos sobre la suya- y tras haberme aburrido aprendiendo como comen, visten, cagan y rezan todas las sociedades de Levante y Poniente espero que la conclusión de la obra prevista en los dos próximos volúmenes esté a la altura de sus inicios antes que nos pille definitivamente el invierno.

Más sobre “Canción de Hielo y Fuego aquí, aquí, aquí y aquí.

jueves, 6 de septiembre de 2012

“Dinero fácil”, de Jens Lapidus.

Me recomendasteis la Trilogía Negra de Estocolmo hace ya algún tiempo –creo que el amigo Tristán- en los comentarios del blog y yo, como siempre os hago caso, me acabo de leer “Dinero fácil”, la primera novela de la trilogía. Buen consejo.  Me lo he pasado como un enano con esta historia criminal tan alejada de los convencionalismos y estereotipos que de la civilizada Suecia tenemos.
Dinero fácil” nos muestra  el submundo mafioso de la civilizada Suecia a través de las andanzas de tres personajes poco recomendables – un camello emigrante fugado de la cárcel, un espabilado niñato con una hermana desaparecida que quiere entrar en la alta sociedad como camello de postín y un eficaz mafioso yugoslavo con problemas con su jefe que pelea en los tribunales con su ex la custodia de su hija- cuyos destinos acaban por confluir.

Jens Lapidus al parecer es abogado criminalista en Suecia y conoce de primera mano de lo que escribe, un fundamento que le da credibilidad a esta novela criminal alejada de los fantasiosos personajes ideados por los superventas Larsson o Lackberg. Alternando las voces de los tres personajes en cada capítulo y mediante un estilo lacónico y conciso basado en frases cortas y la reproducción de distintos documentos oficiales, Lapidus disecciona el lado oculto que por estas tierras desconocemos del boyante –sobre todo en otros tiempos- estado del bienestar sueco denunciando una sociedad, especialmente en sus elites, corrupta y racista.

A Lapidus en esta novela le falta quizás algo de peso literario –no es un Ellroy ni un Bunker, que las comparaciones son odiosas- en su estilo o algo de oficio y no logra que empaticemos con ninguno de sus tres antihéroes que ni buscan nuestra comprensión ni pretenden redimirse de su vida descarriada, pero engarza perfectamente las distintas tramas, ricas en todo tipo de delitos – no falta de , violaciones, robos, asesinatos, fugas, drogas, blanqueos y algunas cosillas más…- ,para mantenernos interesados de la primera a la última página.

Acabo de ver que “Dinero fácil” ha tenido adaptación cinematográfica. Intentaré verla aunque lo que puedo asegurar es que no pienso dejar de leer las otras dos novelas. Ya os contaré.

viernes, 31 de agosto de 2012

“El poder de las tinieblas”, de John Connolly.

Ya comenté por aquí que me había gustado “Todo lo que muere”, la primera de las novelas  protagonizadas por el atormentado detective Charlie Parker y escritas por el  irlandés John Connolly, así que, tras un tiempo prudencial para airearme con otras lecturas, he retomado la serie con “El poder de las tinieblas”, la segunda entrega de la serie.


Uno año después de los hechos narrados en la primera entrega, nos encontramos con un Charlie Parker que intenta rehacer su vida volviendo a la casa de su juventud en los bosques de Maine. Sin embargo, Parker no encontrará la paz que ansía y se verá envuelto en nuevos peligros cuando una transacción entre mafiosos sale mal y el suicidio de una aterrorizad anciana se conectan para enfrentarle a antiguos asesinos escondidos en los profundos bosques de Maine y en su pasado.

 
El poder de las tinieblas” es una novela absorbente, que no desmerece todo lo positivo ofrecido en la primera entrega. Connolly ofrece una evolución lógica a los principales personajes que orbitan en torno al atormentado Charlie Parker y desarrolla con éxito una trama compleja y absorbente en la que, de nuevo, los sanguinarios serial killers y los ambiciosos mafiosos se convierten en sus principales antagonistas.

 
La trama detectivesca está resuelta con oficio, aplicando una fórmula en la que Connolly incorpora a la base de la trama de intriga dosis de terror psicológico y elementos sobrenaturales que ponen en tela de juicio la cordura del protagonista. Es precisamente esos momentos que podríamos llamar oníricos los que suponen el mayor lastre de una historia, por otro lado, de nuevo bien documentada y en la que el autor  recrea para nosotros el profundo Maine con un dominio apabullante que a veces durante la lectura  me ha hecho preguntarme si a Connolly no  habrá usado de negro al mismísimo Stephen King.

Tras acabar “El poder de las tinieblas me queda la duda sobre hasta cuándo Connolly será capaz de aplicar la fórmula de éxito que ha encontrado sin acusar desgaste. Según parece, la cosa debe seguir funcionándole bastante bien porque la serie ya va por la duodécima entrega. Si acaso cuando pruebe con la tercera ya os cuento si me sigue convenciendo.

viernes, 20 de julio de 2012

“Dexter, el oscuro pasajero”, de Jeff Lindsay.

Creo que no lo he dicho nunca por aquí pero soy fan de la serie “Dexter”. Me divierten mucho las peripecias de este asesino en serie, sociópata justiciero, metido a padre de familia agobiado y creo que todas las temporadas – a falta de ver la última- han estado realmente bien. Por ese motivo, en cuanto he tenido un ratillo me he leído la primera novela original en que se inspiró la serie “Dexter, el oscuro pasajero”, de Jeff Lindsay.

El argumento de esta primera novela se ajusta básicamente a la primera temporada de la serie, aunque contenga algunos cambios significativos que no voy a contar para no chafarle a nadie el placer de descubrirlos por sí mismo.

Decir, sin embargo, que la novela de Lindsay ha sido una pequeña decepción ya que el original me parece bastante peor que la adaptación televisiva, mucho más profunda y consistente esta en la descripción y tratamiento de los personajes. Es cierto que ha de servir de atenuante que la mayor parte de las sorpresas que con un estilo ágil y directo en permanente diálogo con el lector desarrolla Lindsay a través de la narración en primera persona de Dexter son ya conocidas de antemano para el que siga la serie pero, a pesar de ello, la novela es demasiada abrupta y precipitada, especialmente en su embarullado tramo final que estropea buena parte de lo bueno realizado por Lindsay en las doscientas páginas previas.

Como curiosidad está bien, pero las soluciones del conjunto de guionistas de la serie dan una mayor solidez y profundidad al personaje y su historia, en mi opinión. Que cada cuál saque sus propias conclusiones.

viernes, 13 de julio de 2012

“1Q84: Libro 3”, de Haruki Murakami.

Tenía muchas ganas, tras haber leído las dos anteriores partes de la trilogía “1Q84” recopiladas por Tusquets en un único volumen, de comprobar como Murakami concluía las peripecias de Aomame y Tengo en el extraño mundo de 1Q84 y aunque el final pueda resultar lógico he de decir que en conjunto me ha parecido la peor de las tres partes con diferencia.

En esta nueva entrega, Murakami continúa alternando las peripecias de los dos protagonistas donde se quedaron. Aomame confinada en un piso refugio tras haber acabado con el jefe de la secta Vanguardia y espera volver a reencontrarse con Tengo mientras este se encuentra en el extraño Pueblo de los Gatos asistiendo a su padre moribundo. A las aventuras de estos dos personajes Murakami une las de un personaje al que otorga una mayor importancia el detective Ushikawa al que Vanguardia ha encargado la búsqueda de Aomame.

Decepcionante y fallida la conclusión de “1Q84” en la que Murakami deja sin resolver todos los misterios planteados en torno a las peculiaridades de este mundo deforme para centrarse exclusivamente en la reunión de los dos protagonistas eternamente aplazada. Quizás como metáfora del amor imposible pueda tener un pase pero lo dudo pero no deja de resultar decepcionante que el autor haya mantenido una trama de suspense y misterio rayana en el terror psicológico durante tantas páginas para plantar de ese modo a sus lectores con una conclusión tan pobre en la que deja sin explicación ni desarrollo a todo el elenco de personajes secundarios que han ido apareciendo a lo largo de la trilogía.

Quizás es que ha tenido que preparar un maratón o tuvo un bloqueo y no supo llevar más allá los enigmas planteados pero aviso que en este maratón de trilogía es más divertida la carrera que el último tramo que el lector acaba acalambrado. Si lo sé no corro.

miércoles, 20 de junio de 2012

“La Caída de los Gigantes”, de Ken Follet.


Estas últimas semanas, le he dedicado mis tiempitos de espera en los transportes todavía públicos de mi ciudad a atracarme con "La Caída de los Gigantes", el último tomaco de mortadela literaria del supeventas  Ken Follet, primero de una trilogía con la que nos amenaza el famoso autor de “Los Pilares de la Tierra”. En este, en concreto,  el  galés da un repaso a la primera parte de la historia del siglo pasado (fundamentalmente, centrándose en las causas de la I Guerra Mundial y la Revolución Rusa) a través de las vivencias de cinco familias de distintas nacionalidades –galeses, norteamericanos, alemanes, rusos e ingleses- y diversos extractos sociales.

Viendo el oficio con el que Follet desarrolla tramas sencillas y previsibles, juega con personajes tan planos como arquetípicos y minimiza cualquier atisbo de  posicionamiento agudo para contentar a todo el mundo, estoy seguro que si el escritor pusiera una fábrica de hamburguesas con esta fórmula tan exitosa sería capaz de hacerle la competencia a los MacDonald y Burguer King porque es curioso como con un cocinado tan pobre es capaz de atraer y mantener la atención de un amplio abanico de lectores con éxito durante tantos años sino fuera porque a todos nos gusta de vez en cuando zamparnos un bocado de comida rápida literaria y a pocos dejó de gustar "Los Pilares de la Tierra".

A pesar de ello,  La Caída de los Gigantes” tiene poco o nada de original en sus planteamientos y en el desarrollo de las tramas protagonizadas por personajes de las distintas familias que se entrecruzan entre sí desarrolladas a falta de brillantez con innegable oficio durante páginas y páginas logrando que funcionen, sin embargo, tanto por perseverancia como por la habilidad del autor de sacar partido a la presentación del contexto histórico  tan rico como bien documentado que incluso es posible que algún lector  confiado crea que los ficticios  Williams, Fitzherbert o Peshkov son personajes reales. Eso sí, giros argumentales emocionantes y sorprendentes no esperéis, en esta ocasión, porque todo se desarrolla dentro de unos derroteros tan previsibles que hacen que la novela aburra y por su extensión nos venza por agotamiento.

“La Caída de los Gigantes” es un Follet en estado puro con todos sus defectos y pocas de sus virtudes que alejado de cualquier intento de caviar literario o atisbo de sorpresa alimenta tanto a los adictos a los best sellers tanto como unas ricas hamburguesas aunque en esta ocasión incluso hasta a mí, que presumo de comer de casi todo,  me haya empachado y me plantee apuntarme a un buen régimen durante una temporada.