miércoles, 19 de junio de 2013
“Rocky”, de Jaime Hernández.
jueves, 20 de diciembre de 2012
“El retorno de las Ti-girls: Dios y Ciencia”, de Jaime Hernandez.
miércoles, 29 de agosto de 2012
“El Fantasma de Hoppers”, de Jaime Hernández.
jueves, 23 de febrero de 2012
Jaime Hernández y Dr. Know.
Volvemos a explorar el filón casi inagotable de las portadas para discos realizadas por Jaime Hernández. Hoy toca comentar la que realizó para el disco de grades éxitos del grupo nardcore punk Dr. Know del que su hermano Ismael fue miembro fundador y bajista.
La banda surgió en Oxnard (California), la ciudad en la que crecieron los Hernández a principios de los ochenta, y se ha mantenido con diferentes alineaciones prácticamente hasta hace un par de años, apareciendo en 2003 coincidiendo con uno de sus relanzamientos el disco de grandes éxitos para el que Jaime realizó la portada, “The Best of Dr. Know”.
En 2010, Dr. Know anunciaban oficialmente su disolución, aunque en 2011 uno de sus miembros, Kily Toucher con una nueva formación fundó un grupo llamado The Real Dr. Know.
Os dejo con “Piece of Meat”, una de las canciones más conocidas del grupo original gracias entre otras cosas a haber aparecido en la serie “South Park”:
domingo, 5 de febrero de 2012
Jaime Hernández y los Coyote Men.
En el año 1998, Jaime lo plasmó estupendamente en las ilustraciones, la portada y la contra del ábum “Call of Coyote Man!” con claras reminiscencias a su trabajo de “Love&Rockets”. En la portada, se ve como un miembro del grupo baila apretado con una hermosa muchacha y en las ilustraciones intereiores de arriba se cuenta, a modo de pequeña tira, como acabó la cita de una manera divertida .
Aquí os dejo una entrevistaa Los Coyote Men y debajo tenéis al grupo versionando la enérgica canción de The Stooges que popularizara Iggy Pop, “I wanna be your dog”.
sábado, 14 de enero de 2012
Throwing Muses y Gilbert Beto Hernández.
Ya hemos comentado en esta sección varios de los trabajos que Jaime realizó con distintas bandas a lo largo de su carrera (y alguno más aparecerá en breve) pero más puntual y desconocida es la relación de Gilbert Beto Hernández con el mundo de la música, siendo sus trabajos para Throwing Muses sin duda su aportación más destacable.
En 1996, Beto realizó para la banda liderada por Kristin Hersh, la portada, contraportada y libreto del que iba a ser su último disco antes de su separación en 1997.
El disco se tituló “Limbo” y reune algunas de las mejores canciones del grupo. Canciones como “Shark”, canción que precisamente dio título a un maxisingle con cuatro canciones cuya portada también corrió a cargo de Gilbert, o “Ruthie’s knocking”, que también daría título a otro maxisingle con portada del mismo Gilbert.
La influencia de “Palomar” es más que notable en todos estos trabajos, especialmente en la portada de “Ruthie’s knnocking” que a mí personalmente es la que más me gusta.
Os dejo precisamente esa canción interpretada por el grupo Throwing Muses:
domingo, 27 de noviembre de 2011
Jaime Hernández y Flaming Burnout!
En Enero de 1997, los almacenes de la discográfica independiente Estrus Records ardieron hasta los cimientos. Para contribuir a su reconstrucción treinta bandas de grunge, garage y punk entre las que se encontraban Satan’s Pilgrim, The Criminal, Mono Men, the Makers o Southern Culture of The Skinds, cedieron una de sus canciones para la recopilación “Flaming Burnout!: An Estrus Benefit”. Jaime Hernandez fue el encargado de diseñar la portada, una espectacular pin up que con una flamífera bandera daba la señal de salida hacia una nueva era. Una portada efectiva, simple y potente como solo Jaime es capaz de concebir.
Una de las canciones incluidas en el disco, “Behind Bars”, de Mono Men:
miércoles, 28 de septiembre de 2011
“Ciudadano Rex”, de Mario y Beto Hernández.
En una ciudad futurista más o menos cercana, más o menos lejana, los humanos conviven con robots autómatas que aspiran a conseguir la equiparación de derechos con los humanos mientras unos y otros son vigilados por extraños cuerpos parapolicales como los Cosechadores de Verdad. Cuando, tras una desaparición de muchos años, aparece de nuevo en escena el misterioso CDDN-RX-1, el primer róbot autómata que tomó apariencia humana, mafiosos, científicos locos y corporaciones empresariales pretenden capturarlo para descubrir sus secretos. Pero CDDN-RX-1 ha despertado con un objetivo y solo Sergio Bauntin, bloguero de profesión y niño de papa por vocación, será capaz de descubrirlo.
Malo, malo, malo es este esbozo de distopia futurista que se queda en el intento y no acaba de despegar por lo confuso del desarrollo, lo plano de los personajes y la escasa originalidad de la propuesta. Mario, que al parecer ha desarrollado el guión a partir de una idea que tenía en proyecto desde hacía años, toma unas cuantas ideas manidas de Orwell, Dyck, Welles, Huxley o Clarke para digerirlas mal y regurgitarlas peor en un tebeo de lo más simplón en el que se limita a hacer desfilar a una delirante y desconcertante galería de freaks sin que ninguno ayude a hacer más atractiva una trama en exceso confusa. Siendo benévolos y buscando una disculpa a los autores, podríamos suponer que no han existido tales trastornos digestivos en los Hermanos Hernández y todo se trata de un guiño, una broma para iniciados, en que los autores satirizan y se carcajean de un modo de entender la Ciencia Ficción... Que cada cuál piense lo que quiera, pero como yo no he leído en ningún lado que esa fuese su intención, me quedo con la primera de las explicaciones y prefiero pensar que hasta los mejores –y ojo, que Mario, a pesar de sus inicios en “Love&Rockets”, no parece que comparta el talento de sus hermanos pequeños- pueden errar.
En el aspecto gráfico, la obra es un despropósito. Si el dibujo habitualmente minimalista de Beto encandila y resulta adecuado para historias costumbristas como las de “Palomar”, en una historia futurista que se pretende oscura y crepuscular como esta queda reducido a su esqueleto con un esquematismo infantil basado en trazos gruesos y sencillos que parecen más propios de un principiante que de un artista contrastado de su categoría.
lunes, 16 de mayo de 2011
“Penny Century”, de Jaime Hernández.
A partir de las extraordinarias experiencias de sus fascinantes personajes femeninos, las historias de Jaime giran en torno a las relaciones de amor y desamor de sus protagonistas y la libertad, optimismo y alegría con la que viven sus vidas. A esa moraleja principal, Jaime le da un envoltorio sorprendente alejado de convencionalismos, ya que las protagonistas de sus historias son mecánicas y luchadoras de lucha libre, multimillonarias y chicanas punkies que juntas y revueltas protagonizan historias en las que el autor coquetea con habilidad y sin prejuicios con díspares y eclécticos elementos de culebrón, terror, ciencia ficción y humor, manteniéndose siempre uno o varios pasos por delante de un lector al que no deja de recordar que es un invitado y personaje curioso más en su fascinante universo de ficción. Un universo evocdaor de una estética retro realista inspirado en el cine y la televisión de las décadas de los cincuenta y sesenta y los sueños de sus más desbordantes fantasías, maceradas en los cómics y las sesiones de wrestling de su infancia o la rebeldía de los conciertos punk de su juventud, que este hijo de emigrantes dota de una personalidad sincrética, vigorosa y saludable que traslada a su original obra.
Jaime Hernández es un consumado maestro del blanco y negro. Un artista pulcro, elegante e inteligente que sabe dar siempre con el encuadre perfecto para contar sus historias en la siempre exigente composición de dos por tres viñetas por página que maneja como pocos el ritmo de la narración. Jaime se muestra como un maestro, lleno de recursos que sorprende con la profundidad de sus composiciones y ligereza de sus personajes, pasando con toda naturalidad del dibujo más realista a la caricatura evocadora de otros grandes como Charles Schultz y sin obviar guiños a otro gran autor de la escena del cómic independiente norteamericano, Charles Burns.
El último recopilatorio que acaba de publicar La Cúpula, con historias que a pesar de contar con más de diez años de antigüedad se mantienen frescas y divertidas, es una buena oportunidad para adentrarse en tan particular universo. En realidad, una oportunidad tan buena como otra cualquiera porque aunque todo se interrelaciona en el mundo de Penny, Maggie y Hopey, cada una de las historias tiene una entidad propia que permite leerlas sin conocer anteriores (la trilogía “Locas”) o posteriores (“La Educación de Hopey Glass”) entregas con lo que cada reencuentro con las protagonistas es único e inigualable.
En fin, la obra de Jaime Hernandez está llamada a ser una obra maestra del noveno arte si no lo es ya por derecho propio que como los buenos vinos gana solera y bouquet conforme pasan los años. No la dejéis de conocer.
miércoles, 13 de abril de 2011
Jaime Hernandez y The Shame Idols.
Dentro de su fructífera labor como portadista de distintos grupos musicales hay que destacar la intensa colaboración a mediados de los noventa de Jaime Hernandez con The Shame Idols, una destacable banda de punk comercial liderada por Tim Boykin.
Jaime se encargó de las portadas de los dos primeros álbumes de la banda, “I got time” (1995) y “Rocket Cat” (1997), antes de la disolución del grupo debido a la desaparición del sello Frontier. Pese a ello, Boykin y la mayor parte de los miembros del grupo formarían uno nuevo, Lolas. Finalmente, en 2004, The Shame Idols se volvieron a reunir en una nueva formación que ha grabado un nuevo disco, “The ligth is always on”.
Os dejo la única actuación que he encontrado del grupo con una canción perteneciente a este último disco.
viernes, 25 de febrero de 2011
The Ramones y el Cómic.
sábado, 5 de febrero de 2011
Jaime y Los Lobos.
En la ecléctica Roma acabaron tomando las culturas bárbaras como propias y en Estados Unidos la cultura latina está asumiendo mal que le pese a los adictos a la teína su protagonismo desde hace ya algunas décadas. Dos de sus más combativos defensores han sido en el cómic el gran Jaime Hernández (Beto también) y en la música el grupo Los Lobos (quienes alcanzaron cierta fama por su conocida versión de La Bamba).
Parecía lógico que dos sinergias con tantas puntos en común confluyeran y así lo hicieron en 2006 cuando Jaime realizó la portada para “The Town and The City”, uno de los mejores discos del grupo.
Os dejo con David Hidalgo cantando una gran canción de este disco, “The Valley”.
domingo, 30 de enero de 2011
Jaime y las Indigo Girls.
Jaime Hernández, autor consagrado por obras tan recomendables como “Locas”, “Love&Rockets” o “La educación de Hopey Glass”, le encargaron dibujar la portada de “All that we let in” el noveno disco de las Indigo Girls y nos regaló esta pequeña joyita…Una jovencita en camisa de franela en precario equilibrio sobre un puente a la que observamos desde una perspectiva imposible. La chica no puede volver atrás pero no sabemos que la espera al otro lado… Hermosa y brillante metáfora visual,,,.
Indigo Girls es un dúo de Folk-rock que desde finales de los ochenta se dedica a hacer buenas canciones alejadas de propuestas excesivamente comerciales. Sus componentes, Amy Ray y Emily Saliers han desarrollado al mismo tiempo proyectos en solitario.
Creo que merece la pena escucharlas:
martes, 23 de noviembre de 2010
“Relatos Extraños”, de VVAA.
Partiendo de la calidad de todos y cada uno de los artistas que han colaborado en una antología que reúne nombres tan alejados del género superheroico como Peter Bagge, Jason, Nick Bertozzi, Tony Millionaire, Brian Maruca, Jim Rugge, Junko Mizuno, Matt Kindt, Jeffrey Brown, Paul Hornschemeier, Becky Cloonan, Kikuo Johnson, Jhonen Vasquez, James Kochalka, Dash Shaw, Johnny Ryan, Jonathan Hickman junto a otros que no han hecho ascos anteriormente en reconocer –o trabajar directamente sin complejos- su deuda hacia el género como Paul Pope o el mismo Stan Sakai, hay que aclarar que es difícil entre la variedad de historias centradas no sólo en los más señeros personajes de La Casa de las Ideas como Los 4 Fantásticos, Spiderman o Hulk sino también protagonizadas por personajes más marginales como El Hermano Vudú o el mismísimo Uatu no encontréis alguna que guste, salvo que se sea un taliban marvelita en cuyo caso es casi mejor que ni se ojee un ejemplar de la obra sino se quiere acabar arrancando los pelos de la barba.
Con todo, se pueden sacar varias reflexiones comunes a todas las historias más allá del gusto particular de cada uno. Por un lado, el alto nivel mostrado por todos los autores y el conocimiento de los personajes Marvel lo que habla bien de la profesionalidad con que se han tomado todos el proyecto y, por extensión, el género; y, por otro lado, el enfoque humorístico que los autores han proporcionado a la mayor parte de las historias que va de la sátira a la ironía incluyendo más o menos veladas alusiones a la falta de evolución del género y los personajes, con lo que al mismo tiempo estos autores marcan su distanciamiento crítico respecto a unas convenciones que, me atrevo a decir, consideran obsoletas en un claro aviso a navegantes sobre el futuro del género si no se afronta un cambio.
“Relatos Extraños” es un tebeo abrementes, ya que mostrará a los más recalcitrantes marvelitas que hay vida más allá de sus héroes de siempre y autores interesantes con mucho que ofrecer, y un aviso dado su éxito comercial -de hecho ya se está publicando en EEUU una segunda miniserie- del que deberían tomar buena nota los editores marvel de la demanda del lector de superhéroes de nueva revisiones de un género en el que, por mucho que se empeñen, no está todo contado. Sólo tienen que prestar los muñecos.
lunes, 23 de agosto de 2010
La imagen del verano.
Wanda, mediante uno de sus hechizos, ha cambiado las probabilidades y se ha transportado desde el anquilosado universo marvel en que nunca ha sido demasiado feliz al refrescante e imaginativo universo playero de Jaime junto a sus amigas... una playa soleada en la que Sue no tiene ningún problema para mostrarse “visible” y Janet no tienen ningún interés en ser reducida a una avispa mientras los típicos ridículos machitos babean a su alrededor…
Mujeres al poder, Jaime dixit…Y yo también.
Una auténtica genialidad con mucha miga bajo la apariencia de un mero divertimento estival.
miércoles, 24 de febrero de 2010
Los Hernandez Brothers opinan sobre “Watchmen”.
(Los Hernández Brothers, mundialmente conocidos por su “Love&Rockets” opinan sobre “Watchmen” y muchos temas más en la serie de entrevistas del “Comic Journal” que Frog2000 ha tenido a bien traducirnos en los últimos días y que deberían leer en su excelente blog. Enhorabuena y gracias por el curro, Frog).
viernes, 11 de diciembre de 2009
“La educación de Hopey Glass”, de Jaime Hernández.
“La educación de Hopey Glass” se puede dividir en dos historias largas protagonizadas por dos de los secundarios principales de la serie, Hopey y Ray, aunque se incluya alguna más, a modo de entremeses, en la que Jaime caracteriza a Ángel, la compañera de piso de Maggie siendo el tema que da coherencia al tomo la conciencia de la madurez, entendida como asunción de las consecuencias de nuestros actos, una reflexión aguda que Jaime realiza a través de las reacciones contrapuestas de sus protagonistas. Así, Hopey y Ray se nos presentan cambiados respecto a los personajes que conocimos en anteriores entregas de “Locas” afrontando la vida de una manera diferente y contrapuesta precisamente al inagotable entusiasmo juvenil de la nueva compañera de Maggie, Angel. En la primera de las historias, “Día a día con Hopey” asistimos a una semana en la vida de la protagonista, y comprobamos como afronta los cambios provocados por su nuevo empleo como ayudante de profesora de primaria. Mientras en las historias protagonizadas por Ray observamos su turbulenta relación con Viv mientras no puede quitarse de la cabeza a Maggie, su gran amor, buscando cualquier oportunidad para retomar su relación ya sea en una convención friqui o en una fiesta equivocada. ¿Lo conseguirá? Tendrán que leerse el tebeo para enterarse.
Antes que nada, una advertencia. Si no han leído nada anterior de Jaime Hernández es mejor que no empiecen por este tomo. La obra de JH es una “novela-río” en la que desarrolla las vidas de una serie de personajes de humanidad desbordante que evolucionan casi a la par que su autor, por lo que si se inicia la lectura de la obra sin un conocimiento previo de lo anterior se perderán buena parte de la historia. Dicho esto, “La educación de Hopey Glass” es, probablemente, la obra de madurez de Jaime Hernández, una obra de apariencia sencilla pero enormemente compleja, en la que el autor nos reencuentra con unos personajes vitales y llenos de flaquezas que escapan a cualquier estereotipo clásico, personajes que, en el universo construido por el autor se encuentran y desencuentran mutan, radical o sutilmente, para mantener atrapado al lector que se convierte en un voyeur de una intimidad que el autor y los protagonistas muestran sin ningún pudor.
Manteniendo en todo momento, una exigente composición de seis u ocho viñetas por página, JH opta por distintas vías a la hora de mostrar los cambios en sus personajes. Si en la historia protagonizada por Hopey no encontramos cuadros de apoyo y opta por un plano medio desde el que seguir las peripecias de la protagonista, en aquellas que Ray es el protagonista convierte a este en el narrador único de la historia construyendo el discurso introspectivo del personaje dentro de una trama más compleja argumentalmente en la que se incorporan subtramas de género negro. Dos vías distintas de las que se vale además el autor para reforzar la caracterización de la personalidad de los personajes, a la indómita Hopey frente al reflexivo Ray. En el aspecto gráfico, Jaime ha evolucionado enormemente dando un mayor contraste y peso a sus volúmenes y sombras sin que por ello la narración no pierda fluidez y sus personajes expresividad a pesar de mantenerse fiel a su característica economía de trazo que le permite dotar como pocos de significado los silencios de los personajes.
En definitiva, “La educación de Hopey Glass” es un magnífico tebeo que deja con ganas de seguir disfrutando de las peripecias futuras que la vida (JH) depara a los estupendos personajes pergeñados por un autor inspirado. Impaciente espero nuevas entregas.