lunes, 29 de abril de 2013
“Ragemoor”, de Richard Corben y Jan Strnad.
viernes, 19 de abril de 2013
Richard Corben y Heaven’s Gate.
martes, 5 de febrero de 2013
“Flinch: El Terrror se Renueva” de VVAA.
miércoles, 18 de enero de 2012
“Cage”, de Richard Corben y Brian Azzarello.
La historia es bastante tópica. La madre de una chica víctima de un tiroteo entre bandas rivales alquila los servicios de Cage por cuatro cuartos para descubra quién mató a su hijita. Cage, que acepta el encargo por sus propios motivos, descubrirá que tras la guerra de bandas hay intereses ocultos de los que puede sacar buena tajada por lo que se pone a la labor.
Y precisamente el que realiza un encomiable trabajo es Corben que quizás sin la presión de la responsabilidad de versionar un personaje tan icónico como es La Masa redefine al nuevo Cage a la perfección. Corben retrata al renovado y chulesco Cage con acierto, jugando constantemente con la imagen deformada que devuelve en el espejo un personaje con más capas de lo que aparenta y lo sitúa en un entorno suburbial deprimido soberbiamente descrito que lo magnifica todavía más. Además, Corben juega y cuida al detalle los personajes secundarios caracterizándolos con brillantez y clavando especialmente al pandillero albino. Lo demás, pues acción, violencia y chicas monas en un tono blaxplotation que Corben refleja y ambienta con el talento que nos tiene acostumbrados desde hace casi cuarenta años y con un José Villarrubia que le entiende y magnífica como nadie.
“Cage” es un tebeo con más continente que contenido, visualmente impactante y con una historia que va quedándose cada vez en menos para acabar siendo una mera anécdota. Con todo, entretenido e indispensable para los admiradores del muchachote de Misuri. Que nos dure muchos años.
miércoles, 26 de octubre de 2011
“Hulk: Banner”, de Brian Azzarello y Richard Corben.
La premisa de la que parte es un tópico tan desgastado del que un guionista de la reputación de Azzarello casi debería avergonzarse: Hulk ha arrasado la ciudad de Santa Fe causando destrucción, muertos y heridos, por doquier, y Doc Sanson y “Thunderbolt” Ross andan tras sus pasos intentando atraparle y detenerle, el primero para redimirle y que Banner controle a su alter ego y el segundo para acabar con ambos.
Una trama trillada y que poco podía dar de sí si no fuese porque Corben es capaz de sacar petróleo de las simplezas de Azzarello y dotar de matices el escaso esfuerzo que este realiza en esta historia (la manipulada caracterización macarra de un personaje como Sanson es sonrojante) más allá de sus directos y molones diálogos, dejando –como suele ser por otro lado habitual en muchos de sus trabajos– que sea el dibujante que le toque en suerte el que cargue con el peso y desarrollo de la historia.
No es que Corben sea tampoco especialmente fiel a las versiones canónicas de los personajes pero su calidad es tanta que ni falta que hace. Pronto logra hacernos olvidar los detalles para sumergirnos en la narración y la riqueza de sus registros gráficos que convierten una historia tan ordinaria en atractiva tanto para aquellos que siguen ocasionalmente a Hulk como para los seguidores fieles. Y es que Corben es un superdotado que pasa del escalofrío terrorífico a la comedia de una viñeta a otra con facilidad, dotando de expresividad y registros sorprendentes a los distintos personajes –especialmente a su monstruoso Hulk- y convirtiendo un cómic del montón del que en principio no había mucho que rascar en una obra destacable.
Y es que incluso detrás del tan manido “HULKKK MACHACAR”, “HULK EL MÁS FUERTE” hay calidades. Solo tenéis que echarle un ojo al Hulk de Corben para comprobarlo.
viernes, 23 de septiembre de 2011
“Starr, El Bárbaro: El Asesino”, de Daniel Way y Richard Corben.
Len Carson es un escritor que en su juventud ganó mucha pasta escribiendo las noveluchas de “Starr, el Bárbaro” pero que decidió abandonar a su criatura y su a editor para dedicarse a la literatura de verdad. Maduro y arruinado, Carson solo encuentra la posibilidad de salir adelante escribiendo la precuela de las aventuras de Starr, pero lo que no podría imaginar es que sus criaturas le arrastrarían al mundo de espada y brujería de Zadath para participar en el enésimo enfrentamiento entre Starr y su archienemigo, Trull.
A Daniel Way le gusta hacer honor a su apellido e ir de "guay" readaptando sin tomarse demasiado en serio la historia ideada por Thomas que, en el fondo, ya partía de un motivo trillado del género de fantasía, el del terrestre que por un motivo u otro se ve arrastrado a un mundo fantástico (o viceversa, la criatura fantástica que queda suelta en nuestro mundo).
La cosa la salva y la dota de interés un Richard Corben que en este tipo de historias es un maestro y convierte cada viñeta en un espectáculo visual. Es cierto que no un espectáculo visual novedoso ni original porque para los conocedores de su obra las referencias a clásicos como “Den” o “Bloodstar” les serán más que evidentes pero Corben siempre cumple y el tebeo resulta agradable gracias a su buen hacer y la excelente compenetración que alcanza con el colorista José Villarrubia que se amolda perfectamente al personal estilo de Corben dotando a su obra de mayor energía si cabe.
En definitiva, “Starr, El Bárbaro” no es un gran tebeo ni aportará nada a un género –el de la Espada y Brujería- en el que tan difícil parece innovar pero es un pequeño gran tebeo –más- en la larga trayectoria de un Richard Corben al que le sobra oficio. Esperemos por Crom, Odín o Papa Pitufo que nos dure muchos años. A ellos nos encomendamos.
viernes, 19 de noviembre de 2010
“Conan, El Cimmerio: Cimmeria”, de Timothy Truman, Tomás Giorello y Richard Corben.
En este arco argumental, nos encontramos con un Conan que regresa tras sus primeros viajes (narrados en “Conan, la leyenda”) a su Cimmeria natal en pleno invierno. En el desarrollo del viaje, se encontrará con su primer amor, una bella y salvaje cimmeria que fue entregada en prenda de una titubeante tregua al jefe de los vanires y que ahora huye de vuelta a su tribu tras descubrir que está embarazada del hijo del jefe cimmerio (quién por otro lado fue el que se cargó la tregua anterior). Conan ayudará a la muchacha a escapar de los vanires y sus sobrenaturales aliados al tiempo que los rescoldos del antiguo amor parecen revivir.
Tengo que decir que me ha entretenido bastante esta historia que reúne todos los elementos que se pueden esperar en una historia de Conan, aderezado por algo que en la mayor parte de los tebeos Marvel del personaje fallaba, el cuidado de la ambientación. En ese sentido, la historia construida por Truman supuestamente inspirada libremente en “El hombre oscuro” howardiano y por extensión en la clásica “La noche del dios negro” de Roy Thomas, Gil Kane y Neal Adams (aunque francamente yo le veo pocas similitudes) describe perfectamente las diferencias entre los distintos pueblos del norte –cimmerios, vanires y aesires- al tiempo que realiza una cuidada caracterización de los distintos personajes y sus reacciones no dejando nada al azar. Los elementos fantásticos aunque tienen un peso importante en la historia son introducidos en su dosis justa para que encuentren su justificación dentro de la historia. Aparte de la labor de un sólido Truman que hilvana con habilidad la historia principal protagonizada por Conan con los flashbacks en que se introducen las aventuras de su abuelo Connatch, hay que destacar a un Tomás Giorello que confirma su calidad mostrándose como un gran excelente narrador capaz de dar un toque propio a su enfoque de las aventuras de Conan. Sin embargo, el gran reclamo es la labor de un Richard Corben que se encuentra muy a gusto ilustrando las aventuras de Connatch que realmente parecen hechas a su medida y encuentra un buen aliado en José Villarrubia quién sabe ajustar su labor para realzar los lápices del de Missouri.
En fin, que a mí me ha convencido y entretenido “Conan, el cimmerio” y tengo curiosidad por leer el nuevo arco argumental en el que se ofrecerá una nueva versión de “El coloso negro”. Sin embargo, a la edición de Planeta hay que ponerle el único defecto de su elevado precio que hará que muchos potenciales compradores se lo piensen dos veces.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Ningún Premio para Richard Corben.
Resulta que a Richard Corben no le han otorgado ni una triste nominación a los premios Eisner –“los Oscar de los cómics- a lo largo de su dilatada carrera ni está incluido en su reconocido Salón de la Fama “Will Eisner”. Alucinado, hago la pertinente comprobación en la wiki, y confirmo el dato. Pero, es más, resulta que a Corben tampoco le han otorgado nunca un premio Harvey ni está incluido en el Jack Kirby’s Hall of Fame.
Resulta alucinante y un poco bochornoso que se le niegue el pan y la sal en su país a un autor tan influyente cuando en el palmarés de las distintas ediciones de los premios se repiten de una forma casi mecánica los mismos nombres. Probablemente el carácter de Corben no le ha ayudado y la sensualidad de buena parte de su obra no sea del gusto de la pacateria yanqui, pero que a un autor de referencia que con setenta años continua en la brecha los profesionales no le tengan en cuenta no ayuda a que los premios y el medio adquieran mayor prestigio.
En fin, espero que más pronto que tarde, se salde esta deuda ante un autor portentoso que tanta influencia ha tenido –y tiene- en el medio. Yo, desde este humilde blog, reivindico un premio que reconozca los méritos de Richard Corben, aun cuando no haya premio mayor que la admiración de tantos y tantos aficionados y admiro a los autores de otros blogs a que se sumen a la iniciativa. Que no quede por nosotros.
viernes, 1 de octubre de 2010
Richard Corben, 70 años.
Que Don Richard cumple siete décadas y, tras tantos disgustos que nos hemos llevado en los dos últimos días (Penn, Curtis…) no está de más celebrarlo de la mejor manera posible, disfrutando de su talento como, por ejemplo, en “The Raven”:
sábado, 25 de septiembre de 2010
Jim Steinman se quedó con Richard Corben.
Tras el exitazo que supuso “Bat out of Hell”, el tormentoso idilio entre Jim Steinman y Meat Loaf acabó en divorcio poco amistoso (aunque una vez cada doce años más o menos se volvían a juntar para sacar una nueva parte de "Bat out of Hell”) y en el reparto de bienes Steinman se quedó con Richard Corben para su portada de su disco “Bad for good” que aparecería también en 1981 y competiría en las listas con el “Dead Ringer” de Meat Loaf/Bernie Wrigthson que comentábamos ayer.
Por otro lado, la portada de Richard Corben tuvo una vida más larga y Toutain la usó para ilustrar el Almanaque correspondiente al año 1982 de la mítica revista "1984".
Juzgad por vosotros mismos a través del video de abajo (eran los principios de los ochenta y el videoclip estaba en pañales pero no son atenuantes suficientes para una puesta en escena tan hortera, advierto) pero a mí me parece una pena que estos dos se pelearan porque a Rory Dodd las canciones ideadas por Steinman para Meat Loaf (mira que perder la voz…) le quedan un poco grandes.
