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viernes, 2 de noviembre de 2012

NO ERAN PRESAGIOS

...

Anne Bachelier




No eran presagios,



Anne Bachelier


eran recuerdos
de lo que había de venir.



Agathe Apkalne



Máscaras
que adquirían significado,


Anne Bachelier


imágenes
ya vistas


 Arya Chandra




pinturas sucedidas,
figuras acechantes.


Arya Chandra



No eran presentimientos,



Amina Broggi



eran  impresiones
venideras,

Anne Bachelier



ya vividas,
ya sentidas.



Anne Bachelier






...



miércoles, 11 de julio de 2012

MADRID MARCHA CON LOS MINEROS




Carmen Estébanez



MARCHA NEGRA

Éramos ya muchos miles en Moncloa la noche del 10 de julio de 2012 esperando la llegada de los mineros, 240 mineros, que sentimos en nuestro corazón y en nuestra alma.
Voces que recorren España sostenidas por unos pies desgarrados.
Su llegada estaba prevista a las 22 horas, llegaron a las 23, ¿cómo podrían sostenerse para continuar sus pasos?



Carmen Estébanez


Indescriptible fue la emoción que nos invadió a todos a su llegada, y la que recorrió su espíritu cuando encontraron una respuesta multitudinaria.



Evaristo Valle


Tenía que ser el himno de Santa Bárbara bendita el que uniera el agradecimiento mutuo y profundo.





Un momento único: los mineros hincan su rodilla en tierra y todos entonamos las palabras asturianas.

Miles de personas que de manera pacífica y emotiva nos hemos unido a una marcha negra y nocturna.


Carmen Estébanez


Un grito unía a Madrid con los mineros: "sí se puede". Moncloa, Argüelles, Ventura Rodríguez, Plaza de España, Gran vía, Sol y aquí de nuevo el himno minero.

Día 11 de julio de 2012, la manifestación transcurre desde Colón al Ministerio de la Industria.

"Madrid obrero se siente minero". Gracias, mineros.


Miles de personas reciben a los mineros en Madrid


"Unos dicen que ye Dios,
otros dicen no lo creo"


Carmen Estébanez


Los fulgores de tus extraños ojos
me conmueven, pero no digo nada
pues tú bebes mis lágrimas
sin preguntas.



Carmen Estébanez



Tus manos trazan humaredas negras
que nos miran mientras buscan su
forma y su figura. Si mi pensamiento
las hace crecer, entonces
me inventaría una estrella.



Carmen Estébanez


Quizás tú dibujes un mundo
demasiado lejano para ella.

Espero a que tus manos continúen
su recorrido por mis piernas
y cuando lleguen a la comisura
abierta del sol se desvanezcan.

Allí mis astros encontrarán tu orbe.

Elena Pascual



Evaristo Valle


...

domingo, 11 de diciembre de 2011

TU ESPÍRITU Y EL MÍO SE HAN DEVORADO


Hugo Urlacher


Buena la lió Cavalcanti

cuando habló de los espíritus

que sutilmente comunican

los cuerpos

y los hieren al entrar o al salir

enloquecidos de amor.


Alex Bazarin


Quizás continúen

viviendo,

más allá de

las comunes historias,

del caduco deseo,

del amor pervertido.



Dmitriy Lisichenko


Toman una vida propia,

se escapan de la piel

se van por nuestros ojos

y no vuelven.


Dmitriy Lisichenko


Tu espíritu y el mío

se acarician

tu espíritu y el mío

se contemplan

tu espíritu y el mío

por las noches,

juegan a

los astros,

que contemplan

desde oscuros telescopios.



Alex Dewars


Casi tangibles, luminosos,

despreocupados del mundo,

sin saber si los ven o

quién los mira.

Tu espíritu y el mío

de viaje

bañándose en el mar

o por el campo.

En Polonia,

en Praga o en Ucrania,

en Londres, en Thailandia...


Alex Dewars


Tu espíritu y el mío

entrelazados.

Nos han dejado solos.

Han volado.

Tu espíritu y el mío

se están mirando.



Dmitriy Lisichenko


Tu espíritu y el mío

se han fusionado,

olvidados de nosotros


Dmitriy Lisichenko



y, sin embargo,

nos han dejado extrañas

incomprensibles cicatrices

al escapar

por nuestros poros.



Dmitriy Lisichenko


Quién sabe si ahora

tu espíritu y el mío se han devorado.


Dmitriy Lisichenko




lunes, 27 de junio de 2011

¿Y si yo te lamiera el cuerpo entero?




Audrey Anastasy


Como masa extrañada

y masculina,

¿no sabías que Galatea

cuando quiere

se convierte en Pigmalión?




Audrey Anastasy


Yo tomara el puntero,

desbastara

el gran bloque de tu carne.

Cinceles dentados,

dientes puntiagudos

harían cosquillas por tu piel

de piedra.



Audrey Anastasy


Te esculpo,

te horado ,

logró unos labios enormes

palpitantes en tu rostro,

amenazan con absorber

chupar, digerir.

Taladro unos ojos brutales,

descomunales,

¡me observas!



Audrey Anastasy


Continúo en las formas

de tu pecho,

pico piedra.

Tus brazos.

Labro,

labro

excavaciones profundas,

observo el percutor,

lo copio.


Saturno Butto



Eres

Aquiles,

semejante a un dios.

Eres Héctor,

el de más hermosa figura.

Te modelo.

Separo tus piernas,

te esmerilo,

te froto,

te pulo,

te beso

te libo,

te derramo.

Vuelo

por la estancia.




Saturno Butto


¿Y si yo te lamiera

el cuerpo entero,

la piel coqueta,

el vello descarado,

apetecible?



Audrey Anastasy



....


domingo, 8 de mayo de 2011

JURO QUE TE AMÉ

Dedicado a Natalí Tárraco, que pidió luces.


Peter Van Oostzanen


Juro que te amé.

Juro que entendí a Dios,

no a Dios padre,

a dios mar, a dios pez.

Juro que el sol penetró

en las rocas.

Yo, yo vi la luna

caer de un árbol

mientras la tierra gritaba

ante el impacto.

¡Yo lo vi!




Angel Peychinov


Estambres descosidos

de placer

en mis pistilos.


Tenías la frente azul

y tez de estrella.



James W. Johnson



Juro que amé

tu pelo

mineral de tierra.

Entré en tu boca

camino de tu alma

y llegué allí.

Bajaban flores por

tus venas

y yo las besé,

lo juro.



Angel Peychinov


Y después de

tu carne,

fui rayo,

viento,

nubes.



Bijan (Sara Moon)



...

jueves, 14 de abril de 2011

14 de abril de 2011








He aquí un pequeño guiño para un día muy especial para mí, que como viene siendo tradición en este blog, celebro con vosotros, mis queridos amigos:



Francisco Ayala



LA IMPRENTA


Texto: Elena Pascual



Bueno, la imprenta ya estaba otra vez allí, era lunes y comenzaba el trabajo. Seis de la mañana, brumas en el exterior, brumas en mi interior, la habitación llena de brumas y mi corazón latía sin piedad, resonando por el techo, por todas las paredes, agotando mi cerebro y llenándolo de pánico. De nuevo la imprenta y yo solos.




Pat Rocha



La imprenta volvió a mostrarme sus venas, sus arterias, se ponía en funcionamiento sola para demostrarme que era más fuerte que yo. Quería eclipsar el movimiento de mis vísceras, las suyas estaban llenas de sangre negra. Una vez demostrada lo que ella suponía su superioridad y yo llamaba prepotencia, callaba un momento, era el momento del saludo. Aun las fieras en sus fosos se permiten una tregua.






Pat Rocha




Ella calló, me invitó a acercarme, me sonrió burlona, yo también sonreí, el otoño invadía mi espíritu, mi soledad estaba rodeando mi cuerpo y aunque leve y suave, no podía esconderla y ella, mi cruel asesina, asesinalotodo, estampalotodo, devora, traga, imprime, sigue, rueda, lucha, toma, retoma, agarra, mata, estampa, la veía con la nitidez de la crueldad más vil.

Y yo me acercaba, sigilosa claridad que se vislumbraba por la ventana, llena de sarna y del odio que respiraba.




Pat Rocha




Era el momento, a qué más demora, el olvido y la muerte podrían ser inalcanzables, un segundo más y entraba en el mar del fracaso, confusión y pérdida.





Pat Rocha



Llegaba el instante propicio, si yo conseguía empezar la rotación sin perder un miembro, sin que el monstruo enorme y negro me engullera, ya estaba salvado. Hasta siete días después no comenzaba la trampa, una semana de descanso.

Un botón, unos papeles que ruedan, que yo coloco y todo seguía su ritmo, metía mis brazos en la boca gigante y negra y los volvía a sacar. Una lágrima fluía por mi mejilla hinchada del terror, ¡estaba salvado!, una semana más de vida.





Pat Rocha




Llegué a casa a comer a las cinco, era tarde, ¡estaba muerto de hambre!

Disfrutaba siete días de la vida como un condenado a muerte. Degustaba mi comida como si fuera la última, la espada de Damocles se cernía sobre mi cabeza. Cada momento en que gozaba, tenía su máximo esplendor y de repente un segundo, el terror, la angustia más recóndita nublaba todo mi alrededor, anegaba mi alma de fango, me dejaba ciego, pero era un segundo... después disfrutaba de todo nuevamente, ¡ay!, cenaba fuera, visitaba museos, leía libros, acudía al cine, me reunía con amigos; un segundo de ceguera y otra vez volvía a la vida.





Pat Rocha




Llegó el lunes, no había remedio, el tiempo pasaba inexorable. Venas, arterias, corazón, saludos al monstruo. Y el monstruo me saludó, me impuso su fuerza y volvimos al silencio. Una vez más la lucha se iba a disputar. Me acerqué sigiloso, empequeñecido, febril, metí la mano. Apareció la rotativa:



EMPLEADO DE IMPRENTA MUERE DESCUARTIZADO EN UN TRÁGICO ACCIDENTE.










Miguel Hernández


LA MEMORIA


Federico García Lorca


MUERTOS EN EL ARMARIO


¡SALUD Y REPÚBLICA!



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