Pensaba revelar la posta de lo que pasa, pero después me di cuenta que a gatas la cabeza me da para escribir, no me puede alcanzar para explicar.
Si seguimos esta línea la movilización de sectores urbanos de clase media y media alta (y por favor Beatriz no me vengas conque tenían remeras baratas) en Buenos Aires, Córdoba o Rosario, se puede explicar en esa lógica: a ellos, salvo algún hijo del campo que está estudiando en la urbe, la medida no los afecta en absoluto, pero si la orientación de la política económica "intervencionista", por llamarla de alguna manera. No pueden tolerar, o mas liviano, no pueden comprender cómo el gobierno no se da cuenta de qué es lo correcto, de lo que en los '90 supimos conseguir. Esta adhesión francamente espontánea, (nota: que importa si se mandaron sms lo que cuenta es que la presencia de aparatos movilizando fue mínima, además que aparatos ¿los del ARI?) de estos sectores con el campo demuestra o revive el debate sobre como se estrutura ideológicamente la sociedad argentina. Muchos autores, demasiado vago para citarlos, afirman que la democracia que se reinstala en 1983, se presenta sobre un nuevo paradigma y las antinomias y conflictos precedentes quedaban sepultados, tras la caída de los procesos revolucionarios y la acción de la dictadura. Bueno, a revisar libros o a quemarlos para que nadie se acuerde de lo escrito. De pronto los nuevos actores sociales, las demandas posmateriales y todo eso muy pos, se fue al demonio y ahora importa menos que la clasificación al mundial. Entonces gente acá no hay posiciones muy duras, sino conflicto social y político, que es otra cosa. El gobierno, por su parte, cree que es un acto de justicia las retenciones al agro para balancear precios en el mercado interno; pero también lo mueve la necesidad de una política monetaria no muy heterodoxa, que busca mantener alto el superavit fiscal y las reservas del BCRA.
Esto por cierto ya lo han expresado varios colegas blogeros y algunos analistas en otras partes o actores políticos. Y los conflictos de este tamaño no se resuelven con la mera "buena voluntad del diálogo" aunque claro es imprescindible. Probablemente el conflicto, es decir al defensa de modelos políticos en pugna, que en este caso no tienen que ser necesariamente sólo dos, permanezca por mucho tiempo expresado en estos términos que ahora se manifiestan, lo que tampoco quiere decir que no se puedan establecer canales de acuerdos puntuales, porque en el fondo, eso si en una tensión indefinida, como decía el amigo, a largo plazo estamos todos muertos.