"Los diez mandamientos" Cecil B. Demille
"Los diez mandamientos" es un clásico tan grande y tan redondo que la idea de hacer una nueva versión sobre la historia de Moisés y Ramses era muy arriesgada. Por eso Ridley Scott ha optado por luchar con sus propias armas, huyendo todo lo posible de la obra de Cecil B. Demille.
¿Que en "Los diez mandamientos" Moisés, pese a ser un soldado, apenas demuestra sus habilidades en combate? Pues en "Exodus: Dioses y reyes" le vemos en batalla y adiestrando a a los esclavos como todo un general.
¿Que en "Los diez mandamientos" hay un tenso triángulo amoroso entre Ramses, Moisés y Nefertari? Pues en "Exodus: Dioses y reyes" la esposa del faraón es casi una figurante más.
¿Que en "Los diez mandamientos" se abunda en las pesadas tareas de los israelitas? Pues en "Exodus: Dioses y reyes" apenas se les ve trabajando y Moisés jamás es hecho esclavo.
Como veis todas las novedades parecen pensadas para que la historia tenga más ritmo y acción, pero lo cierto es que "Exodus: Dioses y reyes" sólo consigue superar a su antecesora en la representación de las plagas, tramo por el que Cecil B. Demille pasó de puntillas debido sin duda a las evidentes limitaciones técnicas del momento y en el que Ridley Scott se recrea logrando ahí su única victoria en el enfrentamiento con la peli del 56.
Y es que el filme de hoy es bastante raro. Los acontecimientos se suceden de forma bastante acelerada, pero en realidad el ritmo es lento y cansino en bastantes tramos. Eso por no hablar de la falta total de empatía que transmite Moisés, la ausencia de algún secundario en condiciones y lo absurdas que resultan varias escenas, diálogos y decisiones del director.
| Los chanchullos que hizo Moisés con las aguas del Mar Rojo desorientaron a algunos animales |
-Lo mejor:
·El tramo de las plagas está bastante bien (ya sabéis que a mí me gustan mucho los animaletes).
-Lo peor:
·Yul Bryner fue un Ramses imponente y chulesco. El faraón de "Exodus: Dioses y reyes" es un llorica pepón sin carisma alguno. Y Christian Bale en su línea, tan majo como siempre, una mezcla aquí de su John Connor y Máximo Décimo Meridio.
·El hijo del faraón es ahora un bebé y siempre, siempre le sacan durmiendo. Sé que suena fatal, pero esto le resta bastante impacto al momento de su muerte, porque no se aprecia diferencia con su estado habitual.
·Dije que mi parte favorita es la de las plagas, pero como ya sabéis que "Exodus: Dioses y reyes" es todo lo opuesto a "Los diez mandamientos" Ridley Scott la caga en el momento cumbre de la venganza divina. Con una neblina púrpura Cecil B. Demille logró acojonar más al espectador que Ridley Scott, que parece admitir de nuevo la derrota y decide no complicarse la vida.
·Todo lo que ocurre tras la liberación se lo podían haber ahorrado, sobre todo el pesado camino hasta la playa.
·Ver a Moisés discutiendo la estrategia con Dios o al pueblo hebreo en plan kale borroka son algunos de los momentos graciosos de la peli.
| Moisés se olvidó de decirle a algunas israelitas que las aguas iban a cerrarse de nuevo |
-Preguntas:
·¿Por qué Dios, en vez de organizar todo este quilombo con plagas y asesinatos para convencerle, no se le apareció directamente al faraón?
·¿Cuánto le pagarían a Sigourney Weaver por salir 30 segundos?
·¿Es que no se puede hacer ninguna película ambientada en Oriente Medio sin que salga Ben Kingsley?
·¿Por qué se empeñan en darle una explicación más o menos científica a muchas plagas y a lo del mar cuando Dios es un personaje más de la peli?
Nota: 4
"Exodus: Dioses y reyes" es un ejemplo de cómo el cine actual, con todos sus efectos especiales, su ambientación, sus paisajes y su ejército de extras no puede transmitir ni una pizca de la épica que lograban hace 60 años. En aquella época los cineastas venían del teatro y sabían contar historias y crear personajes, por no hablar de la presencia de los actores. Hoy las pelis están más cerca de los videojuegos que del teatro, y así nos va.