Stephen King
'La voz' ha servido para recordarle a España que la verdadera voz, la mejor, ya la conocíamos. Ya había pasado por otros programas de televisión, ya había tocado psiques y hasta generado sonrisas. Ya había ganado en el corazón de mucha gente y, por tanto, también en el alma.
Gane quien gane 'La voz', no será la Voz.
¡¡¡MIGUEL KOCINA!!!
(Ay)
Mira si estaría estropeada la edición de antemano que no sólo volvió a entrar Geno a la Academia, sino que Miguel Kocina se quedó fuera. ¿En beneficio de quién? Nada menos que de Coraluna, una discapacitada visual con nombre de Pokemon que, además, cantaba así de bien. Se recomienda darle al play y escuchar con los ojos cerrados, al más puro estilo 'coach':
'Operación Triunfo', como era de esperar, echo el cierre pronto y mal, con una gala final en la que apareció Bustamante como estrella invitada. Fueron pasando los meses y parecía que los programas musicales estaban de capa caída. Así, estrellas rutilantes de la pequeña pantalla tenían que buscarse las habichuelas en otros lares no menos dignos, como la isla de 'Supervivientes: perdidos en Honduras'
Hasta que llegó 'La voz'. El formato importado que Telecinco empezó a anunciar con una canción de Whitney Houston -quien falleció por pasarse de la raya en plena promoción de este spot, el cual fue retirado por razones obvias-. Miguel Kocina, como tantos otros jóvenes ilusionados de este país, vio el anuncio y algo se encendió en su interior. Pero Miguel, nuestro Miguel, tenía algo que lo diferenciaba del resto de aspirantes a entrar en esta renovada academia: Miguel Kocina tenía CARISMA. Pues sólo el carisma, claro que sí, había conseguido convertir al asturiano en un superviviente en nuestra memoria. Cuando lo vimos subir esas escaleras, todos lo reconocimos, saltamos del sofá, colapsamos los SMS, el whatsapp y los tweets: “¡ES MIGUEL KOCINA!” “MIGUEL KOCINA IS BACK!” “COME ON TO THE VOICE!”
(Quedada espontánea en Cibeles para celebrar la vuelta de Miguel Kocina a la televisión)
("Podría ser peor")
(Quedada espontánea en Cibeles para protestar por la marcha de Miguel Kocina de 'La voz')
¿Y qué hizo nuestro protagonista tras esta nueva afrenta, tras esta flagrante injusticia? ¿Liarse a quemar garitas de la ONCE, como habría hecho cualquiera de nosotros en su lugar? Pues no. Nuestro héroe resistió y no tenemos constancia de que protagonizase ningún acto vandálico. Es más, jamás le hemos oído pronunciar insulto alguno dirigido a otros ciegos de fama mundial, como Stevie Wonder, Serafín Zubiri o el sastre de José Corbacho.
Desde entonces, todo ha cambiado. A pesar de que ya no le vemos por televisión -cosa horrible, pues le echamos de menos-, gracias al poder de las redes sociales y a su innegable bondad y empatía, Miguel Kocina mantiene un trato fluido con sus múltiples fans a través de, por ejemplo, Twitter, donde el joven comparte sus emociones...
...
... y nos obsequia con imágenes impagables:
Como impagables son las conversaciones que, también vía Twitter, mantiene nuestro Miguel Kocina con su ex compañero y aún integrante del equipo de Melendi, Ruimán:
Lo que nos escama, a la par que nos preocupa, es que, teniendo como tiene Miguel Kocina más de 7.000 seguidores en Twitter, la cuenta de su club de fans oficial sólo cuente con apenas 300, entre ellos mi amiga Palabricas, como no podía ser de otra manera, tal y como revela esta captura de pantalla:
A este respecto, dicen las malas lenguas que, de los 7.000 que siguen a Miguel Kocina, 6.500 lo hacen para reírse de él, pero eso es una idea tan cruel e insidiosa que no le daremos pábulo en este blog. Aquí respetamos a los artistas y no consentimos ni una sola falta de respeto.
El Comonunca quiere pedir por favor, de rodillas si es menester, a Miguel Kocina que nunca cese en su empeño de triunfar. Que jamás abandone su sueño. Queremos aplaudirle en el próximo reality musical que se invente cualquier cadena de televisión, queremos verle sobre las tablas de un plató, queremos el ritual, su presentación de nuevo, su sonrisa, sus tablas, su dominio de la escena, todo él. Miguel Kocina logró por méritos propios y desde el primer día un hueco en nuestros corazones. En nuestras almas...
Y, ahora, ya no sabríamos vivir sin él. Eres un monstruo, Miguel Kocina. Y eso lo ve hasta un ciego.
(A 'La voz' le debo la voz. El haber devuelto a mi humilde vida de humana una voz que aún no sé cómo olvidé, pero que en realidad no olvidé nunca. Porque no pensar en algo o en alguien no es olvidar. Pero basta, que estamos entrando en metafísicas).