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Mostrando entradas con la etiqueta fauna de estrellas. Mostrar todas las entradas
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sábado, 26 de septiembre de 2015
lunes, 24 de agosto de 2015
Ursula Andress y el pelícano
Ursula Andress y el pelicano que encontró en su bikini durante el rodaje de 'Agente 007 contra el Dr No' (1962), de Terence Young
miércoles, 17 de junio de 2015
Grupo salvaje - Imágenes de un rodaje (y II)
Sam Peckinpah, William Holden, Ernest Borgnine, Ben Johnson, Robert Ryan, Edmond O'Brien, Warren Oates, Jaime Sanchez, Bo Hopkins, Strother Martin, L.Q. Jones, entre otros, durante el rodaje de la magistral 'Grupo salvaje' (1969)
jueves, 21 de mayo de 2015
Plácidas pausas de rodaje: Oleg Yankovsky, Domiziana Giordano ( y perro)
Oleg Yankovsky, Domiziana Giordano ( y perro) durante el rodaje de la sublime 'Nostalgia' (1983), de Andrei Tarkovski. Fotografía de Deborah Beer
sábado, 16 de mayo de 2015
lunes, 4 de mayo de 2015
domingo, 3 de mayo de 2015
Correspondencias: Gato blanco, gato negro, en Hiroshima, mon amour
En 'Hiroshima, mon amour' (1959), de Alain Resnais, Tras su encuentro inicial amoroso, ella de algún modo huye de las emociones que le abrasan, las cenizas de las huellas heridas del amor frustrado pasado. Y no deja de ser también un escenario, un escenario que impide que se materialice el escenario de la relación presente. Él la busca, en el rodaje (escenario de representación), conversan, junto a un gato blanco. Logra que la conversación se reanude, conversan en un bar, el sonido ambiente, desaparece, como en los fragmentos de la evocación de ella, que abre la memoria de la herida, o la herida de la memoria. Ella evoca, comparte con él, aquel amor pasado en Nevers, aquella reclusión en el sótano, se sumerge en los sótanos de su memoria, se enfrenta a aquel escenario que obstaculiza como una lluvia de ceniza su presente. En aquel pasado, entre aquellos fragmentos, que se reaniman en la memoria como esquirlas de una explosión interna, destaca su rostro magullado, con cabello rapado, mirándose con un gato negro.
martes, 21 de abril de 2015
viernes, 17 de abril de 2015
Todo lo que siempre quiso saber sobre ovejas y no se atrevió a preguntar
'Todo lo que siempre quiso saber sobre sexo y no se atrevió a preguntar' (1972), de Woody Allen, 'The black sheep of whitehall' (1942), de Basil Dearden, 'Killer of sheep' (1977), de Charles Burnett y 'El pastor de las colinas' (1941), de Henry Hathaway
miércoles, 15 de abril de 2015
domingo, 22 de marzo de 2015
Almas en el mar - Imágenes de un rodaje
Henry Hathaway, Gary Cooper, George Raft, Carole Lombard, Charles Butterworth, Fred McMurray (los tres de visita, en una pausa de sus rodajes en los Estudios Paramount), Olympe Bradna, Wilson Benge, Frances Dee, Virginia Weidler y el perrito 'Tarzan' duranta el rodaje de unas de las más grandes aventuras marinas que ha dado el cine, 'Almas en el mar' (Souls at sea, 1937), de Hathaway.
viernes, 20 de marzo de 2015
Plácidas pausas de rodaje: Joseph Cotten y los perritos de Orson
Joseph Cotten y 'Orson and Welles', duo de magos caninos, durante el rodaje de 'El tercer hombre' (The third man, 1949), de Carol Reed
sábado, 21 de febrero de 2015
sábado, 7 de febrero de 2015
Plácidas pausas de rodaje: Audrey Hepburn, Fred Astaire y Anita Ekberg
Audrey Hepburn y Fred Astaire escuchan el relato de Anita Ekberg, con la compañía de su perrito, durante el rodaje de 'Una cara con ángel' (1957), de Stanley Donen. Miradas que parecen estar en otra parte, o de hastío de qué me estás contando o de vaya marrón que te ha caído, mira que lo siento (a ver si ya reanudan el rodaje y conseguimos la toma buena de una vez).
martes, 3 de febrero de 2015
Plácidas pausas de rodaje: Richard Brooks y Dana Wynter
Richard Brooks, con Dana Wynter y perrito, durante el rodaje de 'Sangre en la tierra' (1957), que no consideraría entre sus más destacadas obras. Lo mejor de su filmografía predomina a partir de que comenzara a ejercer también de productor de sus películas, en las décadas de los 60 y 70: 'Lord Jim' (1964), 'El fuego y la palabra' (1960), 'A sangre fría' (1967), 'Los profesionales' (1966), 'Buscando al sr Goodbar' (1977), 'Con los ojos cerrados' (1969), 'Muerde la bala' (1975) o 'Dulce pájaro de juventud' (1962), la más afortunada adaptación de una obra de Tennessee Williams
lunes, 22 de diciembre de 2014
jueves, 23 de octubre de 2014
Al otro lado del puente
En la frontera puedes ser un hombre acaudalado, un asesino, un héroe del pueblo, alguien que vende a quien sea para conseguir dinero, alguien que intenta comprar a quien sea para conseguir su propósito. Puedes ser, incluso, una perra. Y en ese momento, cuando no eres nada, es cuando eres todo. En la frontera, nada somos, y somos todo lo que podemos ser. En la frontera, no hay distancias. Por eso, fácilmente se puede ser lo opuesto de lo que creías ser. En las fronteras, se disgregan las identidades, porque se revelan ilusión, polvo. O presunción en la mirada de una perra que sabe de entrega y desamparo. Por eso se llama Dolores. En 'Al otro lado del puente' (Across the bridge, 1957), de Ken Annakin, quien nunca estuvo tan inspirado como con esta excelente adaptación de un relato breve de Graham Greene (él mismo la califica como su mejor obra), Schaffner (Rod Steiger) es un próspero empresario que decide huir a Méjico al descubrirse sus fraudes financieros. El azar le presenta en el tren la posibilidad de adoptar la identidad de otro, Scarf (Bill Nagy). para lograr cruzar la frontera. Lo que no imagina es que aquel a quien lanza fuera del tren se encuentra también perseguido por la ley, pero al otro lado de la frontera, por atentar contra la vida de un político. Con una identidad u otra se encuentra perseguido a un lado u otro de la frontera, pero aunque esclarezca cuál es su real identidad se encuentra atrapado en un limbo en el que debe negociar con sus posesiones para lograr la liberación.
Si el joven Johnny (David Knight), que trabaja en el motel, le vende porque piensa que es Scarf, por el que ofrecen una recompensa, Schaffner establecerá un pulso, de demandas y ofertas económicas, con el jefe de policia mejicano (Noel Willman). Además, no imaginaba que Scarf fuera considerado un héroe por la gente del pueblo por el atentado que realizó. Y es que hay quien es según la perspectiva de cada uno. Scarf era asesino o héroe según la ley o el pueblo. Schaffner siempre pareció el mismo. Siempre fue despreciado, pero antes, por su posición de privilegio, era temido. Ahora Schaffner se convertirá en el objeto de los desprecios, pero no del temor, de los habitantes del pueblo mejicano, uno de los pasos para convertirse en nada ni nadie, apuntalado cuando el jefe de policía promulgue que nadie le ayude ni ofrezca alimento ni alojo. Schaffner cruzará el puente de sentirse Alguien y Algo a Nada ni Nadie, como en otro recorrido narrativo, en los fantasmales senderos de la fábula, ocurrirá con el empresario encarnado por Michael Douglas en 'The game' (1997), de David Fincher. Schaffner no había dejado de mostrar desprecio por la perra de Scarf, Dolores, hasta que la perra propicia, con sus ladridos, que advierta el escorpión en su pierna (elegida en una perrera de Liverpool, fue tal el impacto que causó la perra que el entrenador logró apoyo financiero para un refugio de perros con el nombre de Dolores).
En su descenso a la desposesión y la indigencia Schaffer se apoyará en el vínculo con la perra, con la que dormirá abrazado entre despojos y ruinas y alambradas. Ahora siente el desamparo, toma consciencia de lo que es sentirse una perra abandonada, un sentimiento que nunca había conocido, como tampoco el de saber crear un vínculo afectivo con nadie. Deja de ser un escorpión, y abraza. Schaffner parece convertirse en parte del árido paisaje, su arrogancia se transfigura en un desaliño que parece fundido con el polvo. Alguien que vivía en las apariencias, alguien que modificó su aspecto para sobrevivir, tiñendo su cabello, cambiando de gafas y de vestuario, como criatura adaptable que había sido a las circunstancias para sacar el mejor provecho de ellas, se convierte en un despojo, una imagen desprovista, cuerpo y desesperación, la que convulsiona su mirada cuando teme perder el único vínculo afectivo que ha creado y que se ha convertido, por primera vez, en necesidad. En medio del puente, en la frontera, donde nada somos, y somos todo lo que podemos ser. Incluso, un muerto, por abrazar por primera vez la vida. Y así la vida, con ojos de perra, puede abrazar nuestro cadáver.
James Bernard confirió a la banda sonora la crispada intensidad que caracterizó sus composiciones para las producciones terroríficas de la Hammer.
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