Cuando Lambert Wilson realizó unas pruebas en 1987 para ser el nuevo James Bond, que acabaría siendo encarnado por Timothy Dalton, destacaba más por su apostura que por sus atributos interpretativos. Parecía más un poster que un actor en obras como 'Cinco días, un verano' (1982), de Fred Zinnemann, 'La mujer pública' (1984), de Andrezj Zulawzski, 'Rendez vous' (1985), de André Techiné, 'El vientre de un arquitecto' (1987), de Peter Greenaway o 'El Dorado' (1988), de Carlos Saura. Pero su carrera daría un giro cuando se integró en la troupe de Alain Resnais, convirtiéndose en presencia recurrente, y revelando unas notables dotes actores, desde 'On connait la chanson' (1997) a la aún no estrenada 'Vous n'avez encore rien vu', pasando por 'Pas sur la bouche' (2003) o 'Asuntos privados en lugares públicos' (2006). Allende el Atlántico ha participado en las insulsas 'Matrix reloaded' (2003), 'Matrix revolutions' ambas de los hermanos Wachowski, 'Timeline' (2003), de Richard Donner o 'Catwoman' (2004) de Pitof. Y tampoco, dentro de las acotadas coordenadas genéricas (del reciclaje) fueron más destacables co producciones europeas como 'Un plan brillante' (2006), de Michael Radford o 'Babylon a.d' (2008), de Matthieu Kassovitz. Más sugerenres fueron 'Es más fácil para un camello...' (2003), de Valeria Bruni Tedeschi o 'De dioses y hombres' (2010), de Xavier Beauvois, año en el que colaboró con Bertrand Tavernier en 'La princesa de Montpensier'. Fotografía de Dennis Rouvré.
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domingo, 10 de noviembre de 2013
jueves, 1 de agosto de 2013
Julia Ormond, la estrella que retornó
Julia Ormond fue uno de esos extraños casos de emergente arrollador estrellato que se difuminó con la misma velocidad, aunque contando con un notable talento y un potente carisma, cosa no habitual. Tras debutar con 'The baby of Macon' (1993), de Peter Greenaway encadenó sucesivos protagonistas femeninos en tres exitosas producciones (equiparables en mediocridad), 'Leyendas de pasión' (1994), de Edward Zwick, 'El primer caballero' (1995), de Jerry Zucker y 'Sabrina' (1995), de Sidney Pollack. Intentó mantener esa popularidad en territorios europeos pero no fueron mucho más afortunadas 'Smilla, misterior en la nieve' (1997), de Billie August o 'El barbero de Siberia' (1998), de Nikita Mikhalkov. Optaría por centrarse en la televisión y el teatro, y sería 'rescatada' (no creo que casualmente, dado el personaje que interpreta) para el cine por David Lynch en un personaje secundario, pero crucial, en 'Inland empire' (2006), y estuvo también espléndida en 'El curioso caso de Benjamin Button' (2008), de David Fincher, como la hija del personaje de Cate Blanchet (y del de Brad Pitt). Su presencia era lo más notable en 'Surveillance' (2008), de Jennifer Lynch. Intervino también en 'Che, el argentino' (2008), de Steven Sordebergh, y alcanzó notorio reconocimiento, y premios, por su interpretación, como secundaria, en 'Temple Gradin' (2010), producción televisiva dirigida por Mick Jackson. Excelente estuvo interpretando a Vivien Leigh en 'Mi semana con Marilyn' (2011), de Simon Curtis. Ha trabajado en series como CSI (2008-09), Ley y orden (2011) o Mad men (2012-13). Entre lo último, 'The east' (2013) de Zat Batmanglij, Y será la protagonista de la serie 'Witches of East End' (2013
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miércoles, 2 de mayo de 2012
El contrato del dibujante
Dibujo 1: Representación, farsa, escenario, biología, escatología. Graham Swift escribió en su excepcional 'El país del agua', 'somos historias y pedazos de carne'. Los títulos de crédito de 'El contrato del dibujante' se combinancon planos fijos de varios aritóscratas ingleses, de finales del siglo XVII, y un 'cuerpo extraño', el pintor y dibujante Neville (Anthony Higgins), Dibujo 2: Contratos, intereses, poder, humillaciones, categorías. 'Las relaciones son un intercambio de egoismos simulados' escribió Max Frisch en 'Digamos que me llamo Gantenbein'. Neville es un deslenguado que se permite cualquier irreverencia porque sabe cómo valoran su arte, seña de distinción que le permite actuar como quiere y solicitar los privilegios que desea, incluso los de la complacencia carnal, cuando sea solicitado, contratado, por Mrs Herbert (Janet Suzman) para realizar doce dibujos de distintos ángulos de la mansión.
Dibujo 3: Encuadre, percepción, discernimiento, inferencia, manipulación. Neville utiliza una especie de encuadre, hecho de cuadriculas. La realidad es como las piezas de un puzzle. Se modelan según unos preceptos a los que hay que ajustarse, cada uno en su cuadrícula, o posición,en el tablero de las relaciones con/en la realidad. La arrogancia ciega a quien cree que domina el escenario, que traza el encuadre, que rige el objetivo, como le pasa a Neville, quien cree que tiene la batuta. No advierte los 'elementos extraños',disonantes, en el encuadre, que 'aparecen' como poiblesinterrogantes; en cada escenario aparecen prendas del dueño de la mansión, Mr Herbert, al que se supone de viaje, o una escalera que conduce a su ventana. Pero la mente de Neville no se interroga. Cautivo de la cuadricula de su mente no advierte lo que se teje en fuera de campo, lo que traman otros ojos, otras mentes, que él piensa que son piezas de la representación que domina, sin saber que él es una pieza en otra representación, en la que los cuerpos extraños son sacrificables (las sombras que rigen el encuadre en el plano que firman el contrato son premonitoria).
Dibujo 4. Estatuas que se mueven, hombres desnudos que actúan como estatuas, que cumplen su papel, que ajusta bien su pene, y orinan como si fueran una fuente, cuerpos que se confunden con el entorno, parte integrante, enigmas. Piedra, papel, y unos ojos abrasados. Los contratos con la realidad disponen de ciertas clausulas, más que invisibles en letra muy pequeña o dificilmente descifrables, confundidas con el entorno de clausulas. Quien manda marca las pautas, y no se permite que el trabajador controle, dirija, trame o represente el escenario, el encuadre, como él quiera. Su posición es la de acatar, subordinado, ciego, o sino muerto.
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