Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Michael Dudok De Wit. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Michael Dudok De Wit. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de enero de 2018

Mis 30 películas predilectas estrenadas en el 2017

30. Los demonios, de Philippe Lesage
29. Demasiado cerca, de Kantemir Balagov
28. Barry Seal: el traficante, de Doug Liman
27. Rosalie Blum, de Jean Rappenau
26. La vida de Anna, de Nino Basilia
25. Múltiple, de M Night Shyalaman
24. La batalla de los sexos, de Valerie Faris y Jonathan Dayton
23. El tercer asesinato, de Hirokazu Kore Eda
22. La suerte de los Logan, de Steven Soderbergh
21. Norman, el hombre que lo conseguía todo, de Joseph Cedar
20. Lady Macbeth, de William Oldroyde
19. Dunkerque, de Christopher Nolan
18. En realidad, nunca estuviste aquí, de Lynne Ramsay
17. Wonder wheel, de Woody Allen
El gran showman, de Michael Darcey
15. El rey Arturo: La leyenda de Excalibur, de Guy Ritchie
14. Columbus, de Kogonoda
13. Ana, mon amour, de Calin Peter Netze
12. Bajo el sol, de Dalibor Matanic
11. La tortuga roja, de Michael Dudok De Wit
10. Logan, de James Mangold
9. Reparar a los vivos, de Katell Quillévére
8. El viajante, de Asghar Farhadi
7. Detroit, de Katrhyn Bigelow
6. Loving, de Jeff Nichols
5. Jackie, de Pablo Larrain
4. Billy Lynn, de Ang Lee
3. Personal shopper, de Olivier Assayas
2. Blade runner 2049, de Denis Villeneuve
1. A ghost story, de David Lowery

miércoles, 5 de abril de 2017

Lo mejor del primer trimestre del 2017

10. Como perros salvajes, de Paul Schrader
9. Logan, de James Mangold
8. Manchester frente al mar, de Kenneth Lonergan
7.Felices sueños, de Marco Bellocchio
6.Múltiple, de M Night Shyamalan
5.Loving, de Jeff Nichols
4. Jackie, de Pablo Larrain
3. La tortuga roja, de Michael Dudok de Wit
2. El viajante, de Asghar Farhadi. 1.Billy Lynn, de Ang Lee (debajo)
En este primer trimestre se han estrenado dos obras, en las que interviene Matthieu Amalric, que remiten a un cine (alternativo) al que se le ha pasado la fecha de caducidad, la discreta BELLA DURMIENTE, de Ado Arrieta y la plomiza EL HIJO DE JOSE de Eugene Green. Como los personajes que se han quedado detenidos en el tiempo en la obra de Arrieta, los cineastas parecen haberse quedado estancados en enfoques y tratamientos que ya resultan un tanto apolillados, e incluso, en el segundo caso, impostados. En cambio, 'Nocturama' de Bertrand Bonello, en cambio, como propuesta de cine alternativo, que va por delante,en sus exploraciones del lenguaje cinematográfico, no parece que se vaya a estrenar por el momento (a no ser en proyecciones de filmoteca y similares). Aún más sangrante resulta que dispongan de más aristas en su planteamiento reflexivo o conceptual, ingenio expresivo, e inclusive, en algún caso, más complejidad (sin tener que revestirse de pretenciosidad) obras de género recientes que transitan en patrones narrativos más ortodoxos (motivo por el cual hay quienes ya presuponen que carecerán de sustancia alguna: incluso, los hay que alardean de su falta de interés en verlas), caso de MÚLTIPLE, LOGAN, GHOST IN SHELL (que puede aburrir o no, pero calificarla de simple, como he leido, indica que no se ha discernido lo que plantea) O LIFE (y particularmente, reconozco, que no iba con especiales expectativas con respecto a las tres últimas). Cada una de ellas pone en cuestión los prejuicios (como las mentes cerriles que se negaban de entrada a ver Logan) de quienes no esperan que una obra de gran presupuesto o muy publicitada no sea tan sustanciosa que otra de producción en pequeña escala y escasa difusión. La sustancia o la sugerencia estás más allá de los límites o de las etiquetas que restringen a algunos (en un extremo o en el otro). También los hay que reprocharon a Farhadi la occidentalización de su estilo, como si eso le sustrajera pedigrí con respecto a sus cineastas compatriotas, por no transitar de modo más directo el realismo y sostenerse sobre complejas y férreas estructuras dramáticas, como refleja de nuevo con EL VIAJANTE.
La excepcional BILLY LYNN no fue bien recibida en Estados Unidos, en especial por la elección de su forma de proyección, y aquí no ha merecido atención alguna, como también el caso de la muy singular LA CURA DEL BIENESTAR. Dos obras que plantean una mirada inclemente,la primera de modo más directo, la segunda a través de una concepción fantástica de fábula, un cuestionamiento del substrato que define a un país, pero también a un modelo de sociedad (global). JACKIE también se complementa con BILLY LYNN, uniendo cincuenta años de historia, con su incisión en la condición escénica de la realidad, de la imagen proyectada conveniente, de los sueños enajenados. Son dos demoledoras sacudidas para mirar la realidad de frente, despojadas, desnudas, y con moratones. Nichols vuelve a demostrar que es uno de los más sugerentes nuevos cineastas estadounidenses. Con LOVING también rasca en esa primera capa de pintura frágil de sociedad progresista (hace nada aún no se permitían en ciertos estados el matrimonio interracial). Además, con sutil y contenida fuerza expresiva, recupera las aristas del melodrama, como también logra MANCHESTER FRENTE AL MAR (que contiene, en la secuencia del reencuentro en la calle entre Michelle Williams y Casey Affleck, uno de los grandes momentos del cine reciente, y una lección magistral de interpretaciones a través de frases incompletas y miradas elusivas, doloridas). Dos veteranos como Schrader y Bellochio, demuestran con sus insurgentes COMO PERROS SALVAKES y FELICES SUEÑOS que no dejan de explorar en las formas y en escupir a cualquier complacencia y aveniencia. Y LA TORTUGA ROJA es, simplemente, exquisita poesía.
Mejor interpreción masculina. Shabab Hosseini, El viajante. Joe Alwyn, Billy Lynn. Joel Edgerton, Loving. Casey Afleck, Manchester frente al mar. Hugh Jackman, Logan.
Mejor interpretación femenina. Taraneh Alidoosti, El viajante. Ruth Negga, Loving. Emma Stone, La ciudad de las estrellas. Natalie Portman, Jackie. Adele Haenel, La chica desconocida.
Mejor dirección de fotografía. Jackie (Stephane Fontaine). La cura del bienestar (Bojan Bazelli). Como perros salvajes (Alexander Dynan). El día más feliz de Olli Maki (Jani Petteri Passi). Ghost in the shell (Jess Hall).
Mejor banda sonora. Múltiple (West Dylan Thordson). Loving (David Wingo). Jackie (Mica Levi). La tortuga roja (Laurent Perez del mar). Figuras ocultas (Hans Zimmer).
Mejor montaje. Billy Lynn. El viajante. Jackie. Logan. Felices sueños.

lunes, 16 de enero de 2017

Father and daughter, de Michael Dudok de Wit

'Father and daughter' (2000), el prodigioso cortometraje de Michael Dudok de Wit. Hiyao Miyazaki se había quedado impresionado con este cortometraje. El Estudio japonés Ghibli le envió al cineasta un email con dos preguntas: si podían distribuir su cortometraje en Japón, y si querría dirigir un largometraje para ellos. A la primera cuestión, de Wit respondió que sí, pero que no entendía la segunda ya que estaba tan desconcertado que no podía creerlo. 'La tortuga roja' se convertiría en la primera co producción del Estudio Ghibli.

La tortuga roja

Un naufrago surge de la nada. Los contornos de la realidad son escurridizos. Encuentra provisional firmeza en una isla, un espacio solitario. Los vínculos son inexistentes. Construye una balsa con juncos para Intentar abandonar esa isla, pero una y otra vez algo se lo impide. Se ve abocado a la inmovilidad en una isla en medio de la nada. En múltiples obras de animación recientes, como Trolls, Kubo y las dos cuerdas mágicas, Buscando a Dory y Ice Age: El gran cataclismo, la estructura narrativa es la del viaje, el desplazamiento en el espacio. Personajes en búsqueda de la consecución de algo que supondrá protección, para realizar un rescate o para conseguir evitar un desastre. Hay quienes en su inmovilismo vital se alimentan de los que expresan alegría y buscan el constante contacto, quien pierde la memoria en quince minutos y no recuerda quién es y cuál es su propósito, quienes se esfuerzan en buscar la solución que evite una catástrofe que destruya todo, hay quien se esfuerza en conseguir un casco y una armadura que dote de invulnerabilidad, pero no representan sino la negación de la compasión. Su asunción, la confrontación con el fantasma de la arrogancia y la suficiencia. La relación con la realidad parece amenazada por un constante naufragio del que somos responsables. En 'La tortuga roja' (Le tortue rouge, 2016), del cineasta holandés Michael Dudok De Wit, la estructura narrativa es la del desplazamiento en el tiempo. El viaje es otro, aquel que dota de contornos y vínculos la relación con la realidad.
La narración es elíptica, sintética, como lo era en su también extraordinario cortometraje 'Padre e hija' (2001): un padre deja en la orilla de la vida a su pequeña hija y marcha en un bote hacia el horizonte. La narración condensa en ocho minutos el paso del tiempo, el paso de una vida, a través de la mirada de una hija que cruza en bicicleta por ese pasaje y no dejadeja de mirar el horizonte aunque pasen los años, las décadas, sea una adolescente acompañada de sus amigas, o de un chico, o ya con su pareja y dos hijos, o ya, para terminar, anciana, hasta que su último aliento de vida. En la realidad, el bote permanece varado en lo que ya no es siquiera agua, quizá el lugar donde se hundió. En el sueño, en la ilusión, hija y padre se reencuentran. En las ilusiones, siempre navegan los horizontes. En los primeros pasajes de 'La tortuga roja', la duración es la del tiempo que parece enredarse en sí mismo. Una y otra vez intenta abandonar la isla con una balsa pero no puede. El tiempo parece moverse como los cangrejos que le acompañan como silencioso coro, no se sabe si para adelante, para atrás o de lado. En principio, la causa de ese impedimento no parece manifiesto, como si estuviera encallado en una realidad que no comprende, hasta que adquiere condición de presencia, una tortuga roja. No hay interrogación. La reacción primera, esa que fuerza contornos mediante golpes y competencia y los constituye en límites y cercos, es la de propiciar la eliminación del impedimento, su muerte.
El remordimiento propulsa la consciencia de lo otro, de las presencias que conforman el contorno, y gesta la conjugación con el entorno que cimenta vínculos. La ilusión se despliega como sueño, el caparazón se rompe y el cuerpo se despliega, el naufrago encuentra el vinculo y el contorno en una compañera. En los siguientes pasajes el tiempo se desliza como un soplo de viento, pasan los años, tienen un hijo que crece y se hace adulto, que sufre percances que ponen en peligro su vida y que en un momento dado buscará su propio horizonte. En ocasiones, la realidad, el contorno se desfigura, queda arrasado por los imprevistos accidentes de la vida. Puedes quedar varado, puedes hundirte, o puedes proseguir el curso de la navegación en el tiempo. En los últimos pasajes se siente el peso del paso del tiempo, la luz rebosante de las vivencias compartidas que alumbra un horizonte que se extiende en el tiempo con la plétora de los contornos y los vínculos que se forjaron como residencia y aún se expande invisible entre ambos, aunque ya con las contusiones del tiempo que comienza a desfallecer y encorvarse. Y el sueño vuelve a despegar, pues en el naufragio la ilusión hizo residencia del agua de las emociones, y se dotó de contorno, vínculo, humano y tortuga, cangrejo, bambú, arena, botella, color, hierba, tacto, piedra, viento, caparazón y piel. Laurent Perez del Mar compone una espléndida banda sonora