En el número de febrero 2022 de Dirigido por, se publican mis textos sobre Un héroe, de Asghar Farhadi, El canto del cisne, de Benjamin Cleary, El páramo, de David Casademunt, Royal game, de Philip Stolzl y Lansky, de Eytan Rockaway
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lunes, 31 de enero de 2022
sábado, 6 de enero de 2018
Mis 30 películas predilectas estrenadas en el 2017
30. Los demonios, de Philippe Lesage
29. Demasiado cerca, de Kantemir Balagov
28. Barry Seal: el traficante, de Doug Liman
27. Rosalie Blum, de Jean Rappenau
26. La vida de Anna, de Nino Basilia
25. Múltiple, de M Night Shyalaman
24. La batalla de los sexos, de Valerie Faris y Jonathan Dayton
23. El tercer asesinato, de Hirokazu Kore Eda
22. La suerte de los Logan, de Steven Soderbergh
21. Norman, el hombre que lo conseguía todo, de Joseph Cedar
20. Lady Macbeth, de William Oldroyde
19. Dunkerque, de Christopher Nolan
18. En realidad, nunca estuviste aquí, de Lynne Ramsay
17. Wonder wheel, de Woody Allen
El gran showman, de Michael Darcey
15. El rey Arturo: La leyenda de Excalibur, de Guy Ritchie
14. Columbus, de Kogonoda
13. Ana, mon amour, de Calin Peter Netze
12. Bajo el sol, de Dalibor Matanic
11. La tortuga roja, de Michael Dudok De Wit
10. Logan, de James Mangold
9. Reparar a los vivos, de Katell Quillévére
8. El viajante, de Asghar Farhadi
7. Detroit, de Katrhyn Bigelow
6. Loving, de Jeff Nichols
5. Jackie, de Pablo Larrain
4. Billy Lynn, de Ang Lee
3. Personal shopper, de Olivier Assayas
2. Blade runner 2049, de Denis Villeneuve
1. A ghost story, de David Lowery
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miércoles, 5 de abril de 2017
Lo mejor del primer trimestre del 2017
10. Como perros salvajes, de Paul Schrader
9. Logan, de James Mangold
8. Manchester frente al mar, de Kenneth Lonergan
7.Felices sueños, de Marco Bellocchio
6.Múltiple, de M Night Shyamalan
5.Loving, de Jeff Nichols
4. Jackie, de Pablo Larrain
3. La tortuga roja, de Michael Dudok de Wit
2. El viajante, de Asghar Farhadi. 1.Billy Lynn, de Ang Lee (debajo)
En este primer trimestre se han estrenado dos obras, en las que interviene Matthieu Amalric, que remiten a un cine (alternativo) al que se le ha pasado la fecha de caducidad, la discreta BELLA DURMIENTE, de Ado Arrieta y la plomiza EL HIJO DE JOSE de Eugene Green. Como los personajes que se han quedado detenidos en el tiempo en la obra de Arrieta, los cineastas parecen haberse quedado estancados en enfoques y tratamientos que ya resultan un tanto apolillados, e incluso, en el segundo caso, impostados. En cambio, 'Nocturama' de Bertrand Bonello, en cambio, como propuesta de cine alternativo, que va por delante,en sus exploraciones del lenguaje cinematográfico, no parece que se vaya a estrenar por el momento (a no ser en proyecciones de filmoteca y similares). Aún más sangrante resulta que dispongan de más aristas en su planteamiento reflexivo o conceptual, ingenio expresivo, e inclusive, en algún caso, más complejidad (sin tener que revestirse de pretenciosidad) obras de género recientes que transitan en patrones narrativos más ortodoxos (motivo por el cual hay quienes ya presuponen que carecerán de sustancia alguna: incluso, los hay que alardean de su falta de interés en verlas), caso de MÚLTIPLE, LOGAN, GHOST IN SHELL (que puede aburrir o no, pero calificarla de simple, como he leido, indica que no se ha discernido lo que plantea) O LIFE (y particularmente, reconozco, que no iba con especiales expectativas con respecto a las tres últimas). Cada una de ellas pone en cuestión los prejuicios (como las mentes cerriles que se negaban de entrada a ver Logan) de quienes no esperan que una obra de gran presupuesto o muy publicitada no sea tan sustanciosa que otra de producción en pequeña escala y escasa difusión. La sustancia o la sugerencia estás más allá de los límites o de las etiquetas que restringen a algunos (en un extremo o en el otro). También los hay que reprocharon a Farhadi la occidentalización de su estilo, como si eso le sustrajera pedigrí con respecto a sus cineastas compatriotas, por no transitar de modo más directo el realismo y sostenerse sobre complejas y férreas estructuras dramáticas, como refleja de nuevo con EL VIAJANTE.
La excepcional BILLY LYNN no fue bien recibida en Estados Unidos, en especial por la elección de su forma de proyección, y aquí no ha merecido atención alguna, como también el caso de la muy singular LA CURA DEL BIENESTAR. Dos obras que plantean una mirada inclemente,la primera de modo más directo, la segunda a través de una concepción fantástica de fábula, un cuestionamiento del substrato que define a un país, pero también a un modelo de sociedad (global). JACKIE también se complementa con BILLY LYNN, uniendo cincuenta años de historia, con su incisión en la condición escénica de la realidad, de la imagen proyectada conveniente, de los sueños enajenados. Son dos demoledoras sacudidas para mirar la realidad de frente, despojadas, desnudas, y con moratones. Nichols vuelve a demostrar que es uno de los más sugerentes nuevos cineastas estadounidenses. Con LOVING también rasca en esa primera capa de pintura frágil de sociedad progresista (hace nada aún no se permitían en ciertos estados el matrimonio interracial). Además, con sutil y contenida fuerza expresiva, recupera las aristas del melodrama, como también logra MANCHESTER FRENTE AL MAR (que contiene, en la secuencia del reencuentro en la calle entre Michelle Williams y Casey Affleck, uno de los grandes momentos del cine reciente, y una lección magistral de interpretaciones a través de frases incompletas y miradas elusivas, doloridas). Dos veteranos como Schrader y Bellochio, demuestran con sus insurgentes COMO PERROS SALVAKES y FELICES SUEÑOS que no dejan de explorar en las formas y en escupir a cualquier complacencia y aveniencia. Y LA TORTUGA ROJA es, simplemente, exquisita poesía.
Mejor interpreción masculina.
Shabab Hosseini, El viajante.
Joe Alwyn, Billy Lynn.
Joel Edgerton, Loving.
Casey Afleck, Manchester frente al mar.
Hugh Jackman, Logan.
Mejor interpretación femenina.
Taraneh Alidoosti, El viajante.
Ruth Negga, Loving.
Emma Stone, La ciudad de las estrellas.
Natalie Portman, Jackie.
Adele Haenel, La chica desconocida.
Mejor dirección de fotografía.
Jackie (Stephane Fontaine).
La cura del bienestar (Bojan Bazelli).
Como perros salvajes (Alexander Dynan).
El día más feliz de Olli Maki (Jani Petteri Passi).
Ghost in the shell (Jess Hall).
Mejor banda sonora.
Múltiple (West Dylan Thordson).
Loving (David Wingo).
Jackie (Mica Levi).
La tortuga roja (Laurent Perez del mar).
Figuras ocultas (Hans Zimmer).
Mejor montaje.
Billy Lynn.
El viajante.
Jackie.
Logan.
Felices sueños.
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jueves, 9 de febrero de 2017
El viajante
Un decorado, un escenario. Unas fisuras en los cristales y paredes de un edificio que se tambalea. Una ciudad, como Teherán, que merecería demolerse para reconstruirse, aunque ya se hiciera en el pasado. Se tambalea también una relación, una pantalla de realidad, unas apariencias. El primer plano de 'El viajante' (Forushande, 2016), de Asghar Farhadi, es el de un dormitorio que parece real, pero pertenece a un decorado para la representación de 'La muerte de un viajante', de Arthur Miller, cuya pareja protagonista está interpretada por Emad (Shahab Hosseini) y Rana (Taraneh Alidoosti). Ambos, también pareja, son inquilinos de ese edificio que amenaza con derrumbarse. Uno de los últimos planos es el del salón vaciado de ese edificio, ya abandonado. Es real y podría pertenecer a un decorado, al del drama que han padecido y potenciado, protagonizado y también dirigido, en el que también interviene un viajante. La fisura que comenzó a tambalear su relación, que comenzó a evidenciar sus costuras, sus inconsistencias, fue la agresión sufrida por Rana en el nuevo piso al que se trasladan. La secuencia es eliptizada; el plano se dilata sobre la puerta que deja Rana entreabierta porque cree que es Emad quien sube: un agujero, un hueco, una incógnita que se esboza en el fuera de campo hasta que se visibiliza y esclarece en el escenario del edificio abandonado, una fisura con cuerpo entre otras fisuras que apuntalan una relación ya también vaciada como el edificio.
También permanece en fuera de campo, y de modo permanente, la anterior inquilina de ese piso, cuyo fantasma se propaga, primero como una ausencia molesta que no se extirpa del escenario, ya que no parece decidirse a recoger sus pertenencias, y después como catalizador de la infección que comienza a expandirse, y revelarse, en la mente de Emad. Esa mujer era prostituta, y quien agredió a Rana pudo ser uno de esos clientes. Pero esa posibilidad más bien evidencia las fragilidad de la mente y del sentimiento de Emad. Rana ante todo desea olvidar, no quiere denuncias, necesita ante todo la compañía y el apoyo de Emad para no sentirse enfrentada al vacío de las dolorosas reminiscencias: no quiere ducharse con los rastros de sangre en el suelo, desearía que él no fuese a impartir sus clases, incluso estaría dispuesta a esperarle en el coche mientras él las imparte. Ella quiere sentir su presencia, como un edificio rebosante de vida, como un cuerpo que no es atrezzo de un decorado.
Pero en la mente de Emad la fisura se extiende: el 'fantasma' de aquella otra mujer se superpone sobre el dolor de su mujer, como si ella pudiera ser considerada una réplica de aquella otra mujer. No enfoca en lo que su esposa siente, sino en lo que él siente, en lo que a él le amarga y reconcome: el dominio de su 'escenario' ha sido vulnerado, otro hombre ha irrumpido, y ha manchado las paredes y los cristales de su decorado con la fisura de su intrusión: ha considerado a su mujer, aunque pensara que era otra, como lo que no es. Por eso, no puede siquiera aceptar que ella, sin saberlo, haya comprado comida con el dinero que aquel hombre dejó pensando que ella era la anterior mujer. No pueden comer las viandas que ella ha preparado, como si también estuvieran manchadas por la vergüenza. Emad no puede olvidar, y se convierte en empecinado director de la representación de su realidad: necesita dotar de rostro a esa figura intrusiva y restregarle su vergüenza, despojarse de la propia, que siente como una infección, para dotarla de cuerpo en otro, transferirla a otro, confrontándola con su propia familía. Pero la infección es la que él padece por su necesidad de venganza. Interpreta a un viajante en una representación pero es incapaz de empatizar con aquel viajante, de ser compasivo. No siente en aquel hombre su indefensión y desamparo, sólo ve en él un reflejo que debe sancionar o castigar para sentir que extirpa una infección, que se restituye su edificio de masculinidad sin ya ningún tipo de intrusiva fisura.
En 'A propósito de Elly' (2009), la desaparición de una mujer evidenciaba en el desarrollo narrativo como las apariencias se descascarillaban fácilmente: las conductas de los hombres dejaban en evidencia una sociedad apuntalada sobre un patriarcado en el que aún pesa un rancio sentimiento de territorialidad, pese a las apariencias de cambio, como esa ciudad que se reconstituyó de nuevo sin que las mejoras fueran sustanciales ni reales. Cambió el decorado, la apariencia. En 'El viajante' es la agresión a la mujer la que evidencia en la reacción del hombre las fisuras que parecían ya superadas, pero permanecían ocultas, como una película antigua que se cree que pertenece al pasado, como la que proyecta a los alumnos en clase. En esa historia, un hombre se convertía en vaca. ¿Cómo pudo convertirse en vaca?, pregunta un alumno. Edam no se había convertido en otro hombre distinto a aquellos que parecían representar una sociedad de mentalidad feudal, que seguía agazapada en su interior, hasta que un suceso descascarilló su maquillaje, y mostró su real rostro. En los planos finales, Emad y Rana se maquillan para una nueva representación. Ya no se diferencian los decorados. Ya sólo queda la máscara, una apariencia que no podrá disimular la fisura que definitivamente ha hecho tambalear su relación.
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