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lunes, 3 de enero de 2011

Poesía que promete

Ante un nuevo aniversario de la usurpación británica de las Islas Malvinas
       
REPUDIO AL INVASOR Y
PROMESA DE RECONQUISTA

       
Como una torre airada entre neblinas,
prisionera en un cíngulo de acero,
tu soledad de faro sin farero
llora una migración de golondrinas.
       
Cercén de nuestra carne, alto, te empinas
sobre el oleaje, como un puño fiero
para acallar la voz que en extranjero
miente, desde las cartas transmarinas.
        
Porque gritan tu nombre verdadero
tus rompientes, tu azul y en tus colinas
el viento fantasmal, el viento islero
        
mientras, bordeando tus arenas finas
el mar hecho bandera, malvinero,
empavesa tus playas argentinas.
          
Enrique Vidal Molina
         
                    

martes, 15 de junio de 2010

Poesía que promete


MALVINAS:
NOSTALGIA DE GUERRA
Y DE VICTORIA

Hermana gris, hermana entre la bruma
y las rompientes donde canta el viento;
hermana gris: que cerca ya te siento,
bandera azul, hendida por la espuma.

Un siglo y medio quedó atrás: se esfuma
la humillación, la afrenta y el lamento
y se hace lanza en ristre el sentimiento
y la planta extranjera, no te abruma.

La enseña azul y blanca, al tope, ondea
allí, en tu roquedal, altiva y sola
sobre el inmenso mástil de tu tierra.

Detrás, va todo un pueblo que pelea
remontando el coraje, de ola en ola,
porque eres Argentina en paz o en guerra.

Enrique Vidal Molina

SIEMPRE HABRÁ
ENTRE LAS TUMBAS

UNA LENGUA QUE GRITE:
¡MALVINAS ARGENTINAS!
¡LA PATRIA NO SE RINDE!

jueves, 3 de enero de 2008

Poesía que promete

A 175 AÑOS
DE LA USURPACIÓN
DE NUESTRAS MALVINAS


1833 - 3 de enero - 2008

Grytviken, Puerto Leith, nombres lejanos
donde la Patria alonga su ribera;
tierra argentina, ignota tierra islera:
seguimos tu vigilia, soberanos.

Un gran silencio grita a los arcanos:
“rompo las claves y la radio, fuera”,
un puñado de héroes; tensa espera
y el alma, amartillada, entre las manos.

Vienen con su estandarte: calavera
y dos tibias cruzadas. Los britanos
no han conocido nunca otra bandera.

No importa cuántos son. Vamos, hermanos
a enseñarle al hereje, campo afuera
la gloria de argentinos y cristianos.
Enrique Vidal Molina