Hola amigos:
Tengo que haceros una confidencia. Muchos sabéis mi total admiración por
Mr. Newman, lo he dejado claro en numerosas ocasiones, éste
apartamento da fe ... y se puede decir que tengo tooodas sus películas, varias repetidas y alguna por conseguir... un par de ellas quizás, y aquí viene mi confesión:
No las he visto en su totalidad. Así es amigos, mas de una se me escapó, o simplemente lo fui dejando para otro día...
Os vais a reír, pero me he
inventado un juego para conseguir dar un repaso a mis películas, las que
me desafían, pendientes desde hace tiempo, en las estanterías de mi casa. He metido un montón de números en un bol y voy sacando, cuento los devedés y al que le toque es el que veo. De éste modo encuentro aquellas películas que están aún con el papel de celofán y...otras que ni sé que tenía.
Es el caso de la que hoy propongo.
Puede que algo tenga que ver que no soy muy aficionada al boxeo (una pista) tampoco al billar pero
sí he visto The Hustler (El buscavidas) y varias veces.
Paul Newman en 1956 se pone por primera vez a las órdenes de un realizador como
Robert Wise IMDb, para interpretar
'Marcado por el odio'IMDb ('Somebody Up There Likes Me") la autobiografía de
Rocky Graziano, el director refleja el éxito de Rocky en el boxeo con todo lo que le sucede en su vida personal, que muestra al típico joven atormentado, un papel que era para
James Dean, quien no pudo interpretarlo debido a su prematura muerte, ambos actores eran amigos y procedentes del Actor´s Studio.
Tras ese
extraño filme titulado
El Caliz de Plata, absolutamente
olvidable, necesitaba revindicarse, demostrar que no solo era una cara bonita, sucedáneo de
Brando . Todos conocemos
el sambenito con el que le tocó cargar en sus comienzos, también los tics del Método y el largo aprendizaje hasta llegar a ser el gran actor que demostró
ser.
Hay un antes y un después de "
Somebody Up There likes Me"
De modo que se presentó ante el director
Robert Wise y el productor
Charles Schnee, con un ojo morado, tan ufano y altivo justo antes de que empezaran el proyecto, llegó en el momento justo y al lugar adecuado, el cine pugilístico estaba en plena gloria..(
El ídolo de barro Más dura será la caída ambas de Mark Robson )...el resto es historia.
Paul se sometió al entrenamiento con el mismísimo
Graziano un personaje astuto y pendenciero que había crecido en
Lower East Side. Y se metió hasta las trancas...seis horas de gimnasio para transformar su delgado cuerpo.
" Mira Paul, el boxeo sólo consiste en esquivar y cansar al rival. La mayoría de los golpes se dan para no perder el equilibrio"
A
Wise le quisieron imponer filmar en decorados, pero cuando vio el resultado, lo horrible que eran, o así lo pensaba él, solo los utilizó para
determinadas secuencias de interiores y siempre oscuras. Para ello contó
con la inestimable ayuda de
Joseph Ruttenberg en la fotografía y gente como el mítico
Cedric Gibbons
—ganador de once Oscars y director artístico en más de 1.000 películas—
en los decorados, mientras se atrevía con algunas secuencias filmadas
en exteriores que apoyaban el tono realista que el filme pretende en
ciertos instantes.
Marcado por el odio-no me gusta nada ese título, me quedaría con el original-son las calles de Nueva York, los desconchones de la cárcel por donde pasa el protagonista de joven airado, rebelde y delincuente a profesional del deporte, después de reformatorios y malas calles, la atmósfera del gimnasio, los flashes cuando salta al cuadrilátero, la mugre, la furia...la pasión de un
Newman/Graziano desbocado, chulesco, desgarbado...el actor puso en práctica todo lo que le enseñó el campeón de los medios, en esos gimnasios mohosos, junto a
sparrings profesionales que no se andaban con mimos...
Newman llegó a estar
aterrado ante la posibilidad de un mal golpe en su perfíl de
dios griego y alguna torta recibió... pero lo hizo y muy dignamente.
Marcado por el odio es la
adaptación de uno de los libros más vendidos en 1955 sobre la biografía de Rocky Graziano, donde éste relataba, con ayuda del periodista Rowland Barber, sus cómicas desventuras, aficiones y triunfos. Pero también tiene un trasfondo del típico conflicto entre padre e hijo, ambientado en los barrios bajos, un buen guión con cierto humor y un joven actor
muy guapo para interpretarlo, un caramelo para
Warner. Las escenas de los combates, tanto dentro o fuera del ring, poseen gran realismo y las que comparte con
Angeli están llenas de ternura.
La carrera de
Robert Wise representa mejor que la de ningún otro director lo que era trabajar en el sistema de estudios del viejo Hollywood. Algunos de los títulos que conforman la filmografía de Wise se han
convertido en cintas inolvidables, de esas que pasan de generación a
generación y se hacen intemporales. Sus mayores éxitos los obtuvo con el cine musical. En 1962 ganó los Oscar a mejor director y mejor película por
West Side Story y cuatro años después repetía doblete por
Sonrisas y lágrimas
Wise siempre estuvo orgulloso del cine que se hizo en su época. “Una de
las razones por las que prefiero el cine de los cincuenta y los sesenta
es porque creo que las historias eran más humanas, más de la gente. No
quedaban relegadas detrás de los efectos especiales”, explicaba.
Opino lo mismo.
Si os apetece, echarle un vistazo a éste filme, estoy segura que lo encontraréis interesante.
FELIZ SEPTIEMBRE, AMIGOS
ABRIL