Tantas veces como he soñado convertirme en el pilar que sostiene el arco de medio punto por donde transcurre el puente, sobre todo en días de ventisca, ninguna me ha hermanado ni un ápice con la piedra. Mejor así, me consuelo, porque de ser pilar soñaría con transformarme en transeúnte y ver qué hay más allá, en la plaza, donde me han dicho que montan puestos de alimentos en días de mercado. Es algo que podría hacer ahora, sin que me costara demasiado. Cuantos cruzan el puente no van a otra parte. El único fiel a su sueño soy yo.
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viernes, 28 de marzo de 2025
lunes, 24 de marzo de 2025
El río / 6
Desde aquí no hay vistas sobre los tejados de las casas, pero los imagino ondulados, como un muchachote recién peinado por su madre. Tampoco consigo ver las chimeneas que escriben en el efímero papel de la luz durante las tardes de invierno. De todo me hago una idea, sin embargo. Es mi manera de contemplar lo que no se me muestra. Miro los álamos alineados en la ribera y presiento en su quietud la torre de la iglesia y el mirador del palacio. En realidad, qué poco importa lo que vea o deje de ver, si el contarlo es desvariar.
viernes, 14 de marzo de 2025
El río / 4
La soledad de donde procedo un día me abandonó en el lecho de un humilde arroyo. Fue una tarde antigua, lo recuerdo por el estilo de las columnas que sostenían las nubes en el cielo. Me había deslizado hasta lo profundo del cauce en busca de un sentido para lo que me proponía describir. Y al encontrarlo, allí agazapado entre unas piedras que tuve que remover, inmediatamente imaginé a cuántos podría interesar mi hallazgo. Con qué sonrisa de satisfacción aquella multitud recibiría mi descubrimiento. Salí del pozo sin nada en las manos. Y no supe cómo proceder ante tanta compañía.
lunes, 10 de marzo de 2025
El río / 3
Has perdido tu color, río, te digo desde lo alto del paseo sin esperar ninguna respuesta, y tal vez por esta certidumbre, continúo echándote en cara la opacidad con la que transitan tus aguas. Las veo tan distintas al cauce donde me bañaba de niño, en una pequeña playa, muy cerca de un terreno de ribera que pertenecía a mi abuelo. Solo nos daban miedo las pozas, recodos donde la corriente se remolinaba con violencia y era capaz de tragarse un árbol. Y sin esperarla, escucho tu respuesta en cuanto me descuido: Tu cabello, entonces, era mucho más oscuro, ¿no?
miércoles, 5 de marzo de 2025
El río / 2
Junto al estrépito de las aguas bajan desde las montañas, arrastrados por la corriente, también algunos silencios. Se acodan a mi lado en la baranda donde contemplo el río. Y sin que me dé cuenta, me han despeinado. Mentiría si digo que trato de escucharlos. Sé que me rondan, se adensan o diluyen, según, no soy capaz de establecer las reglas que cumplen. Quisiera que continuaran hacia el estuario y si entonces se remansan, con quedarme en el puente y dejar que la melodía me arrulle me bastaría. Bajan con lo que se pierde, pero no dudan, se quedan conmigo.
sábado, 1 de marzo de 2025
El río / 1
La corriente ata un lazo en torno al pilar del puente al pasar. Argollas que los alpinistas abandonan en la pared del pico que escalan. El flotador que olvida en la arena el niño que ha aprendido a nadar. Pienso en los círculos que la memoria no retiene. El globo que se suelta de la mano para ver cómo se aleja hacia lo alto, arrastrado por la brisa. De repente me he puesto a buscarlo, allí donde podría haber caído. Entre la maleza de algún descampado o sobre la aspereza del asfalto en cualquier avenida de salida de la ciudad.
martes, 18 de julio de 2023
Cuentos del hada jubilada (septuagésimo segundo)
Como irse a vivir fuera de la ciudad, a un suburbio que queda lejos del lugar de trabajo, con pocos servicios, ningún consultorio, un abúlico supermercado y aire no del todo más limpio por las fábricas que, construidas en la distancia, el urbanismo las ha saltado para seguir expandiéndose. Tal que así fue abandonar el territorio de la infancia donde tan risueña había crecido. De repente, un depender del horario de los trenes, del retraso de los autobuses, de la previsión de las compras, del olvido de los espectáculos, del vacío de las calles. Adolescente que se revienta los granos.
viernes, 14 de julio de 2023
Cuentos del hada jubilada (septuagésimo primero)
Nunca parece haber nada en lo que existe en la isla. Solo lo que está a la vista. El repetido vaivén de las olas rutinarias. Y sobre las dunas, la rala maleza que el viento con desdén despeina. Un sendero lleno de charcos que nutre la tierra misma allí donde la erosión es más profunda. Para olvidarlos basta avanzar sorteándolos. Nada de cuanto se ve prende en la memoria. Lo que daría entonces por escuchar al oído alguna de las canciones de Ariel, acompañadas quizá por el eco de un lejano campanario, que le atribuyera un significado a tanto pasado.
lunes, 10 de julio de 2023
Cuentos del hada jubilada (septuagésimo)
No se mueve el aire en los pensamientos previos al sueño. Nunca se eleva sobre el bosque el rumor de las hojas, ni tampoco el gorjeo del pájaro que se detiene sobre la rama. No tiembla la maleza por el paso de alimañas bajo la hojarasca. El arroyo que zigzaguea por la ladera camina hacia los tiempos futuros mudo. Como el rebaño que puntea, desde lo alto, la unanimidad cromática del prado. Así el sendero por donde avanza un carro cargado de heno. Y en esta quietud, qué mal se comprende el lejano resonar del hacha que tala el tronco.
lunes, 27 de marzo de 2023
Libros | 7
No importan los años de silencio, basta con abrirlos. Rasga el sobre por el lateral, con excitada premura, alborotado por dentro tras leer el nombre en el remite. El gesto se le va de las manos y acaba por romperlo por completo para extraer el folio, dos veces doblado, de la carta. Escrita solo por una cara, la que permanece en el interior de los pliegues. Por serenarse, contempla su blancura. Como venas a través de la piel traslucen los renglones de la caligrafía. Va a leer esas palabras que vislumbra dentro en un instante, bastará con desplegar la hoja.
jueves, 23 de marzo de 2023
Libros | 6
En pie ocupan menos que tumbados. El perro va y viene e impide que ninguna oveja se aparte del rebaño mientras al caer la tarde entra en el redil. El pastor fuma. También el sol. Una niebla se extiende sobre el carrusel de montañas. En la ladera resuena un ladrido si una sale del círculo. Con los ojos en el horizonte, el hombre ni desvía la mirada. Nada hay tan importante para él en el momento como el aprisco y nada que le llame la atención en el ropaje del día que conoce en cada estación. Ensimismado desatiende ambas ocupaciones.
domingo, 19 de marzo de 2023
Libros | 5
Su fragilidad los hace perennes. El otoño alfombra los senderos con la melancolía que le ha dejado la partida del verano. El coro de escolares que vocinglero avanza la desconoce. Por no verla, ni miran la suavidad del suelo sobre el que saltan y bailan al caminar. Con el dedo, el maestro señala ejemplos de alguna lección que solo el dedo contempla. Las conversaciones, sincopadas, emulan las hojas secas que sobre matas y helechos reconstruyen la copa de donde han sido arrancadas. El silencio del bosque acoge el acaso de las palabras y las convierte en humus. Herrerillos las cantan.
miércoles, 15 de marzo de 2023
Libros | 4
Están escritos solo para mí. El viento desordena las trenzas sin deshacerlas, los cabellos vibran tensos sobre la cabeza. Azota también la cazadora, aplastándola contra el cuerpo en la dirección en la que sopla. El mar, un bebé despertado por el hambre en la cuna, berrea desde su lecho, espuma con violencia y se disuelve dejando sobre la arena la viruela de su huida. Los nubarrones agotan los grumos de pintura oscura en la paleta del paisajista. Nadie aparece por los horizontes de la enormidad que despeina. Escenificación a la que le basta una mirada que sea capaz de leerla.
viernes, 10 de marzo de 2023
Libros | 3
Tiembla el papel con el temblor de quien lee. Solo la luna los contempla pasar entre la copa de un tilo y la de otro, por la senda más solitaria. Van abrazados y avanzan despacio, con la ansiedad de hallar una penumbra acogedora. Se apartan. Que el sonido solo sean sus pasos, roces y gestos. Acumulan tantas caricias por entregar en las manos que les entorpece cualquier movimiento. Por mirarse a los ojos se detienen, o para decirse retales de palabras. Cada lápiz del plumier del momento pinta de un color la oscuridad. Al dibujo algún día lo llamarán memoria.
domingo, 5 de marzo de 2023
Libros | 2
Desafían el futuro despreciándolo. Un caminante con el rostro iluminado por la fogata en el claro del bosque. Se descalza. La lechuza ulula a lo lejos y cerca. Con la mano desentumece los dedos de los pies. En el macuto, una rebanada de pan y, envuelto, un pedazo de queso. El sendero por donde ha llegado no tiene continuidad bajo la fronda. Y aunque sepa que no es lugar para permanecer, tampoco existe la duración. Pincha el pan con una rama y lo acerca a las lenguas del fuego. El silencio se tumba a su lado para desvelarle algún enigma.
miércoles, 1 de marzo de 2023
Libros | 1
Cuanto hay dentro, llega de fuera. Con frecuencia, en el interior de una maleta atada con cuerdas que se lleva al hombro, los ojos tan abiertos y en el bolsillo lo justo y una nota donde un vecino ha garabateado el nombre de una pensión en la más estrecha de las calles. El cuarto, húmedo. El jergón, quejoso. Cuanto ocurre despierta. Albañil que construye una escalera a ojo, con peldaños que no se pueden sortear con somnolencia. La realidad no recibe invitaciones en sobres verjurados. Aunque sí se acostumbra a soportar el hedor que desprenden los dorados en la tipografía.
sábado, 4 de febrero de 2023
VII /abandonos
El lago encarna, al anochecer, al señor de las alimañas y de las estrellas. En su condición de mudo, es un papel que representa con solvencia. Un ligero temblor en la maleza, una trémula chispa en lo alto. Ambas, titilaciones que domina por el arte de lo que se repite. Es cierto que nadie le aplaude, pero hay quien se asusta con el estremecimiento. Y también quien se estremece con lo que centellea. Un público seguro, taquilla de supervivencia. Cuando las barcas que lo surcan se recogen en la dársena, el lago imparte clases de permanencia a las que asisto.
martes, 10 de enero de 2023
I /abandonos
La puerta se mantiene abierta donde ha estado siempre para permitir el paso. De quien entra. De quien ha salido y, tal vez sin saberlo, no ha de regresar. Como una alfombra de cerámica, las tejas rotas cubren el antiguo pavimento. Una techumbre precaria cuyas vigas carcomidas dejaron de sostenerla y se desplomó. Ahora las paredes están cubiertas por las ramas desabridas de una higuera que ha crecido junto a la casa. Y quien accede lo hace por un suelo de tejado. Aunque las paredes resistan, la imagen del espejo indica que nada queda dentro que recuerde una venturosa costumbre.
viernes, 23 de septiembre de 2022
Manos | Veinte
El pensamiento se desvive por determinar el ser del mundo, las manos se conforman con limpiarlo y ponerlo en orden. No suelen estas tareas considerarse de mayor valor que aquella, antes ocurre lo contrario, en general degradan a quien las realiza frente al que únicamente piensa. Es el principio de una extensa cadena de errores que se denomina civilización. Las manos palpan el mundo, lo enmiendan, lo distribuyen, lo reconocen. Al parecer eso no basta para los merecimientos. Lo acarician y lo transforman. Le dan el sentido que quien se ha sentado delante, cruzado de brazos, más tarde les atribuye.
domingo, 18 de septiembre de 2022
Manos | Diecinueve
En la rama brota, por menuda que sea, la flor. La conjunción de pétalos y colores es una manera de afirmar. Con las tijeras, por el sendero, avanza la negación para mejorar su lugar en el interior de un jarrón de porcelana. Del mismo modo una mano, después de haber afirmado, tras contemplar cómo fluye el río hasta su desembocadura, descansa, animal apaciguado. Sin haber hecho nada, ni siquiera cortado una flor. Ajena a las correcciones. Tal cual encontró el mundo, ha respetado sus sentidos. Se limita a cavar con la azada una ondulación que encauce el agua del riego.
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