Tal vez ser a veces sea no ser,
perderse entre la ceniza aventada
que los recuerdos disfrazan
de ataduras como crueles fantasmas.
Tal vez la vida no sea sino eso:
un cúmulo de intentos en la nada,
que hacia la nada conducen,
ciegos de luces, mudos de esperanzas.
Y allá vamos como ovejas en fila
que no se atreven a alzar la mirada
entre fatuos fuegos y risas
que esperan al borde de la mañana.
Porque negamos el sol que alumbra
la idea, como si la vida animara,
y nos contenta la rutina
diaria que somete nuestra andanza.
M.A.N.H. (09/08/12)