El sol de junio,
de gaviotas,
atraviesa la aurora.
Aparta el colmillo de la lluvia.
Devuelve el hambre de las plazas.
Los amantes, bajo sus fauces,
esconden susurros al alivio del invierno.
Con pies de gigante,
el sol de junio
camina pasos antiguos.
Descubre certezas perdidas.
Anuncia,
en su reflejo,
lo imaginado.
M.A.N.H. (15-06-15)