EL TERRAO - Dos urbanitas en el campo

Damos la bienvenida a todas aquellas personas que disfrutan simplemente con el canto de un pájaro, la vista de un atardecer, el crecimiento de una planta, los paseos por el campo, el diseño de un jardín... en definitiva los amantes de la vida natural ...

DOS URBANITAS...

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martes, 24 de febrero de 2015

PAN CON NUECES Y PIPAS DE GIRASOL.



         Una de las elaboraciones de la cocina que más satisfacciones da es hacer pan, bueno, hacer pan y que te salga bien. Éste es el primer pan que he hecho en mi vida y, la verdad, me ha salido de rechupete.

 


        Necesitamos:

- 500 gramos de harina de fuerza (de trigo).
-  25 gramos (una pastilla) de levadura fresca.
- 1 cucharada de aceite de oliva (esto es opcional).
- 1 cucharadita de café (más o menos) de sal fina.
- 250 cl de agua para la masa.
- 500 cl de agua para el horno.
- 5 o 6 nueces (al gusto).
- Un puñado de pipas de girasol peladas.
- Un bol amplio de cristal o similar para hacer la mezcla.
- Un paño de cocina bien limpio.
- Un poco de suerte.
- Paciencia.
- Muchas ganas.

         Manos a la masa.

        En primer lugar, disponemos la harina en el bol y le añadimos las nueces, las pipas, el aceite de oliva y la sal y mezclamos bien utilizando un utensilio apropiado (yo uso una lengua de silicona).
        Mientras tanto, calentamos los 250 cl de agua hasta que esté tibia (no caliente) para mejorar la fermentación y disolvemos bien en ella la levadura. Una vez disuelta, la agregamos a la harina a la que le habremos practicado un hueco en el centro para recibir este agua con levadura. Mezclamos poco a poco con la lengua de cocina.
        Ahora viene lo divertido. Cuando la harina haya absorbido toda el agua, dejamos la lengua a un lado y metemos la mano (bien limpia) en la mezcla y empezamos a amasar hasta que la masa se despegue de la mano.
        En ese punto, espolvoreamos algo de harina sobre la encimera de la cocina y ponemos en ella nuestra masa. Ahora comenzamos a amasar con energía, con ritmo, estiramos, recogemos, aplastamos, con las manos abiertas, con los puños. Así, durante 8 o 10 minutos,hasta que la masa esté perfectamente homogénea y elástica. También se nota porque se calienta ligeramente. Este paso es fundamental.
        Damos forma de bola a la masa y la volvemos a depositar en el bol que habremos espolvoreado con algo de harina para que la masa no se pegue. Cubrimos bien con el paño y la dejamos reposar durante, aproximadamente, 30 a 45 minutos (esto depende de la temperatura ambiente) hasta que aumente su tamaño al doble más o menos. Ésta es la PRIMERA FERMENTACIÓN.
         Una vez producida esa primera fermentación, volvemos a poner la masa sobre la encimera y, de nuevo, amasamos durante algunos minutos para bajar la masa y extraer el aire que queda atrapado por la fermentación de la levadura.
        Cuando esté lista, le damos a la masa la forma que más nos guste, le practicamos dos o tres cortes con un cuchillo bien afilado sobre su superficie profundizando más o menos un tercio del grueso de la masa y la colocamos sobre un papel de horno encima de la bandeja de éste, pero fuera del horno. La cubrimos con el paño que habremos humedecido previamente (debe estar húmedo, no mojado). Dejamos reposar otros 30 a 45 minutos hasta que suba y doble su tamaño o más. Ésta es la SEGUNDA FERMENTACIÓN.



        Ponemos a calentar el horno a unos 230º C en posición total, arriba y abajo.
        Unos minutos antes de meter la masa en el horno, introducimos en él un recipiente apropiado con 500 cl de agua para que emita vapor y ayude a que la cocción del pan sea la apropiada.

        Cuando la masa esté lista, retiramos el paño y la ponemos a hornear durante, aproximadamente, 35 a 45 minutos dependiendo de la potencia de nuestro horno. Ya sólo queda esperar mirando de vez en cuando. El pan estará hecho cuando la corteza adquiera el tono y la consistencia adecuados.

        Sacamos el pan del horno y lo volvemos a cubrir durante unos minutos con un paño limpio y seco para que se atempere.

        Lo podéis comer tal cual, sabe y huele de maravilla, también con mantequilla, o con miel; con queso fresco y mermelada, ...



  ¡¡¡ Buen provecho !!!

¿Hacéis pan vosotros? ¿Cómo lo hacéis? ¿Con qué ingredientes? Aportadnos vuestras recetas con vuestros comentarios.
GRACIAS.

sábado, 23 de noviembre de 2013

COLORES DE OTOÑO


Delicados colores de los frutos de otoño 
y relajante música celta.

¡¡¡Disfrútalo!!!



FRUTOS DE OTOÑO-COSECHAS DE COLORES by Slidely Slideshow

miércoles, 13 de noviembre de 2013

FRUTOS DE OTOÑO - COSECHAS DE COLORES


FRUTOS DE OTOÑO.
AVELLANAS SERRANAS.
GRANADAS.
CAQUIS.
MEMBRILLOS
ZAMBOAS

Con la llegada del otoño los campos comienzan a cambiar sus colores.

Amarillos, anaranjados, rojizos, marrones y ocres,
aparecen por todos los rincones.

Maravillosas tonalidades de otoño en los frutales y en los frutos.

Pero el otoño además de sus impresionantes colores,
nos regala una nueva temporada de cosechas.



COSECHA DE GRANADAS.
Con sus tonos rojos-cobrizos  



COSECHA DE GRANADAS



COSECHA DE GRANADAS Y MEMBRILLOS



COSECHA DE MEMBRILLOS Y ZAMBOAS.
Con sus tonos amarillos.


COSECHA DE MEMBRILLOS Y NUECES



COSECHA DE MEMBRILLOS, NUECES Y CAQUIS



COSECHA DE CAQUIS.
Con sus anaranjados frutos



COSECHA DE CAQUIS Y GRANADAS




COSECHAS DE CAQUIS Y GRANADAS



COSECHA DE MEMBRILLOS, CAQUIS Y NUECES



COSECHA DE AVELLANAS
Con sus tonos marrones.



COSECHA DE AVELLANAS Y CAQUIS



COSECHA DE NUECES
Con sus delicados tonos ocre.



COSECHA DE NUECES Y AVELLANAS



.

viernes, 26 de octubre de 2012

BODEGONES DE OTOÑO

COSECHAS DE OTOÑO

FRUTALES
MEMBRILLOS-GRANADAS-NUECES

HUERTA
PIMIENTOS-BERENJENAS-PEPINOS


A finales de octubre cosechamos  frutos típicos del otoño, membrillos, nueces y granadas,
 junto a  productos propios de la huerta de verano:
 pepinos, berenjenas y pimientos.


Cuando el otoño viene con muchos días seguidos de lluvia cosechamos las granadas 
antes de que se abran en el árbol.

El agua y la humedad ambiental pudren los frutos abiertos.


Los membrillos y, sobre todo las zamboas,
son frutos de gran tamaño y, por tanto, cogen mucho peso.

 Con los vientos de otoño algunos caen al suelo y diariamente
 hay que recoger los frutos caídos.


Las nueces caen al suelo
 cuando se abre la cáscara que las contiene.

Las vamos recogiendo cada dos o tres días 
para que no permanezcan demasiado tiempo sobre la tierra húmeda de otoño.



En la huerta permanecen todavía las matas de pimientos.

Ahora es cuando los italianos tienen mayor tamaño
 y más gruesa su carne.


Algunos pimientos italianos se ponen rojos en las matas.
 Aprovechamos para secarlos.

Una vez secos se conservan para consumirlos en invierno.



Hemos recogido de las matas 
los últimos pimientos rojos de cuatro caras.

Como las temperaturas están bajando y han disminuido 
las horas de sol,
 a partir de ahora cosecharemos estos  pimientos en verde. 

Ya no dará tiempo a que se pongan rojos en las matas.
Los que "pinten en rojo" los cosecharemos y en la despensa terminarán de coger su color.


Las berenjenas siguen dando buenos frutos
 aunque hemos tenido que quitar algunas matas 
que ya estaban viejas.

Desde que empezaron a bajar las temperaturas,
 ha disminuido mucho la producción. 
De todas maneras, las matas siguen teniendo muchas  flores, 
frutos ... y mosca blanca.


Hemos recogido una buena cantidad de pepinos.

Las matas, a estas alturas del otoño y atacadas por el oídio, 
la mosca blanca y sobre todo, por las bajas temperaturas, 
estaban en las últimas.

Prácticamente sólo quedaban los frutos colgando del encañado.
Las hemos arrancado para dejar sitio 
a las siembras de otoño-invierno.






Con la cosecha de membrillos y zamboas nos vamos directamente 
a la cocina. 


PREPARAREMOS DULCE DE MEMBRILLO.

jueves, 18 de octubre de 2012

NOGALES Y NUECES EN OTOÑO.


LOS NOGALES DE "EL TERRAO".

Cuatro enormes árboles que nos ofrecen sus frutos, las nueces, durante el otoño.

En la actualidad son árboles muy formados.
Tienen una amplia copa y denso follaje, por lo que nos ofrecen  sombras grandes y compactas.







Su fruto, la nuez, madura entre agosto y octubre.

En estos momentos, a mediados de octubre, nos encontramos en plena temporada de recolección de nueces.




Los nogales son árboles de hoja caduca.

Hojas muy grandes,  compuestas, de color verde opaco, 
de olor agudo y desagradable, 
ricas en taninos, 
como todas las demás partes de la planta.

Las hojuelas, de cinco a nueve, son ovales, en general enteras, 
 de peciolo corto, opuestas o casi opuestas, 
de 6 a 12 cm de largo y de 3 a 6 cm de ancho.




El nogal es un árbol frutal con frutos secos, 
pero en realidad produce frutos carnosos llamados
 TRIMAS.

 Las trimas del nogal tienen una parte externa carnosa de color verde y de forma ovalada.  




El nogal florece entre abril y mayo, y el fruto comienza a eclosionar en agosto.




Cuando se van secando las partes carnosas del fruto,
 se abren y aparecen las nueces.







La recolección de las nueces se produce de septiembre a octubre.

Normalmente las nueces, ya sin la parte verde-carnosa, 
caen por sí solas al suelo.




A veces las vareamos con una caña larga.

Entonces tenemos la precaución de protegernos del "bombardeo" de nueces cayendo sobre nuestras cabezas.

Una vez en el suelo las recogemos. 





En época de cosecha, casi diariamente, nos pasamos por los nogales para recoger las nueces que hayan caído.

Después de uno o varios días de viento y lluvia, el suelo debajo de los nogales esta repleto de nueces y es necesario recolectar los frutos húmedos y colocarlos extendidos para que se sequen.




Para que los nogales crezcan fuertes y produzcan ricas nueces, 
el riego es fundamental.

Debemos tener constancia siempre de la humedad del suelo y evitar que esté mucho tiempo seco.

Durante las seis semanas tras la floración no podemos dejar de regar el árbol, ya que de este agua depende el tamaño que posteriormente tendrá la nuez.

Desde junio y durante todo el verano, nuestros nogales al igual que el resto de frutales, se riegan diariamente por goteo.



La nuez esta   formada por dos valvas leñosas.
Estas valvas, que llamamos normalmente la cáscara de la nuez, 
son las que protegen la semilla.



La parte de la nuez  que nos comemos es la semilla del fruto.


En otoño, desde que empezamos a cosecharlas, siempre hay un cesto con nueces en nuestra cocina.
Pasas, coges dos o tres, las abres y te las comes.

UHHHHH!!!




Los nogales se propagan por injertos y por semillas.

Para que se multiplique por semillas, 
no hay más que elegir las mejores nueces y eliminar lo que recubre la nuez.

En varias ocasiones hemos sacado nogales después de colocar nueces en maceta.

También nos aparecen nogales brotados en diferentes rincones 
del campo.
Son el resultado de las nueces que entierran nuestros perros 
durante el otoño.

Pero... 
... esos nogales obtenidos de semilla no darán fruto hasta dentro de muchos años y puede que sus frutos sean de escasa calidad.
 Pueden servir como portainjertos de nogales de variedades selectas.






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