Hola chicas, ya estoy por aquí de nuevo. En realidad llegamos el domingo a última hora de la tarde, pero me ha costado recuperar el ritmo habitual del día a día.
De la semana en Galicia nos hemos traído tantos recuerdos y taaan buenos momentos, que es imposible resumirlo en el espacio de esta entrada. Nos han faltado tres días para acercarnos a ver el casco antiguo de Pontevedra, ir a Ribeira para ver el dólmen y la Playa de las Catedrales en Lugo, esta última estaba a 3 horas de coche de O Grove y decidimos dejarlo para mejor ocasión. Aun así hemos estado en la Toja, donde nos sorprendió muy desagradablemente que la gente se dedicase a escribir sus nombres en las conchas que cubren la iglesia (sigo sin entender el propósito).
En O Grove. Allí comimos muy bien y fue el punto desde el que nos movimos al resto de sitios.
Volver a Santiago fue un momento muy especial para nosotros. Allí estuvimos hace quince años de novios en nuestro primer viaje juntos, y allí hemos vuelto ahora con nuestro hijo. Fue una mañana de muchas emociones para los dos.
Y el sitio que nos ha parecido más bonito y especial de todos. Combarro.
Es un pueblo de pescadores con algunas casas de labranza además. Hay mucha piedra, mucha callecita estrecha y mucho sabor marinero. Comimos allí y, mientras lo hacíamos al borde del mar, vimos como iba subiendo la marea.
Y mucha playa, aunque el agua está algo fría para mi gusto. Aun así me bañé y lo pasamos muy bien.
Escribiría mucho más, pero ya sabéis que no me gustan las entradas largas. ¿Y vuestras vacaciones que tal?