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12 de junio de 2017

Christmas at Hawk Run Hollow

Feliz lunes y bienvenidas a mi blog. ¿Cómo os van las cosas, chicas? Yo estoy como mi Sophie.


Destrozada por la ola de calor que estamos soportando en estos días por Madrid. Aunque no estoy durmiendo y, para refrescarme un poco, me he cortado una rodaja de sandía. ¿Gustáis?

Cuando compartí mi última entrada con vosotras, mi intención era no volver a escribir hasta acabar lo que tenía entre manos. Pero el caso es que me estoy retrasando más de lo que pensaba y creo que lo mejor será no esperar más.

Carriage House Samplings es el nombre de marca que eligió Katty Barrick para sus diseños de punto de cruz y punch needle. Un tiempo después, la empresa pasó a manos de su hermana Marty que compagina, desde entonces, su amor por la pintura con el diseño de los maravillosos gráficos característicos de la marca.

Por mi parte, con el paso del tiempo, compré algunos de sus gráficos pero no me había atrevido a bordar ninguno ya que me resultaban un poco "intimidantes". Cuando por fin me decidí, elegí el Christmas at Hawk Run Hollow.


En este caso, mi intención no ha sido bordar el todo como un cuadro al uso sino ir haciendo cada cuadrito individualmente y terminarlos como adornos navideños. De todos ellos escogí para comenzar el del pavo de la primera fila. Y estos son mis progresos:


La tela para la parte posterior es esta con temática navideña.


En cuanto al acabado final, tengo una pila de revistas navideñas al lado del portátil para buscar inspiración, pues no sé muy bien por donde tirar esta vez. No me he puesto metas a la hora de cuantos adornos terminaré, porque ya veis que son todos preciosos pero abundantes.

Por cierto, hace unos días probé la receta de clafoutis de cerezas de la web Juego de sabores, y no quería acabar esta entrada sin recomendaosla encarecidamente.



Aquí tenéis foto de una porción porque de la tarta entera no me dio tiempo. Voy a tener que esconder las cosas hasta que las fotografíe.

Un besos chicas y a hidratarse para sobrellevar los calores

24 de noviembre de 2016

The Brontes' Christmas

Hola chicas, bienvenidas a esta nueva entrada. Me he servido el último trozo de tarta de calabaza


para contaros como ha ido la semana. Por cierto, la receta aquí. La verdad es que este año pensé en innovar y hacer unos donuts o un bizcocho de calabaza, pero es que ya se ha convertido en una tradición y mi familia no quiere cambio.

El espíritu navideño ya ha llegado para quedarse. Y para organizar una Navidad relativamente tranquila, hace años tomé la costumbre de empezar a preparar cosas prontito. Tengo ya varios proyectos de reciclaje, pero lo primero que miré fue si tenía suficientes tarjetas navideñas. Como me faltaba alguna, hice una selección y aquí está la primera


No he preparado un tutorial porque me parece que se explica sola. Pero sí tengo  una palabra mágica que compartir con vosotras. PINTEREST. Lo complicado era elegir entre tantas ideas.


Tanto es así que, sin haberlo planeado, ya tengo otro proyecto (esta vez de reciclaje) para estas bolas de Navidad que, año tras año, se quedan en la caja sin colgar. En la próxima entrada espero tenerlo terminado.

Ya habéis visto que en las últimas entradas he compartido trocitos de poemas muy otoñales. Son  pedacitos preciosos que me voy encontrando en la web de vez en cuando. Esta vez me gustaría compartir con vosotras unas estrofas del único poema navideño escrito por alguna de las hermanas Bronte, concretamente Anna.

La música que amo - que provoca arrebatos tan divinos, 
apacigua la aflicción y vence el dolor.
incluso de este melancólico corazón mío -
es la que escuchamos en la mañana de Navidad
sobre las brisas invernales.

Se titula "música la mañana de Navidad" y es uno de los tesoros que he encontrado en el libro que aparece en la foto y que compré de segunda mano por un precio irrisorio.


Estos son los avances de mi Nantucket, ya veis que empieza a distinguirse la figura de la dama que espera en el puerto. No vuelvo a hacerle una foto de frente o, al menos, desde este ángulo porque se clarea la luz que le entra por detrás y no queda bonito.


¡Ah! y aquí la foto de mis gallinitas ya enmarcadas. Las enseño así porque en el pasillo de mi casa, donde ya están en la pared, hay muy poca luz.

22 de septiembre de 2016

Las violetas, esos recortes del cielo

Llevamos un par de horas de otoño y ya se notan los efectos. Han comenzado a caerse las hojas, huele a caldo de cocido en la escalera de mi casa y ya hace fresquito para ponerse la rebeca. O a lo mejor es cosa mía y sigue haciendo calor, pero de ilusión también se vive...

Lo que tengo claro es que con la llegada del otoño (aunque solo sea de forma nominal), se abre la temporada del ganchillo.


Este es el proyecto que se quedó parado cuando comenzó a hacer demasiado calor y que estoy deseando retomar. Se trata del CAL Sofie Universe que inicié a primeros de año, que me ha proporcionado no pocas satisfacciones y con el que he podido darme cuenta que esto de ganchillo se me da mejor de lo que imaginaba. Si por un casual os apeteciese tejerla, os dejo aquí el enlace donde podéis descargar los archivos en castellano.

En una de las salidas a tomar café con amigas, estuvimos en El Salón les Fleurs donde probé una tarta de violetas que me dejó impactada. Desde entonces tenía ese pastel metido en la cabeza, incluso compré la pasta de violetas para hacerla, pero no veía el momento. Hasta ayer.


¡Tachaaaan! La cobertura podría haber quedado algo más uniforme, pero por lo demás estoy muy contenta con el resultado. En cuanto a la receta, la saqué de este blog, aunque he visto un pequeño error. Cuando dice al principio que hay que mezclar todos los ingredientes secos, se tiene que dejar fuera el azúcar para batir más tarde con la mantequilla, yo no lo hice y me costó bastante conseguir la consistencia deseada.


Y estos son los avances en la labor del gallinero. Ya no aguantaba más ver las frases inacabadas y mi objetivo era terminarlas. Conseguido. Creo que la próxima vez que os hable de esta labor será para enseñárosla acabada.

Bueno chicas, me encanta vuestra compañía, pero he encontrado otra mejor.


Aunque creo que me estoy tomando demasiadas confianzas.

11 de julio de 2016

Historia de un antojo... y una boda

Más bien debería llamarlo la obsesión. Porque desde que probé la tosta de queso de cabra con mermelada de higo de la que os hablaba en esta entrada, no pude sacármela de la cabeza.

Y tanto me obsesioné, que en cuanto que vi las brevas en el mercado, compré 3 kilos y puse manos a la obra. Este es el resultado.



Pero a ver, que me adelanto. Para llegar a esto, primero tuve que preparar la mermelada de brevas con mistela (moscatel) y piñones.

Después de lavar 2 kg. (dejé uno para comer en crudo, que nos encantan) de brevas y quitarles el rabito, se trocean y colocan en una fuente con 1 kg. de azúcar, 450 ml. de mistela y el zumo de 1 1/2 limones.


Para las mermeladas yo sigo la regla de 1/2 kg. de azúcar por cada kilo de fruta. En las recetas francesas ponen menos, en las americanas ponen más. Yo sigo la receta de las abuelas de mi pueblo que nunca me falla.

Se cubre la fuente con un paño de cocina limpio y se deja macerar media hora. Vierte la mezcla en una cacerola y lleva a ebullición, mantén a fuego lento unos 10 minutos. Vuelve a poner en la fuente, que se enfríe y a la nevera cubierta toda la noche.


Al día siguiente volvemos a poner la mezcla en la cacerola y hervimos a fuego medio/alto durante 8-10 minutos, removiendo despacio pero sin parar. Por último, añadimos los piñones, hervimos un poco más y guardamos en tarros de cristal esterilizados.

He de decir que hice esta mermelada hace un mes, saqué unos cinco tarros y nos queda uno. He regalado un par, pero esta vez ha volado.

El sábado se casó mi hermana pequeña Patricia. Después de quince años de relación y dos niños maravillosos, se decidieron a dar el paso. Ahí a lo loco, un salto sin red... pero les queremos igual. Ya os imaginareis que es broma.

Fue una ceremonia preciosa y muy emotiva que ofició nuestro padre. Como alcalde ha casado a cuatro de sus cinco hijos (os podéis imaginar la presión sobre el que queda), y desde la primera palabra que pronunció quedaron dos cosas claras, lo emocionado que estaba y que conseguiría emocionarnos a todos los presentes.

De nuevo enhorabuena hermanos, nos vemos en Torremocha.


Patricia - Alfredo
9-7-2016

21 de mayo de 2016

Un jardín de telas

Mis hombres se han ido a cortarle el pelo a mi hijo y me han dejado la casa todita para mi. Y aquí estoy, con el portatil y mi gata al lado esperando que me distraiga para subirse a mi regazo mientras tecleo.

¿Me pasa solo a mi o según va llegando la hora de la cena se queda una sin ideas? Y según va pasando la semana cada vez es peor, hasta el punto que en casa hemos instaurando el viernes... la noche P. Peli, palomitas y pizza.

Además este jueves mi hijo estaba especialmente tiquismiquis y nada le apetecía. Afortunadamente existe Facebook y gente con mucha imaginación. Encontré una entrada de una página culinaria que sigo con una idea muy sencilla, coges una rebanada de pan de molde y con una cuchara sopera vas aplastando la miga del interior para que quede más rebajada que el borde.


Lo colocas en una fuente de horno engrasada con aceite de oliva y cascas un huevo encima. Como veis por la foto, al hacerlo nos llevamos la sorpresa de que eran dobles. Sazonas, pones un poco de queso rallado por encima, 5 minutos al horno y...


Riquísimos y más rápido imposible.

Después de cenarnos los huevos, cogí el último libro que me he comprado sobre patchwork. Decir que últimamente no he hecho mucho caso del patchwork sería un eufemismo, ni lo he mirado. Por eso cuando vi este libro me decidí a comprarlo a ver si me inspiro un poco.


El libro es una preciosidad, pero es que la autora es un prodigio de técnica y de ideas. Vienen diseños de mantitas, neceseres, potaagujas, cojines... así hasta quince proyectos muy primaverales.


Los rosetones que forman las flores de la planta en este diseño son fáciles de hacer, tanto que he pensado preparar un tutorial y ponerlo aquí en unos días. También me gusta mucho que trae bastantes ideas de bordados.


Sencillo pero muy resultón, que le regalas algo así a tu suegra y te hace nuera predilecta.


El detalle de la maceta me parece precioso con estos cambios de color para darle textura. O los botones de las flores.

¡Feliz fin de semana! aprovechadlo que hace un tiempo fenomenal. A las que estáis en Madrid, recordad que hoy es noche de museos.

26 de febrero de 2014

El mejor sandwich de queso

Hacía mucho tiempo que no compartía con vosotras una receta. Esta vez he querido mostraros un sandwich que hago a menudo para las cenas, cuando no sé muy bien ya qué hacer. Además es una muestra de que, a veces, las cosas más sencillas son tan ricas como la más complicada de las recetas.

Nosotros utilizamos un grill para hacerlo, pero seguro que se puede hacer en sandwhichera. Hay que untar con un poco de mantequilla las tapas exteriores del pan de molde y las interiores con mahonesa. Después se rellena con unas lonchas de queso de cabra, unos aros finitos de cebolla roja y pepinillos. Lo ponemos en el grill, dejamos que se haga por ambos lados un par de minutos y ¡Tadaaa!



Normalmente lo acompañamos de patatas fritas o una ensalada, pero si nos sentimos especialmente glotones hacemos un par por cabeza y nos los comemos tal cual.

23 de enero de 2014

Sopa-crema de patata

Estoy en esos días del mes. Y como esos días del mes han coincidido con unos días del mes fríos, desapacibles y lluviosos, anoche me apetecía especialmente tomarme una sopita para quitarme el destemple. Pero no tenía caldito hecho, ni siquiera congelado.

Entonces recordé una receta que no había vuelto a probar hacía mucho tiempo, con la ventaja de que tenía todos los ingredientes que necesitaba. Es una receta de una bloguera americana de la que ya os he hablado en alguna ocasión, Ree Drummond.


Lo primero es freir un paquete de bacon en taquitos. Cuando estén crujientes, se retiran y en la grasilla que queda freímos un par de minutos 1/2 cebolla, 1 ramita de apio y 2 zanahoria medianas troceadas (si veis que ha quedado mucha grasa, retirar un poco). Añadimos 1 patata por persona en cuadritos y que se haga todo junto 5 minutos más. Salpimentar y añadimos 1 c. postre de pimentón dulce, 1 c. postre de orégano y 1 c. postre de mejunje mágico (receta a continuación). 

Remover bien y vertemos 1 l. de caldo de pollo de brick (siempre tengo para urgencias). Ahora hay que dejar cocer 10 minutos, pasados los cuales desleímos 1 c. sopera de harina en medio vaso de leche y vertemos, que cueza 5 minutos más o hasta que la patata esté blanda. 

Ahora sacamos la mitad más o menos de la sopa y la pasamos por la batidora. Reincorporamos la crema a la sopa y, justo antes de servir, vertemos un chorro de nata líquida para cocinar, queso mozzarella rallado y el bacon crujiente por encima. 

La foto que he puesto no es mía porque no quedó tan bonita, pero en casa les ha encantado, así que la haré más a menudo.

En cuanto al mejunje mágico.


Creo que ya os he contado en alguna ocasión que mi madre es cocinera retirada. En la cocina de su restaurante siempre tenía un tarrito de majado multiusos. Consiste en pasar por la batidora 3 cabezas de ajo con un ramillete generoso de perejil. Hay que ir añadiendo un chorrito de aceite de oliva de buena calidad para que emulsione según vas batiendo y luego los usos son infinitos. Pensad en todos los platos que llevan ajo y perejil. Estas Navidades lo usé en el asado de cordero, una cuchara sopera desleída en medio vaso de vino blanco... capricho de dioses. El cordero estaba para chuparse los dedos.

Y por último, me quedó pendiente enseñaros una foto del calendario 2014 de Susan Branch.


Solo os enseño la que más me ha gustado de todo el año, pero esta mujer tiene maestría dibujando en acuarela. Y su blog es de lo mis favoritos también. Nos leemos.

A menos que estés dispuesto a intentarlo, fallar miserablemente e intentarlo otra vez, nunca obtendrás el éxito. 

Phillip Adams

14 de septiembre de 2013

Rollos de canela

Ha sido un trajín de semana. Al lío propio del comienzo de clases, los distintos proveedores de servicios de este país han decidido, todos a la vez, tomarla conmigo enviándome cartas amenazantes. Resultando que, al final, eran errores suyos pero claro, te vuelven loca y pasas horas al teléfono.

En fin, no sigo y mejor os cuento la receta de rollos de canela que preparé ayer por la tarde para consolarme de tanta incompetencia y mediocridad.

Hay que poner 1/2 l. de leche, 250 ml. de aceite de girasol y 250 g. de azúcar en una cacerola. A fuego medio removemos y retiramos del fuego antes de que comience a hervir. 

Diluimos un cubo de levadura química en un poco de la misma leche que hemos calentado. Cuando este totalmente deshecha, añadimos a la cacerola y removemos para que se mezcle todo bien.

Vertemos poco a poco, y removiendo entre medias, 1 kg. de harina. Tapamos con un trapo de cocina limpio y colocamos la cacerola en un lugar templado para que suba la masa durante 1 hora.

Pasado este tiempo, retiramos el trapo y añadimos 1 c. de postre de bicarbonato, 1 sobre de levadura en polvo, una pizca de sal y otros 250 g. de harina. Se puede usar la masa inmediatamente o guardarla en el frigo hasta 3 días antes de hacerlo, teniendo la precaución de empujar la masa para que no se salga.

Para hacer los rollos pon la masa en una superficie enharinada, estira con un palote de amasar y dale forma de rectángulo.

Para hacer el relleno, vierte 200 g. de mantequilla derretida en la superficie de la masa. Extiende con los dedos para cubrirla bien. Espolvorea 1 c. sopera de canela (colmada) a continuación y, para terminar, 250 g. de azúcar. Asegúrate de que cubre bien toda la superficie de la masa.

Ahora, comenzando por el extremo más alejado a ti, comienza a enrollar la masa. Utiliza las dos manos y hazlo despacio, con cuidado de que el rollo quede apretado.


Cuando hayas acabado de enrollas, pellizca la junta para sellar el rollo. Ahora tienes un delicioso rollo de mantequilla, canela y azúcar.

Colócalo en una tabla para cortarlo en rollos del grosor que mejor te parezca. Los míos tenían alrededor de 2 cm.

Engrasa una fuente con un par de cucharadas de mantequilla derretida y coloca encima los rollos con cuidado de dejar algo de espacio entre ellos porque luego crecen.

Precalienta el horno a unos 190º C y tapa la fuente con un trapo, deja reposar unos 20 minutos antes de meterlos en el horno. Después hornea entre 15-20 minutos. No dejes que se doren demasiado.

Mientras los rollos se hacen, vamos a preparar la cobertura. En una fuente mezcla 250 g. de azúcar glas, 125 ml. de leche, 60 g. de mantequilla derretida, 125 ml. de café fuertecito y una c. sopera de miel. Bate hasta conseguir una mezcla homogénea y sin grumos



En este punto, tu cocina debe ser el sitio que mejor huele del mundo. Mientras los rollos todavía estén templados, riega con la cobertura de café. Y así es como quedan.



Variaciones: puedes añadir frutos secos a tu gusto junto con el azúcar y la canela. O sustituir la canela y el azúcar por 8 c. soperas de mermelada de naranja y azúcar moreno, después cambia el café por zumo de naranja.

Esta receta está en el primer libro de Ree Drummond, bloguera a la que sigo desde hace tiempo. En la original utiliza sirope de arce, pero visto el precio que tiene el ingrediente (26 € el 1/2 l. me pidieron el jueves), me pareció una opción más sana y económica utilizar miel. Use de romero, pero seguro que la de vuestro gusto sirve igual de bien.

4 de septiembre de 2013

¡Tadánnnn!

Hace casi una semana que no publico nada y por un buen motivo. Como reza el título de la entrada, un gran ¡TADÁNN!


Por fin lo terminé, está sin lavar ni planchar porque acabé tarde y esta mañana le he hecho las fotos antes de ponerlo en remojo. 


Como no quedé muy contenta con la última enmarcación, voy a probar un sitio nuevo que me recomendó una compañera de la clase de patchwork, a ver que tal.


¿Que si he empezado algo nuevo? ¡La duda ofende, chicas! Pero esta entrada va cargadita de fotos y os lo enseño otro día. Tan sólo deciros que he pasado a la siguiente fiesta y es muy navideña.

Día 71 de vacaciones

Lo teníamos pendiente de hace tiempo y, si nos descuidamos, se nos acaban las vacaciones sin hacerlo. Ayer preparamos gominolas caseras.

Encontré la receta aquí y, aunque no nos han salido tan cuadraditas como aparecen en las fotos, saben muyyyy bien.


Los ingredientes son: un sobre de gelatina del sabor que os guste, 2 sobres de 10 g. cada uno de gelatina neutra (ambas de la marca Royal), 200 g. de azúcar y 300 ml. de agua. Se pone el agua en un cazo a fuego lento, vertemos los ingredientes y removemos sin parar unos 10 minutos sin dejar que hierva. Volcamos en un molde engrasado previamente con aceite de girasol, que repose toda la noche y al día siguiente:


Aquí ya había espolvoreado con azúcar y faltaba trocear. La textura es un pelín más blanda y gomosa que las gominolas que compras en tienda, pero el sabor es buenísimo. 

1 de agosto de 2013

De cocina y buenas noticias

Una muy buena noticia, al menos para mi. He sido la ganadora del sorteo organizado por Madame Coquine, me enteré justo ayer y estoy dando palmas con las orejas todavía. 


No sé cuando llegará el envío, pero seguramente me pille de vacaciones porque el lunes, ¡me voy a Galicia!. Ya he hablado con nuestra cartera y me ha dicho que si llega el paquete se queda en la oficina de correos. 

Lo del viaje a Galicia me hace mucha ilusión (además de por razones obvias) porque hasta ayer mismo no sabíamos seguro si podríamos irnos, al final se han arreglado las cosas y... NOS VAMOS.

Y para remate del tomate, me ha llegado el pedido de Casa Cenina. Hacía bastante que no encargaba nada y me ha llegado cargadito de telas, pero como hoy voy a poner bastantes fotos en esta entrada, mañana preparo otra aparte para que no esté tan cargada.

Día 37 de vacaciones

Y el título de la entrada hablaba de temas culinarios. Es que llevo unos días que me ha dado la vena cocinera, hemos preparado helado con esta receta, cambiando la fruta. Los mejores los de cerezas, aunque el de sandía se dejaba comer bien.


Después de mucho tiempo sin hacerla, volví a probar la receta de pollo que me dio una antigua compañera de trabajo. Ella era originaria de Mali, aunque luego se casó y ahora vive en Nantes con su familia. 

Un día en el comedor de la oficina me vio comer pollo asado y me dijo "tu pollo parece enfermo". Las que estábamos en la mesa nos reímos un rato y luego nos pasó el aderezo que utilizaba ella. Consiste en mezclar un par de c. soperas de salsa de soja, 1 c. sopera de miel y guindilla picante. Yo, que no soy nada de picante, lo cambié por pimentón.


Si el color os parece apetitoso, ni os cuento como está el pollo asado así.

Por último, el lunes Alejandro dijo que quería comida mejicana. Había fajitas en el frigo y unas pechugas de pollo descongeladas, así que mi marido dividió el pollo por la mitad y aderezó una parte con curry y cilantro y la otra con pimienta y pimentón dulce.


Yo recordaba una receta que me pareció muy apetitosa y que había visto en uno de mis libros de cocina (pendiente dedicarle otra entrada, merece la pena). Se llama pico de gallo y lleva 1/2 tomate, 1/2 pimiento verde, 1/2 cebolla y cilantro. Trocear todo, salar y listo.


Importante ponerle la misma cantidad de cebolla que de cilantro. Mezclado con aguacate sale un guacamole de muerte, pero tal cual está muy rico como  relleno de fajitas.

Por cierto, si veis trocitos de pimiento rojo en el pico de gallo es porque me equivoqué y una vez cortado... no iba a tirarlo.

9 de julio de 2013

Receta de helado

Visto que el calor axfisiante ha venido para quedarse, no queda otra que tratar de combatirlo como mejor podamos. En mi caso, con bebidas fresquitas, duchas abundantes y helados.

En este último apartado, decidimos probar una fórmula un poco más sofisticada que los simples polos que os enseñaba el otro día.


Es muy facilita. Cogemos 1 vaso lleno de la fruta que prefiramos (en mi caso plátanos que se estaban poniendo algo feos), 1/2 vaso de agua y 2 cucharadas soperas de miel de romero, que es de la que tenemos ahora en casa. Lo de la miel es una opción porque trato de reducir el consumo de azúcar, pero el que prefiera usarla o, no poner nada, seguro que sale igual de bueno. Colocamos en un cazo y que hierva a fuego lento 5 minutos. 

A continuación, vertemos en el recipiente de la batidora junto con 2 vasos de yogurt natural. Batimos bien y a verter en moldes de polo/helado. Dejar unas horas que se congele y a disfrutar.

Día 14 de vacaciones

Hoy os presento a Obelix.


Al volver de trabajar, mi marido nos ha llamado con mucho misterio a la cocina. Y allí, en una caja metido, nos ha presentado a esta monada. Es una cría de verderón, con casi todas las plumas, pero que tan solo es capaz de dar vuelos muy cortos.

Parece ser que ha visto como un par de palomas estaban atacándolo, las ha espantado y... no ha tenido corazón para dejarlo allí solito. 

Hace un rato hemos hecho las presentaciones oficiales con Sophie y Tom.


El primero está tan destrozado por el calor que ni le ha mirado. Pero Sophie, ya veis que estaba de lo más atenta. Alejandro está como niño con zapatos nuevos y a mi todo este incidente me recuerda a mis veranos en el pueblo y a los gurriatos que se caían de los nidos. Algunos salieron adelante, otros no. Esperemos que éste sea de los primeros.