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lunes, 7 de noviembre de 2011


DIETARIO ONÍRICO
Día de inactividad aniquilante, pero pródigo en sueños y ensoñaciones, precisamente porque he estado casi toda la jornada dormitando. Las experiencias que anoto a continuación, son de hoy, lunes.
Sueño, esta mañana, con una abigarrada y barroca escena. En las salas de un castillo, se encuentran sentados a una larga mesa un gran número de personajes que parecen celebrar un espectacular banquete. El final de la mesa no es visible, da varias veces la vuelta o se superponen mesas y personas sentadas. Entre los personajes sentados y los que se mueven en torno a ellos, hay piezas de armaduras y cantidades de otros pequeños objetos de manera que no hay un solo resquicio o espacio que esté vacío. El movimiento general que hace el grupo de los comensales al comer, beber y hablar, produce un dibujo ilusorio en el conjunto de la imagen, - recuerda los grabados estereoscópicos de Escher : el hueco existente entre una serie de figuras produce otra serie de figuras que marchan en sentido contrario -, pero tal efecto depende de que una mujer levante, al azar, el brazo. Es entonces que se ve como una especie de ola de escamas que se va sucediendo recorriendo la mesa en círculo, como si fuera el movimiento continuo de una especie de mecanismo. El único punto de sutura de este círculo en movimiento es la mano alzada de la mujer, que, precisamente, la levanta en el momento justo, guardando el efecto mimético del suceso, aunque se supone que lo hace siempre al azar.
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Por la tarde, me quedo medio dormido, escuchando música y tengo varias ensoñaciones seguidas.
En las hojas de un cuaderno escolar Borges ha escrito: "Resulta muy desbaratado pensar que la realidad y lo fantástico coincidan. Si se produce en tu vida es porque tú has iniciado el proceso". A la imagen de la hoja escrita le acompaña la de una especie de estuche que contiene piedras de colores, como las que venden las herboristerías y tiendas esotéricas.
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Veo unas grandes letras negras estampadas sobre el fondo en blanco de lo que parece ser la portada de un vejo disco de vinilo. Relación con lo trascendente. Estallido de risa.
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Poco antes de levantarme de la mecedora. Un estallido ilumina una estancia oval, pero lo que se ve es el negativo de la imagen.

viernes, 25 de julio de 2008

LA ARENA DEL RELO XI


Teniendo pensamiento de comprar un libro de Otto Weinninger, recientemente aparecido, tengo la siguiente ensoñación : "para que la comunicación intelectual sea weininteligible :me gusta que las experiencias del hombre se encarnen en otras experiencias, y que éstas se reduzcan a recetas gastronómicas".



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Octavio Paz excluyó a Miguel Hernández de la modernidad literaria al decir sobre él que no participaba de "nuestro lenguaje". Pero sin embargo el poeta oriolano se merece un puesto destacado en los asuntos verbales al ser el creador del modelo que más eslóganes e imitaciones ha producido en la historia reciente de los medios: el famoso epígrafe de su libro "El rayo que no cesa". Somos incapaces de imaginar el ataque, la fulguración infinita de un rayo, pero claro está que lo que engancha de esta frase no es lo que dice sino cómo lo dice, la feliz articulación de ese "que no" que puede intercalarse entre un verbo y un sustantivo cualquiera con la mayor eficacia imaginaria, literaria o informativa.


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Cuando Schopenhauer indignado, denuncia que se puedan escribir libros de filosofía tan ininteligibles como los de Hegel, experimento cierto alivio muy gratificante: la gran filosofía es también un discurso entre otros discursos. Además, los grandes hombres se pelean entre ellos como niños.


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Hablamos de la enorme creatividad de un escritor, de un pintor, de un músico determinado, pero, generalmente, el artista no hace sino esculpir el largo corrredor de una sola metáfora, investigar todos los desarrollos de un tema concreto y sus variaciones


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El aparente desorden , la fragmentariedad de un diario, de un bloc de notas, de una obra aforística, ya postulan el hipertexto al presentar una información no lineal sino radial, centrífuga-centrípeta, pensamiento que se fija, paradójicamente, en su continuo deslizarse, en su azaroso despuntamiento. Un libro de aforismos no como texto secuenciado, sino como la simultaneidad de todas las secuencias que son una sola secuencia, el libro. Cada nota es sustituíble por las otras, cualquier nota es todas las notas porque ninguna continúa después de la otra, no es causa de la que le sigue o efecto de la que le antecede.


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En el tren, dormitando: " El sueño de la casa no es la casa del sueño". El concepto "casa", más bien, la palabra "casa" era el punto sobre el que giraba una discusión soñada.



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Según Barthes, el grado máximo de la evolución sería aquel en el que nos convirtiéramos sólo en nuestra propia boca para poder hablar y besar exclusivamente. El hombre así evolucionado sería una máquina dialógica de expeler pensamiento, y un cuerpo contactante reducido al tanteo sensual del besar.La antinomia mente-cuerpo o alma-materia quedaría solventada.


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Favoreciendo desconstrucciones creativas: el texto es tanto dinámico muestrario de un imaginario como laboratorio de sus posibilidades sintácticas.


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ABISMOS ORDINARIOS

Un editor ha rechazado publicar una obra mía. De esto hace un par de días y no paro de agitarme entre la confusión, la humillación y la con...