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lunes, 29 de septiembre de 2014

NOS FUIMOS DE BODA: Parte 2

Hoy vengo con la segunda y última parte de este post en el que os voy a enseñar el resto de complementos que llevé a la boda.

En primer lugar os voy a enseñar una gargantilla que llevaba algún tiempo queriendo hacer. Creo que no os he llegado a enseñar nunca por aquí ninguna de las pruebas (alguna que otra pulsera) que hice empleando la técnica kumihimo. Se trata de hacer cordones trenzados empleando un disco con el que se consiguen pulseras y collares realmente curiosos. Y además de sencillo, resulta increiblemente adictivo. Una vez que empiezas, es difícil parar. Hasta mis hijos sucumbieron a sus encantos y le hicieron algunas pulseras para regalar a sus seños ;-)

Os dejo como ejemplo las pulseras que ellos hicieron, para que sepáis cómo es esta técnica de la que os hablo:




Pues con una combinación de cordones de raso que iban a juego con los otros complementos, hice esta gargantilla, con su correspondiente colgante realizado con la misma tela del bolso y los broches:



Y cuando terminé la gargantilla y vi que tenía unos pequeños restos de los cordones empleados, pensé que igual podía darles uso. Así que sobre la marcha improvisé estos pendientes, que quedaron, para mi gusto, muy sencillos pero vistosos:
  




¿Qué os ha parecido todo el conjunto de cosas? Pues para que os hagáis una mejor idea de cómo quedó todo conjuntado, os dejo esta foto en la que lo luzco todo:


Y ahora os voy a contar un pequeño secreto. ¿Veis el top que llevo puesto? Pues si os cuento qué es, más de una me tomaréis por loca, jeje.

Resulta que andaba buscando alguna prenda para arriba en color beige y no terminaba de dar con nada que me llenase del todo. Y de repente, pocos días antes de la boda, recordé que en casa de mis padres seguía guardado mi vestido de novia después de algo más de 11 años. Así que le pedí a mi madre que lo rescatase y ni corta ni perezosa, tijera en mano, me entretuve en destrozarlo un poco. Realmente tampoco fue tanto destrozo. Mi vestido, aún siendo una sola pieza, estaba formado por dos piezas (top y falda) que la modista me propuso unir para que no me diese la lata tener las piezas separadas el día de la boda. Por tanto, sólo tuve que entretenerme en descoser ambas piezas y volver a rematar el top para dejarlo bien terminado.

No hay más remedio que reutilizar las cosas y, teniendo en cuenta que este vestido no me lo iba a volver a poner, ¿qué mejor uso que este?

Espero que os hayan gustado estas dos entradas en las que me he dedicado un poquito de tiempo a mi misma (que normalmente nunca me hago nada para mí).

El próximo día ya vendré con otro asunto diferente.

Besos y hasta la próxima entrada.





lunes, 10 de febrero de 2014

APRENDIENDO UNA NUEVA TÉCNICA

Muchas veces os he contado que me encanta ir aprendiendo a hacer un poco de todo. Y es que no puedo estar quieta y como soy lo que suele llamar un poco “culo veo, culo quiero”, cuando veo algo nuevo que me gusta, lo primero en lo que pienso es: ¿cómo podría yo hacer algo parecido?

Y una de las cosas que me habían llamado la atención en mis buceos por los blogs y páginas que sigo en Internet eran unos cordones realizados con cintas de colores que servían para hacer pulseras, gargantillas y muchas cosas más. Y el elemento con el que se hacían era un sencillo disco de goma espuma gruesa con una serie de números.

Investigué un poco y me enteré que el disco en cuestión se llama Kumihimo y como podréis suponer, su procedencia es japonesa. Se trata de una técnica en la que se entrelazan los distintos cordones que se colocan en el disco de forma que se pueden hacer infinitas combinaciones.

Me gustó lo que vi pero me dije que no iba a caer de momento en una nueva cosa, que con lo que llevaba entre manos ya era bastante.

Pero aprovechando que no tenía muchas cosas para pedir a los Reyes estas navidades pasadas, decidí pedir un disco y si tenía la suerte de que llegase, así tenía la excusa perfecta para probar la técnica.

Y efectivamente los Reyes me trajeron no un disco, sino dos. En realidad uno de ellos de disco tiene poco, ya que su forma es cuadrada, pero me enteré que el cuadrado se usa para obtener cordones planos. Aquí podéis ver cómo son los discos:



Así que después de entretenerme viendo unos cuantos vídeos en You Tube (qué sería de mi sin estos benditos vídeos…), me puse manos a la obra e hice varias pruebas con diseños diferentes:



La verdad es que es una técnica sencilla una vez que se le coge el tranquillo y que te permite conseguir unos resultados muy aparentes en un ratito.

Pero resultó que mis hijos cuando me vieron hacerlo, quisieron probar a hacerlo ellos también. Les expliqué cómo se hacía y en un momento pillaron la técnica. Así que se apoderaron del disco y empezaron a hacer pulseras para todo el mundo ;-). Tanto es así que aprovechando que fue el cumpleaños de Abel hace pocos días, le regalamos un disco kumihimo para él, que comparte con su hermano.

Estas son algunas de las pulseras que se hicieron para ellos:


Parece que les gusta el color rojo y el turquesa, porque lo han usado en todas las combinaciones ;-).

Y aprovechando que una de las seños de Iván dejaba el cole, ya que estaba cubriendo una baja que llegó a su fin, quiso él hacerle una pulsera como regalo de despedida. Él eligió los colores y la combinación de los mismos.

Este fue el resultado, en el que yo le ayudé un poco colocándole los cierres:


Y como Abel no quería ser menos, le hizo otra a su seño para regalársela, aunque ella no se vaya a ir del cole:



¿Verdad que quedan muy monas? Y además, no sabéis cómo engancha y lo adictivo que resulta.

Yo aún tengo pendiente hacerme algún conjunto para mi, que después de todo sólo hice las pruebas del principio cuando anduve investigando. Ya os enseñaré los resultados si algún día me hago alguna cosita.

Besos y hasta la próxima entrada.