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miércoles, 29 de julio de 2015

Cinco videoclips dignos de ser vistos

Existe en ciertos ambientes una consideración de los videoclips como algo nocivo. De hecho, ya lo dijeron los Buggles en su famosa canción (cuyo vídeo, por cierto, fue el primero en emitirse en la historia de la cadena MTV).

Sin embargo, esta idea va más allá, señalando al videoclip como la primera de las plagas que acabarían azotando la música hasta convertirla en un elemento de cultura de masas, algo efímero y casi viral, donde lo que suena termina por pasar a un segundo plano.

Yo prefiero verlo desde otro punto de vista: a veces encuentro videos que me gustan, y resulta que cuando le presto atención descubro que hay algo que se oye, y que suena bastante bien en muchos casos.

Lo que hoy traigo, sin embargo, son los cinco videoclips más peculiares con los que me he cruzado. Antes de ponernos con la lista, debo decir que no he podido poner todos los vídeos en la entrada por problemas técnicos que escapan a mi control y a lo cabrón que es el lenguaje HTML en ocasiones; pero cualquiera puede verlos solo con hacer click sobre los títulos de las canciones.

Empezamos:

1- Here it goes again, de Ok-Go. Este grupo indie es conocido particularmente por sus videoclips. Tienen otro realmente complejo que te animo a buscar; pero este, del año 2006, se lleva la palma por su sencillez compositiva. Solo son ellos bailando sobre cintas de correr, pero de una forma impresionante.

2- Hank is dead, de Red Fang. Me costaría mucho decidir cuál de los videoclips de esta banda de stoner. Quizá Prehistoric Dog se llevaría la palma, o Wires. Simplemente he elegido este porque el tema me gusta más.

3- Thriller, de Michael Jackson. No podía faltar, obviamente. Con sus trece minutos de duración, sus zombies, su coreografía y Ola Ray pelando la pava con el Rey del Pop. Puestos a elegir, me gusta más como tema Smooth Criminal, pero al contrario que en el caso anterior, aquí gana el vídeo.

4- Freak on a Leash, de Korn. Este grupo no es santo de mi devoción (de hecho, esta es de las pocas canciones que salvaría de la quema), pero la combinación del mal rollo con el que suena la propia canción en sí, el recorrido de esa bala y la mirada de esa niña son la guinda perfecta. Además está el hecho de mezclar animación y tomas reales, lo cual siempre gusta a alguien que se ha tragado Space Jam como veinte veces.

5- The hardest button to button, de los White Stripes. Se trata de uno de mis videoclips favoritos por un motivo fundamental: su originalidad. Jack y Meg White simplemente se valen de una batería, una guitarra y su propio ingenio, lo que queda más que patente en este vídeo. Para mí, el mejor de la lista. 


jueves, 12 de febrero de 2015

Las 10 canciones más penosas


Hace mucho que no hago una lista, así que hoy toca.

Por cierto, como anécdota inicial, puse en el buscador de imágenes de Google las palabras "mala canción" esperando que me saliese algo apoteósico, pero no ha funcionado, así que al final me he quedado con esta pintada tan llana y sincera, que ilustra perfectamente el mensaje que quiero transmitir con una lista de canciones que, sin ser parodias (al menos adrede) ni hechas a tal fin, acaban moviéndose en el terreno que separa la comedia involuntaria del ridículo más "demigrante".

Allá vamos.

- Kraftwerk: The Robots. Este grupo alemán de música electrónica setentera pudo haber buscado una estética minimal, supongo que como atajo para molar sin romperse mucho la cabeza, pero acabaron quedando en esto. Si avanza la robótica lo bastante como para alcanzar la tecnología de las películas de ciencia ficción, temas como este serán considerados racismo contra los robots.

- Ramoncín: Come as you are. Empecemos diciendo que la original de Nirvana tampoco era su mejor tema. De hecho, la cultura popular es lo que ha encumbrado el mito de Kurt Cobain a las dimensiones actuales, así que si bien eran un grupo con mucho significado, no eran precisamente la cima de lo técnico. Dicho esto, Ramoncín, pasado ídolo punk de postín que, tras décadas sin vender ni una escoba degeneró en la odiada marioneta de la SGAE que conocemos hoy en día, tuvo la brillante idea de coger dicha canción no muy allá de un grupo tan mitificado y, casi literalmente, destrozarla.

- Meat Loaf: I'd do everything for love (but I won't do that). Supongo que no es una mala canción per se, y si lo fuese, tampoco estaría entre las peores de la lista, ni mucho menos, pero desde que la célebre encarnación de Robert Paulson sacara el tema a la luz en 1993, un chiste se ha convertido en su infatigable compañero: ¿A qué cojones se refería Meat Loaf con la segunda parte del estribillo?

- Las Ketchup: Aserejé. La gracia de esta canción, o al menos para mí, ya fue explicada en un post más viejo que la orilla del río, aunque no he sido capaz de dar con él de momento. Y es que ese incomprensible estribillo que da ganas de matar gente es una canción real, ¡y sé cuál es! ¡Ni más ni menos que la siguiente de la lista!

- The Sugar Hill Gang: Rapper's delight. La canción que buscaba desesperadamente el camello chuloputas de Diego, que bailaba, gozaba y cantaba a las doce cada vez que salía de fiesta. Si bien el rap pudo nacer en el reggae, y más todavía en el funk, esta especie de combinación que da lugar a una de las primeras canciones de rap de la historia (1979 ni más ni menos) es tan cutre que no saldría ni en un capítulo de El Príncipe de Bel Air. 
Y la putada es que tiene su rollo.

- MC Hammer: U can't touch this. Otro pionero, al hilo de la canción anterior. Recomiendo escucharla con videoclip delante. Nada más que añadir, señores.

- Mili Vanili: Girl you know it's true. No podían faltar, y no solo por ser uno de los fiascos más grandes de la década de los noventa (y acababa de comenzar). Tras presiones de los dos "músicos" hacia su productor, Frank Farian, para utilizar sus propias voces en sus siguientes trabajos, decidió desvelar él mismo el fraude al anunciar que hacían playback y no eran los verdaderos cantantes. Sin embargo lo grave ya no es eso, sino que encima Farian lograse colar además del playback la puta mierda de música que fingían interpretar Fab Morvan y Rob Pilatus.

- Culture Club: Karma Chameleon. Tal vez el tío al que menos puedo soportar de la historia musical sea Boy George, sin embargo, no creo que eso me condicione a la hora de calificar como basura esta canción, uno de tantos himnos de los 80. ¿Cuál es el problema real? La música más popular, el producto más endeble y empaquetado en la cultura de masas, se impregnaba en la estética, y la estética masiva de los 80 es, junto a la ropa que se ponían en el Renacimiento, la peor de la historia de la humanidad.

- Calle 13: No hay nadie como tú. Y aunque haya algunas que pueda tolerar, y otra que incluso me entretiene si la ponen por ahí, me da la impresión de que son el típico grupo que parece muy animado hasta que lo escuchas, y te das cuenta de lo sosísimos que son. Y si no te gusta, a brindar por el aguante.

- Loco Mia. Loco Mia. Cerrando la lista, pero tal vez la más importante. Soy muy defensor de la idea de que a nivel musical España tiene muy poco de qué presumir, quizá desde la aparición de la zarzuela (o género chico). Y es que, salvo honrosas excepciones, hay cosas que no hacen más que darme la razón. Para una vez que alguien se va a poner a innovar, su idea es mezclar el dance con el glam y un toque flamenco. ¿Te atreves a preguntar por el resultado?

Y hasta aquí la lista de las diez canciones más penosas. Solo una recomendación: si la curiosidad puede contigo y no eres capaz de resistir el impulso de escucharlas, no te pongas las diez seguidas o no me hago responsable de tu salud mental.

Besis.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Fools gold (o diez cosas que he aprendido en los últimos días)


Llevo un par de días encadenando celebraciones, y he aprendido unas cuantas cosas en todo este tiempo. Por un lado me he vuelto más sabio, y por otro más tonto.

¿Pero qué he aprendido realmente de todo esto? He aquí mi lista random:

1- La frase "por un lado me he vuelto más sabio, y por otro más tonto" es una gilipollez (esto lo he aprendido ahora mismo).

2- El mismo pensamiento cortoplacista que dio lugar a la ley de protección de la seguridad ciudadana (tildada, y con razón, de ley mordaza) puede dar lugar a la desaparición política de los que intentan protegerse detrás de ella.

3- No es fácil encontrar gente que se apene por el amago de Angry Birds en la sede del PP de la calle Génova, lo cual debería preocupar a más de uno. Que te estrellen un coche a la puerta es un buen termómetro de tus niveles de popularidad

4- Puede suceder que el hecho de meterte en la cama con dos chicas no sea una experiencia tan agradable como pueda parecer así de oídas (o leídas).

5- A veces organizar una cena no implica cenar.

6- Queda apenas un par de entradas para alcanzar las doscientas publicaciones en esta santa casa.

7- Lo anterior me ha costado un huevo en comparación con lo rápido que llegué a las cien.

8- Trabajar de resaca es una mierda, aunque sea durante poco tiempo.

9- Ya sabía que nada sale nunca según lo planeas, pero puedo aplicar esto también a las sorpresas. Las sorpresas no salen bien, ni salen mal, son sorpresas. Para todo el mundo. Luego ya depende de si son sorpresas agradables o desagradables.
10- ¿Cómo saber si ya no eres un crío? Prueba a desaparecer por dos días con el pretexto de "es que he quedado" sin que nadie te llame ni una sola vez durante ese plazo. Si al volver no hay más que un comentario sarcástico al respecto esperándote, lamento decirte que estás específicamente a las puertas de la prórroga de tu juventud. Aprovéchala.


Bola extra: Con respecto al número 10 de esta lista, si el comentario además de sarcástico es malintencionado, lamento tener que decirte (y de momento me alegro de no ser tú por ello) que dicha prórroga se acerca a su fin. Aprovéchala MUCHO.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Cinco canciones aterradoras


Me sumo al rollo Halloween con una nueva lista, aunque la imagen es prácticamente el 75% de motivación para escribir esta entrada:

-The call of Ktulu, de Metallica: Cerrando el Ride the Lightning, esta composición atribuida sobre todo a Mustaine y Cliff Burton tiene el mérito de ser la primera instrumental de Metallica. ¿Por qué aterradora? Pues básicamente por estar inspirada en esa historia de Lovecraft sobre un simpático y entrañable calamar, La llamada de Cthulhu, por la cual el ya fallecido bajista sentía admiración.

-Lucretia (My reflection), de Kreator: Cuando me regalaron el Voices of Transgression, las palabras que me dijeron al respecto es "seguro que te gusta, es muy oscuro". Y la verdad es que la sola idea ya me ganó. De hecho, es esta la versión que propongo en lugar de la original, de los Sisters of Mercy, ojo al dato, una banda de rock gótico.

-Capriccio nº 2, de Niccolò Paganini: Si según los Simpson en el pasado la gente se asustaba con más facilidad, esto no hubiese acojonado ni a Edgar Alan Poe. Sin embargo, Paganini, uno de los mayores virtuosos de la historia de la música, está envuelto en una de esas leyendas populares que aseguran que el diablo le otorgó ese talento a cambio de su alma, al más puro estilo Diablo Robot de Futurama. De hecho, incluso parece ser que el propio violinista permitió que se extendiera el rumor. Ahora ponte a escuchar el capricho e imagínate a un violinista sin rostro al final del pasillo. ¿Acojona? Pues eso.

-Me and the devil blues, de Robert Johnson: Siguiendo con lo de vender el alma al diablo, otro cliente por lo visto fue este guitarrista de aura legendaria, que intercambió talento para el blues por alma en un cruce entre las autopistas 61 y 49, allá por Misisipi. De hecho escojo esta canción por pura convicción de que esa y no otra sería la BSO de un hipotético infierno, con un calor abrasador y un montón de moscas pululando.

-Tubular Bells, de Mike Oldfield: No podía faltar ni de coña, y tal vez sea la única canción de las cinco que podría dar miedo realmente. El exitazo de este primer disco de Mike Oldfield en 1973 sirvió para incrustar su soniquete en la película El Exorcista, aunque también habría encajado como anillo al dedo para alguna cinta lisérgica del rollo Enter the Void, porque vamos...

Y hasta aquí la lista, aunque ayer hubiera encajado mejor, ahora que lo pienso... 

En fin, sed buenos.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Cinco canciones perturbadoras


¿Otra lista? Pues sí.

-Needle in the hay, de Elliott Smith. Descubrí esta canción hace años gracias a una película de Wes Anderson (The Royal Tenenbaums), contribuyendo a ilustrar el intento de suicidio de uno de sus personajes con su ritmo irregular y su cadencia melancólica. No deja de ser irónico que en 2003, tan solo dos años después del estreno de esa película, Elliott Smith se suicidase, clavándose en el pecho un cuchillo tras una pelea con su novia.

-Un día en Texas, de Parálisis Permanente. Este grupo es uno de los pocos de su tiempo que realmente parecían encaminados a aportar algo nuevo al panorama musical, divagando desde el punk de la movida madrileña (digo yo que porque de alguna forma había que llamarlo) hacia una corriente más oscura, ennegreciendo su aura y destilándola en cada una de las pocas canciones que lograron grabar, como esta misma, que de hecho está basada en La matanza de Texas. 
El 14 de Mayo de 1983, de camino a un concierto, su coche se sale de la carretera, acabando con la vida de su frontman, Eduardo Benavente, con tan solo veinte años.

-Helter Skelter, de los Beatles. Recuerdo un sketch de un programa de humor en el que se parodiaba una entrevista a John Lennon. En dicha entrevista, el entrevistador comentaba "dicen que si se escuchan algunos discos de los Beatles al revés, se escuchan mensajes santánicos", y el imitador del músico respondía "¿al revés? ¿Quién coño los pone al revés? Pero si nosotros hacíamos los discos para que los escuchasen al derecho". En su momento me pareció una muestra perfecta de la tontería a la que parece llegar algunas veces la búsqueda de significados ocultos en algunas cosas. En fin...
Para algunos esta canción es una de las que inspiraron la aparición del heavy metal por su tono más agresivo, pero Charles Manson no debió de fijarse en eso. De hecho, no sé qué coño pudo ver en ella, porque el 8 de Agosto de 1969, y según él inspirado por esta canción, se coló con La Familia en casa de Shanon Tate para asesinar brutalmente tanto a la que fuera mujer de Polanski como a los acompañantes de ella.

-Rehab, de Amy Winehouse. Es curioso que una de las líneas de esta canción exprese una negativa a hacer rehabilitación. Este gran éxito comercial hizo que de un día para otro estuviésemos hablando de Amy Winehouse a todas horas. La talentosa cantante se plantó en el panorama como si llevase luces de neón en aquel pedazo de moño. Sin embargo, la fama no le sentó muy bien. Una serie de adicciones fueron deteriorando su aspecto físico y su salud, y al mismo tiempo convirtiéndola en carne de prensa amarilla y parodias. Curiosamente, los mismos que la ponían a parir o se reían de ella se subieron al carro de los elogios tras su muerte el 23 de Julio de 2011. Es más, tras el fallecimiento se produjo un auténtico repunte de atención y éxito comercial. Muchos de los antaño hostigadores llegaban incluso a ubicarla en el célebre club de los 27. Algunas ascuas han quedado de aquellas llamas, pero tal vez Amy Winehouse responda a un cliché de músico utilizado como producto, despersonalizado, con sentimientos que a nadie interesan y que son utilizados por el gran público a su muerte para luego caer en un discreto segundo plano que no se les concedió en sus horas más bajas.

-The Nobodies, de Marilyn Manson. Cierro con esta porque tiene algo que las cuatro anteriores no poseían. Puede que sea fruto de la casualidad (salvo que queramos ponernos místicos o proféticos) que el compositor de una canción triste se suicide, que un accidente trunque una carrera o que otra canción acabe inspirando los crímenes de un loco, dando lugar a esos temas que podríamos llegar a llamar "malditos" si usamos un poco la imaginación; pero esta canción de Marilyn Manson no fue compuesta antes de una tragedia, sino después, y de hecho inspirada directamente en ella. Con un marcado cambio dinámico entre las pausadas y susurrantes estrofas y un potente estribillo, The Nobodies no solo relata de una manera particularmente fría la imagen percibida por el mundo de Eric Harris y Dylan Klebold, los dos chicos que el 20 de Abril de 1999 decidieron hacer una visita a sus compañeros en el instituto Columbine cargados de armas, sino que pone de manifiesto la búsqueda de morbo por parte de la prensa tras la masacre. Y eso es, quizás, lo más perturbador.

jueves, 28 de agosto de 2014

Diez grandes canciones que requieren paciencia


Sea por duración, ritmo o temas anímicos de cada uno, todos encontramos alguna vez temas que solo nos empiezan a gustar cuando por nuestra cuenta hemos hecho ganas de escucharlos. De hecho, ilustro la entrada con esa imagen representativa del "Dark side of the Moon" porque creo que Pink Floyd son de ese tipo de grupos que tienes que escuchar con la disposición anímica adecuada. Aunque casualmente no haya metido nada suyo hoy.

En fin, vamos con la lista:

10- Blowing in the wind, de Bob Dylan: Canción mítica donde las haya, que me hace pensar en lo acertado que estaba en mis percepciones sobre este hombre. Repetitivo, simple y, lo peor, cantado por su voz, este alegato pacifista en forma de preguntas retóricas nos recuerda que si hay un talento del que Dylan hace gala una y otra vez es su habilidad como letrista.

9- Bela Lugosi's dead, de Bauhaus: Más de nueve minutos compuestos por un lento crescendo y un igual de lento diminuendo. Los considerados padres del rock gótico dejan ver la influencia que desplegarán para dar lugar a este género, mostrando aquí una lección magistral de dominio de lo atmosférico.

8- Fools Gold, de los Stone Roses: Una versión reducida de esta canción figuró en uno de los juegos de Fifa, tal vez porque no habría manera de escucharla entera mientras eliges equipo, equipación, formación y once inicial. Bien mirado, habría sido un desperdicio poner ahí el tema completo para joderlo a la mitad con la voz de Manolo Lama.

7- To live is to die, de Metallica: El extenso y casi silencioso panegírico a Cliff Burton me parece un miembro de pleno derecho de esta lista, no solo por tratarse de una canción instrumental que dura casi diez minutos en el disco más técnico del grupo (... And justice for all), sino también por marcar una frontera previa a lo que muchos consideran la caída de los californianos a nivel de calidad musical.

6- It was a pleasure then, de los Velvet Underground y Nico: Si ya de por sí el ex grupo del ya fallecido Lou Reed era difícil de coger el punto por su carácter experimental y huidizo de las estructuras y melodías típicas, esta desconcertante y algo siniestra colaboración con la cantante alemana y la extensión de la pieza hacen que sea rara de cojones. Para mi gusto, una pequeña joya que disfrutarás si acumulas la paciencia para escucharla entera.

5- Lover's rock, de los Clash: Antes pasaba invariablemente esta canción cada vez que ponía el London Calling. Más allá de que me pareciera una soberana gilipollez, había algo en el ritmo que me desconcertaba, como una voz interior que me decía que aquello no podía ser punk de ninguna manera. De todas formas, le fui concediendo su encanto escucha tras escucha, y ahora siempre me saca una sonrisilla toparme con ella.

4- Trae ese ron, de Violadores del Verso: Para todos los de mi generación que se acercaron por primera vez al rap nacional, lo más seguro es que este tema sea el principal culpable de seguir haciéndolo. Al hardcore le faltaba todavía algo de recorrido, pero había algo en las rimas de Kase.O, tal vez el mejor MC en nuestra lengua, que le ha acabado diferenciando del típico gangsta con el ego por las nubes: tener DE VERDAD algo que decir.

3- Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, de los Beatles: Esta es cortita, así que no sé cómo consigue dar para tanto. De hecho, la composición de McCartney llegaba (según los fans) a anunciar su propia muerte y su sustitución por un tal Billy Sears. Supongo que según esos fans, fue ese y no el Beatle original quien se convirtió en Angela Lansbury...

2- Paranoid Android, de Radiohead: Una de las más míticas de uno de sus discos más míticos. ¿Por qué hace falta paciencia? Echando la vista atrás en la lista, diría que todo son temazos, pero no todos los temazos son llevaderos. Aquí las variaciones dinámicas y lo desconcertante de la letra hacen que la música juegue con tu ánimo.

1- Stairway to Heaven, de Led Zeppelin: Tal vez sea la mejor canción jamás hecha, aunque no me pienso molestar en contrastarlo (para mí lo es y punto), pero el arranque lento y melódico que marca el tempo de todo el tema te obliga a prestar atención a lo que estás escuchando en todo momento, para poder apreciar cada matiz de los que componen esta obra de arte de en torno a ocho minutos de duración. Tal vez por eso nadie la pondría en un bar.

martes, 16 de octubre de 2012

Otras diez verdades musicales


1- Si hablamos de rock, Robert Johnson es el principio de todo. No busquéis DJ’s que decidieran usar el término “rock and roll” porque les parecía rimbombante, ni tipos más blancos que la leche que decidieron hacer música negra. No penséis en Roy Orbison, Jerry Lee Lewis o Elvis Presley. Todo empieza en Robert Johnson, aquel tipo negro que tocaba blues, y de quien se dice que vendió su alma al diablo a cambio de su habilidad con la guitarra.

2- Beethoven era sordo, sí, pero no de nacimiento, ni tampoco del todo. La sordera fue consecuencia de la vejez y la enfermedad. No obstante, eso no fue un impedimento para componer su mayor obra. Sí, era sordo, pero no era nuevo en la música cuando eso pasó: conocía el lenguaje musical, tenía ayudantes a la hora de dirigir, y, por supuesto, las teclas de su piano estaban más que contadas. De todas formas, esto tampoco resta mérito a sus últimas composiciones.

3- Slash no vale gran cosa como guitarrista. Es rápido, muy técnico, y un gran intérprete (su versión de Voodoo Child con Zakk Wylde no tiene desperdicio), pero carece por completo de alma. Si alguien quiere saber por qué la mejor versión del guitarrista es la de los Guns ‘n’ Roses, que mire hacia un flacucho malhumorado conocido como Axl Rose. Sin su presencia, el carácter desaparece.

4- Había una época en la que The Clash era el único grupo de punk que realmente hacía música. Luego surgieron nuevos grupos que también ponían ojo a lo que componían, pero la verdad es que estas cosas tienen más mérito cuando eres el primero que las hace.

5- AC/DC son unos genios. Puede que solo conozcan media docena de notas, pero llevan desde principios de los 70 tocándolas de forma que todas sus canciones son distintas.

6- Con respecto al punto anterior, la auténtica base de AC/DC es Malcolm Young, ese tipo con cara de tipo duro, que apenas se mueve por el escenario, y que se limita a soltar unas cuantas notas mientras Angus acapara toda la atención con sus frenéticos movimientos, su traje de colegial y sus solos agresivos. Malcolm es el cerebro del grupo, compone la mayoría de las canciones, toma las decisiones y, en general, hace todas esas cosas que hacen los tíos que mandan.

7- Metallica no solo es uno de los mejores grupos de la historia, sino que también es el mejor grupo en activo. Desde el Black Album, Metallica no se está cubriendo de gloria precisamente. Es más, ahora mismo hay bastantes músicos que lo están haciendo mucho mejor, pero Metallica sigue en activo. Si los Beatles al completo siguieran en activo… sería una imagen bastante asquerosa, porque dos están muertos… el caso es que Metallica es el mejor grupo en activo, y la prueba más clara es que, si te acercas a alguien que no haya oído hablar del rock en su vida y le pides que te diga algún grupo, lo más probable es que su respuesta sea… bueno, ya sabéis.

8- Sin embargo, a nivel musical, Megadeth es superior a Metallica.

9- El góspel mola. Es un placer culpable, pero irresistible, como pirarse las clases o reírse cuando alguien se cae. Todo el mundo siente deseos de agitar los brazos y dejarse llevar por las melodías tintadas de blues y soul. ¿Alguien lo duda? ¿Y entonces por qué reponen tantas veces “Sister Act”?

10- Like a Rolling Stone es una buena canción. No soy muy fan de Bob Dylan, pero reconozco que, cuando la compuso, además de cambiar la orientación de su carrera, estaba bastante inspirado. Pero, por más que se empeñe la revista Rolling Stone en decirlo, no es la mejor canción de la historia. Si Like a Rolling Stone es mejor que Stairway to Heaven, One o Voodoo Child (Slight Return), será que no merezco tener tímpanos.

sábado, 15 de octubre de 2011

Decálogo del buen dependiente


(A modo de prólogo: estos consejos están destinados a orientar a dependientes de tiendas de productos de ocio, pero son extrapolables a la labor de cualquier dependiente... si no todos, casi todos.)

1- El orden de los productos de la tienda no tiene por qué ser lógico. Existe un millón de formas de volver loco al cliente, ya sea colocando las cosas en relación al grado de simpatía que sientas por ellas, o a lo bonito o feo que resulte su aspecto. Al hacer esto, el cliente se verá obligado a danzar por las estanterías como si hubiese desembarcado en otra dimensión, haciendo ver a la gente de fuera que la tienda tiene actividad.

2- Marcar los productos es fácil cuando se hace con pistola. Además, distraerse con ella es divertido, y puede dar la impresión de que haces algo productivo.

3- Cuando un cliente te pida algo que está en el almacén, no es necesario que se lo traigas a toda prisa. No conviene forzar la máquina y acabar sepultado por una avalancha de cajas. Los viajes al almacén son un buen pretexto para estirar las piernas y descansar.

4- El cliente siempre tiene la razón, es decir, el cliente NUNCA tiene la razón. El cliente está perdido y necesita del dependiente para que le oriente y le ayude a decidirse a comprar lo que quiere (o lo que no hay forma de conseguir que nadie se lleve).

5- Comprar muchas veces puede responder al intento de recuperar autoestima perdida, así que abre bien los ojos y que no se te escapen los depresivos.

6- Los pedidos siempre llegan tarde, demasiado tarde como para que al cliente le convenga esperar. Si algo va a tardar veinte días en llegar, lo mejor es decirle al cliente que van a tardar diez, y cuando al cabo de diez días regrese, decirle que tus distribuidores han metido la pata y que harán falta diez días más. El cliente se encabronará, pero acabará esperando. Si la espera se divide en hitos, es mucho más llevadera.

7- Aunque no lo parezca, el trabajo del dependiente es intelectual. Cada venta es una intrincada partida de ajedrez entre vendedor y cliente. ¿Qué quiero decir con esto? Que no dejes que te cohíba sentarte tranquilamente a engordar.

8- Habla por teléfono. La jornada laboral es muy larga, y los clientes no suelen ser tan maleducados como para cortar tu conversación. Una llamada a tus colegas no solo puede salirte gratis, sino que también puede significar un cómodo descanso. Si algún cliente es lo suficiente maleducado como para interrumpirte, puedes decirle que se largue. No es bueno tener un ambiente hostil en el trabajo.

9- Si estás cerrando, estás cerrando, así que no entra ni Dios. ¿Acaso en el banco te perdonan cuotas aunque pretendas pagarlas al día siguiente?

10- Por último, y quizá más importante, tus conocimientos siempre SON superiores a los del cliente. Si no fuera así, el cliente serías tú, así que no pierdas ocasión de demostrarlo. Y cuanto más humillante lo hagas, mejor.

jueves, 6 de octubre de 2011

Las tres búsquedas más raras


El otro día, durante un viaje a las estadísticas del blog, eché un vistazo a las palabras clave que había introducido la gente en sus motores de búsqueda para encontrar "Diario de un dependiente". ¿El resultado? La cara de idiota que se me quedó y este ranking de las tres búsquedas más raras que hayan conducido hasta este santo lugar:

3- Culos coca cola. 
No sé qué llevó al usuario en cuestión a teclear esta combinación de palabras, pero algo me hace pensar en la famosa imagen que le aporta a "la chispa de la vida" todo su significado: ¡hágase la satisfacción al deseo de mi lector!

2- La señora más gorda del mundo bebiendo coca-cola.
El morboso artífice de esta búsqueda se va a quedar con las ganas de verla realizada, porque lo he intentado, pero solo he encontrado señoras gordas o coca colas, pero no las dos cosas juntas. No obstante, me gustaría conocerle...

1- Monos con culos rosas en zoo.
Lo más sorprendente de esta búsqueda no está en su contenido tanto como en su repetición, ya que se ha producido, con idéntico resultado (desembocar en este blog) ¡¡HASTA CINCO VECES!! ¿En qué coño estaban pensando? De todas formas, hoy me siento solidario, así que ayudaré a afinar esta búsqueda que tan obnubilados tiene a los visitantes fortuitos y diré que los "monos con culos rosas" son mandriles. Buena suerte.

No me queda mucho que decir después de haber visto esto, solo dar las gracias a Google por haberme tenido en cuenta (WTF???) y esperar a que lleguen nuevos genios.

lunes, 26 de septiembre de 2011

¿Segundas partes nunca fueron buenas?


1- Cuando parecía que a Francis Ford Coppola no le iban a quedar más cojones que tirar cuesta abajo, ya que en 1972 había capitaneado a un reparto de súper lujo, encabezado por Marlon Brando, para conseguir tocar techo con "El Padrino", el "Papá Noel" del cine se sacó de la manga, solo dos años después, a un gigantesco Robert De Niro (en sentido metafórico, pues en realidad ni siquiera llega al metro setenta) y regaló al público "El Padrino II", una de las mejores películas jamás rodadas.

2- James Cameron, un cineasta con tendencia a los fuegos artificiales, se marcó una revisión libre del clásico western/scifi "Almas de Metal" (para que luego digan de "Cowboys & Aliens"), y, cambiando a Yul Brynner por un Chuache sin cejas, dirige "Terminator". En plenos 80's, el éxito de esta película convence a Cameron para hacer una secuela y, de paso, sacarse unos milloncejos más para un limpiaparabrisas de oro macizo. ¿Resultado? Una de las obras de culto más celebradas de la ciencia ficción, además de una de las pocas películas donde da gusto ver al ya ex gobernador de California: "Terminator 2: El juicio final".

3- Allá por los últimos coletazos de los 60's, algún cretino decidió adaptar al cine el exitoso clásico de Detective Comics, por aquel entonces a la sombra de Superman. Con Adam West encabezando el plantel, la primera adaptación de Batman puede considerarse uno de los fracasos más sonados de la historia de las adaptaciones cinematográficas del cómic. Ante semejante resultado, los proyectos de rescatar la franquicia "Batman" quedaron sepultados bajo el polvo del olvido. Tuvo que llegar 1989 para que un joven director, por aquel entonces muy del estilo de Sam Raimi (Terroríficamente muertos) o Joe Dante (Gremlins), un raro británico de nombre Tim Burton, decidiera recoger la semilla y plantar un hombre murciélago más oscuro (aunque la elección de Michael Keaton no es que fuese muy acertada), añadiendo a la mezcla al siempre interesante Jack Nicholson. El lavado de cara hizo que el nuevo Batman se convirtiese en una de las primeras obras remarcables de la filmografía de Burton.

4- Sin dejar a Batman. Después de la primera peli de Burton, vino una segunda, con la novedad de Danny DeVito como el Pinguino, que pasó con más pena que gloria. Tras este intento, Joel Schumacher recogió las riendas, cambió a Keaton por el guaperas de George Clooney, primero contra un tal Mister Frío (un olvidable Chuache) y luego contra Enigma (pobre Jim Carrey...). Tanto la segunda de Burton como las dos de Schumacher fueron rebajando la imagen del caballero negro de Gotham hasta convertirla en un chiste con capa y cinturón multi-usos (lo de Clooney sigue siendo insultante a día de hoy). Sin embargo, otro británico más joven y, al menos para mí, infinitamente más talentoso, retomó la franquicia con un reboot compuesto de, a falta de una, tres partes. El señor Christopher Nolan puso por fin a un Batman en condiciones, interpretado por el talentoso y polifacético Christian Bale, a unos personajes realistas y similares a los del cómic, y a unos villanos bien hermosos. Puede que "Batman Begins" no sea una segunda parte al uso, pero merece todo el respeto del mundo.

5- Y eso sin hablar de "El Caballero Oscuro", sin duda alguna la mejor película de Batman que se ha hecho, además de (esta sí) una segunda parte. El fallecido (demasiado joven, por desgracia) Heath Ledger se llevó de calle un Oscar al superar con creces al Joker interpretado por Jack Nicholson. Pero el mérito no es solo suyo. Todos los elementos de la película hacen que olvidar todos los fracasos anteriores sea demasiado fácil. Al igual que ver a la Roja ganando una Eurocopa y un Mundial y olvidar a los hijos de puta que caían siempre en cuartos (aunque, en algunos casos, eran los mismos).

6- Retrocediendo de nuevo en el tiempo. Un joven que podría considerarse uno de los primeros frikis de la historia decidió presentar un fantasioso guión repleto de espadas láser, naves que superan la velocidad de la luz, monstruos peludos que solo saben gruñir, señoritas con esparadrapo en los pezones y ensaimadas en el pelo... sí, hablo de George Lucas y de la tremendahipersuperespectacularinnovadorafantastica saga de "Star Wars". Si ya de por sí la primera parte supuso una espectacular innovación (me repito con los calificativos), lo de la segunda fue la leche. Lucas dejó la dirección en manos del no hace mucho fallecido Irvin Kershner, y este realizó la que para muchos (incluido yo) es la mejor película de la saga: "El Imperio Contraataca", y todo gracias a un cliffhanger/vuelta de tuerca que a todos dejó en su día con la boca abierta.

7- Situémonos en Nueva Zelanda. Otro director de la escuela de Sam Raimi recibió un encargo por el que un montón de grandes directores suspiraron durante largas décadas. Peter Jackson, con un variopinto grupo de actores a su lado, se tiró tres años rodando y montando una obscena cantidad de metraje, de la cual salió una trilogía que devolvió con creces a J.R.R: Tolkien la fama que el desgaste provocado por el paso del tiempo le había ido quitando. Llega a los cines "La Comunidad del Anillo", cinta que supuso un gran éxito tanto de taquilla como de crítica. Pero, poco después, vio la luz la segunda parte "Las Dos Torres", que dejó a la primera a la altura del betún en comparación con el resto de la saga, y todo esto para que la pieza final (una pieza de cuatro horitas de nada) llegase a la Academia y se llevase nada más y nada menos que ¡ONCE OSCARS DE ONCE NOMINACIONES!

Mañana más, pero no mejor, porque ya se sabe lo que se dice de las segundas partes... ¿no?

sábado, 4 de junio de 2011

10 cosas que he aprendido sobre la democracia


1- Según Felip Puig, la labor de la policía es incuestionable, que para eso está para proteger al ciudadano, aunque precisamente lo de proteger al ciudadano se lo pasen casi siempre por el forro de los cojones.

2-En consecuencia: el desalojo de Plaça Catalunya fue para proteger al ciudadano. Supongo que no se referirán a protección física...

3- Los manifestantes son mucho menos que santos. Ya se ve en las imágenes cómo propinan fuertes cabezazos al material de trabajo de los mossos (sobre todo a las porras, que acabaron brutalmente dañadas).

4- A la gente le sigue sorprendiendo que los medios privados sean voceros del régimen.

5- La solicitud de medias tintas ante el poder y su actitud desemboca en palizas.

6- La socialdemocracia burguesa ni siquiera es representativa de la verdadera intención de voto.

7- Ser político es algo bastante parecido a que te toque la lotería. Y si no, que le pregunten a Carlos Fabra.

8- Las elecciones municipales no valen nada, son solo para marcar paquete. No importa que durante cuatro años un alcalde o presidente de comunidad autónoma haya desempeñado un papel desastroso, el voto ciudadano irá en consecuencia con su concepto del presidente del Gobierno.

9- La información es poder. Por eso mismo la gran mayoría de la clase obrera tiene el mismo poder que una hormiga contra una estampida de búfalos.

10- Todavía seguimos pensando que la democracia consiste en emitir un voto de forma masiva una vez cada cuatro años para que los representantes burgueses elegidos tomen todas las decisiones armados con los aparatos de Estado. 

viernes, 6 de mayo de 2011

Cinco cosas que he aprendido esta semana


Lunes:
Por lo visto, demuestra una gran ética periodística dar una de las noticias más trascendentes de la década como si fuese un rumor de verdulería.

Martes:
La gente es muy madura, tiene los pies en la tierra y no está deseando tener algo a lo que aferrarse para no tener que aceptar ni el más mínimo contratiempo. Que un entrenador de fútbol eche la culpa a factores externos (careciendo de pruebas para sustentar sus acusaciones) para no asumir una derrota puede ser hasta comprensible, teniendo en cuenta que, según la posible magnitud de su sueldo, que piensen en él como en alguien derrotado no es muy conveniente; pero parece ser que todos los aficionados de dicho club también pueden hacer las mismas afirmaciones como si les fuera la vida en ello (y de forma mucho menos "políticamente correcta" incluso) así porque sí.

Miércoles:
Reaprendiendo lo aprendido el lunes: no solo es aceptable dar una de las noticias más trascendentes de la década como si fuese un rumor de verdulería, sino que además convertir los telediarios en programas amarillistas cargados de cebos sobre detalles inciertos y de dudosa credibilidad es algo que demuestra un rigor excelsior (o eso diría Stan Lee).

Jueves:
Física o Química no es una bazofia, sino un referente generacional de la actualidad con realistas ejemplos de sucesos habituales en un instituto, con una trama de gran profundidad y significado social, con guiones planificados al milímetro, y cuyos cámaras elaboran planos que no hacen a uno pensar si serán en realidad simios lobotomizados o si es que les obligarán a cargar con sus instrumentos de trabajo durante horas...

Viernes:
Hay noticias más importantes que otras. Por ejemplo, la beatificación del anterior Papa y la boda de los ahora duques de Cambridge pueden llegar a eclipsar, por su evidente trascendencia, asuntos como la situación de Japón (que, como dice Javier Cansado, no es que se haya solucionado, sino que los medios han decidido directamente pasar del tema... tampoco es plan de aburrir a la audiencia) o las revueltas de Oriente próximo y diversas zonas de África.

martes, 29 de marzo de 2011

Diez verdades sobre la música que todo el mundo debería conocer


1- Los Beatles son el mejor grupo de la historia. Esta es una verdad incuestionable, aunque existan Black Sabbath, Metallica, Led Zeppelin o incluso los Rolling Stones, The Jimi Hendrix Experience o los Doors. Antes de que existieran los Beatles, el rock consistía en un tío (normalmente un tío que, además de ser carismático, fuese buen músico, como Elvis Presley o Jerry Lee Lewis) y un montón de músicos de sesión que no importaban demasiado. Los Beatles cambiaron la forma de entender la música, son los pioneros, como Sócrates con respecto a la filosofía o Jesucristo con respecto a la Biblia.

2- Hay gente que atribuye el nacimiento del heavy metal a Jimi Hendrix, hay también quien se lo adjudica al Helter Skelter, de los Beatles, hay gente que menciona a Cream, e incluso una gran mayoría asegura que Led Zeppelin son los padres del género. Lo cierto es que todos ellos contribuyeron a su creación, pero esas afirmaciones son falsas. Black Sabbath son los padres del heavy metal, tanto por su estilo musical como por su actitud (fueron los primeros en sacar cruces ardiendo y demás historias, y, además, Ronnie James Dio, cantante de la formación tras la expulsión de Ozzy Osbourne, fue el primero en “sacar los cuernos”).

3- Al contrario de lo que suele decir la crítica, The Strokes NO son los salvadores del rock.

4- Britney Spears explotó la imagen, Christina Aguilera tiene una potencia vocal impresionante, y Lady Gaga tiene cuatro toneladas de carisma… pero no, la reina del pop fue, es y será Madonna. Es un icono insustituible, como John Wayne o Diego Armando Maradona.

5- Aunque en su momento fue recibida con rechazo y abucheos por parte de sus fans, la mejor canción de Bob Dylan es Like a rolling stone. De hecho, el tiempo, la crítica y hasta los mismos borregos que le abuchearon por alejarse de su estética folk acabaron por reconocerlo.

6- Muy poco bueno (prácticamente nada) ha salido del panorama musical de los años noventa. La gran mayoría de sucesos son catástrofes. Murió Kurt Cobain, comenzó a gestarse el típico punk-rock norteamericano que ha acabado formando las bandas sonoras de las típicas comedias juveniles norteamericanas, arrancó la carrera musical Mariah Carey, quien acabó por convertirse en una de las cantantes más representativas de la década y, como no dejan de repetir montones de usuarios por todo internet, nació Justin Bieber.

7- Sid Vicious no sabía tocar el bajo, ni la batería, ni cantaba demasiado bien, pero, aun así, es considerado un genio. No solo porque, aunque en la práctica la música se le daba más bien tirando a mal, tenía grandes dotes como compositor (Belsen was a gas), sino también (y principalmente) porque él solito, con su actitud, creó el movimiento punk, aunque en EE.UU. el garage rock llevaba casi diez años encaminándose a ese objetivo, con grupos como los Stooges, los Kingsmen o los Velvet Underground.

8- U2 no tiene ningún estilo definido, y esto es algo que pocos grupos han conseguido (los Cure, los Velvet Underground o los recientes e inclasificables Mars Volta son algunos de ellos). Sin embargo, U2 siguen siendo los más exitosos, lo cual es toda una proeza teniendo en cuenta la filosofía de The Edge (suya es la aseveración “si pudiera tocar una sola nota durante toda la canción, lo haría”). Aun así, no suenan de forma parecida a ningún otro grupo, ni hay ningún grupo que haya conseguido sonar de una forma parecida a ellos.

9- Durante décadas se ha extendido la leyenda de que Eric Clapton es conocido como mano lenta (“slowhand”) porque es una forma irónica de mencionar su gran velocidad a la hora de tocar la guitarra. Sin embargo, esto también es falso. A Eric Clapton le llaman mano lenta porque economiza tanto sus movimientos que durante sus conciertos, si quisiera, podría pasar más tiempo dormido que despierto.

10- Voces como las de John Lennon o Freddie Mercury demuestran que tener una voz agresiva no es lo mismo que hacer gritos guturales. De hecho, las pelotas de cualquier cantante de death metal se encogerían hasta adoptar el tamaño exacto de cabezas de alfiler si tuviese enfrente a Aretha Franklin cantando Respect.

viernes, 25 de marzo de 2011

Diez cosas que todos sabemos, pero no nos importan demasiado


1- Elvis está muerto, y no me refiero a que niegue la teoría de que ha fingido su propia muerte para escapar de su apabullante fama, y vivir el resto de su vida en una isla desierta sin complicaciones, sino a que, si la mañana del 16 de agosto de 1977 lo que hubiesen encontrado inconsciente en su cuarto de baño hubiese sido a un doble casi idéntico y con prácticamente su mismo ADN, teniendo en cuenta su adicción a la farlopa y su estado de salud a aquellas alturas, no habría durado mucho tiempo con vida en la isla desierta.

2- Prácticamente todas las multinacionales que se empeñan en ser conocidas por fabricar refrescos, hamburguesas o incluso juguetes para niños, se empeñan precisamente en que solo se les conozca por esto, y se pase por alto su actividad deforestando el Amazonas, o explotando a los nativos de algún país con una economía de subsistencia. Pero hablar de esto es muy triste, prefiero hacerlo sentado al lado de un payaso amarillo y comiéndome una suela de zapato con kétchup.

3- La emulsión de una película, dependiendo de la temperatura, puede quemarse o congelarse. En “Lawrence de Arabia”, tuvieron que filmar una puesta de sol falsa, porque si apuntaban con la cámara al Astro Rey, la película se quemaba. Sabiendo esto, y que, en la Luna, la temperatura puede oscilar entre los 180 y los -180 ºC, no es difícil suponer que la emulsión de la película se quemaría o se congelaría en el momento en el que saliese del sistema de refrigeración adecuado y comenzase a utilizarse. Con esto no niego que el Apolo 11 llegase a la luna en 1969. Lo que quiero decir es que lo más probable es que el vídeo, con frase para la historia incluida, sea un teatrillo a posteriori.

4- El grito de Tarzán es una mezcla del canto de una soprano y los sonidos de varios animales, entre ellos varias hienas, reproducidos al revés. Como dijo Leonardo Sbaraglia en “Concursante”, esto le hace a uno pensar qué se supone que gritaba Johnny Weissmüller mientras pululaba por los pasillos de un manicomio en México antes de morir.

5- Phil Collins no se retira, pero, como reza el título de esta lista, a estas alturas a nadie le importa. Después de todo, ¿quién escucha a Phil Collins hoy en día?

6- Leonardo DiCaprio es un buen actor, pero todos los que hemos visto “Titanic”, y el efecto que causó sobre las féminas (y algún que otro hombre), conocido como la “Leomanía”, hizo que comenzásemos a odiarle. Sin embargo, todos los que hemos odiado a Leo y, aun así, hemos decidido darle una segunda oportunidad, viendo “Infiltrados”, “Gangs of New York”, “Atrápame si puedes”, “El Aviador”, “Diamante de Sangre”, “Red de mentiras”, “Shutter Island”, “Revolutionary Road” u “Origen”, nos hemos dado cuenta de que nuestro odio era injustificado… pero esa epifanía dura exactamente hasta el momento en que recordamos las carpetas forradas con sus fotos. Luego, invariablemente, volvemos a pensar: “¡Será cabrón!”.

7- Con respecto al punto anterior, además de a DiCaprio, son muchos los actores a los que, en algún momento, acabamos minusvalorando: Brad Pitt, Johnny Depp, Viggo Mortensen, Tom Cruise… ¿qué tienen todos estos en común? Pues tampoco hace falta darle muchas vueltas para saberlo.

8- El mayor éxito de Stephen King no es una novela de terror, sino una saga de siete libros de fantasía épica llamada “La Torre Oscura”. Sin embargo, le seguiremos asociando con el género de terror hasta, como solía decir mi madre, que San Juan baje el dedo.

9- “Dragon Ball Z”, “Campeones” y “Doraemon” son series que trascienden la barrera generacional. Las han visto hermanos mayores y medianos, y ahora las están viendo los pequeños, y, curiosamente, a lo largo de ese lapso de tiempo, los padres han aguantado sin suicidarse.

10- Nobita, que así se llamaba el protagonista de “Doraemon”, no era un niño comatoso con una enfermedad terminal que lo soñó todo. Esto es un bulo que surgió en su momento, y llevó a la gente incluso a protestar ante los estudios de televisión, y a los creadores a emitir un comunicado asegurando que eso era mentira. En todo caso, uno de ellos murió, así que la serie no tiene final.
De forma idéntica a la anterior, pero con respecto a la serie “Campeones”, se generó una leyenda urbana que decía que Oliver Atom, en realidad, era un niño al que un camión había atropellado, quedando sin piernas como resultado del accidente, y que todo lo ocurrido en la serie era producto de su imaginación. Esto también es mentira, pero lo más seguro es que, la próxima vez que estemos en un bar, tomando una cerveza con un colega, le digamos: “¡Oye! ¿Sabías que Oliver Atom en realidad era un niño sin piernas que lo soñó todo?”.

martes, 15 de marzo de 2011

Diez razones para NO tocar un instrumento musical


1- (A pesar de que sea un entretenimiento prácticamente gratuito) hay que comprar el susodicho instrumento.

2- No conseguirás ligar si no dejas de aburrir a tu potencial ligue con tu monótona cháchara sobre el instrumento que tocas.

3- ¿Sabes lo difícil que es practicar lo suficiente como para poder tocar en público? Y, si no llegas a dominarlo, tus amigos te mirarán como diciendo “¿eso es todo?¿Por eso he fingido yo interés en ti?”.

4- Tus ídolos tocan en escenarios ante miles de fans que corean sus nombres. Tú estás en tu habitación, solo, en calzoncillos y con la cama sin hacer.

5- Montar un grupo y grabar una maqueta es un coñazo.

6- No volverás a disfrutar un disco, porque estarás más pendiente de su calidad de si realmente te gusta.

7- Si montas un grupo y os hacéis famosos, la batalla de egos y la repetición te convertirán en un ser amargado que odia la música.

8- Si te va bien y te haces un músico de éxito, o mueres de sobredosis, o te retiras en el olvido, o te conviertes en la próxima estrella de “Los 40 Principales”.

9- Si pasas por leves apuros económicos y, aun habiéndote ido mal como músico, piensas en dar clases, deberías pensar en a quién coño le iba a interesar tenerte como profesor, si eres un fraude.

10- Si pasas por graves apuros económicos y decides vender el instrumento, no te van a dar gran cosa. Probablemente menos de la mitad de lo que te costó cuando tuviste la infeliz idea de aprender a tocar un instrumento.

En fin, creo que de momento me voy a olvidar de ampliar mis horizontes... dedicaré las tardes sin un solo cliente a hacerme una bufanda para el próximo invierno.

lunes, 14 de marzo de 2011

Diez razones para tocar un instrumento musical


1- (Salvo por el hecho de comprar el instrumento) es un entretenimiento, gracias a internet, prácticamente gratuito, pero no vacuo, como masturbarse, con lo que uno se divierte mucho, pero no se aprende gran cosa.

2- Tienes tema para empezar una conversación si conoces a alguien con quien quieres ligar, o incluso para conocer gente nueva sin más.

3- Si te lo tomas enserio, puedes impresionar a la gente con tus dotes musicales si, por ejemplo, vas a una casa en la que alguien tenga el instrumento que has aprendido a tocar.

4- Puedes aprender las canciones de tus ídolos e imitarlos.

5- Puedes montar un grupo y grabar una maqueta.

6- Aumentará tu cultura musical y cambiará tu forma de escuchar música.

7- Si montas un grupo y os hacéis famosos, puede que folléis un montón más.

8- Si te va bien y te haces un músico de éxito, te forrarás.

9- Si te va mal y, además, pasas por leves apuros económicos, puedes dar clases.


10- Si te va mal y, además, pasas por graves apuros económicos, puedes vender el instrumento y tirar un par de días.