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sábado, 21 de mayo de 2011

He visto películas que vosotros no creeríais


He de decir que este blog me conquistó desde la primera entrada que leí. "Ultimátum al cine" es la bitácora en la que Javier Olivares Tolosa despliega esa labor, a veces noble, a veces innoble y a veces Carlos Boyero, pero tan necesaria: la crítica.

Pros de "Ultimátum al cine":

- Las críticas van al grano. Dejando claro que son solo una opinión, desgranan la película en cuestión en sus puntos fuertes y flojos. Como muestra un botón: "La habitación del pánico", del generalmente genial David Fincher.

- No abusa de términos muy habituales en la crítica que se pueden considerar, aunque esto es un lenguaje muy técnico, como una puta sarta de gilipolleces ("sobrevalorado" e "infravalorado", "argumento flojo y predecible (frase prácticamente invariable)" y demás).

- La mayoría son películas bastante conocidas. La cartelera en este país (y en muchos otros) es bastante de superproducciones que dan pasta (lo normal si quieres cine rentable), así que gran parte de las películas criticadas son material que podemos encontrar sin dificultad.

No tan pros de "Ultimátum al cine":

- Un buen material, un contenido ameno y legible, películas conocidas... pero es un lío encontrar una crítica determinada. Hay cierto problema de organización de esos que pueden convertir a un internauta en un suicida.

- Las actualizaciones son muy irregulares. Lo mismo un día te mete tres críticas que se pasa dos semanas sin publicar (la última entrada data del 2 de mayo).

- Y lo normal en todas las críticas: no se está de acuerdo en todo.

De todas formas, "Ultimátum al cine", sin ser Filmaffinity o IMDB, es un interesante blog de crítica cinematográfica que, en un momento dado, te puede salvar una tarde.

sábado, 7 de mayo de 2011

Fauna autóctona de la ribera del río Tinto


Desde tiempos inmemoriales (desde que tengo internet en casa), he estado haciendo periódicas excursiones al río Tinto, con mis botas de agua encasquetadas en... los pies, para observar en silencio el comportamiento de la fauna autóctona.

Allí, entre cangrejos y carpas contaminadas a causa de la central nuclear que linda con el cauce de dicho río (pues no se llama río Tinto precisamente por la calidad de la vid que riegan sus aguas), se encuentra una incombustible fábrica de historias.

"El peor blog a esta orilla del  río Tinto" es el tapiz donde Grincrispi (su orgulloso creador, supongo. A mis lectores habituales (si es que tengo alguno (sí, meto paréntesis en paréntesis... en paréntesis)) les sonará porque a veces honra mi humilde weblog con su visita) teje impecables relatos de tono surrealista (que, en realidad, es el estilo artístico más acercado a la realidad... valga el oxímoron) que harán las delicias de niños y grandes. Si algún seguidor de Eduardo Mendoza lee esto, he de decirle que el estilo de Grincrispi es muy similar a la versión humorística del escritor barcelonés.

Como aspecto negativo, se toma su tiempo para actualizar, pero la espera suele merecer la pena.

En conclusión, a veces los títulos de los blogs son engañosos. Aunque se haga llamar "El peor blog a esta orilla del río Tinto", no me cansaré de recomendarlo.

P.D.: ¡Ah!... ¿Que queréis visitarlo?... ¿En serio?... Bueno, allá vosotros.

P.D.2: ¡Ah, sí! ¡La dirección! Podéis llegar hasta el blog en cuestión haciendo click sobre la imagen que encabeza este breve comunicado.

P.D.3: ¡Hala, hala! ¡Iros, iros!

martes, 5 de abril de 2011

Nuevos métodos de consumo de cultura


Como dependiente de una tienda de discos, debería estar preocupado por internet. Si algunos "artistas", creadores de música, cine, libros... temen perder sus poderosas fortunas y su patrimonio a causa de los bandidos sin escrúpulos que os escondéis detrás de vuestras pantallas para robar, yo, que no soy más que un mindundi, debería estar ya escondido bajo la cama.

Una vez oí un ejemplo muy claro: cuando se inventó el vehículo motorizado, los fabricantes de carromatos no intentaron pararlo, quejándose de que "el coche está matando la industria de la carreta de bueyes". ¿Qué quiere decir esto? Que internet es una poderosísima herramienta, donde interactuamos millones de PERSONAS (lo cual a alguno de esos "artistas" se le ha olvidado de tanto utilizar calificativos como "internautas" o "piratas"), y que ofrece un montón de posibilidades (como la de comentar día a día mis desvaríos a quien le interese leerlos). Sin embargo, son cosas como esas las que podrían costarle el empleo a un vendedor de discos... o a un multimillonario intérprete.

Recientemente se ha unido a Spotify y demás aplicaciones por el estilo 24Symbols, un proyecto que propone el intercambio de ebooks entre sus usuarios, a cambio de algo de publicidad o del pago por una cuenta premium. Es un cambio en el modelo de mercado.

Estas salidas, junto al reaccionarismo de quienes creen en estancar el modelo de consumo, no son más que elementos superficiales. El cliente no tiene la capacidad de apropiarse del trabajo, sino que lo hace el empresario al convertirlo en mercancía. El productor discográfico, la plataforma de difusión, son lo que se lucra de la producción.

El problema no es el progreso, sino el capitalismo.