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sábado, 6 de febrero de 2016

Mantener la forma


A veces me siento como un deportista sin disciplina, el típico atleta con tendencia a la dispersión, que cuando se centra consigue éxitos que llevan a la prensa a anunciar su resurrección. 

No sé cuántas veces habré anunciado mi regreso al blog desde que lo creé. Soy mi éxito, mi dispersión, mi prensa y a veces hasta mis palmeros; así que normal estar un poco loco con tanta gente dentro.

Pero es un error. No puedo anunciar mi regreso si nunca he llegado a irme.

Porque, aunque lleve una temporada sin publicar, sigo estando aquí. 

No obstante, me explicaré: hace tiempo comenté que estaba embarcado en otro proyecto que se estaba comiendo mi tiempo. Pues bien, ese proyecto está muy cerca de materializarse, y en las sucesivas semanas iré desvelando novedades.

De momento, os dejo con la que para mí es la mejor balada del metal nacional, y un símbolo de mi presencia entre bambalinas, pues como dijo el Barón, “siempre estás allí".

lunes, 30 de marzo de 2015

Que no pasa nada


Mi mano dice cosas interesantes que han pasado en estos días:

1- Han cambiado la hora este fin de semana, con lo que las 2:00 de la madrugada del domingo pasaron a ser las 3:00.

Eso es todo.

Reconozco que no ha sido un gran mes, pero la mano no dice cosas que atrapan, circunstancias que te llevan como la corriente de un río cuando se acerca una catarata.

Pero había una vez un escorpión que recorría un camino por el bosque, hasta que se encontró con una charca que le impidió el paso. El escorpión, angustiado, miró a todas partes hasta toparse con una rana que clavaba sus ojos en él.
"Por favor, llévame en tu lomo y ayúdame a cruzar la charca", dijo el escorpión, pero la rana se negó.
"No, si lo hago me picarás y moriré".
El escorpión insistió.
"¿Por qué iba a hacer eso?", preguntó. "Si te picase mientras me ayudas a cruzar ambos nos ahogaríamos y moriríamos".
La rana, tras meditarlo, decidió ofrecer su espalda al escorpión. Sin embargo, apenas acababan de llegar a la mitad de la charca cuando este clavó su aguijón al anfibio.
"¿Por qué lo has hecho?" Pudo murmurar mientras se hundían. "Ahora moriremos los dos".
"Lo siento", respondió el escorpión, "está en mi naturaleza".

No puedes luchar contra lo que eres, y por eso termino con esta horrible canción de Tierra Santa, de su disco Apocalipsis (2004), que habla de Nerón, otro personaje que al parecer tampoco pudo conseguir la victoria en la batalla contra su propio ser.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Hoy es el cumpleaños de Ozzy


Y no es una excusa para salir.

Hoy, 3 de Diciembre de 2014, "The Madman" cumple 66 años, que si tuviera un 6 más en su carnet ya sería perfecto para él.

Ozzy salió de una infancia pobre en Birmingham al estrellato que catapultó a Black Sabbath al dar con el heavy metal con una vuelta de tuerca a la que no llegaron otros pioneros. El hombre que el día que fue expulsado de su grupo le dijo al ya fallecido Ronnie James Dio que más le valía llevar un chaleco antibalas si se le ocurría cantar una de sus canciones, actualmente es uno de los pesos pesados de la escena y todo un "Tío Gilito", ayudando todavía a algún que otro grupo a plantar una pica en el panorama musical del metal.

Sinceramente, no soy muy fan del Ozzy en el que se ha convertido Ozzy, pero mentiría si dijera que no flipé cuando escuché por primera vez el Paranoid y el Master of Reality, así que creo que es justo rendirle un pequeño homenaje.

Y además, aprovechar para recordar a Randy Rhoads, uno de los mejores guitarristas que han pasado por el mundo de la música, con una de las canciones más conocidas de Ozzy Osbourne: Crazy Train. De hecho, es una versión en directo en la que destaca más el fraseo de Rhoads que la voz del cantante (de hecho no sale muy bien parada), pero parte del encanto de Ozzy radica en que no es un buen cantante, sino un tipo carismático que se come el escenario (y alguna que otra cosa, recordando su famosa anécdota).

Por mi parte, que cumplas muchos más.