Hace un par de días (creo que ya son cuatro, pero no vamos a pegarnos por un quitame allá esas cuarenta y ocho horas), me ví obligado, al igual que muchos otros compañeros bloggeros, a tomarme unas vacaciones forzosas.
Junto con esta incapacidad para acceder a mi blog, vino la desaparición de todo el contenido posterior al once de mayo. Entre dicho contenido se encontraba mi entrada del terremoto de Lorca (ya repuesta) y varios comentarios (esos están, por lo visto, perdidos para siempre, por lo que aprovecho para comunicárselo a sus autores y añadir que no es que los haya borrado porque me caigan mal).
Ese mismo día, Google pidió disculpas por las dificultades técnicas y aseguró que pronto todo volvería a la normalidad. Como podéis ver, así ha sido... más o menos.
Y, ya que os cuento todo esto, aprovecho para pedir yo también disculpas por mi ausencia, y añado que si hay un día que no actualice, es que algo ha pasado (pero recordad no llamar a la policía a no ser que pase un día sin twittear nada).
Un saludo.