Braulio García Noriega y Juanjo Barral Ya podía contar en años la falta de un encuentro con Barral y con Norio... y esas faltas influyen en el ‘ser uno’ como una conjunción de astros capaces de mareas o de sismos. Llegaron –despistados, como siempre, que tiraron rectitos hasta Ciudad Rodrigo para llegar a Béjar desde Oviedo... algo así como ir de Barcelona a Tarragona pasando por Málaga– y con ellos la hermosa sensación de un tiempo vivido intensamente, con otro latido tan distinto a éste que lleva puesto el tedio de diario. Como si se hubiera dado una conjunción mágica de astros, ya digo, sonó la Velvet Underground después de las primeras birras bajo una tormenta verdaderamente hermosa... y se fraguó todo, la conversación constante sin una sola palabra de sobra, el paso por mi ‘sala de máquinas’, las evocaciones de tiempos pasados y amigos comunes, los libros recomendados, las visitas a NOTESALVES, a La Casa de la Sal y al Castañar; los agradecimientos emocionados por los cambios ...