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Mostrando las entradas etiquetadas como SONIA LUZ CARRILLO

Otro encuentro con Sonia Luz y Ricardo.

Sonia Luz, Ricardo y Mª Ángeles a la puerta del Liceo. Viajé a Helmántica ayer para recuperar de alguna forma mi hermoso viaje a Perú abrazando a mis amigos Sonia Luz Carrillo y Ricardo Falla y para intentar pagar una deuda que tenía con ellos, pues su acogida en la ciudad de Lima fue hermosa y entrañable. Tenía como primer asunto a solventar el entregarle una figurita de Cervantes a Ricardo, lo que me resultó imposible después de recorrerme una por una las tienditas de recuerdos salmantinos y alguna que otra papelería... solo me enseñaban figuritas de Don Quijote talladas en madera o de vaciado de pasta y hasta me llegaron a ofrecer una imagen de Miguel de Unamuno bajo el pretexto vendedor de que también se llamaba Miguel, había sido escritor y se daba un aire a Cervantes... pero intuyendo el fracaso, había ido preparado con una preciosa edición de la obra de Quevedo fechada en 1702, restaurada magníficamente para la ocasión, un libro del que no me costó desprenderme sabiendo q...

Unas fotos de Sonia Luz y esta nostalgia...

Recibo correo de la inefable Sonia Luz, desde Lima, con unas fotos en las que aparece junto a mi Gabo peruano, su esposo [al que le debo una estatuilla de Cervantes... no me he olvidado, amigo], y con Anita y Eduardo, esos dos hermosos vencidos que me hicieron hueco en su casa de Lima a la vez que me abrían los brazos con verdadero afecto. Muchos días me viene su recuerdo a la cabeza, sobre todo al amor de las constantes noticias negras que la Iglesia Católica arroja a la prensa diaria en los últimos meses... me viene su recuerdo para pensar siempre en que hay cristianos hermosos que viven su religión con verdad y con auténtico compromiso hacia quienes sienten dolor y necesidades... aún llevo en mi cabeza las palabras de Eduardo cuando le expresé que no era creyente... su respeto hacia mi opción y su tranquila determinación por el camino de un Dios de la justicia y de la igualdad entre los hombres... Anita y Eduardo, Ricardo Falla [Gabo] y Sonia Luz quedaron en mi corazón como tipos en...

Perú [33] :: Sonia Luz Carrillo ::

Estaba Sonia Luz esperándome a la salida del bus “Línea” en el que había viajado durante toda la noche desde Trujillo hasta Lima… era muy temprano, como las 6:30 horas de la madrugada, y mi amiga se había tomado la molestia de ir a buscarme con un taxi fiable… fuimos juntos y charlando hasta la casa de Eduardo y Anita, donde quedé alojado como un rey, y salimos a que me enseñara Lima de un plumazo… yo pensé que iba a ser una tarea imposible, pero Sonia Luz tenía todo tan bien programado, que nos dio tiempo a agotarnos juntos recorriendo calles, barrios, zonas diversas y bellísimas o la hermosísima Universidad San Marcos de Lima [una belleza que no puede dejar de visitarse si se llega al lugar para cualquier asunto… sería pecado mortal no hacerlo]. Partiendo la visita turística, hicimos un descanso con comidita en su casa, lo que sirvió para que conociese al gran Ricardo Falla Barreda, su esposo, y departiese con él aprendiendo un montón durante la sobremesa [en ese punto fue cuando mis...

Perú [22] :: Del puente a la alameda ::

Déjame que te cuente limeña, 
 déjame que te diga la gloria del ensueño que evoca la memoria 
 del viejo puente del río y la alameda. 

 Déjame que te cuente limeña, 
 ahora que aún perfuma el recuerdo, 
 ahora que aún se mece en un sueño 
 el viejo puente del río y la alameda. 

 Jazmines en el pelo y rosas en la cara, 
 airosa caminaba la flor de la canela, 
 derramaba lisura y a su paso dejaba 
 aromas de mixtura que en el pecho llevaba
 del puente a la alameda. 

 Menudo pie la lleva por la vereda 
 que se estremece al ritmo de sus caderas, 
 recogía la risa de la brisa del río 
 y al viento la lanzaba del puente a la alameda. 

 Déjame que te cuente limeña, 
 ay, deja que te diga morena mi pensamiento, 
 a ver si a así despiertas del sueño, 
 del sueño que entretiene, morena, 
 tu sentimiento, aspira de la lisura que da la flor de la canela, adornada con jazmines matizando 
 su hermosura, alfombra de nuevo el puente que engalana la alameda, 
 que el río acompase su paso por la ver...

Fragmento escrito en la cafetería.

La ofrenda de las tienditas chicas a la gente era mostrarse en los días claros bajo los toldos sucios. Todo buscaba adorno para los ojos náufragos de los que paseábamos la turbiedad sonora de los años ochenta: el bacalao colgado sobre la guillotina como un despojo incierto de aquello ultramarino, los sacos de lentejas para escoger en casa en el plato Duralex y en la mesa camilla con manteos, el almíbar de lata de los melocotones con su óxido ancestral, los rulos apilados de los ‘chiclet Bazooka’ con sus tres rayas transversales, los tebeos en Márquez colgados con las pinzas de madera pulida soportando los cambios caprichosos del tiempo meteorológico, la trenzas de las muchachas compitiendo con las ristras de ajos aluminando el sol, los paraguas de botón [“la técnica americana al servicio del consumidor más exigente”], los “Piuma d’oro” con boineta plexiglass en cuadritos vichy [“justo complemento para tus Katiuskas”], las manzanas reinetas trampeadas en su burda caja de madera [mi padr...