Las tardes con tos seca leyendo a Samuel Beckett [“ Puedo orar todo el día y Dios no vendrá… pero si llamo al 911, el Diablo estará aquí en un minuto. ”], la carne que se quema en la sartén, este sentido caucásico de mirar a la vida, el olor de la charca recién drenada, los dientes en la piel, el que dice las mentiras en público acaparando las pantallas mediáticas, el alquitrán caliente, las aceras, el que define el Arte y nunca acierta, la loca junto a la fila de autos, el opio, cada una de las ocasiones, coser en el balcón, la ciega… ¿Quién es el impostor?... ¿quizás el inquilino que sufre de epilepsia y come higos maduros? La violencia me ataca cuando conozco que un par de políticos del lado de acá y de tono bajo ganan más de tresmil euros al mes por no hacer nada, por no gestionar nada, por ser zotes auténticos, reales… casi tan imposible como su verdad. ¿Quién es el dueño de las cosas… quién posee los periódicos y las radios… quién se sienta en los sillones directivos de las empre...
Bitácora de Luis Felipe Comendador