1. VIAJE DE IDA Joder, que me levanté a las 3,30 horas gracias al despertador de Felipe, uno que le regaló Pablo y que tiene un juego de alarma hortera de día y absolutamente cabrona de noche [colores barça y unas puertecitas que esconden a varios muñequitos jugando al fútbol a los que les da por girar al son del himno culé mientras lanza destellos de luz azulgrana]. Ducha rápida jurando en arameo, lavado de boca a la remanguillé, peinado a ciegas [así quedó], acción zombi de ponerme la ropa, chicle de menta fuerte y al coche… me acompañó durante todo el viaje una luna amiga en cuarto creciente, colgadita en lo oscuro de una noche despejada como una linternita a la que perseguir, y también la banda sonora de 2046 [llegué a tararear los temas a grito pelado]. Y que me puse en Sevilla con la amanecida y entumido por no haber parado en todo el trayecto. Decidí meterme en la carretera de Málaga y, ya ubicado fuera de la vorágine sevillera, detenerme a echar gasofa, a estirar las piernas y ...
Bitácora de Luis Felipe Comendador