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Mostrando las entradas etiquetadas como HEGEL

"Formol con Havana 7" (2)

Estaba yo escuchando ese día la ópera «María», de Astor Piazzola, cuando llamaron a la puerta con cierta insistencia. Abrí. Ante mis ojos estaba el mismísimo Friedrich Hegel con un legajo entre las manos. Me rogó que le permitiera descansar para reponerse del esfuerzo que le había supuesto llegar hasta mi casa -vivo en un sexto sin ascensor. Mientras Hegel descansaba, le pedí con la mirada que si me dejaba echarle un vistazo al legajo, a lo que asintió con una leve sonrisa. Una leyenda que rezaba «Vorlesungen über die Aesthetik» ponía título al conjunto. Los papeles estaban teñidos de grafías ilegibles y apretadas, de tachaduras y correcciones. – Son mis lecciones de estética -me dijo Friedrich. Y pasamos el día y la noche discutiendo sobre esa teoría filosófica de lo bello que tantas horas de reflexión le habían llevado. Sin atender a mis múltiples ofrecimientos de bebida, Hegel cabalgaba como un avezado jinete sobre las ideas de la crítica y la perceptiva, a la vez que intentaba defi...

¿Poetas o filósofos?... y María Zambrano.

Metáfora y concepto, pensamiento y poema, realidad y placer, razonamiento y sueños… la Poesía y la Filosofía dialogan constantemente, a pesar de la tendencia [presuntamente] imitativa de la primera y de la empecinada y seca búsqueda de la verdad de la segunda [Platón ya admiraba a los poetas de verdadera inspiración porque eran capaces de decir “cosas de tanto precio y valor” sin tener que esperar a la prueba de validez que aporta la razón, otorgándoles una suerte de lucidez irracional cercana a “la locura de los dioses”… y a más fue Hölderlin cuando enunció en ‘Hiperión’ que “el hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando piensa”]. En el decurso del tiempo, las verdades poéticas [a veces mejores que las del filósofo] llegan sin pensar, es decir, por ‘inspiración’, circunstancia que se produce por un estado alterado del espíritu y no por un proceso racional y metódico… y desde aquí se llega [se debe llegar siempre que, hablando de un poeta, hablemos de un buen poeta, y no de otr...

Quizás estemos empezando ahora.

Quizás estemos empezando ahora, quizás estemos empezando y todo lo que ha sucedido hasta este minuto no sea más que murmullo, preparativos, listas de invitados, acumulación de viandas/experiencias para la fiesta que viene. Quizás estemos empezando… y ahora es el momento de poner la mesa para el banquete que viene a destruirlo todo. Sería bonito conocer a la novia y tirársela antes de los fastos, penetrando en su traje de ceremonia y dejando manchas de semen pegadas a la gasa y a la seda. Sería bonito meter una bomba en la bolsa del arroz y orinar en la ensalada de pescado. Ando hoy con un collage gigantesco y me puede el cabrón, me puede porque he estado echándole un vistazo aL universo de Chema Madoz [lo hablé ayer con Alberto] y me ha dejado seco y lúcido a la vez. Después de ver la obra de un artista de verdad me quedo chiquitín y mimoso, aunque debieran darle bien por el culo por haber propiciado este atasco que tengo ahora, que no sé por dónde salir ni por dónde entrar. ••• Siempr...

Sobre el deseo. * [hoy celebro mis 600 días de blog con 514 entradas]

Cuando se sostiene el deseo como pulsión hacia lo irracional es exactamente cuando funciona como detonante humano y es capaz de llevarnos a los terrenos abstractos en los que nos hacemos y deshacemos, consiguiendo ser camino de sufrimiento o de gozo [da igual, pues ambos caminos son perfectos para conseguir un hombre creativo]. Y con el deseo viene su gestión y su uso, ya que podemos tramitarlo desde la visión aristotélica como una parte de nuestros apetitos, siendo fruto de una elección previa y consciente… o convivir con él desde una visión platónica, sintiéndolo como una pasión que se sale de la razón, pero que le da motivos para crecer y desarrollarse… o sentirlo como aquella ‘aspiración a algo más’ expresada por Tomás de Aquino… o notarlo como la ‘agitación’ cartesiana que te dispone a querer mejorar… o derivarlo a la propuesta hegeliana de conformador de la ‘conciencia de sí mismo’ en su estado normal, el de infelicidad… o, lo que más me gusta, ese ‘ir hacia algo’ para quien dese...