Caballos recientes o lonchear cadáveres y envasarlos al vacío [una idea de mafia carnicera], el sí y el no, ser el malo de todo para siempre, autoconfiscarme la idea de seguir y fumar hondo, cabrearme conmigo mismo por haber escrito sobre una radio de Béjar [me prometí silencio, me lo prometí, coño, me lo prometí], cenar como un mandril hambriento, silbar canciones de Silvio o de la Sosa, corcobarme en lo oscuro cuando cuadra, distar y jamás dictar, decir de nuevo la palabra ‘muslos’ o la palabra ‘blando’, mojarme un poco los pies, sentir que siento... playas, colimbos, toronjas amarillas, cuartos a media luz, pensiones... me viene de perilla que se me vaya el coco y las manos se me despiecen en palabras inconexas... rubor, rouge, clarinete, círculo... Truenan los viejos árboles con la labor del viento y miro allá, ponerse, a un sol anaranjado que no es el de ayer, que éste es algo más étnico y mercúrico... se lo come el horizonte como una comunión lenta y, apenas oscurece, se rayan de...
Bitácora de Luis Felipe Comendador