20 de junio Pasé otra noche, que eso a estas alturas ya es todo un éxito, mientras mis hijos mayores andaban de celebración de fin de curso [estas celebraciones siempre me procuran cierta preocupación, pues los chavales se dejan llevar por su euforia de camino al verano y a veces hacen locuras que luego se pagan]. Llegaron tarde, pero en perfectas condiciones, circunstancia que les agradezco y suma mi confianza hacia su responsabilidad... y eso, que dormí mal, dando vueltas como una noria en la cama, sin pillar ese descanso que me viene faltando desde hace un montón de semanas... además, ayer me dio por arreglar el tresillo de casa, al que se le habían saltado algunos muelles, y, como soy un desastre, me hice un cortecito cabrón en el dedo, me dejé enganchado el brazo al intentar colocar una pieza base bajo los cojines y me quedé dobladito de los riñones por mantener una posición que apenas frecuento... eso y que, engolfado en pintar el pallet que comencé ayer, me quedó un mal gesto en...
Bitácora de Luis Felipe Comendador