Marchó toda la compaña africana con esa cosa gradilocuente de las despedidas formales, pero también con cierto puntito de nudo en la garganta… Awa [perdonadme si no sé escribir los nombres senegaleses… pero me fío de la pronunciación e interpreto lo que traducido al castellano sería Eva] nos confesó que la mujer africana lo tiene muy difícil debido a las leyes machistas que permiten la poligamia [lo que tiene que ver siempre la religión en estas cosas, coño] y a esa cultura que no contempla en el rol femenino asuntos tan tirados como la formación o el trabajo remunerado con justicia… Awa es bellísima, con una mezcla de dulce y salvaje en los ojos, poseedora de una mirada inteligente y profunda que aniquila. Tiene una hija que se llama Aram [así me suena a mí su nombre] a la que le encanta besarme porque mi barba le hace cosquillitas [y me besa, y me besa, y me besa… y me encanta]. Besé fuerte a Awa en sus mejillas suaves y le hice cosquillitas en los morritos a Aram como despedida. Tam...
Bitácora de Luis Felipe Comendador