Ya pasó un año desde el primer [y último] encuentro “Voces del Extremo” en Béjar, y todo ha reposado hasta el olvido, ya que, después de las torceduras políticas traídas y llevadas desde cierto resentimiento partidista encauzado hacia la pesca de votos en aguas revueltas, se hizo el silencio administrativo, el personal [el de uno por uno, que es el peor] y hasta el afectivo en algunos casos que me duelen como puñaladas... de aquello me quedaron algunas ideas muy claras sobre personas con nombres y apellidos [unos son poetas, otros son políticos, otros simplemente los consideraba amigos], y varias enseñanzas que me han hecho algo más solitario y me han llevado a buscar aislamientos diversos. Ahora, pasado el tiempo preciso, es el momento de agradecer el apoyo que me han dado fundamentalmente a cuatro personas que tuvieron un ‘después’ digno y sobresaliente... Celestino Miguel, José Luis Morante, Ángela Asegurado y Mª Rosa... y sobran más palabras al respecto que no sean que los consider...
Bitácora de Luis Felipe Comendador